martes, 17 de febrero de 2015

Pierre Lemaitre: Nos vemos allá arriba

Idioma original: francés
Título original: Au revoir là-haut
Año de publicación: 2013
Traducción: José Antonio Soriano Marco
Valoración: muy recomendable

Pues vaya con los réditos que en los últimos años le está dando a la literatura francesa su atención a los dos grandes conflictos armados del siglo XX. Pues si a la aventura conspiradora de Binet en HhHH le había sucedido la elegancia narrativa de Sigmaringen, tenemos Nos vemos allá arriba de Pierre Lemaitre, especie de secuela y extensión del conciso 14 de Echenoz. Parece que los franceses han cedido la crónica de su aburrida actualidad (y la de su previsible futuro) al malcarado y vitriólico Houellebecq. Que ya fue, él, premio Goncourt hace unos años, y nada más que otro premio Goncourt, en 2013, es esta novela. Lo cual le procura un aura de ventas y repercusión de esas que a algunos nos pone a la defensiva.
Porque a veces temo caer en esas trampas de las novelas sobre las grandes guerras. Fascinarse por toda esa parafernalia tan alejada en el tiempo para parecernos irrepetible, pero no lo suficiente para degradar lecturas como esta al submundo de la novela histórica. Lo temo porque es de la clase de lecturas que atrapa de una manera incómoda. Uno se ve en la cola del supermercado sacando el libro para avanzar cuatro o cinco páginas y enterarse de una santa vez cómo hará Lemaitre para resolver ese nudo hacia el cual avanza inexorable. A sabiendas de que alguna tragedia tendrá que haber. 

La historia no puede tener aires más clásicos: Henri D'Aulnay-Pradelle es un malo de los de antes, de tintes folletinescos y casi caricaturizados. Guapo, irresistible, trepa, acanallado, de esos que piensan que los escrúpulos son un tipo de marisco. Inexorable, cruel, frío y calculador en el diseño de ese plan vital cuyo colofón solo puede ser uno de estos dos: el triunfo absoluto o la autoinmolación. Pradelle es teniente de un batallón en el asalto a la cota 113. Uno de los episodios finales de la I Guerra Mundial, un ataque perpetrado cuando el conflicto está casi acabado, pero que a Pradelle le sirve para ser considerado una especie de héroe. Pero dos soldados, (Albert Maillard, antiguo contable en un banco, y Édouard Péricourt, brillante dibujante hijo de un acaudalado hombre de negocios al que no quiere volver a ver) saben que ese ataque ha tenido circunstancias muy turbias. Pradelle sabe que lo saben y que los dos soldados, uno de ellos salvajemente mutilado en la cara por un trozo de metralla, son individuos que pueden quebrar su imparable carrera. Finalizado el conflicto, sus respectivas vidas (la de los soldados cuidándose mutuamente, en medio de drogas, miseria y necesidades que incentivan la picaresca y la de el ya capitán en ascenso meteórico en lo social y en lo económico) empezarán a cruzarse y converger. Se cuece no una venganza sino una especie de actuación del karma para equilibrar algo sus desiguales fortunas. Pues Pradelle se embarca en un corrupto negocio de reubicación de los restos de los soldados fallecidos y precipitadamente enterrados en los campos de batalla. Y Maillard y Péricourt, con tal de asegurarse su subsistencia también tramarán lo suyo.

Todo cuanto acontece lo cuenta Lemaitre con una solidez y una profesionalidad absoluta. Tanto que no dudaré en ir a por otra de sus novelas y comprobar si Nos vemos allá arriba es flor de un día o ejercicio impecable de estilo dentro de una temática de esas en las que un escritor competente y con una buena historia suele lucirse. Que es, claro, el caso. La historia, perfecta, sin fisuras; el estilo, dinámico, exacto en la elección de la tonalidad; esa incisiva (pero despojada de todo protagonismo) crítica a las nefastas consecuencias de la guerra. Todo, todo, todo está perfecto aquí. Lo cual me inquieta:¿me habrán colado un best-seller?

12 comentarios:

Silvia SILVIA dijo...

Por aquí vi recomendado "Vestido de novia" del mismo autor, no es la misma temática, pero lo recomiendo también. Tengo pendiente leer este, después de la reseña me animo.
Un saludo y gracias por vuestras reseñas.
Silvia

Anónimo dijo...

Pues debo de ser el único, pero me pareció un rollo que no hay por donde pillarlo.

Anónimo dijo...

Pues no sé si te han colado un best seller, pero si por mí fuera lo sería. Desde que lo leí se lo estoy recomendando a todo el mundo.
El primer capítulo es tan emocionante que me parece imposible que alguien se lo lea y no continúe con la novela.
Me gustó mucho el testimonio que deja la novela sobre los desastres de la guerra, la picaresca de la postguerra, la ternura de alguno de los episodios, el fino (y negro) sentido del humor…pero para mí lo mejor son los personajes. Leí que el autor admiraba a Carson McCullers, y creo que su influencia se nota precisamente en la creación de personajes.
Cuando terminé esta novela leí Alex, es muy distinta pero también me dejó ganas de seguir con este escritor.
Estupenda tu reseña, como siempre.
M. Ángeles

Francesc Bon dijo...

Gracias por los comentarios. Voy a salir de dudas pronto, con otro Lemaitre. Veo una sanísima diversidad de opiniones, a ver si se nos monta de una santa vez una de esas polémicas que atraen visitas a millones. ¿Dónde hay que ir para provocar?

Ruth Bermo dijo...

De este escritor leí "Alex". Si bien la originalidad de Lemaitre es innegable, a veces me resultó un poco pesado el libro.

De todos modos, interesante reseña. Buen trabajo! :)
http://pensandoenrede.blogspot.com.es

Francesc Bon dijo...

Gracias: no se me hizo pesado para nada, a pesar de que ya tiene un número de páginas nada despreciable. Y el otro que he leído ya (y cualquier día sale aquí) menos aún.
Gracias por el comentario.

JAVIER SÁNCHEZ CAMPOS dijo...

Pues yo me planto en la página 168. Me está pareciendo un libro que ofrece demasiadas explicaciones y hace comentarios muy moralistas, los cuales podrían obtenerse por sí solos de la lectura. Lo empecé con ganas, pero se me está haciendo de un cuesta arriba... Excepto por algunas frases que son geniales y escasas escenas, diría que es un libro muy comercial, con objetivo de vender (lo cual no tiene por qué ser en sí malo).
Francesc, suelo coincidir en tus gustos y te "utilizo" como referencia cuando dudo, pero este libro me está aburriendo mucho: descripciones interminables, reacciones evidentes de los personajes...
En fin, otra vez será.

Francesc Bon dijo...

Una elección la mar de respetable. Faltaría. Ahora bien: yo me planté, varias veces, antes de la página 100 de Ruido de fondo de DeLillo (sé que son palabras mayores), y, a la tercera, superado, y qué bien haberlo hecho.

Anónimo dijo...

Suelo coincidir bastante con las críticas y reseñas del blog, pero en este caso el libro me parecióun auténtico 'truño'.

Francesc Bon dijo...

Pues nada en contra, faltaría, aunque podríamos estirarnos un poquito con los motivos... gracias, igualmente, por el comentario.

Luis A. dijo...

A mí me ha resultado pesadísimo, lleno de tópicos y con personajes tan arquetípicos (sobre todo el malo malo) que parecen más bien caricaturas. Debería haberse centrado en la estafa de los cementerios. De ahí podría salir una historia fascinante.
Prefiero al Lemaitre de la novela negra, con "Alex" a la cabeza.
Gracias por tu reseña.

Francesc Bon dijo...

Opinión absolutamente respetable, y gracias por leernos. Sí, ciertamente la historia de los cementerios tenía un desarrollo potencial muy interesante.