lunes, 16 de julio de 2012

Colaboración: No me vacilen al comisario de Ferran Torrent

Idioma original: catalán
Título original: No emprenyeu el comssari!
Año de publicación: 1984
Valoración: está bien

No emprenyeu el comssari! (No me vacilen al comisario, en la traducción española de Ediciones B) es la primera novela que Ferran Torrent publica en solitario, después de firmar junto a Josep Lluís Seguí, en 1983, La gola del llop. Se trata de una comedia policial que se deja leer muy bien, amena y sin golpes bajos.

Yo he leído la versión original en catalán (una vieja edición de la colección l'ham de 3i4). Se acaba con ella en uno o dos días, ya que se trata de una novela corta.

La historia gira en torno al robo de unos objetos valiosos y con valor sentimental que se producen en la casa del comisario general de Valencia por parte de un ladrón primerizo y sin excesivas luces. Algunas historias que se entrecruzan y un desenlace amable, de la mano del heterodoxo detective privado Toni Butxana, un antihéroe que ha protagonizado varias historias del escritor de Sedaví. No quiero añadir un spoiler; quien tenga mono de spoiler, siempre puede pegarle un vistazo al rincón del vago.

La novela bebe en las fuentes, quizás, del Donald Westlake que escribió La esmeralda candente (traducida en España con el nombre de Un diamante al rojo vivo [yo recomiendo, a quien pueda, que lea la traducción de Sudamericana; tengo ambas en casa, y la española se carga algunos gags que la argentina respeta]). Hay una escena con un perro, al principio de la novela de Ferran Torrent, que parece una vuelta de tuerca muy efectiva de otra, similar, en la de Donald Westlake, sin llegar a ser ni parecer un plagio ni nada parecido.Yo las he guardado en el mismo estante mental en el que, también, descansa Wilt, de Tom Sharp.

No emprenyeu el comissari! forma parte de las lecturas obligadas de la Secundaria Obligatoria, al menos en la Comunidad Valenciana. Y forma parte, también, de las lecturas obligatorias que los adultos recuerdan como de lectura agradable. No es absolutamente desopilante (yo no me reí solo como sí me paso leyendo a Westlake o a Sharp) pero se deja leer muy bien.

Firmado: Ferbr1

También de Ferran Torrent: Ombres en la nit.