viernes, 13 de enero de 2012

Laura Restrepo: La novia oscura

Idioma original: español
Año de publicación: 1999
Valoración: está bien

Esta novela ha sido mi primer acercamiento a la obra de la escritora colombiana Laura Restrepo. Se nos desgrana la historia de un amor imposible, de un amor prohibido, de un amor condenado desde el principio: la de una prostituta del barrio de la Catunga, que por ofrecerse a todos no puede darse a ninguno, y un petrolero, cuya mujer e hijos lo esperan en tierras lejanas.

La narración está planteada a modo de crónica periodística: tras encontrar una fotografía de Sayonara, la protagonista de cabellera indómita y ojos rasgados, una reportera se dedica a hablar con sus familiares y amigos con ánimo de conocer su historia. Los diferentes testimonios se complementan al tiempo que se contradicen -de manera similar a lo que ocurre en Crónica de una muerte anunciada, por cierto-, y la propia narradora añade imaginaciones de su propia cosecha (por ejemplo, conversaciones detalladas en las que no estuvo presente ni le pudo referir nadie) que poco a poco elevan un relato con afán de crónica a la categoría de narración literaria.

Lo mejor de la novela es también, en cierto modo, lo peor de la novela: Restrepo aborda el tema de la prostitución desde el respeto más profundo, y tiñe la sordidez de los ambientes y las circunstancias con el delicado barniz de su prosa colorista. He echado de menos un toque de naturalidad en los diálogos, tan cargados de sentencias filosóficas y de fina elocuencia que hacían parecer sabios a todos los personajes. Aunque entiendo que resulta consistente con el resto de la novela (la periodista se deja llevar de tal modo que recrea y se recrea en la historia de Sayonara a partir de lo que le cuentan), no hay respiro para tanta poesía, y el lector puede sentir la claustrofobia olfativa que experimentaría en un jardín de flores exóticas.

La Catunga es un micromundo regido por la solidaridad femenina, y creo que esto es lo que salva a la novela de resultar un polvorón intragable de melodrama. El horror de una vida para muchos -y, especialmente, muchas- inconcebible queda mitigado por la valentía, el humor y las ganas de vivir de estas mujeres que no renuncian al amor a pesar de comerciar con él a diario.

Después de leer La novia oscura, no sé si recomendaría fervientemente su lectura. A quien sí recomiendo es a Laura Restrepo, ganadora en el año 2000 del Premio Alfaguara de Novela por Delirio; aunque sea un juicio un poco prematuro -al fin y al cabo, solo he leído una novela suya-, su escritura tiene un poder magnético que obliga a pasar página tras página tras página.