viernes, 25 de junio de 2010

Jean-Paul Sartre: La náusea

Idioma original: francés
Título original: La Nausée
Fecha de publicación: 1938
Valoración: imprescindible

Generalmente, cuando tengo la obligación de hacer algo, pero aún no siento suficiente presión para hacerlo (aunque para el resto de los mortales esa presión sea ya más que suficiente, yo necesito más para ponerme a ello) me pongo a desvariar, y en cosas bastante lejanas al tema en cuestión. Cuando leí este libro me encontraba en una fase de búsqueda y comprensión del existencialismo, y pasé horas y horas de biblioteca leyendo sobre el tema, y no sobre lo que tenía que estar leyendo, a saber, la civilización micénica. Pero es una época, que aunque no me sirviera para presentar la tesina ese año, me fue muy útil. Ahora mismo, escribiendo esta reseña, después de haberme ido por los cerros de Úbeda leyendo cosas sobre los kibutz, pues Sartre los admiraba, recuerdo que este libro me pareció formidable y revelador.

Sartre, a través de una obra literaria, nos transmite la síntesis de su pensamiento filosófico. Todo comienza con el hallazgo por parte de los editores de un diario. Pertenece al protagonista de la novela y a través de él conocemos sus pensamientos y andanzas por Bouville (una cuidad ficticia). El autor del diario es Antoine Roquentin, treintañero, soltero, que ha viajado por medio mundo,y que ahora en ese momento se halla inmerso en el estudio de la biografía del Marqués de Rollebón, aristócrata del siglo XVIII.

A través de sus propias palabras, observamos cómo Roquentin se va acercando a un momento de crisis y profundo cambio en su vida. Aparece la Náusea, con mayúsculas, y todo lo que había creído, pensado, asimilado, sentido, se transforma. Algo parecido a Pablo y su caída, pero no durante el camino a la exótica Damasco, sino en un parque de su Bouville natal y con una raíz de castaño. “Lo esencial es la contingencia”, la existencia antes que la esencia, que se va formando con el tiempo. Y una existencia como ser- para. La liberación del absurdo a través de la belleza...

Prefiero no explicar más detalles de la novela, ni tratar de explicar su profundo contenido. La novela de Sartre puede hacerlo muchísimo mejor que yo. Transforma al que la lee, pues le muestra ideas nuevas, ideas que algunos han tildado de peligrosas. Es una novela con un claro mensaje, y un motivo.

Leedla, saboreadla, y exprimidla al máximo. Esta es nuestra raíz de castaño. No todos los días podemos leer a un genio que ha rechazado el Nobel por principios. Eso sí, absténganse los que estén pasando una mala racha, pues puede agravar la sensación de sinsentido.

2 comentarios:

Ian Grecco dijo...

Qué ganas de leerlo...A mí, su "compañera", Simone de Beauvoir, me encantó en "La mujer rota" y "El segundo sexo".
Buena reseña, Sonia.

Santi dijo...

Me leí La Náusea en mi periodo existencialista, y recuerdo que me gustó bastante, sobre todo la descriptión de "la náusea" en sí imsma, aunque como novela me pareció una suma extraña de elementos difíciles de encajar. Creo que debería volvérmelo a leer para ver qué opino...