miércoles, 5 de enero de 2011

Libros, piratería y ley Sinde (1)

El reciente rechazo en el Congreso de la popularmente conocida como "Ley Sinde" (en realidad, una "disposición adicional" de la Ley de Economía Sostenible) ha provocado una cascada de artículos, declaraciones y manifestaciones por parte de creadores, políticos e internautas (algunas, pocas, moderadas y razonables; otras, la mayoría, maximalistas, simplistas, populistas; unas pocas, como las de Alejandro Sanz o Javier Bardem, directamente insultantes). Yo ya he expresado mi opinión al respecto en varias ocasiones en mi blog personal (la última, aquí), y sé que otras personas que colaboran en este blog también lo han hecho (por ejemplo, Guillermo). Pero en Un libro al día no hemos hablado del asunto, y creo que este podría ser un buen medio para que nosotros, y quienes nos leen, diésemos razonadamente nuestra opinión al respecto.

Un asunto que debe quedar claro, y que los debates apasionados de estos días ocultan, es que se puede estar a favor de los derechos de autor y en contra de la Ley Sinde; de hecho, se puede estar a favor de legislar o regularizar de alguna manera las descargas, y el derecho de los creadores a recibir alguna compensación por ellas, y estar en contra de la Ley Sinde. Es decir, que en la vorágine de artículos, protestas y declaraciones de estos días se mezclan dos debates que conviene distinguir:

  1. Estar a favor o en contra de la Ley Sinde, tal y como se debatió y se votó en el congreso
  2. Estar a favor o en contra de los derechos de autor, o mejor dicho, de que exista una compensación económica para los creadores
Comencemos, por lo tanto, por la Ley Sinde. ¿Qué proponía, en resumidas cuentas, la "disposición legal segunda"? Pues modificar el procedimiento mediante el cual se pudieran cerrar páginas web que infringieran los derechos de autor. Hasta ahora, para conseguir ese cierre hay que seguir el procedimiento judicial ordinario, es decir: presentar la denuncia, esperar a que se celebre el juicio, y confiar en que el juez dicte la orden de cierre de la web. Este sistema, a juicio de los creadores y sus asociaciones, tiene dos problemas: que es muy lento y que, sobre todo, hasta ahora los jueces no les estaban dando la razón, por el simple hecho de que la mayoría de las páginas denunciadas se limitaban a recopilar enlaces a páginas de descargas, y no obtenían beneficio económico alguno ("si no hay lucro, no hay delito", es la doctrina que se ha impuesto en estos casos).

Para solucionar ambos problemas de un plumazo, la Ley Sinde proponía dos cosas: agilizar todo el proceso, para que fuera una cuestión de días en vez de meses (o años), y dejar en manos de una comisión administrativa dependiente del Ministerio el decretar el cierre de esas páginas web que infringen los derechos de autor. Esto es problemático por muchos motivos: en primer lugar, deja en manos de un organismo administrativo ministerial (y no judicial, ni siquiera policial) la potestad para cerrar webs, algo muy cuestionable, y quizás incluso inconstitucional; además, si los jueces habían dictado hasta ahora sentencias favorables a las páginas de enlaces, que por lo tanto no pueden ser consideradas ilegales (por mucho que los periódicos las denominen así), ¿con qué derecho las cerraría esta comisión? ¿Qué derecho tiene el Ministerio a cerrar mañana una página que antes de ayer ha sido declarada no delictiva?

De aprobarse en su formulación actual, por lo tanto, supondría crear un marco legal de indefensión para los creadores o gestores de páginas web (porque sí, esta ley está en principio pensada para atacar a las webs de enlaces, pero nadie asegura que más adelante no pueda ser utilizada para cerrar otras páginas supuestamente vulneradoras de derechos de autor, recordemos, sin necesidad de intervención judicial alguna), una indefensión que sería incomprensible si estuviéramos hablando de un periódico, una editorial o una librería.

Estas son las razones que la mayoría de los internautas (y abogados expertos en derecho intelectual e internet como David Bravo) han alegado para oponerse a la Ley Sinde. Sobre otros motivos más "filosóficos", como la propuesta de abolición de los derechos de autor, o de distribución libre de contenidos culturales, trataremos en la entrada siguiente.

martes, 4 de enero de 2011

Carson McCullers: Reflejos en un ojo dorado


Título original: Reflections in a Golden Eye
Idioma original: Inglés
Fecha de publicación: 1941
Valoración: Recomendable

No es la primera vez que me ocurre: me leo un libro ensalzado (en general) por la crítica y resulta que a mí no me parece para tanto, lo cual, inevitablemente, me hace sentirme un tanto culpable.

Pero es que Reflejos en un ojo dorado, pese a que tiene varias virtudes, no me ha parecido la maravilla que pensaba que era a raíz de leer varias críticas y reseñas sobre esta novela escrita por una de las autoras del llamado gótico sureño, corriente literaria que también engloba, entre otros, a los archifamosos Truman Capote, William Faulkner o Flannery O'Connor.

Carson McCullers tuvo una existencia cuanto menos complicada y tumultuosa que incluye una enfermedad de juventud mal diagnosticada que la mortificaría toda su vida, tendencias homosexuales, y una tormentosa relación (llegó a casarse con él en dos ocasiones) con un escritor alcohólico celoso de sus logros literarios. Tras dejar sin aliento a la crítica con su flamante primer libro, El corazón es un cazador solitario, a la edad de 23, apenas un año después, McCullers también causó una honda impresión en el panorama literario de su tiempo con la novela que hoy reseño. Reflejos en un ojo dorado cuenta una historia, o más bien, varias historias que discurren dentro de un fuerte militar del Sur de Estados Unidos en tiempo de paz. Pero las personas que allí conviven no son precisamente ejemplos de paz interior: el capitán Penderton está harto de su temperamental esposa, Leonora, y parece más interesado por un joven soldado de nombre Williams, fascinado éste por Leonora, a la que espía cuando puede, dando rienda suelta a sus más fetichistas fantasías. Y Leonora le pone los cuernos a Penderton con un amigo de éste, Langdon, esposo de la desequilibrada Alison, traumatizada por la muerte de un hijo y que mantiene una curiosa relación con su criado filipino, Anacleto.

Con esta breve descripción de lo que pasa dentro del peculiar fuerte militar, es de esperar que nos vayamos a encontrar con seres complejos y atormentados entregados a extrañas e insanas pasiones, y lo cierto es que sí: la novela de McCullers supura lo que sospechamos.

Pero como ya he dicho, el libro, qué se le va a hacer, no me conveció del todo pese a sus buenas dosis de atrevimientos varios y curiosos análisis humanos. Me dejó la desagradable sensación de que la escritora, pese a que marcó bien sobre las páginas de esta novela su peculiar e intenso estilo, no logró articular y coordinar del todo la poderosa maquinaria que tenía entre sus maquiavélicas manos, y escribió una obra un tanto irregular, más prometedora que lograda.

Pese a todo, aunque sea por curiosidad, les recomiendo que la lean, y si pueden, que vean también la película que sobre la misma hizo John Huston con el gran Marlon Brando y la bella Liz Taylor como intensos animales sureños.

También de Carson McCullers en ULADEl aliento del cieloEl corazón es un cazador solitarioEl mudo y otros textos

lunes, 3 de enero de 2011

Barry J. Kemp: El Antiguo Egipto. Anatomía de una civilización

Título original: Ancient Egypt: Anatomy of a Civilisation
Idioma original: inglés
Fecha de publicación: 1989
Valoración: imprescindible

Ya sé que hemos recomendado no regalar libros, y si aún así lo estáis haciendo estos días, supongo que todos os decantaréis por el best- seller mundial de La Biblia 2. Pero si aún os queda algo de presupuesto después de todo, y si aún os empeñáis en regalar estos tochos, y aún más, si os habéis quedado si un ejemplar de La Biblia 2- que se agotaron los millones de ejemplares en dos días-, aquí os recomiendo otro título que puede valer como opción de última hora.

Y resulta que no nos alejamos demasiado de las túnicas y los cayados, ni de las tierras de los protagonistas del otro libro, sino que nos adentramos en las raíces de una civilización a la que le tocó conocerles y sufrir la ira de su deidad. Sí, estoy hablando del Antiguo Egipto, y de los antepasados, contemporáneos y sucesores del hijo de Ramsés II, Meremptah, que es el que sufrió las ranas y las langostas (no, en la de Charlton Heston se equivocan y no fue Ramsés II el agredido. Él bastante tenía con criar a sus más de 200 hijos, el pobre).

Bueno, pero pongámonos serios que estamos ante un libro serio. Se trata de un texto básico e imprescindible para cualquier estudioso del Antiguo Egipto. Barry Kemp, arqueólogo y egiptólogo, profesor en Cambridge, nos muestra cómo Egipto encontró una solución válida al problema de cómo organizar amplios grupos humanos en una colectividad y cómo mantenerlos establemente unidos, a través del nacimiento del Estado. Analiza las bases intelectuales del nacimiento del estado, su formación, la dinámica de la cultura y sus raíces, la mentalidad burocrática, los modelos de comunidades, desde el trazado de las primeras ciudades y la sociedad normativa, el nacimiento del hombre económico, etc, y en el último capítulo nos ejemplifica estas ideas con la ciudad de El- Amarna, la capital de Ajenatón, el “monarca hereje”.

Una obra de impresionante valor histórico, que nos muestra cómo se inició el proceso de la organización política y económica.

En fin, un buen regalo para cualquier amante de la historia o del Antiguo Egipto.

domingo, 2 de enero de 2011

Almudena Grandes: Inés y la alegría


Idioma original: español
Año de publicación: 2010
Valoración: Muy recomendable

He oído decir de todo sobre el último libro de Almudena Grandes y, en general, todos los comentarios eran negativos. La mayoría criticaban su proyecto novelístico porque no era más que una copia de lo que hace más de un siglo llevó a cabo Galdós. Sin embargo, no puedo estar más en desacuerdo con esas voces críticas. En primer lugar, porque no acabo de entender a qué vienen esas críticas por basarse en la idea de un autor clásico a la hora de idear una saga moderna. ¿Acaso la literatura moderna no es más que una reconstrucción de lo ya contado? Ideas originales, temas novedosos hay muy pocos. Y en segundo lugar, porque el libro de Almudena Grandes me ha gustado, me ha tenido enganchado desde el principio y lo he cerrado esperando a la siguiente entrega de la serie.

El libro surge -en palabras de la propia autora- de una imagen: una mujer que cocina 5 kilos de rosquillas, roba un caballo, una pistola y se une al ejército guerrillero. Este es precisamente el desencadenante de la historia si bien, hasta que en la novela llega ese momento, han ocurrido muchas cosas. Esa mujer es Inés, la hermana de uno de los mandamases de Falange, quien tras quedarse sola en su casa madrileña en plena Guerra Civil, decide montar en la casa familiar un hospital para atender a los heridos del bando republicano. Acabada la guerra, es detenida y encarcelada por el bando nacional, acusada de traición. Sólo la influencia de su hermano logra sacarla de la cárcel, para encerrarla en una pequeña casita del Pirineo, junto a su cuñada. Sin embargo, en cuanto Inés escucha la noticia de la reconquista de España por el ejército de la UNE, en Radio España Independiente (La Pirenaica), cocina sus 5 kilos de rosquillas para los guerrilleros y se lanza al monte en su búsqueda.

El libro narra las aventuras y desventuras de estos guerrilleros que ven cómo sus sueños de volver a España triunfadores se desvanecen poco a poco. Almudena Grandes consigue transmitir toda la ilusión y la desesperanza de este grupo de hombres y mujeres que vive uno de los acontecimientos más desconocidos de la historia de España, un hecho silenciado tanto por la prensa franquista como por la cúpula del Partido Comunista.

Quizás lo mejor del libro sea su capacidad de mezclar las historias de los personajes de ficción con las recreaciones de los momentos decisivos en las vidas de personajes históricos (como La Pasionaria, Carrillo o Jesús Monzón), sin que la novela pierda un ápice de interés. En definitiva, una novela muy recomendable y un regalo ideal para estas navidades.

Todas las reseñas sobre Almudena Grandes en ULAD: Aquí

sábado, 1 de enero de 2011

Robert Feldman: Cuando mentimos. Las mentiras y lo que dicen de nosotros


Título original: The Liar in Your Life: The Way to Truthful Relationships
Idioma original: inglés
Fecha de publicación: 2010
Valoración: Está bien

A nadie le gusta que le mientan. Es más, si tuviéramos que hablar de nosotros mismos, todos nos describiríamos como personas "sinceras" y, si nos descubriésemos víctimas de una mentira, nos enfadaríamos y dejaríamos de confiar en la persona que nos ha engañado. Sin embargo, todos mentimos. Y no sólo en determinadas situaciones, para evitar un mal mayor, porque seamos malas personas o porque no nos quede otro remedio. Qué va. Mentimos continuamente, a diario, con o sin motivo, a conocidos y desconocidos. Incluso a nosotros mismos.

Por mucho que valoremos la verdad, la mentira está tan presente en nuestra vida que difícilmente podríamos vivir sin ella, si ésta desapareciera. Mentimos al establecer relaciones con otras personas (y, después, tanto para terminar como para afianzar o conservar dichas relaciones) o para conseguir un trabajo, mienten los niños como parte de su proceso de crecimiento y aprendizaje... y mienten los economistas, los medios de comunicación y los políticos que nos gobiernan.

¿Es, realmente, la mentira algo inevitable? ¿Existe alguna mentira "justificable" o útil, o todos los engaños perjudican al engañado (y, muchas veces, al que engaña)? ¿Es posible volver a confiar en alguien que nos ha mentido? ¿Somos mentirosos por naturaleza o es la sociedad la que hace que nos engañemos los unos a los otros? Robert Feldman, profesor de psicología en la Universidad de Massachusetts, lleva más de veinte años estudiando el engaño en la vida diaria; sus causas, mecanismos y consecuencias, y plasma en este ensayo algunas de las conclusiones a las que ha llegado, así como muchas de las preguntas para las que todavía no encuentra respuesta.

Cuando mentimos, por tanto, es un interesante y sorprendente análisis que también reflexiona sobre los beneficios que puede aportar la sinceridad y nos hace pensar en nuestras propias contradicciones, así como en la manipulación que a diario sufrimos y, conscientes o no de ello, también ejercemos sobre los demás.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Balance literario del 2010

Pues sí, ya se termina el año, y como todos los finales de año, es momento de hacer balance y propósito de enmienda; pero como nosotros andamos justos de fuerza de voluntad, nos quedamos en la primera parte, o sea, en echar la vista atrás y resumir lo que nos han dado, literariamente hablando, estos útimos 12 meses. Por supuesto, este es nuestro balance; si nos olvidamos de algo, o si no estáis de acuerdo con nosotros en algún punto, ahí tenéis los comentarios a vuestra disposición.

En fin, así ha sido el 2010 literario que se nos está yendo:
  • En primer lugar, ha sido un año sin grandes booms comerciales: ningún Stieg Larsson, Dan Brown o J. K. Rowling en el horizonte (aparte, claro, de los Larsson, Brown y Rowling que ya conocíamos). Eso sí, 2010 nos ha dejado algunas publicaciones esperadas, que habrá que leer con atención: Némesis de Philip Roth; El sueño del celta de Vargas Llosa; El cementerio de Praga de Umberto Eco...
  • En general, 2010 ha sido un año de pobres ventas, lo que ha puesto en aprietos a más de una editorial y librería. Los editores en España le han echado la culpa a la piratería (cómo no), pero las causas son mucho más complejas, evidentemente, y tienen no poco que ver con la crisis general que afecta a todos los sectores.
  • Sí que es verdad que, como dicen los editores, este ha sido el año en el que el libro electrónico se ha convertido en una realidad en España, al menos entre el sector de la población que ya consumía asiduamente libros en papel. Eso sí, el volumen de ventas de libros electrónicos seguirá siendo ridículo en nuestro país (y en el conjunto de países de habla hispana) mientras no haya un catálogo y unos canales de distribución mínimamente aceptables.
  • Este año se conmemoraba el centenario del nacimiento de Miguel Hernández, pero se ha conmemorado menos de lo que a algunos nos gustaría. Nada que ver, por ejemplo, con las celebraciones del "año Lorca". ¿Será, a lo mejor, porque Miguel Hernández fue un escritor con un compromiso político evidente y vitalicio?
  • 2010 ha sido también el año en el que el Nobel ha vuelto a reconocer a un autor en lengua española: el peruano Mario Vargas Llosa, autor, entre otras, de Conversación en la Catedral, La ciudad y los perros o La fiesta del chivo.
  • En el 2010 nos han dejado varios escritores irreemplazables, como Alan Sillitoe (autor de La soledad del corredor de fondo), J. D. Salinger, José Saramago o Miguel Delibes. En un plano más íntimo, este año está trágicamente marcado por la desaparición de Sergio Oiarzabal, grandísimo poeta bilbaíno y amigo personal de varios de los que hacemos este blog.
  • Y por terminar mirándonos un poco al ombligo, podríamos decir que este año ha sido también el de la consolidación de "Un libro al día": prácticamente hemos duplicado nuestras visitas mensuales (mças de 17.000 este último mes); estamos en facebook y twitter; hemos aumentado en número de colaboradores fijos y ocasionales, y hemos publicado exactamente 365 entradas, sin fallar un día, hasta hacer un total de 671 desde que abrimos el blog. Y tenemos intención de seguir dando guerra durante 2011.
Como siempre, gracias a todos por compartir con nosotros el 2010, y la pasión por los libros y la literatura. Esperamos que lo sigáis haciendo, también el año que viene...

jueves, 30 de diciembre de 2010

Philip Roth: La conjura contra América


Idioma original: inglés
Título original: The Plot Against America
Año de publicación: 2004
Valoración: Recomendable




Ambientada en Newark (Nueva Jersey) – ciudad natal del escritor y escenario de varias de sus obras – y clasificada como ucronía por situarse en un contexto histórico ficticio, La conjura contra América narra las vicisitudes de una familia judía, la del propio Philip Roth, en la Norteamérica de los años 40. Uno de sus méritos, no estrictamente narrativo, es que, para orientar al lector evitándole confusiones entre lo real y lo inventado, al final se añaden: una nota explicativa, la cronología de los hechos históricos tal como se desarrollaron en realidad, algunos documentos relacionados con los hechos y datos básicos de los personajes históricos que intervienen.
El autor, que realiza una gran labor de ambientación y documentación, no sólo explica lo que podría haber sucedido si el aviador Charles Lindbergh, declarado simpatizante del nacionalsocialismo alemán, se hubiese presentado a las elecciones de 1940 y hubiese conseguido derrotar a Rooselvet, sino las consecuencias que este hecho habría tenido para los miembros de la comunidad judía y en especial para la familia Roth, uno de cuyos hijos, Philip, alter ego del autor y a través de cuyos ojos se desarrolla la acción entera, relata en primera persona sus recuerdos. El aislacionismo del que hace gala el antiguo héroe del aire impedirá que Estados Unidos se involucre en la Segunda Guerra Mundial, el bando aliado queda así en inferioridad de condiciones alterándose radicalmente el curso de la historia. Como consecuencia, la persecución que sufrirán los judíos estadounidenses será muy similar a la padecida por aquellos de sus correligionarios que vivían en la Europa de entonces.
Estamos ante una obra densa que, al enfrentarnos a los trascendentales sucesos de la primera mitad del siglo XX, repasa una vez más el escenario político mundial de entonces y sus repercusiones en el posterior y nos hace reflexionar sobre la función de las ideologías, la posición particular de cada país ante los acontecimientos e, incluso, sobre el importante papel del azar.
Fantasear sobre lo que podría haber sido y no fue, en sentido positivo o todo lo contrario, siempre excita la imaginación, sobre todo si la hipótesis tiene la envergadura de una novela y ésta trata de asuntos relevantes desarrollados con habilidad. En este caso, y aunque desde el principio ambas secciones, la histórica y la de ficción, se encuentran perfectamente imbricadas, en algún punto, las riendas se sostienen menos firmemente en las manos de Roth, sus esfuerzos por mantener la tensión no son suficientes e interés y credibilidad decaen algo. Es cierto que la importancia de los hechos que narra y la fuerza con que están descritos nos arrastran a un recorrido trepidante que no puede dejar de apasionarnos, pero la diferencia de espacio concedido a los sucesos generales en detrimento de los particulares a partir de un determinado momento disminuye en gran parte la tensión narrativa y hace perder vuelo al relato en general. Este desequilibrio, quizá justificable por la dificultad de la empresa, da lugar a un producto irregular y no del todo unitario, prometedor y apasionante pero que acaba decepcionando un poco al no cumplir las expectativas del comienzo. Aún así, reconozco que se trata de una gran novela y, si te ha interesado este comentario, no te la deberías perder.

También de Philip Roth en ULAD: IndignaciónEl animal moribundoElegíaLa mancha humanaNémesisPastoral americanaEl lamento de PortnoyEngañoLa humillaciónGoodbye, ColumbusSale el espectro