sábado, 20 de febrero de 2010

Saki: Reginald

Idioma original: inglés
Título original: Reginald
Fecha de publicación: 1904
Valoración: recomendable

Saki es el pseudónimo del escritor de origen birmano Hector Hugh Munro quien, tras quedar huérfano de madre, fue enviado por su padre junto con sus hermanos a casa de unas tías en Inglaterra. Trabajó principalmente como reportero en diversos países y, antes de su muerte durante la Primera Guerra Mundial, tuvo tiempo de escribir y publicar varias colecciones de relatos, dos novelas largas y una corta y una obra de teatro.

Casi todos sus escritos tienen un tinte cómico y son una sátira de la sociedad eduardiana que llegó a conocer tan bien. Reginald, el protagonista de cada uno de estos breves relatos es la personificación de ese monstruito social que todos tratamos de tener bien sujeto: dice y hace todo aquello que los encorsetados británicos de la época no podían pero se morían por decir y hacer.

Y no voy a decir mucho más: en esta ocasión, voy a dejar que las mordaces palabras de Reginald hablen por sí solas:

¿Por qué les gusta tanto a las mujeres desenterrar el pasado? Son peores que los sastres, que se empeñan en recordarte lo que les debes por un traje aunque hayas dejado de usarlo hace mucho tiempo (Reginald en "Reginald").

Debería haber clases técnicas sobre la ciencia de hacer regalos. (...) Tenemos, por ejemplo, a esa pariente del campo que sabe que "una corbata siempre es útil", y te manda un horror moteado [que] podría haber tenido alguna utilidad si se la hubiera quedado para atar los arbustos de grosellas con ella, de tal modo que habría servido al doble propósito de sujetar las ramas y espantar a los pájaros (Reginald en "Reginald y los regalos de Navidad").

-Y, por supuesto, será usted poco religioso.
-De ningún modo. La moda ahora mismo es combinar un estado de ánimo católico-romano con una conciencia agnóstica: así, se obtiene lo pintoresco de lo uno y las comodidades modernas de lo otro.
La Duquesa reprimió un suspiro. Era una de aquellas personas que profesan un condescendiente afecto a la Iglesia de Inglaterra, como si fuera algo que hubiera crecido en el jardín de su cocina (Reginald y la Duquesa en "Reginald en el teatro").

4 comentarios:

Santi dijo...

Creo recordar que leí un libro de relatos de Saki, y me pareció buenísimo, con ese humor cruel tan británico que se ve en las citas que has incluido.

Hace unos meses me regalaron un volumne recopilatorio gratuito de "humor inglés" de la editorial Anagrama (portada amarilla), y Saki fue el que más me gustó, junto con Sharpe. En cambio, a Woodwhouse no termino de verle la gracia, aunque tengo una buena amiga a la que le encanta, y que me lo ha recomendado un montón de veces...

Paula dijo...

Sí, a mí me ha encantado. Las historias de "Reginald" se leen como quien bebe agua, tan fácil que la ironía a veces pasa desapercibida (otras veces imposible, de tan bestia que es).

Otras de sus colecciones de relatos son más... "relatos al uso", por decirlo así, en vez de pequeños sketches satíricos como estos. Pero, aún así, todo lo que este hombre escribió tiene un tinte humorístico.

Sobre Wodehouse no puedo decir nada porque no he leído nada todavía, aunque debía haberlo hecho "para comparar" (no pude encontrar el libro en cuestión a tiempo).

Jaime dijo...

Yo tengo pendiente un libro de relatos de Saki, pero creo que fue precisamente el libro que tu mencionas, Santi, el que me quitó las ganas. En esa selección, la verdad, no le acabé de pillar la gracia al humor inglés... Ahora, las citas que pones, Paula, sí que son muy buenas. Tendré que darle una oportunidad.

Paula dijo...

Igual era por la traducción, Jaime... ;) jajaja!