domingo, 2 de agosto de 2015

David Shields/Shane Salerno: Salinger

Idioma original: inglés
Título original: Salinger
Año de publicación: 2014
Traducción: Javier Calvo
Valoración: imprescindible

Apenas he devorado 150 páginas y ya le he enviado un mensaje por Twitter a Mónica Basterrechea: otra integrante del aún no constituido (andamos en unos flecos sobre los estatutos) Club de Acérrimos de Holden Caulfield. Pudiera no estar advertida. O estar distraída con el oleaje del Cantábrico, y perderse esta experiencia. Sería injusto, porque su fidelidad es incuestionable, y le he otorgado esa primera prebenda: una semana de ventaja hacia la librería, hasta que yo acabe el libro, confeccione la reseña y le diga a todo el mundo que salga a por este libro y se haga con él. 
Entenderéis que obvie cualquier explicación que consume espacio, tiempo y palabras. El título lo dice todo, y quien no sepa quién es Salinger seguramente haría mejor en preguntarse qué hace leyendo este blog, o esta reseña, o cómo ha llegado a ella.
David Shields y Shane Salerno (permitidme que remarque el portentoso trabajo de traducción de Javier Calvo) recogen cientos de testimonios. Los estructuran, los depuran, los ordenan, les conceden una tensión narrativa, intercalan sus opiniones, sus impresiones, y ahí tenemos, con hechos y con algunas especulaciones y con muchos elementos para llegar a nuestro propio juicio, la biografía de ese escritor esquivo por naturaleza, de ese hombre que alcanzó el Olimpo merced, sobre todo, a una obra. He dicho que obvio explicaciones. 
No hay que dejarse llevar por prejuicios: más de 700 páginas dedicadas a un hombre cuya obra completa no alcanza esa extensión. ¿Es que son dos locos fanáticos entregados a diseccionar cada frase, a emplear páginas y páginas para interpretar un párrafo, la presencia de un personaje, la coherencia de la obra en su conjunto? No. Ni falta que hace. Salinger es una biografía pero Salinger es tanto una fascinante crónica de guerra (el escritor fue soldado de Infantería en el desembarco de Normandia) como es el relato de una experiencia traumática (cuando accede a un campo de concentración anexo a Dachau y ve el estado de los prisioneros), y también es una romántica novela de tono inmoral (cuando nos habla de sus escarceos respetuosos pero inapropiados con menores de edad, ya siendo un escritor de renombre) y también es una visión conjunta del proceso creativo y de sus condicionantes internos y externos. Ah: y un análisis de cómo todos esos factores configuran un escritor entregado a su arte, pero esquivo y desconfiado. Un tío que ha dejado órdenes para que parte de su trabajo no vea la luz hasta 2060. Aunque el libro da ciertas esperanzas sobre publicaciones inminentes.
Sea uno o no mitómano, ignore o no fascinantes detalles que marcaron su existencia (su noviazgo frustrado con Oona O'Neill, por ejemplo: hija de un Nobel de Literatura que dejó a Salinger para casarse con Charles Chaplin, resultando ser la madre de Geraldine Chaplin), lo que se esconde tras este colosal torrente de información (alguna de ella con firmas de primer orden interviniendo como testimonios) es abrumador, es fascinante, es el mejor pretexto para los que me recriminan mi reiteración en el uso de ciertos adjetivos.
Porque Salinger es mucho más que la suma de sus partes. La sensación final es de haber afrontado un estudio exhaustivo, de haber dispuesto de una amplísima perspectiva donde se renuncia a la especulación, a disfrazar el conjunto de ensayo, cosa que permite tanto guiar al lector como permitirle que juzgue al hombre según su criterio. Porque esa sería una conclusión final a la que podría llegarse: que fue un personaje cuya existencia fue a la vez plena y torturada, a la vez víctima de traumas como, quizás inconscientemente, infligiendo traumas a algunas personas cercanas. 
¿A quién puede no interesarle un paquete tan variado? Si es que hay veces que el imprescindible se queda hasta un poco corto.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Idioma original español?

Francesc Bon dijo...

Glups! Espero, amable Anónimo, que ese error, ya subsanado, no te haya impedido seguir leyendo.

Pascual Perea dijo...

En el fondo eres el típico español medrando a costa de mentir. Un actor.

Santi dijo...

¡¡¡Buahahahahaha!!! ¡¡¡Hahahaha!!! Ha... ha... "El típico español", dice. "Un actor", dice. ¡¡¡Buahahahaha!!! Aaaaaay, qué bueno.

Pascual Perea dijo...

Usted debe ser el ponderador. Ya lo conozco.

Francesc Bon dijo...

Buenas! Pues cuando Vds. vean hablamos del libro.

Anónimo dijo...

Regla número 1 de internet; no hacer ni caso a los trolls. Y a lo que vamos, te hago una pregunta Francesc, a mi me gusta mucho "El guardián entre el centeno" pero siempre que lo he comentado, me han respondido que es un libro insulso y para gente con 18 años, qué hubieras respondido tú? Gracias y un saludo.

Anónimo dijo...

Sin dudar de la calidad del libro y de lo certero de su análisis, Sr. Bon, me pregunto si sería usted capaz de ejercer de crítico literario desprovisto de esas ínfulas de superioridad desesperantes. Por el bien del el blog, se lo pido por favor, estoy incluso dispuesta a ponerme de rodillas. O como Olvido Hormigos, encima de usted en una estantería.

anton corderí dijo...

Enhorabuena, Francesc, por tus estupendas reseñas. Seguro que ya la conoces, pero, por si no fuera el caso, te hago llegar una cita de Gramsci que encaja en la filosofía del blog. Preso en las cárceles de Mussolini, el intelectual leía compulsivamente. Tanto es así que afirmó:"Leo por lo menos un libro al día".

Francesc Bon dijo...

Los trolls? No creo que esto sea cuestión de Trolls.
Sobre "El guardián entre el centeno", que he leído varias veces y alguna otra que caerá, decir que no creo que tenga que ver gran cosa sobre ese mito de la edad en que se lee, y en verse reflejado o no. Rompe, en su época, con la idea de que ciertas novelas de cierta repercusión tienen que ser enormes epopeyas prolongadas en generaciones donde pasan montones de cosas. Un par de días en la vida de un adolescente, unas cuantas coletillas, et voilà. Pero Salinger invirtió una década en escribirlo. Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Gracias por el comentario.

Francesc Bon dijo...

Valga este comentario para "lovers" y "haters", después de habérmelo pensado y de considerar que el Blog Está Por Encima De Todo y que los colaboradores deberíamos, erm, evitar ciertas situaciones de protagonismo. Y también el consejo ese tan chuli de Do not feed the troll, ése también lo he tenido en cuenta.
Pues no, Anónimo (inciso: ¿por qué siempre esconderse tras el anonimato para meterse con la gente? ¿eres mi mujer, harta de que quite ropa de la maleta para meter libros cuando vamos de vacaciones? ¿eres un tipo apostado a la esquina de mi casa esperando a rajarme la cara con un cúter porque no me gustó "Blitz"? ¿eres una top-model tímida que no quiere que sea sabido que, entre trapitos evanescentes que llevas en los desfiles, tienes afición por la lectura? ¿o un tipo aburrido provocando algo que te permita no echarte a la cama antes de las 12, y hacer tiempo para oír un programa deportivo?). No Anónimo, superioridad, no. Ventaja, como mucho. La de disponer de un espacio donde me lean unos miles de personas para poder decir bien alto lo que es una mierda intrascendente y lo que conviene leer si quieres experimentar placer. No sé por cuanto tiempo, ni sé con cuánta razón. Pero la cosa consiste en eso: cada uno lee, opina, intenta que su opinión pueda leerse y comprenderse, espera reacciones, mejor, espera reacciones con mucha expectación e ilusión, y prefiere coincidir pero no del todo, que no es cuestión de rodearse de palmeros. No somos críticos literarios, por eso. Puede que a veces nos guste jugar con el concepto, puede. Pero no pasamos de lectores con cierto entusiasmo por compartir opiniones, las cuales, a base de acumulación, van siendo cada día, poco a poco, el avance es exasperantemente lento, más fundadas.
Besis.

dario ale dijo...

Buenas. Estoy conociendo el blog, y una de las primeras reseñas que encuentro es esta. Debo decir que "El guardián entre el centeno" me parecfe algo maravilloso, que va más allá de las pocas páginas que tiene, o de la historia en sí misma. Tiene que ver con una forma de ver la vida, y sobre todo viniendo de un protagonista adolescente, el cuál aún desconoce todo lo bueno y malo que tiene la vida en sociedad para ofrecerle cuando "crezca".
De más está decir que la reseña de esta biografía me invita a conseguir lo antes posible el libro. Gracias por la recomendación.
Saludos!

Francesc Bon dijo...

Su enorme extensión puede asustar, pero menudo libro.