lunes, 7 de septiembre de 2015

Clara Usón: La hija del Este

Idioma original: español
Año de publicación: 2012
Valoración: muy recomendable

Ratko Mladić es (o fue: actualmente cumple condena) un general del ejército serbio implicado en los episodios más cruentos de todos los conflictos bélicos de la antigua Yugoslavia. Es (o fue) un militar brillante, cruel, calculador, meticuloso. Todos le atribuyen responsabilidad directa en hechos sangrientos contra población civil, como el asedio de Sarajevo o la matanza de Srebrenica, o el proceso de genocidio de los musulmanes de Bosnia. Todo el mundo sabe que ha tenido mucho que ver en esos hechos y todo el mundo le juzga y le recrimina sus actos. 
Todos, menos muchos de sus conciudadanos serbios, a los que, en su momento, una campaña de propaganda ha convencido de que no son atacantes sino atacados. 
Todos, menos, particularmente, Ana, una guapa y brillante estudiante de medicina, que es la que está más lejos de insultarle o poner en duda su integridad.
Porque a Ratko Mladić, Ana le llama "papá".

La hija del Este toma como punto de partida un viaje de Ana Mladić a Moscú, un viaje en compañía de amigos que saben quién es y que interrumpen ciertas conversaciones cuando ella aparece. En ese viaje Ana parece que toma consciencia de que la verdad no es la que le están mostrando en casa. Oculta su identidad, enmascara su acento, dice tener otra nacionalidad que la suya, serbia en ese momento, primeros 90, donde Serbia protagonizaba guerras, ora contra Croacia, ora contra la pequeña y maltrecha Bosnia.

Curiosamente este libro me recuerda muchos aspectos de obras de Javier Cercas. Por el punto de partida a medio camino entre la ficción y la investigación, por el rigor y la curiosidad empleada en esclarecer ciertos hechos históricos, por la crudeza y frialdad de la descripción de algunos hechos, por el deseo de desenmascarar a todos esos falsos héroes amparados en cruzadas que nadie les ha exigido. Porque entre las descripciones de la vida de Ana Mladić, y conforme los testimonios de sus allegados (con la notable omisión de su padre) van desfilando, Clara Usón, estilo impecable, majestuoso sentido del tempo, nos va presentando a los grandes protagonistas del último conflicto europeo. Los Karadzic, Milosevic, políticos oportunistas, caudillos corruptos que corrieron a aprovecharse del previsible desmoronamiento que la muerte de Tito, dictador empeñado en agrupar bajo una misma bandera comunidades que no tenían nada que ver, precipitó. Una necesaria lección de historia a la que tampoco hay que buscarle muchas vueltas: la condición de hervidero de esa zona se remonta muchos siglos atrás, hay cuentas pendientes que se arrastran por generaciones, parece que cualquier idea de paz allí sea precaria y provisional.

Quien viviera los hechos en su día o se haya interesado en ello no necesita aclaraciones, y ya que la contratapa habla de "novela" no hay que explicar finales. La hija del Este admite lecturas variadas: lección histórica, tragedia en la que el peso de apellido y pasado es un lastre difícil de aguantar, crónica social de un continente en constante remiendo (cuando esto escribo las TV vomitan sin cesar imágenes de estaciones de tren en Hungría. con las multitudes de sirios en busca de refugio por toda Europa), fascinante historia de la difícil formación del carácter cuando las situaciones son extremas, cruel aventura de desencanto y desmoronamiento de mitos. Mucho bagaje el contenido en estas 450 páginas, cierto.

Quizás Usón haya cometido, en el loable empeño de rellenar de contenido una trama especulada, algún pequeño desliz en forma de aderezo excesivo. Pero todo lo demás raya en la perfección y cuadra en la voluntad que se presupone a un libro así: abarcar no solo hechos concretos sino el contexto en que se producen, el escenario que los genera, y sus consecuencias, individuales y colectivas. Y conseguir excitar la curiosidad. Aunque sea un par de décadas tarde. Tengamos en cuenta que a muchos el sentimiento de culpa no les va a durar mucho. El que no ve, no sufre. Si hasta es posible que no volvamos a pensar en esos países hasta que haya, no sé, un Mundial de fútbol. O un festival de Eurovisión.

Por cierto. Premio de la Crítica en 2012. Merecidísimo.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Coincido plenamente con la crítica y la calificación. Una gran novela.

Rosa Berros Canuria dijo...

Un libro maravilloso. Y totalmente de acuerdo contigo. A mi también me recuerda a Javier Cercas. Escalofriante la foto de la portada, cuando sabes lo que viene después.
Buena reseña para una gran novela.

Anónimo dijo...

Con todos los respetos , ni regalado lo quiero.

Anónimo dijo...

Por curiosidad anónimo 23:43, ¿por qué lo dices? ¿por la temática? ¿por el personaje de Ratko Mladic? A mi personalmente me atraen todos los libros relativos a la guerra de los Balcanes y a sus consecuencias. Creo que deberíamos leer y comprender bien lo que ha pasado hace cuatro días en el corazón de Europa, para no volver a cometer los mismos errores, sobre todo los políticos de chichinabo que nos gobiernan en cualquier parte de este país.

Un saludo,

Carlos

P.D. Curiosidad: Clara Usón, que es más catalana que los calçots, firmó un manifiesto en contra de la independencia de Cataluña. Siendo una gran conocedora del dolor que tuvo lugar en la antigua Yugoslavia, merece toda nuestra atención y análisis.

Francesc Bon dijo...

Gracias por los comentarios. Con referencia al "anónimo inapetente", posición respetabilísima aunque me hubiera gustado saber los motivos, pues creo que hay que darle una oportunidad. Ni idea de la posición de Usón respecto a otros temas. No creo que esa situación sea extrapolable a otras, pero desde luego los serbios no salen miy bien parados.

irati dijo...

Gracias por la reseña y la recomendación. Me viene de perlas ahora, mientras leo Sarajevo, de Alfonso Armada. Será un buen complemento (o compañero) de este.

Francesc Bon dijo...

Pues fue a raíz de leer Sarajevo, que también reseñé aquí, que llegué a Usón,

irati dijo...

Jeje, pues fue a raíz de tu reseña que yo empecé a leer Sarajevo. Estoy al final y me resisto a abandonar la ciudad, así que andaba tramando leer algo mas sobre ella. Qué bien.

Anónimo dijo...

Soy el anonimo de las 23.43.No era, ni mucho menos mi intencion, pero mi comentario inapetente suscito unas reacciones con las que no contaba.Quizas soy una persona pusilanime o en el mejor de los casos, sensible.Pero el caso es que leyendo esta reseña recorde una pelicula de la guerra en Bosnia y sobre todo unas escenas en la que los serbios llevan un autobus cargado de prisioneros a la ribera de un rio, como una playa, alli los bajan y un gigante serbio con un martillo de romper piedras va rompiendo los craneos de aquellos pobres desgraciados.A los que se escapan hacia el agua los tirotean.Ya se que es una pelicula, pero no creo que la realidad fuera mucho mejor.Al moderador,si no lo ve correcto, lo puede censurar.

Francesc Bon dijo...

Pues creo que tu aclaración ha valido mucho la pena. Desde luego el libro tiene pasajes duros, pero es que las cosas conviene explicarlas, a ver si aprendemos y no se repiten,
Gracias por el comentario.

Anónimo dijo...

Hola.
creo que la aclaración P.D. no era necesaria, ULAD se caracteriza por la libertad y el respeto, no hay ninguna obligación de leer cualquier libro, lo dice alguién a quién le apasionan los libros.
Si quieren pueden moderar los comentarios, pero se pueden aprender o informarse a través de otros canales.
Hablamos de los libros, no de los autores, así lo veo.

Gracias

Francesc Bon dijo...

Por cierto: salvo virus o insultos, no hay moderación de comentarios.

Martika dijo...

Sabía que ULAD me salvaría mis "vacaciones". Estaba buscando este libro aunque yo aún no lo sabía. Gracias, Frances Bon

Francesc Bon dijo...

Muchísimas gracias, Martika. Aqui los insensibles que me acompañan se meten con mis lovers y mis haters, pero comentarios como este hacen que cada minuto dedicado, a malas o a buenas lecturas, merezca, la pena.