miércoles, 25 de febrero de 2015

Henry James: Los papeles de Aspern

Idioma original: inglés
Título original: The Aspern Papers
Año de publicación: 1888
Valoración: Muy recomendable

Bueno, si hace poco dediqué una entrada a poner a caldo Los embajadores de Henry James, hoy llega el momento de limpiar mi karma con una entrada dedicada a una de sus mejores novelas cortas: Los papeles de Aspern, que el propio Henry James (que tenía buen gusto cuando quería) consideraba como una de sus obras maestras.

Los papeles de Aspern se basa en un triángulo de personajes -americanos en Europa todos ellos, como James- cuyos caminos se cruzan en una Venezia decadente (¿cuándo no ha sido Venecia decadente?) a finales del siglo XIX: el narrador, de nombre desconocido, es un crítico obsesionado con conseguir los papeles póstumos de Jeffrey Aspern, un poeta por el que siente una devoción desaforada; Juliana Bordereau es una mujer, ya anciana y retirada del mundo, que en su día mantuvo una relación sentimental con Aspern y que posee (o eso cree el narrador) documentos únicos sobre el poeta; y en medio, la sobrina de la anciana, Tita o Tina según la edición, atrapada en medio de la guerra de intereses y egoísmo de los otros dos.

Aunque no se trate de una novela de misterio, Los papeles de Aspern mantiene una tensión similar a partir del conflicto principal: ¿conseguirá el narrador, por las buenas o por las malas, hacerse con los dichosos papeles? ¿Será la vieja Juliana más astuta que él y los destruirá antes de morir? ¿Sucumbirá la pobre Tita a los encantos del crítico, que solo quiere usarla como espía y como infilttada en las filas enemigas? Manejando los tempos magistralmente, James consigue que el lector lea las apenas cien páginas de la novela prácticamente de un tirón.

Aparte de esta tensión narrativa perfectamente mantenida, lo mejor de la novela son sus tres personajes principales, que producen en el lector la extraña sensación de no saber si debemos simpatizar con ellos o no: el narrador es egoísta, manipulador, cínico, capaz de todo para conseguir los malditos papeles de su querido poeta; la anciana Juliana es autoritaria, avara, pero también parece ser capaz de sacrificarse por su sobrina; Tita (o Tina), por su parte, parece algunas veces tonta, y otras siplemente parece tener la inocencia de quien ha pasado toda su vida recluida en una casa sin conocer el mundo.

Por supuesto, en Los papeles de Aspern también hay páginas llenas de ese encaje de bolillos psicológico que criticaba en Los embajadores (sobrentendidos, dobles intenciones, diálogos elípticos...); lo que pasa es que estas sutilezas, cuando vienen disueltas en medio de una trama que atrapa, se sobrellevan mejor. Ah, y que Los papeles de Aspern tiene cien páginas, y no seiscientas.

Repito y me reitero: leed al Henry James de las novelas cortas, es ahí donde desarrolla su verdadero genio.

5 comentarios:

Walter Voboril dijo...

Parece una muy buena opción!! Me lo apunto!! Gracias por la reseña!!

Isa Martínez dijo...

¡Hola!
No he leído nada de Henry James pero me apunto este título para comenzar con él. A ver que tal, espero que me guste.
Un beso

Patricia dijo...

Me había propuesto no leer nada más de Henry James porque siempre me decepciona. Pero esa trama y sobretodo esa portada me llama demasiado....

Antonio dijo...

¿Decepcionar Henry James? Pero si él escribía con un lenguaje majestuoso. Es uno de mis favoritos, este libro me ha encantado sobremanera. Igual de él recomiendo "Otra vuelta de tuerca". A "Los papeles de Aspern", del 1 al 10 le doy un 10. :D

Anónimo dijo...

He leído varias obras de Henry James, y, no sé si es cosa mía (aunque alguien ha coincidido conmigo), pero es que a veces no entiendo a este hombre. Leí "Lo que Maisie sabía", y no sé si estaba mal traducida, o el autor escribía de forma muy farragosa, pero me costaba la misma vida entender lo que el autor estaba diciendo. Eso no me pasó con ninguna otra obra de James, y he leído al menos cinco.