sábado, 25 de mayo de 2013

Santiago Lorenzo: Los huerfanitos

Idioma original: español
Año de publicación: 2012
Valoración: recomendable

Pasa algo difícil de explicar con los libros que publica Blackie Books. Seguramente tenga que ver con lo cuidado de sus ediciones, y resultaría un poco injusto decir que ello predispone al lector. Pero es algo inevitable: cuando se ve la portada de Los huerfanitos y, algo sugestionado por el título, ya tenemos claro que vamos a encontrarnos con una especie de sátira costumbrista. Entiendo que el comentario pueda revestir cierta frivolidad, pero queda claro que no vamos a tratar con un texto profundo y trascendental. No diré que esa portada sea un obstáculo. Tampoco lo es el perfil del autor incluido, tan meticuloso y detallado que parece un currículum vitae redactado con un cierto sentido de la sorna.
Adentrados en sus páginas (las de una historia de tres hermanos bautizados por su difunto padre con nombres tan grotescos que no son salvados ni con diminutivos, que se encuentran de la noche a la mañana propietarios - es un decir - de un teatro), nos damos cuenta de que sí, de que ésta es una comedia con detalles de negrura, con pretextos para filtrar la realidad (local y global) que convive con la novela, y que el autor no se va a limitar a provocar la risa. Buh. Más sustancia de la que parece es la que nos trae Los huerfanitos. Sin referentes claros en el panorama actual, resulta que Lorenzo (procedente de mil y una experiencias extra-literarias) no solo gasta un lenguaje rico, adornado y siempre voluntariamente anacrónico, sino que no da puntada sin hilo. Este es un detalle que trasluce progresivamente: el autor aprovecha para arremeter contra el orden establecido y advertirnos, sibilin,o de que, aunque el tono sea satírico, casi de sainete, no va a dejar títere con cabeza, a poco que pueda. No se trata de trazar una trayectoria ascendente de homenaje al teatro, sino de retratar las miserias de la sociedad que lo ha condenado a ser un espectáculo cada vez más minoritario.
Puede que la parte central, esa sucesión de episodios que relatan las etapas en el progreso del montaje de La vida, esa obra que tiene que salvar de la bancarrota a los hermanos, resulte algo lenta y prolongada. Pero el autor no pierde la cara al sentido de la obra: ecos de fábula moderna y una nada velada crítica social, constante sentido del ritmo, casi episódico, y un final agridulce, eludiendo moralinas sin sentido.

Blackie Books corteja reiteradamente esa grandísima obra, la que empuja hacia adelante una editorial  de pequeño volumen, y esta divertida novela es otra firme candidata.

4 comentarios:

Azul Sanchez dijo...

Aquí uno que se lo paso bomba con el libro. Y de Blackie Books no puedo decir más que ojalá hubiese más editoriales con tanto mimo por autores y lectores. Y de Lorenzo el que pueda que le meta el diente a Los Millones mucho más negra y azconiana...
Abrazos!

Francesc Bon dijo...

Gracias, Blue: ya sé que te gustó! y Los Millones está en la lista de deseos. Respeto absoluto para la gente de Blackie Books: gente que trata a los buenos libros con el cariño que éstos merecen; habrá más reseñas de sus autores.

Roberto Hasting dijo...

A mi me gustó mucho Los Huerfanitos. No sé si a alguien más le pasa pero algo en él me ha recordado a Jardiel Poncela.

Francesc Bon dijo...

Jardiel Poncela, Arniches... la obra entera tiene un aire de sainete... y el lenguaje empuja un poco más hacia esa sensación...

Gracias por comentar.