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jueves, 17 de julio de 2025

Metaentrada: Ni Akutagawa, ni Naoki

¿Qué pasó? 

En 1998, un hecho inusual sacudió la escena literaria japonesa: no hubo ganadores de los premios literarios Akutagawa ni Naoki. Ninguno de los candidatos alcanzó la calidad necesaria para obtener una decisión unánime del jurado. Entre las razones oficiales por las que, en el pasado, no se ha otorgado alguno de estos premios se incluyen la imposibilidad de alcanzar un consenso, preocupaciones éticas y, por supuesto, la interrupción causada por la Segunda Guerra Mundial. 

El pasado 16 de julio, los asistentes a la ceremonia de premiación apenas pudieron contener su asombro al revelarse que, por primera vez en 27 años, ningún autor sería premiado: ¡¿Naaaniii?!

¿Qué es un Akutagawa? 

En resumidas cuentas, el Premio Akutagawa y el Premio Naoki son los galardones literarios más prestigiosos de Japón. Se suele decir que el primero está dirigido a escritores emergentes, en su mayoría jóvenes, mientras que el segundo reconoce a autores consolidados, valorando su trayectoria y popularidad, casi como una versión japonesa del Nobel, pero centrada en la ficción. 

La repercusión comercial de estos premios es enorme. Ganar el Akutagawa, en particular, puede convertir al autor en un idol literario de la noche a la mañana. Un ejemplo claro es Hibana, la novela de Naoki Matayoshi galardonada en 2015, que vendió más de dos millones de copias. Puede que esa cifra no parezca impactante a escala global, pero considerando que solo en Japón se habla japonés, equivale a que casi el 2% de la población del país haya adquirido el libro. En términos internacionales, sería como si una novela escrita en inglés vendiera tanto como Harry Potter en su momento. 

Sin embargo, el propósito original de estos premios, fundados en 1935, era mucho más claro. El Premio Akutagawa fue concebido para distinguir obras de literatura “jun” (純文学), es decir, literatura “pura” o artística, centrada en la introspección, el estilo y la exploración de la condición humana. Por otro lado, el Premio Naoki estaba orientado a la literatura “taishū” (大衆文学), o literatura popular, con énfasis en la narración, la accesibilidad y el entretenimiento. 

Ambos premios, creados en memoria de los escritores Ryūnosuke Akutagawa y Sanjugo Naoki, respectivamente, reflejan desde sus inicios una dualidad fundamental en la literatura japonesa: la tensión entre arte y consumo. 

Jun y Taishū 

Me parece necesario hacer un paréntesis para hablar sobre una dicotomía fundamental, aunque hoy en día bastante desdibujada, en la literatura japonesa: la división entre junbungaku (純文学) y taishūbungaku (大衆文学). Comprender esta separación es clave para entender no solo el propósito original de los premios Akutagawa y Naoki, sino también la evolución de la industria editorial japonesa. 

Junbungaku: La literatura "pura" 

El término junbungaku se refiere a la "literatura pura" o "literatura seria", centrada en la introspección, la psicología de los personajes, los dilemas existenciales y la búsqueda estilística. Sus obras suelen publicarse en revistas literarias de prestigio como Shinchō, Gunzō, Subaru o Bungakukai. Estas revistas han sido, desde principios del siglo XX, el semillero de escritores de alto calibre y un espacio donde la experimentación formal y temática es bienvenida. En estas revistas han publicado figuras como los Murakamis, las Kawakamis, Ōe, Abe, entre otros.

Publicar en estas revistas era (y en cierta medida aún es) una especie de rito de paso para los escritores serios. Los textos se publicaban como cuentos o novelas cortas completas, muchas veces seguidas de críticas o reseñas por parte de otros escritores o críticos. 

Taishūbungaku: La literatura "popular" 

Por otro lado, la taishūbungaku, o "literatura popular", está orientada al entretenimiento y al consumo masivo. Incluye géneros como el misterio, la aventura, el romance o el drama histórico. Estas obras eran tradicionalmente serializadas en revistas semanales o mensuales de gran tirada como Kingu o Sunday Mainichi, pensadas para un público más amplio y menos especializado. 

La publicación por entregas no solo respondía a criterios económicos y editoriales, sino que también moldeaba el estilo narrativo: los autores debían mantener al lector enganchado semana tras semana, con giros argumentales, cliffhangers y personajes cómicos y carismáticos. 

Aunque la frontera entre jun y taishū se ha ido desdibujando, con autores que transitan entre ambas categorías, e incluso obras que combinan ambas tradiciones, los premios Akutagawa y Naoki aún reflejan esa división originaria. Hoy, plataformas digitales, editoriales independientes, y fenómenos como el web-novela (webu shōsetsu) han reformulado completamente las formas de publicación, distribución y legitimación de la literatura en Japón. Sin embargo, las revistas literarias tradicionales siguen siendo un símbolo de prestigio, y el sistema de premios mantiene viva, aunque sea de forma simbólica, esta antigua tensión entre arte y mercado. 

Un escaparate llamado Akutagawa 

Aunque el Premio Akutagawa fue concebido originalmente como un reconocimiento a la calidad literaria en su forma más pura, hoy resulta ingenuo pensar que se mantiene ajeno a intereses editoriales y dinámicas de mercado. Las revistas literarias que tradicionalmente han sido las plataformas del junbungaku no solo publican las obras candidatas: también hacen lobby activamente para impulsar a sus autores y asegurar que su publicación sea premiada. 

El mecanismo es más o menos el siguiente: una revista promueve a un autor emergente con una novela corta o media, acompañada de reseñas favorables y entrevistas estratégicas. Una vez nominada al Akutagawa, comienza una campaña de visibilidad: eventos, portadas, menciones en medios literarios. Si el premio se concreta, el libro pasa a imprimirse bajo un sello comercial del mismo grupo editorial, por ejemplo, Bungeishunjū o Shinchōsha, y, en muchos casos, se adapta para cine, televisión o manga. La saturación es tanta que la calidad de estas adaptaciones es, en el mejor de los casos, mediocre. El Akutagawa se convierte así en un escaparate para transformar papel en moneda. 

Un caso polémico que puso en evidencia esta lógica fue el de Akio Miyahara, ganador del Akutagawa en 1972 con Derek ga Sawatta. Poco después de recibir el premio, se descubrió que su obra incluía fragmentos plagiados de trabajos académicos. Aunque no se le retiró oficialmente el galardón, el escándalo provocó un intenso debate sobre el proceso de selección, la presión editorial y la responsabilidad crítica del jurado. 

Más recientemente, en 2024, se desató otra controversia cuando Rie Kudan admitió haber utilizado herramientas de inteligencia artificial para generar fragmentos de su novela Tokyo-to Dojo-to. Aunque la autora fue transparente y defendió su decisión como parte del proceso creativo, críticos literarios y escritores reaccionaron con escepticismo, cuestionando si un texto parcialmente generado por IA podía representar el espíritu del junbungaku

Estas situaciones demuestran que el Akutagawa, lejos de ser una torre de marfil literaria, funciona también como un dispositivo de visibilización y, en ocasiones, como una maquinaria de legitimación mediática y comercial en un ecosistema editorial altamente competitivo. 

Dazai vs Kawabata

El Premio Akutagawa no siempre ha sido una celebración pacífica del talento literario. Ya desde su primera edición, en 1935, hubo tensiones, desilusiones y acusaciones veladas. Uno de los protagonistas de aquel primer episodio fue un joven Dazai Osamu, apenas debutante, luchando contra una adicción a los barbitúricos y con deudas acumuladas por el costo de sus medicamentos. Los rumores daban por ganador a Dazai, por lo que él ya tenía ese dinero gastado. El premio de 500 yenes era, para él, más que un reconocimiento: era una tabla de salvación. Y sin embargo, no lo ganó. 

En el proceso de deliberación, uno de los jurados, nada más y nada menos que el Nobel Yasunari Kawabata, hizo comentarios que dejaron una marca en Dazai. Según Kawabata, aunque Dōke no Hana (La flor del bufón), la obra defendida por el círculo cercano a Dazai, contenía talento y una visión literaria clara, el propio autor estaba envuelto en “una nube desagradable” que empañaba su expresión creativa. Para Kawabata, el genio de Dazai no fluía con honestidad ni transparencia. 

Lejos de aceptar en silencio el veredicto, Dazai reaccionó con furia (supongo que no estaría en sus cinco sentidos). En un texto titulado “Carta a Kawabata Yasunari”, publicado en Bungei Tsūshin, le respondió con palabras cargadas de resentimiento, casi odio. Cuestionó la autoridad moral de Kawabata, ironizó sobre su estilo de vida refinado: “¿acaso criar pajaritos y mirar danzas es una vida admirable?”; y lo acusó de representar una falsa objetividad, una hipocresía “dostoievskiana” disfrazada de frialdad crítica. Incluso sugirió que hubo presiones externas o favoritismos en el proceso de selección, alimentadas por las expectativas que su amigo Dan Kazuo había depositado en Kawabata como posible aliado. 

La carta no solo fue un acto de rebeldía, sino también una declaración de principios: Dazai se negó a participar de ese desfile de las vanidades que, desde entonces, y hasta hoy, acompaña a los premios literarios. En su amarga pero brillante respuesta, se revela no solo el orgullo herido de un escritor rechazado, sino también una temprana intuición: el Premio Akutagawa no sería un simple laurel literario (por no decir un buen apoyo economico para un escritor joven), sino una mescolanza de estética, poder, mercado y rivalidad. 

Las razones oficiales 

El pasado 16 de julio de 2025, durante la 173ª edición de los premios, el anuncio fue inesperado: ningún ganador del Premio Akutagawa ni del Premio Naoki. Era la primera vez en 27 años que ambos galardones quedaban con el anticlimático 該当作なし (sin obras aplicables).

En el caso del Premio Akutagawa, la escritora Hiromi Kawakami, miembro del comité, explicó que “cada una de las obras finalistas tenía aspectos atractivos, pero todas compartían una carencia indefinida, como si algo esencial estuviera ausente.” Ninguna, según su criterio, alcanzó el nivel de madurez o contundencia necesario para representar con dignidad la literatura japonesa contemporánea. La declaración es vaga, pero revela algo claro: se espera que el ganador del Akutagawa no solo demuestre talento, sino que encarne una visión sólida del mundo y una maestría técnica de la forma literaria. 

Por el lado del Premio Naoki, el presidente del comité, Natsuhiko Kyogoku, fue más directo: “Todas las obras estaban al mismo nivel; había un empate de calidad. Aunque debatimos durante más de cuatro horas, no pudimos llegar a una decisión unánime.” La afirmación pone en evidencia un problema distinto: la abundancia de buenas obras (tal vez un eufemismo para decir que todas eran igual de mediocres), pero la ausencia de una que destacara claramente por encima del resto. En el mundo de la literatura popular, donde el atractivo narrativo suele ser más valorado que la complejidad estética, esta indecisión sugiere que ninguno de los finalistas logró cautivar completamente al jurado. 

Ambas declaraciones, con sus matices, revelan un trasfondo común: la crisis de la literatura japonesa contemporánea. En un panorama literario cada vez más diverso, híbrido y mediado por nuevas formas de circulación, ¿qué significa hoy “merecer” un premio literario? ¿La obra más innovadora, la más legible, la que más se vende, la que conmueve a un jurado en particular, la que más apoyo reciba por parte de sus agencias literarias? 

Epílogo 

En un mundo editorial cada vez más dominado por el marketing, las cifras de ventas y la necesidad de visibilidad inmediata, la decisión de no otorgar ni el Premio Akutagawa ni el Premio Naoki en 2025 puede leerse también como un gesto de resistencia. Al abstenerse de premiar por compromiso, por impulso mediático o por simpatías editoriales, el jurado reafirma, aunque sea simbólicamente, el principio de que la literatura debe sostenerse primero en su calidad, no en su conveniencia comercial. 

Es cierto: esta decisión conlleva costos. Las obras nominadas, al no recibir el respaldo oficial de un premio, tendrán menos impulso en librerías. Las editoriales no podrán imprimir la ansiada faja roja con letras doradas, y las librerías verán disminuidas sus ventas, especialmente en una industria que ya vive tiempos precarios.

Pero hay algo profundamente valioso en esta negativa. Un premio que se niega reafirma su importancia. En este silencio institucional hay, paradójicamente, una forma de respeto: hacia los lectores, hacia los escritores, y, sobre todo, hacia la literatura misma. 

Pueden ver la (no) ceremonia de premiación del 16 de Julio de 2025: 第173回「芥川賞・直木賞」

Referencias 

1. 朝日新聞デジタル「芥川賞と直木賞、27年ぶりの該当作なし 『何かが足りず』『拮抗』」2025年7月16日 

https://www.asahi.com/articles/AST7J31J8T7JUCVL01KM.html 

2. 毎日新聞「芥川賞・直木賞ともに『該当作なし』 27年ぶり」2025年7月16日 

https://mainichi.jp/articles/20250716/k00/00m/040/281000c 

3. 日本文学振興会(日本文学賞): https://www.bunshun.co.jp/shinkoukai/award/akutagawa/ 

4. 芥川龍之介賞: https://ja.wikipedia.org/wiki/芥川龍之介賞 

5. 直木三十五賞: https://ja.wikipedia.org/wiki/直木三十五賞 

6. 中村真一郎「純文学と大衆文学」『日本文学史概説』岩波書店、1998年 

7. Fowler, Edward. The Rhetoric of Confession: Shishōsetsu in Early Twentieth-Century Japanese Fiction. University of California Press, 1988. 

8. 角田光代「純文学って何ですか?」NHK出版、2012年 

9. 片山倫太郎・田村嘉勝「文豪をめぐる八人の作家たち」『別冊太陽 川端康成』平凡社、2009年  

10. 太宰治「川端康成へ」『文藝通信』1935年10月号 

11. Fuente de la foto: 2025年7月16日午後7時55分、東京都内、浅野哲司撮影


miércoles, 10 de octubre de 2012

Premio Nobel 2012: Hagan sus apuestas

Un año más ya estamos en vísperas de que se conozca el Premio Nobel de Literatura, y como siempre cada cual tiene sus favoritos. En ULAD no vamos a ser menos, así que aquí va nuestra particular quiniela (mañana sabremos si hemos acertado).

Vamos a proceder por eliminación: a la Academia Sueca le gusta repartir sus gracias con variedad (un año aquí, otro en la otra punta del globo...), así que nuestra primera apuesta, considerando que el año pasado ganó Tranströmer, es que este año el premio no será para ningún europeo, o por lo menos para ningún europeo-occidental (dejamos fuera de las apuestas, por tanto, a candidatos sólidos como McEwan, Magris, Lobo Antunes o Cees Nooteboom). Por el mismo motivo, también apostaría a que este año no va a ganar un poeta (lo siento, Adonis, otro año más que te quedas sin premio).

Don DeLillo
Seguramente, por lo tanto, volverá a ganar un narrador (novelista o cuentista), no europeo. Los estadounidenses pueden tener muchas opciones, por dos motivos: hace ya casi veinte años que ningún yankee gana el Premio Nobel (la última fue Toni Morrison en el 93), y además hay varios candidatos fuertes, con lo cual podrían premiar a uno para, simbólicamente, premiarlos a todos. Los principales favoritos estadounidenses hoy en día son Philip Roth (de quien sin embargo dicen que tiene mala prensa en la Academia Sueca), Don DeLillo, Thomas Pynchon o Cormac McCarthy, entre otros. DeLillo o Pynchon son, creo, los que más posibilidades pueden tener, porque son casi unánimemente aclamados por la crítica. Lo del Premio Nobel para Bob Dylan yo no me lo acabo de creer.

Alice Munro
Si miramos fuera de EE.UU., los académicos también tiene donde elegir: todavía en América, pero más al norte, nos encontramos a Alice Munro, cuentista canadiense que puede beneficiarse si los suecos deciden darle el premio a una mujer este año (lo que no quiere decir, ojo, que no se merezca el premio). En África el candidato más fuerte es Chinua Achebe, grandísimo narrador nigeriano, aunque también suena el nombre de Ngũgĩ wa Thiong'o; en Asia, por mucho que me duela, el nombre más repetido es el de Murakami, junto con el del chino Mo Yan. Y en Europa, pero en Europa del Este, tenemos también grandes candidatos como Ismail Kadaré, Milan Kundera o Peter Nadas, del que confieso que no he leído nada (perdón por el chiste).

Enrique Vila-Matas
¿Y los españoles, preguntará alguno? Pues se habla de los de casi siempre: Javier Marías, Enrique Vila-Matas y, algo que a mí me sorprende, Eduardo Mendoza. Pero este no va a ser el año: no solo porque como he dicho antes no creo que este año gane ningún europeo, sino porque está muy reciente el premio a Vargas Llosa, y que ganasen dos escritores hispanohablantes tan seguidos sería muy sorprendente. (Dejando aparte el hecho de que la literatura española actual no está EMHO a la altura de las más grandes de la literatura mundial, pero ese es otro asunto).

En fin, que si nos pedís uno o dos nombres, nos quedamos con DeLillo y Pynchon. Pero también es posible que la Academia Sueca nos sorprenda a todos premiando a un casi-desconocido. Mañana lo sabremos...

miércoles, 25 de julio de 2012

3000 seguidores en Twitter y ¡¡¡sorteo!!!

Queridos amigos de ULAD, ayer fue un día muy especial para nosotros: ayer llegamos a los 3000 seguidores en Twitter, una cifra de lo más redonda y de lo más gorda (por lo menos para nosotros, estos humildes reseñistas que acabamos de salir de la selva como quien dice).

Nuestra llegada al apasionante mundo tuitero fue tardía: abrimos nuestra cuenta el 1 de marzo de 2010, para celebrar el primer aniversario del blog; al principio nos costó coger ritmo: en septiembre de 2010 teníamos 63 seguidores; en marzo de 2011, 241; llegamos a los 1000 seguidores en octubre de 2011 y desde entonces el crecimiento ha sido exponencial, hasta llegar a estos 3000 seguidores que celebramos hoy. Lo que demuestra dos cosas: que en el mundo hay mucha gente a la que le gustan los libros; y que cuantos más seguidores tienes, más fácil es conseguir nuevos seguidores.

Y como 3000 es un número muy redondo y muy gordo, para celebrarlo hemos decidido organizar un

¡¡¡SORTEO!!!

¿Qué sorteamos?

Tres ejemplares de la novela Una comedia canalla, de Iván Repila (que no es porque lo digamos nosotros, pero ha sido una de las revelaciones del año en España), generosamente cedidos por su editorial, Libros del Silencio

¿Cómo puedo participar?

Pues simplemente enviándonos un "twit" (sí, tendrás que estar registrado en Twitter para participar) diciendo que quieres participar en el sorteo. Así de fácil.

¿Así de fácil?

Así de fácil. 

¿Hasta cuándo puedo participar?

Tienes una semana, hasta el 31 de julio a medianoche. publicaremos los nombres de los ganadores en nuestras cuentas de facebook y twitter, y nos pondremos en contacto con los agraciados para que nos den su dirección.

miércoles, 16 de mayo de 2012

In memoriam Carlos Fuentes

Ha muerto Carlos Fuentes, uno de los narradores fundamentales del siglo XX y una de las figuras imprescindibles del boom de la literatura hispanoamericana. Menos mediático, quizás, que Vargas Llosa o Gabriel García Márquez, pero igualmente dotado para la construcción de tramas y la experimentación narrativa y lingüística, nadie podrá negar a Carlos Fuentes su lugar de privilegio en las letras mexicanas del siglo XX, en las que quizás solo Juan Rulfo pueda hacerle sombra.

Este año se cumplían, precisamente, 50 años desde la publicación de dos de sus obras, muy distintas entre sí pero independientemente geniales: Aura, una pequeña joya del género fantástico, y La muerte de Artemio Cruz, una novela en la que Carlos Fuentes exploraba la historia de México de la primera mitad del siglo XX, a través de los recuerdos de un corrupto (en todos los sentidos) político y hombre de negocios. En realidad, casi toda la obra narrativa de Carlos Fuentes, desde La región más transparente hasta La silla del águila gira en torno a México, su historia y su identidad. Terra Nostra, obra de una elaboración formal complejísima, es probablemente el punto más extremo en este cuestionamiento colectivo.

En mi relación como lector con Carlos Fuentes, Gringo viejo ocupa un lugar particular. Quizás no sea su mejor obra, pero para quienes disfrutamos leyendo es una novela entrañable: cuenta los últimos meses de vida del escritor estadounidense Ambrose Bierce, que decide perderse en el torbellino de la Revolución Mexicana para tener un final honorable. La mezcla de historia, literatura y ficción; el estilo cortado de Fuentes y la densa representación de las relaciones entre México y EE.UU. me encantaron entonces; y creo que volverían a encantarme si lo releyera.


Hace poco Carlos Fuentes declaraba en una entrevista: "Miedos literarios no tengo ninguno. Siempre he sabido muy bien lo que quiero hacer y me levanto y lo hago. Me levanto por la mañana y a las siete y ocho estoy escribiendo. Ya tengo mis notas y ya empiezo. Así que entre mis libros, mi mujer, mis amigos y mis amores, ya tengo bastantes razones para seguir viviendo." Como me decía una alumna en un email que acabo de recibir: "es envidiable morirse con esas ganas de vivir."

Todas las reseñas sobre Carlos Fuentes en ULAD: Aquí

viernes, 25 de noviembre de 2011

Mil reseñas y un sorteo


Pues sí, queridos amigos que nos seguís al otro lado de la pantalla: esta es la entrada número 1000 de "Un libro al día". 1000 días, 1000 reseñas (metaentradas incluidas), más de 400.000 páginas vistas y cerca de 250.000 visitantes, 2712 comentarios, 1299 seguidores en facebook y 1233 en twitter...

Y para celebrar todas estas cosas, y sobre todo para agradeceros vuestro apoyo, hemos decidido convocar un sorteo de libros en torno a nuestro blog.

Participar es muy sencillo: solo tenéis que decirnos, en un comentario en esta entrada, en nuestra página de facebook o en nuestro perfil de twitter, cuál es el libro de los que hemos reseñado en ULAD que más os ha gustado, y por qué. No hay extensión mínima ni máxima, con tal de que se responda a la pregunta que planteamos.

Entre todas las respuestas recibidas, seleccionaremos aleatoriamente tres ganadores, que recibirán un ejemplar de uno de estos tres libros (nuestro especial agradecimiento a sus autores y editores, que nos han cedido los ejemplares "graciosamente"):
  • Loca Novelife, de Elvira Rebollo (ed. Baile del Sol)
  • Belfondo, de Fusa Díaz (ed. Principal de los Libros)
  • Quédense dentro y cierren las ventanas. La sociedad de consumo y el apocalipsis zombi, de Iratxe Jaio y Klaas von Gorkum (ed. Consonni)
El plazo para enviar vuestras respuestas termina el viernes 16 de diciembre.

Recordad que debéis decir cuál es el libro que más os ha gustado de entre los que hemos reseñado. Para saber qué libros hemos reseñado, podéis bucear en el archivo del blog o usar el buscador (ambos en la columna de la derecha); o usar nuestro utilísimo y nunca suficientemente alabado Sistema Unificado de Etiquetas (por valoración: "Imprescindible", "Muy recomendable", "Recomendable", etc.; por país: "Escritores españoles", "Escritores franceses", "Escritores alemanes", etc.; por lengua: "Libros en portugués", "Libros en inglés", "Libros en italiano", etc.; por género: "Novela", "Teatro", "Poesía", etc.; o por época: "Siglo XXI", "Siglo XX, "Siglo XIX", etc.)

jueves, 20 de octubre de 2011

ULAD en Twitter: 1000 seguidores

A estas alturas supongo que casi todos los que nos leéis habitualmente sabréis ya que también podéis seguirnos a través de twitter y facebook (y si lo sabíais, ¿a qué esperáis?; y si no lo sabíais, ¿a qué esperáis?). Bueno, pues esta misma noche acabamos de alcanzar los 1000 seguidores en Twitter, una cifra que, como diría alguno, nos llena de orgullo y satisfacción.

¿Y qué es Twitter?, dices mientras clavas, etc. Pues Twitter es una de las herramientas digitales sociales 2.0 de la nueva era, que nos permite mantener un contacto directo con nuestros lectores y con gentes varias del mundo literario español e internacional, enterarse de novedades literarias, editoriales, culturales y de todo tipo, compartir opiniones y enlaces, y todo ello al módico precio de 140 caracteres por mensaje. Para quien nunca haya entrado, nuestra página de Twitter tiene este aspecto:


¿Y qué tipo de cosas ponemos en Twitter? Pues aparte de las reseñas diarias, que se publican automáticamente gracias a TweetFeed, comentamos nuestras lecturas más recientes; damos cuenta de las noticias de actualidad (premios, efemérides, novedades editoriales, cotilleos...); y sobre todo charlamos amigablemente de literatura con otros lectores apasionados. Esta es una selección más o menos aleatoria de algunos de nuestros twits recientes, para que os hagáis una idea:

Atrapado leyendo "La escritura o la vida" de Jorge Semprún". Diría que está a la altura de "Sin destino" de Imre Kertesz. ¿Exagero?
 Que Cardoso Pires no sea más conocido en España es un crimen.
Tenía ya escrita y programada la reseña de "Una novela china" de César Aira, y blogger se la ha tragado. Grrrrrr...
¿Alguien más en el ancho mundo usa Motigo Webstats? ¿A vosotros tampoco os funcionan desde el domingo al mediodía?
Una entrevista con el reciente Premio Nobel:
"La flecha del tiempo" de Martin Amis cuenta la vida de hombre al revés, de la vejez a la infancia. ¿Conocéis más casos parecidos?
  Gracias a vosotros por seguiros, estaremos atentos a las novedades :)
En facebook alguien menciona a Murakami. Y en verdad en verdad os digo, como le den el Premio Nobel a Murakami, me pego un tiro (en el pie).
Tengo curiosidad, ¿por quién apuesta para el Nobel de este año? :)
"Johnny cogió su fusil", "Trampa 22", "El buen soldado Sveijk"... ¿Os acordáis de más ?
Y así. ¿Y qué hay que hacer para seguirnos?, oigo que preguntan las masas. Pues en primer lugar hay que tener cuenta en Twitter. Si no, difícil. Y después, solo hay que buscarnos como @unlibroaldia y darle al botoncito que dice "Seguir". Es muy fácil. Más de 1000 personas ya lo han conseguido...

Por cierto que no podemos dejar pasar la oportunidad de decir que las chicas de Granite & Rainbow (revista a la que de alguna manera empiezo a considerar la hermana gemela de ULAD) nos han elegido como "Twitteros del mes" para su siguiente número. Y nosotros nos sentimos muy honrados y agradecidos por ello...

P.D.: ¿Ya os habéis pasado por el Premio Bitácoras 2011 para votarnos?

miércoles, 5 de octubre de 2011

Premio Nobel 2011: hagan apuestas

Este jueves, o sea, mañana, se falla el Premio Nobel de Literatura de este año, y ya están haciéndose las típicas apuestas que aciertan tantas veces como fallan. Hay una cosa que está bastante clara: este año el ganador no será un escritor en lengua española: es muy poco habitual que el Nobel premie dos veces seguidas a escritores en la misma lengua, sobre todo si esa lengua no es el inglés.

Estos son algunos de los (eternos) candidatos al Nobel de Literatura:

Adonis: poeta de origen sirio, candidato al Nobel desde hace una eternidad, este puede ser su año entre otras cosas por los aires de cambio en el mundo árabe: a los académicos suecos les encanta hacer ese tipo de gestos y demostrar que están "implicados" con los acontecimientos. En todo caso, que esta circunstancia externa le pueda favorecer no le resta ni un gramo de valor a su obra poética, sugerente y amplísima.

Philip Roth: aunque su obra sea algo irregular en los últimos tiempos, tiene "fondo de armario" (El lamento de Portnoy, Me casé con un comunista, La mancha humana, Pastoral americana, Elegía...) como para justificar de sobra el premio. Además, hace bastante tiempo (desde 1993) que un escritor estadounidense no se lleva el Nobel. Claro que entre los candidatos hay otros compatriotas suyos igualmente bien posicionados...

Cormac McCarthy: Un autor que se ha hecho conocido para el gran público gracias, diría yo, a las adaptaciones cinematográficas de La carretera o No es país para viejos, pero al que la crítica reconoce sus méritos desde hace tiempo. Con un estilo simple y cortante, ha reflejado la realidad de los Estados Unidos (entre otras cosas) con crudeza y sin tapujos.

Thomas Pynchon: junto con Don DeLillo (otro posible candidato) es el gran experimentador de la literatura estadounidense contemporánea. Obras como La subasta del lote 49, V o El arco iris de gravedad representan una revolución narrativa única en su país y en su época. Si le dan el premio, será interesante ver si Pynchon (alérgico como pocos a cualquier acto público) acude a recogerlo...

Tomas Tranströmer: reconozco que no he leído nada de este autor sueco, que sin embargo aparece año tras año en las quinielas para el Premio Nobel. Es poeta, como Adonis, lo que puede beneficiarle si el Nobel decide romper con una racha de cinco novelistas seguidos...

Ko Un: Otra confesión: acabo de oír hablar de este escritor por primera vez ahora, hace diez minutos. Por lo que leo en la Wikipedia (en inglés: la Wikipedia en español ni siquiera tiene un artículo para él), es un poeta surcoreano, activista en favor de la democracia en su país (un punto positivo para él, según los criterios habituales del Nobel), antiguo monje budista, suicida frustrado por partida doble... En fin, puede ser el "tapado" de las quinielas, y a los suecos también les gusta dárselas de originales de vez en cuando...

Haruki Murakami: Que conste que lo incluyo solo porque aparece mencionado en algunas listas. Pero yo estoy en contra. Entre "muy en contra" y "absolutamente en contra". Sí, Murakami escribe bien, tiene un gran éxito de público, es relativamente original... Pero para mí, su obra no está ni de lejos a la altura de los grandes: es repetitiva, facilona y superficial (toma ya). Como le den el Nobel a Murakami, me pego un tiro. En el pie.


miércoles, 25 de mayo de 2011

El papel del escritor y de la literatura en la sociedad

Aunque esto es un pensamiento que ya me rondaba la cabeza desde antes de esta semana, creo que esta última semana ha terminado de confirmarse, viendo cómo en el timeline de la lista de "tuiteros literarios" (editores, blogueros, algunos pocos escritores) apenas se hacía mención a los acontecimientosde la Acampada de Sol, Democracia Real Ya o como quiera llamarse. Y este pensamiento, ahora confirmado, es el de que la literatura, o mejor dicho los escritores, han perdido (inevitablemente) o renunciado (voluntariamente) al papel de referentes culturales y sociales de que disfrutaron en otros momentos históricos, en España y fuera de España. O dicho de otra manera: los escritores han dejado de ser intelectuales, en el sentido amplio del término, para convertirse en productores de libros, profesionales de la redacción de novelas, cuentos y poemas.

No creo que sea necesario irse muy lejos para ver que no siempre ha sido así. En Francia, Sartre, Camus o Simone de Beauvoir fueron referentes intelectuales insoslayables; en España, antes y durante la Guerra Civil los escritores estuvieron al frente y en el frente, poniendo voz a los que no la tenían y creando himnos de combate para las trincheras. Yéndonos algo más atrás, durante el siglo XIX la literatura era considerada como una de las herramientas fundamentales de la tarea nacionalizadora (y civilizadora), y los poetas eran muy conscientes de ello. Incluso hoy, tengo la impresión de que en otros países tienen una mayor consideración, y su opinión se busca y se escucha ante cualquier acontecimiento o noticia significativa.

Ahora, miremos a España en el siglo XXI, y pensemos en las grandes movilizaciones sociales recientes: el "No a la guerra", el "Nunca Mais", la lucha contra el terrorismo, el 15-M que todavía tiene a miles de jóvenes en las plazas. Salvo en el último caso, en el que José Luis Sampedro, prologuista del libro de Hessel ¡Indignaos! ha actuado como voz de la conciencia del movimiento, en los demás resulta casi imposible encontrar un referente intelectual, un escritor o un filósofo que sirva como cabeza visible. En cambio, a quienes vemos es a la gente del cine: a Almodóvar, a los Bardem, a Willy Toledo. Ahora, salvo determinados escritores-opinadores, como Juan José Millás, Maruja Torres o Juan Manuel de Prada, la gran mayoría (o eso me parece a mí) se dedican a escribir como si el mundo no existiera.

Planteo por lo tanto dos preguntas: ¿es esto bueno, malo o inevitable?; y ¿es esto culpa (si puede hablarse de culpa) de los escritores, que prefieren no meterse en política para no perder lectores, o de la sociedad, a la que ya no interesa lo que los escritores tienen que decir? Yo tengo mi opinión al respecto, pero prefiero dejar las preguntas abiertas, por si alguno de nuestros lectores quiere dar su versión de los hechos.

domingo, 24 de abril de 2011

Ganadores del I Concurso ULAD de Reseñas

Reunidos (virtualmente) los miembros permanentes de ULAD, y después de una sesuda (ejem) y larga (ejem) meditación, hemos decidido por unanimidad que los tres ganadores del I Concurso ULAD de reseñas literarias son:

  • Felipe Cammaert, por su reseña de Tres ataúdes blancos, de Antonio Ungar
  • José Ignacio Rodriguez, por su reseña de Blankets, de Craig Thompson
  • Javier Agirre Ortiz, por su reseña de Las nubes de José Blanco

El premio del concurso consiste en un ejemplar del libro Traductor de sueños por Babilonia, de Sergio Oiarzabal, publicado por la editorial Masmédula. Las reseñas premiadas se publicarán en ULAD a lo largo de las próximas semanas, para disfrute de todos nuestros lectores.

Enhorabuena a todos los premiados, y ¡hasta el próximo concurso ULAD!

    jueves, 6 de enero de 2011

    Libros, piratería y ley Sinde (y 2)

    En la entrada anterior hablé de los motivos para oponerse a la Ley Sinde en concreto, es decir, en su redacción actual; en la de hoy voy a pasar a otro plano más abstracto: al concepto de "derecho de autor", su lugar en la era de internet y los medios a través de los cuales los creadores deben ser recompensados por su trabajo. Aquí confieso que hay cosas que no tengo del todo claras, así que me permitiréis que plantee el asunto en forma de preguntas:

    1.- ¿Deben los autores recibir una compensación económica por su trabajo?
    Sí. Evidentemente. Se escucha mucho decir que "los músicos viven de los conciertos" o que "muy pocos escritores viven de sus libros", y en muchos casos esto es así; pero esto no quiere decir que esta sea la situación ideal. Crear (escribir, pintar, hacer películas...) no es -o no debería ser- una actividad que uno haga en sus ratos perdidos, en el tiempo que le dejan las clases, la panadería o la oficina. Los artistas, como cualquier otro sector, tienen derecho a ser profesionales, y para ello es preciso diseñar algún sistema que les asegure una compensación por su trabajo.

    2.- ¿Deben mantenerse los derechos de autor igual que hasta ahora?
    Creo que no. Es decir, en relación con la pregunta anterior, sí creo que debe existir cierta protección legal para los derechos de autor, y que por supuesto los derechos morales de autoría deben seguir respetándose. Pero el concepto y el sistema legal de derechos de autor actual ha quedado claramente desfasado por la aparición de nuevas formas de creación, de autoría, de difusión, de consumo, de relación entre autor y lector. Nunca he entendido, por ejemplo (y a lo mejor hay alguien que me lo puede explicar) esa ley que protege los derechos de distribución de las obras hasta 80 años (¡80 años!) después de la muerte de los autores. Que todavía no se puedan editar libremente las obras de Lorca o de Unamuno, por ejemplo. Ni que esos derechos puedan ser comprados o vendidos como si fueran un "bien material", de manera que, si no me equivoco, Michael Jackson poseía los derechos de las canciones de los Beatles. ¿En qué sentido protege o propicia esa norma la creación de obras artísticas? Creo, en resumen, que debe mantenerse el concepto de "derecho intelectual" sobre la obra, pero replantearse todo lo demás.

    3.- ¿Debe ser gratis la cultura?
    No creo que la cultura deba ser gratis (véase el punto 1), pero sí creo que las nuevas tecnologías (internet, los ebooks, Spotify, el iPod, iPad y similares) han creado la posibilidad de que la cultura sea más barata, eliminando buena parte de los intermediarios, que son, recordemos, quienes se llevan ahora mismo el 95% del pastel cultural. Probablemente, los distribuidores tradicionales podrían, si quisieran, diseñar modelos de distribución de productos culturales que les permitieran obtener beneficios con un coste mucho menor para el destinatario final, el consumidor. En el caso de los libros, es totalmente incomprensible que los precios de los eBooks que ofrece Libranda, por ejemplo, no sean muchísimo más baratos que sus equivalentes en papel, teniendo en cuenta el ahorro que supone en materiales, almacenamiento, transporte...

    4.- ¿Deberían ser ilegales las páginas de enlaces y las descargas?
    No, y de hecho, como decía en la entrada de ayer, según los propios jueces la mayoría no lo son. Lo único que es ilegal es lucrarse con la distribución de obras protegidas por derechos de autor, ya sea a través de la publicidad o cobrando por "cuentas Premium" de pago. Por otra parte, en España se aplica desde hace unos años un "canon digital" que teóricamente, o al menos yo lo entiendo así, da derecho a usar tus CD, discos duros, tarjetas de memoria y similares para hacer copias privadas (ojo, privadas) de obras protegidas. Entre el camino recaudatorio (incluido ese inconcebible "canon por préstamo" aplicado a las bibliotecas) y el punitivo (los piratas, a la cárcel), está claro que el primero es el mal menor; lo que es incomprensible es que se pretendan aplicar los dos simultáneamente.

    5.- Y entonces, ¿qué hacemos?
    Pues es difícil encontrar una solución que satisfaga a los creadores y a los consumidores simultáneamente, y mucho menos a ciertos intermediarios (sociedades de gestión de derechos como CEDRO o la SGAE) cuya existencia depende de la pervivencia del modelo actual. En todo caso, parece claro que siguiendo como hasta ahora, con insultos y maximalismos por parte de todos, no vamos a ninguna parte. Es necesario que aparezcan (o que se desarrollen, porque aparecer, ya han aparecido) nuevos medios de distribución que por un lado ofrezcan productos baratos y de calidad, y por otro respeten y retribuyan los derechos de los creadores. No estoy pidiendo imposibles: ahí están Spotify, iTunes o la venta de libros electrónicos de Amazon para probarlo. En cambio, intentar mantener las estructuras legales y comerciales del siglo XX (o XIX) a base de descalificaciones, juicios e impuestos no va a ser una solución a medio o largo plazo.

    Y vosotros, ¿qué pensáis al respecto?

    miércoles, 5 de enero de 2011

    Libros, piratería y ley Sinde (1)

    El reciente rechazo en el Congreso de la popularmente conocida como "Ley Sinde" (en realidad, una "disposición adicional" de la Ley de Economía Sostenible) ha provocado una cascada de artículos, declaraciones y manifestaciones por parte de creadores, políticos e internautas (algunas, pocas, moderadas y razonables; otras, la mayoría, maximalistas, simplistas, populistas; unas pocas, como las de Alejandro Sanz o Javier Bardem, directamente insultantes). Yo ya he expresado mi opinión al respecto en varias ocasiones en mi blog personal (la última, aquí), y sé que otras personas que colaboran en este blog también lo han hecho (por ejemplo, Guillermo). Pero en Un libro al día no hemos hablado del asunto, y creo que este podría ser un buen medio para que nosotros, y quienes nos leen, diésemos razonadamente nuestra opinión al respecto.

    Un asunto que debe quedar claro, y que los debates apasionados de estos días ocultan, es que se puede estar a favor de los derechos de autor y en contra de la Ley Sinde; de hecho, se puede estar a favor de legislar o regularizar de alguna manera las descargas, y el derecho de los creadores a recibir alguna compensación por ellas, y estar en contra de la Ley Sinde. Es decir, que en la vorágine de artículos, protestas y declaraciones de estos días se mezclan dos debates que conviene distinguir:

    1. Estar a favor o en contra de la Ley Sinde, tal y como se debatió y se votó en el congreso
    2. Estar a favor o en contra de los derechos de autor, o mejor dicho, de que exista una compensación económica para los creadores
    Comencemos, por lo tanto, por la Ley Sinde. ¿Qué proponía, en resumidas cuentas, la "disposición legal segunda"? Pues modificar el procedimiento mediante el cual se pudieran cerrar páginas web que infringieran los derechos de autor. Hasta ahora, para conseguir ese cierre hay que seguir el procedimiento judicial ordinario, es decir: presentar la denuncia, esperar a que se celebre el juicio, y confiar en que el juez dicte la orden de cierre de la web. Este sistema, a juicio de los creadores y sus asociaciones, tiene dos problemas: que es muy lento y que, sobre todo, hasta ahora los jueces no les estaban dando la razón, por el simple hecho de que la mayoría de las páginas denunciadas se limitaban a recopilar enlaces a páginas de descargas, y no obtenían beneficio económico alguno ("si no hay lucro, no hay delito", es la doctrina que se ha impuesto en estos casos).

    Para solucionar ambos problemas de un plumazo, la Ley Sinde proponía dos cosas: agilizar todo el proceso, para que fuera una cuestión de días en vez de meses (o años), y dejar en manos de una comisión administrativa dependiente del Ministerio el decretar el cierre de esas páginas web que infringen los derechos de autor. Esto es problemático por muchos motivos: en primer lugar, deja en manos de un organismo administrativo ministerial (y no judicial, ni siquiera policial) la potestad para cerrar webs, algo muy cuestionable, y quizás incluso inconstitucional; además, si los jueces habían dictado hasta ahora sentencias favorables a las páginas de enlaces, que por lo tanto no pueden ser consideradas ilegales (por mucho que los periódicos las denominen así), ¿con qué derecho las cerraría esta comisión? ¿Qué derecho tiene el Ministerio a cerrar mañana una página que antes de ayer ha sido declarada no delictiva?

    De aprobarse en su formulación actual, por lo tanto, supondría crear un marco legal de indefensión para los creadores o gestores de páginas web (porque sí, esta ley está en principio pensada para atacar a las webs de enlaces, pero nadie asegura que más adelante no pueda ser utilizada para cerrar otras páginas supuestamente vulneradoras de derechos de autor, recordemos, sin necesidad de intervención judicial alguna), una indefensión que sería incomprensible si estuviéramos hablando de un periódico, una editorial o una librería.

    Estas son las razones que la mayoría de los internautas (y abogados expertos en derecho intelectual e internet como David Bravo) han alegado para oponerse a la Ley Sinde. Sobre otros motivos más "filosóficos", como la propuesta de abolición de los derechos de autor, o de distribución libre de contenidos culturales, trataremos en la entrada siguiente.

    sábado, 9 de octubre de 2010

    Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010

    A estas alturas, oh lector, sin duda sabes que Mario Vargas Llosa es el último Premio Nobel de Literatura. De hecho, es muy probable que hayas llegado aquí introduciendo en un buscador alguna combinación de las palabras de la frase anterior. Si quieres saber algo más sobre el premiado o regodearte con la noticia o mentarle la madre a la Academia Sueca, has venido al sitio indicado.

    Nacido en 1936 en Arequipa (Perú), Vargas Llosa pasó los primeros años de su vida siguiendo los avatares de la carrera política de su abuelo materno, que le llevó primero a Bolivia, luego a la ciudad peruana de Piura, para establecerse finalmente en Lima. Allí comenzaría su vida literaria con Los jefes (1957). Se mudó entonces a Madrid con una beca para cursar estudios de posgrado en la Complutense. Bueno, por eso, y porque se había casado con una tía política suya, 10 años mayor, y esto, digamos, no sentó muy bien en casa. Después de Madrid vino París, y luego, en 1963 el primer éxito literario: La ciudad y los perros, novela con la que ganó el Premio de la Crítica Española.

    Las siguientes obras del escritor están marcadas por la experimentación formal. En La casa verde (1965) el autor juega con los ritmos de la narración a través de la mezcla de tres historias principales que tejen una telaraña de tiempo y espacio. Al principio la lectura resulta complicada pues se superponen diálogos y momentos temporales distintos, pero enseguida se le coge el tranquillo y se siguen fácilmente los sucesos de esa casa que construyó El arpista cuando llegó al pueblo y pintó totalmente de verde, fundando el primer burdel del lugar, para placer y escándalo de todos. En 1969 publica Conversación en La Catedral, considerada una de sus obras maestras, y en 1967 Los cachorros, novela breve igualmente experimental y compleja, sobre la vida de un grupo de niños/adolescentes/jóvenes peruanos.

    En Pantaleón y las visitadoras (1973) construye una divertida sátira contra la hipocresía y la doble moral. Narra cómo un obediente y meticuloso militar pone en marcha un plan disparatado -siempre cumpliendo órdenes- para elevar la moral de la tropa gracias a la incorporación de un batallón de prostitutas. El mayor mérito de la novela consiste en la incorporación de prosaicos documentos que se integran perfectamente en la historia conservando su significado, continuidad, amenidad e ironía. La tía Julia y el escribidor (1977), basada en su primer matrimonio con su tía política, es también una novela con grandes dosis de humor.

    La guerra del fin del mundo (1981) es la primera incursión de Vargas Llosa en la novela histórica. Basada en acontecimientos reales, retrata una revuelta anti-republicana del campo brasileño, liderada por una especie de nuevo mesías. Contiene imágenes brutales de la completa sumisión de la voluntad al líder, como cuando sus seguidores van pasando por la alcoba en que agoniza y comulgan de sus heces líquidas. Puaj. La siguiente novela reseñable viene mucho más tarde, en 2000, y es La fiesta del Chivo, de la que ya hablamos aquí.

    El motivo de este parón de años está en la actividad política de Vargas Llosa. En 1990 se presenta como candidato a la Presidencia del Perú, y de hecho logra superar la primera ronda, pero es vencido en la segunda por Alberto Fujimori. Después de la derrota marcha a Madrid, donde solicita la nacionalidad española al ser amenazado por su antiguo rival con la pérdida de la peruana. En los últimos años, en España, ha tenido también momentos de importante protagonismo político, siempre desde una ideología (neo)liberal, como cuando apoyó la fundación del partido Unión, Progreso y Democracia, en 2007.

    Sus últimas novelas son El paraíso en la otra esquina (2003), dedicada a la historia de la abuela del pintor Paul Gauguin, y Travesuras de la niña mala (2006); este mismo año se publicará El sueño del celta, sobre la historia de un aventurero y diplomático irlandés en el corazón de África. Aparte de su obra como novelista, Vargas Llosa ha ido publicando diversos ensayos, muchos de ellos sobre temas literarios. El más célebre, por el morbo que lo acompaña, es el que dedicó a García Márquez, subtitulado "historia de un deicidio"; también son reseñables los que dedicó a Madame Bovary o a Tirant lo Blanc.

    Un escritor, en fin, prolífico y exigente, polémico y magistral, parte insoslayable del llamado "boom" de la literatura latinoamericana, que llevaba mucho tiempo apareciendo en las quinielas del Nobel. Dicen que precisamente este año no estaba entre los favoritos, y que esto le ha favorecido, pero qué queréis que os digamos: nosotros ya lo previmos.

    Foto tomada de aquí

    viernes, 1 de enero de 2010

    Predicciones para 2010

    Los que hacemos Un libro al día nos ponemos el disfraz de adivinos por un día, y proponemos una lista de acontecimientos relacionados con la literatura que tendrán lugar a lo largo del 2010. Algunos son obvios, otros son más bien apuestas personales y otros son cosas ya anunciadas pero que, en cualquier caso, conviene marcar en la agenda.

    1. 2010 será el año del despegue definitivo del ebook en España, gracias a la digitalización de una parte importante del catálogo editorial en español.
    2. En 2010, el Premio Cervantes será español. Puestos a apostar, apostamos por Juan Goytisolo.
    3. La adaptación literario-cinematográfica del año: Alicia en el País de las Maravillas, de Tim Burton.
    4. El best-seller del año volverá a ser una novela histórica (después del paréntesis policiaco de la saga Millenium).
    5. Desde 2003, todos los Premios Nobel han sido europeos; este año toca cambiar. ¿Por qué no Hispanoamérica? Entonces los candidatos mejor posicionados serían, probablemente, Vargas Llosa y Carlos Fuentes -aunque con el Nobel últimamente nunca se sabe.
    6. En 2010 se cumplirán 100 años del fallecimiento de Tolstoi y Mark Twain; 100 años del nacimiento de Jean Genet y Torrente Ballester; 100 años de la publicación de Howards End y El fantasma de la Ópera.
    7. Para 2010 han anunciado la publicación de una nueva novela, entre otros, Philip Roth, Paul Auster, Joyce Carol Oates, Don de Lillo, Ian McEwan o Bret Easton Ellis
    8. A lo largo de este año, Google Books llegará a un acuerdo con diversos gobiernos europeos y americanos para evitar pagar multas por monopolio y por infringir derechos de autor, y se convertirá (o se afianzará) como el principal digitalizador de fondos documentales del mundo.
    9. Es casi imposible adivinar a quién le caerá el Premio Príncipe Asturias de las Letras, pero como hablar es gratis, nuestro favorito es Milan Kundera -que también ha sonado para el Nobel durante años.
    10. En 2010, Un libro al día cumplirá un año de vida y alcanzará las 500 entradas.

    Quienes hacemos este blog esperamos que sigáis acompañándonos y que tengáis un gran año de lecturas.

    ¡Feliz 2010!

    viernes, 7 de agosto de 2009

    Libros electrónicos: La bestia se mueve

    Hace ya un montón de años que se empezó a oír y leer acerca de los libros electrónicos o eBooks, esos aparatos similares a una agenda electrónica en los que se pueden descargar y leer no uno sino decenas o centenares de libros. Al principio -hace ya diez años, o más- las reacciones eran escépticas, irónicas y en general francamente negativas. Aunque hoy en día todavía perduran muchos prejuicios y muchos recelos con respecto a los libros electrónicos, no hay duda de que algo está cambiando, y que el público en general ya se va acostumbrando a la idea de que el libro en papel no es el único soporte imaginable para los contenidos escritos.

    Es muy sintomático, por ejemplo, el reportaje que Informe Semanal dedicó a los libros electrónicos, titulado "Don Quijote digital": aunque algunas pocas opiniones (sobre todo de escritores) eran contrarias al eBook, o simplemente escépticas, la mayoría de los entrevistados (blogueros, agentes, editores) asumían la inevitabilidad de la expansión del libro electrónico, aunque, con sentido común, preveían para el libro en papel todavía unos cuantos años de vida.

    Efectivamente, todavía falta bastante para que la implantación de los libros electrónicos sea general: todavía son caros (entre 150€ y 300€, aproximadamente), difíciles de conseguir, y no está muy claro cómo vamos a poder aprovisionarnos de libros -clásicos y novedades- para nuestro lector de eBooks. Tampoco ayuda a su expansión la gran variedad de marcas y modelos (Kindle, el eReader de Sony, Iliad, etc.), cada uno con sus formatos, incompatibles unos con otros, y sus distribuidores de contenidos asociados. Recientes escándalos, como el de Amazon borrando las copias de Rebelión en la granja y 1984 de los aparatos de sus usuarios, tampoco ayudan a crear confianza en el nuevo soporte.

    En todo caso, las ventajas que los eBooks pueden traer para los lectores son evidentes: la posibilidad de transportar toda una biblioteca en un aparato del tamaño de un solo libro; de acceder a un gran número de obras de manera inmediata y más barata a través de internet; el ahorro ecológico de papel que supondría la expansión de los eBooks o la capacidad de manipular el texto mediante herramientas digitales (buscadores, anotaciones, colocaciones...) son sólo algunas de las más evidentes.

    Como decían la mayoría de los que salían en el reportaje de Informe Semanal, la expansión del eBook no es opinable: es un hecho incontrovertible. Varios factores pueden ayudar a que esta expansión se acelere: que se elija un formato estándar que facilite la distribución de libros y dé confianza a los consumidores (que pueden tener miedo de que les pase con su modelo de libro electrónico lo que con el Betamax en los ochenta o el HD DVD en los últimos años), y sobre todo que bajen los precios, algo que, como pescadilla, probablemente no pasará hasta que los lectores de eBooks no se generalicen.

    En todo caso, el libro electrónico está aquí para quedarse, aunque el libro en papel (que nadie se asuste) tendrá un lugar importante en la cultura del futuro inmediato.