domingo, 8 de enero de 2012

Marie-Sabine Roger: El poeta de las pequeñas cosas


Idioma original: francés
Título original: Vivement l'avenir
Año de publicación: 2011
Valoración: Está bien


Antes de decir lo que me ha parecido este libro, he de hacer una aclaración: yo no hablo francés. Por lo tanto, no sé lo que significa el título original. Si he elegido como título El poeta de las pequeñas cosas, es porque he leído este libro en alemán y así (Der Poet der kleinen Dinge) se titula la edición alemana. Como no hay (mejor dicho, como yo no he encontrado) una edición en castellano para comparar, pues nada. Se queda mi traducción del título alemán. Y ya se corregirá en el futuro, si es necesario.

Aclarado este punto, hablaré de la novela. La protagonista es Alex, una joven de 30 años sin domicilio fijo y encerrada en sí misma debido a lo mal que lo ha pasado en sus relaciones amorosas, que alquila una habitación en la casa de Marlene y Bernard y hace buenas migas con el hermano de éste, Gerard, un gigantón retrasado mental y de gran corazón. Por otro lado, tenemos a Cedric, un joven destrozado porque su novia Lola lo ha abandonado, no tiene trabajo y debe volver a vivir con sus padres.

Y no se pueden contar más tópicos en tan poco espacio, ¿verdad? No contaré más sobre el argumento porque más o menos cualquiera puede imaginarse por dónde van a ir los tiros. Basta con haber visto cuatro o cinco películas (o haber leído cuatro o cinco libros) cuyo argumento comience con un chico/a-que-ha-sufrido-por-amor-y-no-desea-volver-a-enamorarse para saber qué va a pasar. Incluso el retrasado acabará siendo el más inteligente de todos los que lo rodean, porque se guía por el corazón y no por la cabeza, oooooooh...

Sí, amigos, éste es un libro de ésos. Pero hay que reconocer que, aunque el argumento sea nada del otro jueves, esta novela está muy bien escrita (o muy bien traducida al alemán, quién sabe). La autora se vale de la voz de Alex y de la de Cedric para contar la historia (SUS historias), de múltiples flash-backs (ninguno de ellos gratuito, me atrevo a decir) y de una estructura que nos hace pensar en un guión cinematográfico por lo "rodables" que resultan sus escenas. Pero funciona y al final nos encontramos disfrutando de una lectura que, por lo manido del argumento, nunca habríamos pensado que nos fuera a gustar.

En fin, no estamos ante una nueva revolución literaria, pero sin duda pasaremos un buen rato con este libro.