martes, 10 de julio de 2012

Gabriel García Márquez: Del amor y otros demonios

Idioma original: castellano
Fecha de publicación: 1994
Valoración: recomendable

Decía Santi hace algunos meses que hemos ido reseñando ya todas las "obras mayores" de García Márquez, y es verdad. Lo bueno es que cuando uno ya ha leído Cien años de soledad, Crónica de una muerte anunciada o El otoño del patriarca [¡ahí la llevas!], todavía quedan relatos y algunas novelas "menores" por descubrir. Creo que el placer que uno encuentra en estas páginas, siendo ya lector curtido de García Márquez, es bien distinto. Al leer Del amor y otros demonios puedo decir que nada en los personajes o en el curso de la trama me ha llegado a sorprender; sin embargo, he sentido como si estuviera escuchando una música muy conocida, que me trajera buenos recuerdos. Estoy convencido de que leer mucho García Márquez seguido puede ser bastante cansino, pero también sé que el placer que se extrae de revisitar su obra cada cierto tiempo, y reconocer sus giros, sus escenarios, sus personajes, es difícil de igualar.

La historia transcurre en la Cartagena tardo-colonial y tiene como protagonista a Sierva María de Todos los Ángeles, la hija del marqués de Casalduero y Dueñas. A la niña, educada por los criados negros en los patios de su decadente palacio, la muerde un perro rabioso un día de mercado. Cuando al cabo del tiempo, milagrosamente, sigue sin mostrar signo alguno de la enfermedad, comienza a creerse que está endemoniada, lo que precipita su reclusión en un convento. Tengo que confesar que metiendo en la batidora demonios y monjas conmigo la historia ya tiene mucho ganado... Pero no tarda en aparecer también el amor, un amor tan atormentado como todos los demás de García Márquez, y más inquietante que ellos.

Aparte de esos reconocibles tormentos del amor, aparece aquí un elemento narrativo (no sé muy bien cómo llamarlo) que es también muy propio del universo de García Márquez. Se trata del estrecho vínculo entre las grandes casas que describe y la voluntad de sus moradores. En muchas de sus novelas, los personajes viven en casas que se caen a pedazos, signo externo de la dejadez existencial en que susbisten. En algún momento, de pronto, sucede algo y la voluntad se les manifiesta precisamete a través de un ordenamiento y una renovación de la casa, que sufre un inesperado y tardío renacer. No por repetido es un truco menos eficaz para expresar giros radicales en los personajes.

Por último, quizá lo mejor del libro y de todos los del autor sean esos pequeños hallazgos que nos va dejando en cada página. Como muestra un pequeño desplazamiento en la adjetivación: "...acuclillada y con un palo listo para defenderse de animales abusivos y hombres ponzoñosos." Tan sólo intercambiando los adjetivos que corresponderían "lógicamente" a cada sustantivo se logra un efecto sorprendente que evoca significados más ricos en la mente del lector.

También de Gabriel García Márquez: El general en su laberinto, Crónica de una muerte anunciada, El coronel no tiene quien le escriba, El amor en los tiempos del cólera, El otoño del patriarca y Cien años de soledad

4 comentarios:

Santi dijo...

Pues sí, ya nos falta menos para terminar de reseñar "todo Gabo".

Hace años, cuando me dio una "fiebre" por leer todo lo legible de García Márquez, Del amor y otros demonios fue uno de los últimos libros que leí, y a lo mejor por eso, porque ya estaba un poco empachado, no me dejó demasiado recuerdo (ni bueno ni malo, simplemente no me acuerdo de casi nada de la novela).

Me da la impresión, en todo caso, de que esta novela ya es una especie de "último coletazo" en la producción de García Márquez, que después de El general en su laberinto no volvió a publicar ninguna "gran obra"... (y tampoco El general en su laberinto está a la altura de las mejores de él).

[El otoño del Patriarca es como esos chistes de Faemino y Cansado que se alargan y se alargan y se alargan y al final no tienen gracia. Solo que con Faemino y Cansado por lo menos te ríes. Idea: que Faemino y Cansado hagan un monólogo basado en El otoño del Patriarca, a ver si así...]

claudio pizarro dijo...

ejem... veo que santi es un apasionado de garcia marquez

me gusta este escritor aunque prefiero un onetti o vargas llosa, a cualquiera de ellos dos se podria denominar, dentro de los canonizados, como el mas grande novelista de latinoamerica. si recuerdo bien para cortazar el mejor era el primero (en cambio, octavio paz daba su preferencia por el segundo)

ahora, creo que "cien años de soledad" esta a kilometros de distancia de sus demas novelas como "el amor en los..." o sus cuentos un tanto largos (llamenlos novelas cortas si gustan) como "cronica de una muerte" o "el coronel"

un saludo

Santi dijo...

(Solo para aclarar: me encanta García Márquez, me parece uno de los mejores escritores del siglo XX, sin duda. Solo tengo problemas graves de digestión con El otoño del Patriarca) ;)

Anónimo dijo...

"Del almor y otros demonios" ni empacha ni cansa, sólo sorprende porque yendo más allá de Márquez es el amor enredado en los versos de Garcilaso, un autor que se vuelve actual, moderno, auténticamente imbricado en el amor atormentado y prohibido de los protagonistas. De repente unos versos que desprenden aroma enciclopédico, se hacen verdad y se cuelan en la respiración y hacen que la novela te acelere el pulso. Es lo emocional por encima de trucos narrativos.