martes, 3 de febrero de 2015

Toni Morrison: Sula

Idioma original: inglés
Título original: Sula
Año de publicación: 1973
Traducción: Mireia Bofill Abello
Valoración: Muy recomendable

Es un pecado que no hubiese leído nada de Toni Morrison hasta ahora, a pesar de que varias personas me habían recomendado sus novelas, en especial Beloved o La canción de Salomón, ambas reseñadas en este blog. Y la primera que he leído es esta, Sula, que a juzgar por lo que he leído no es una de sus novelas más complejas, pero sí representa muy bien las preocupaciones, los puntos de vista, las técnicas y el estilo de Morrison.

La novela trata en realidad, más que de un personaje, de un espacio: el "Fondo" (Bottom en inglés) con que paradójicamente se designa a una colina poblada situada en algún lugar de Ohio, y habitada por una comunidad fundamentalmente negra, pobre y desesperanzada (un personaje principal colectivo que me hace recordar, aunque con obvias diferencias, Miguel Street de Naipaul). Uno de sus habitantes es Shadrack, ex-combatiente de la I Guerra Mundial y que ha instaurado el 3 de enero como "Día del Suicidio". También viven en el Fondo tres chicos, los Deweys, que comparten un mismo nombre y resultan indistinguibles los unos de los otros a pesar de tener un año de diferencia y diferentes padres.

Y por supuesto, también viven en él Nel y Sula, dos niñas que se convierten en las mejores amigas (en la primera parte de la novela) y que compartirán aprendizajes, experiencias y secretos. Al final de la primera parte, Nel se casa con un hombre apuesto llamado Jude y Sula desaparece de su vida durante años. Cuando Sula vuelva al Fondo volverá convertida en una mujer independiente, segura, seductora, provocando una reacción negativa del resto de sus habitantes, que la consideran una mala mujer, cuando no directamente una bruja. También la relación con Nel se transformará ahora, cuando Sula seduzca al marido de Nel y este la abandone para siempre.

Como decía, en Sula encontramos algunas de las preocupaciones esenciales que atraviesan toda la obra de Toni Morrison: la condición de los negros en Estados Unidos, y en especial de las mujeres negras en Estados Unidos, discriminadas por la sociedad y por el Estado, abandonadas y maltratadas por los hombres (blancos y negros), alejadas de la educación y condenadas a cuidar de sus hijos de la mejor o peor manera que saben. Hay en Sula capítulos de grande belleza, en especial cuando se manifiesta el pensamiento mágico de los habitantes del Fondo (no creo que se pueda hablar de "realismo mágico" en esta novela, sin embargo), pero lo que más abunda es la violencia, una violencia a veces trivial y muchas veces terrible (una madre que se quema viva mientras su hija mira, otra madre que quema vivo a su hijo drogadicto, un niño que en medio de sus juegos cae en una charca y muere ahogado...).

Todas estas historias del Fondo, Toni Morrison las cuenta con crudeza pero también con ligereza, con abundante sentido del humor: de otra forma habría quedado una novela terrible pero también mucho menos
legible. La ironía con la que se trata a los personajes hace que resulten grotescos, entrañables también por momentos, pero en cualquier caso resulta difícil que alguno nos resulte completamente simpático, ni siquiera Nel, que es el personaje "bueno" de la novela (o quizás no tanto, como le dirá Sula en un momento).

No sé si Sula es la mejor obra de Morrison (ya digo que no he leído nada más de ella), pero sin duda es una lectura muy recomendable, muy personal y ciertamente memorable.

1 comentario:

David Villar Cembellín dijo...

A mí también me gustó. Pero "Beloved" quizá me pareció más novela...