miércoles, 16 de septiembre de 2015

Hilary Mantel: El asesinato de Margaret Thatcher

Idioma: inglés
Título original: The Assasination of  Margaret Thatchet
Año de publicación: 2014
Traducción: José Manuel Álvarez Flórez
Valoración: recomendable

En esta vida, cada cual hace lo que puede; es decir, lo que sabe o hasta donde le llega el talento. Un par de ejemplos: la anterior alcaldesa de Madrid le dedicó una plaza, en pleno centro físico y simbólico de la capital de España, a la mandataria británica Margaret Thatcher (en un alarde de coherencia, después colocaron a pocos metros de este lugar una estatua de Blas de Lezo, marino del siglo XVIII célebre por zurrarle la badana a los ingleses, precisamente; en fin, lo que la naturaleza no da, el barrio de Salamanca no lo presta...); en cambio, la afamada escritora Hilary Mantel, puesta a pensar en lo que había supuesto para ella la que fuera su Primera Ministra -a la que parece que tenía menos cariño que doña Ana Botella-, se le ocurrió hacer un relato sobre cómo podría haber sido su asesinato, allá por 1983 (por cierto, ¿se considera apología del terrorismo imaginar cómo podría haber sido un magnicidio -gracias por el término, Francesc- que, obviamente, no ha tenido lugar? En España, no me extrañaría que sí. En el Reino Unido, parece que no). Es decir, convirtió su opinión sobre Mrs. Thatcher -irritación, diríamos- en un motor de creación literaria y le salió un relato que, sin caer en el fácil efectismo ni en dramatismo alguno, mantiene vilo al lector hasta la última línea... literalmente. 

Este, sin duda, parece ser el relato estrella del libro, primero por lo llamativo de título y argumento, pero también porque es uno de los mejores. Y creo que el más optimista. El resto de los cuentos -me cuesta un poco llamarlos así, pero vale, en aras de la no reiteración- comparten, además de su excelente factura, la mirada femenina de sus protagonistas/narradoras, a excepción de uno, El QT largo, en el que el punto de vista femenino es, digamos, colateral... Nos ofrece, pues, un muestrario de tipos de mujer, que van desde el recuerdo de una niña curiosa o la escritora recluida por obligación (también hay otra escritora, pero ésta debe relacionarse con el mundo, también por obligación) a la turista en un país extranjero -e inquietante-, a la hija despechada o la criada asiática crudamente consciente de su desamparo. Porque la otra característica que reúne a casi todas las protagonistas de los cuentos es la consciencia de su vulnerabilidad y de las limitaciones que les son impuestas; limitaciones contra las que algunas se rebelan -de manera más o menos fructífera-, otras acatan como parte de las reglas de juego y otras tratan de sortearlas. Pero esas limitaciones y su percepción están presentes en todo momento; algo quizá no tan frecuente -o evidente- en los relatos con protagonistas masculinos.

Que Hilary Mantel es una escritora sumamente inteligente y perspicaz -es extraordinaria su atención a los detalles, por ejemplo- es algo evidente desde la primera página del libro. No menos evidente que escribe de forma magnífica, con un estilo claro y fluido pero rico y en absoluto simplista. Hay también una continua presencia de humor, por supuesto, aunque éste resulte más bien oscuro, mordaz y hasta inclemente con los personajes. Y hay un par de incursiones originales en el género de terror, si bien este elemento terrorífico se ve muy matizado por otro tipo de inquietud, más habitual y nada sobrenatural, que impregna casi todos los relatos del libro. Inquietud, desasosiego, desamparo. Pero también lucidez, ironía, inteligencia. Ésas son las sensaciones que me ha dejado el libro. Y que en las manos apropiadas la literatura puede sacar petróleo de cualquier parte. Hasta del recuerdo de Mrs. Thatcher.