sábado, 21 de enero de 2012

Rosa Montero: Crónica del desamor

Idioma original: español
Año de publicación: 
Valoración: está bien

No hay muchos libros, de los que yo haya leído, en los que el prólogo explique tanto la novela que se va a leer después. En este caso, se trata del prólogo que la propia Rosa Montero escribió para la reedición de la novela, 30 años después de su publicación original. En este prólogo, la autora explica que:
  • Esta es su primera novela, y que no ha vuelto a releerla ni a reescribirla desde entonces (cosa que me parece bien, como me parecería bien lo contrario), y que de hecho le parece que es una novela con personajes demasiado esquemáticos
  • Que fue redactada después de haber realizado una serie de entrevistas a mujeres para un libro de no-ficción que nunca llegó a realizarse, y que adoptaba una postura feminista incluso algo impostada.
  • Que el libro es en realidad un retrato de una época, los primeros años de la democracia, con el nacimiento de la Movida y el comienzo de la apertura hacia, bueno, hacia lo que ha venido después.
Y esta vez (porque no siempre es el caso cuando los escritores hablan de su propia obra), Rosa Montero acierta en sus comentarios. Efectivamente, aunque la novela tiene una protagonista (Ana, colaboradora en un periódico progresista como lo era, y sigue siendo, Rosa Montero), en realidad casi puede hablarse de una novela coral, compuesta por las breves historias, en un 99% desgraciadas, de las mujeres que la rodean: vecinas, familiares, amigas, compañeras de trabajo...

(Por cierto que una vez más, como en Te trataré como a una reina, los hombres no solo son secundarios, sino que son personajes casi siempre negativos: violentos, egoístas, insensibles, obsesionados con el dinero, el sexo y el poder... El único personaje masculino más o menos simpático, es gay. Pero esto es una nota al margen.)

Por lo demás, la novela se construye a partir de la combinación de estas pequeñas historias desgraciadas y conectadas casi por el azar, en el día y la noche madrileña de los años 70. Historias de mujeres que luchan por sobrevivir y por abrirse paso: madres solteras, esposas maltratadas, hijas incomprendidas, empleadas explotadas, novias abandonadas, etc. Como novela, es cierto que le falta una trama o idea principal que sirva de hilo conductor (aparte del personaje central de Ana), y que los personajes son bastante esquemáticos, encarnaciones de una idea o un tema; pero bueno, era la primera novela de su autora, que además reconoce estos mismos defectos. Vamos a dejarlo en un "está bien", y seguir leyendo novelas suyas, a ver cómo evolucionó después su estilo o su arquitectura narrativa...