sábado, 7 de julio de 2012

Antonio Tabucchi: El tiempo envejece deprisa

Idioma original: italiano
Título original: Il tempo invecchia in fretta 
Año de publicación: 2009
Valoración: recomendable

Me habría encantado ponerle a este libro un "Imprescindible", como homenaje al autor de Sostiene Pereira, uno de mis libros favoritos, que murió hace algunos meses en Lisboa. Me habría gustado, pero creo que no llega a tanto, ni mucho menos. Me pasa con El tiempo envejece deprisa como me pasó en su momento con El ángel negro: que sí... pero no. O sea, que es un buen libro de relatos, un libro de relatos que ya me gustaría a mí ser capaz de escribirlo, pero que no sorprende ni encandila ni emociona. Bueno, solo a ratos.

Priman en este volumen (como indica el título) los relatos sobre el paso del tiempo, la nostalgia del pasado y la inevitabilidad de la muerte. Podría decirse que es uno de tantos libros nacidos de los traumas (lamentablemente numerosos, y algunos lamentablemente recientes) que ha provocado la historia europea del último siglo: en los cuentos de Tabucchi hay supervivientes (víctimas y verdugos) de la Segunda Guerra Mundial, del fascismo, del comunismo, de la Guerra de Kosovo... Europa, como espacio y como tema, ocupa sin duda un lugar central en la configuración de El tiempo envejece deprisa.

Pero no parece construirse, a través del conjunto de relatos, ninguna visión coherente, ningún mensaje profundo que dé sentido a nada: no digo ya a la vida o a la guerra, pero siquiera al conjunto de relatos en cuestión. En una reseña especialmente dura y (diría yo) algo injusta, Rafael Narbona de El Mundo acusa a Tabucchi de pontificar y moralizar, algo que, en su opinión, imposibilita cualquier valor estético. Aunque concuerdo con el primcipio general (cuando un autor es demasiado obvio al imponer su ideología a su obra, la literatura sale perdiendo), creo que no se aplica tanto a este texto de Tabucchi, en el que la moraleja no se explicita, aunque se le deje al lector en bandeja.

Ha dicho Tabucchi que este libro, y el número de cuentos que lo componen, es un homenaje a las Nine Stories de Salinger. Evidentemente, el libro de Tabucchi sale muy mal parado en la comparación. En ningún relato es esto tan evidente como en "Nubes", que es casi un intento de actualización de "Un día perfecto para el pez plátano". Pero la complejidad y espíritu poético-trágico del texto de Salinger se pierde en un relato mucho más unidireccional y mucho más plano.

Si no existiera Sostiene Pereira, o si Tabucchi no nos hubiera dejado demasiado pronto, probablemente habría sido más duro con este libro; pero qué queréis: uno no es perfecto y tiene su corazoncito...