jueves, 20 de agosto de 2009

Michel Houellebecq: Las partículas elementales

Idioma original: francés
Título original: Les particules élémentaires
Año de publicación: 1998
Valoración: Está bien

Michel Houllebecq es un autor periférico en la literatura francesa en sentido geográfico, profesional y estilístico, que sin embargo ha logrado abrirse paso hasta el centro del canon mediante una escritura sólida, un estilo conciso pero impactante y una buena dosis de polémica que rodea su figura.

Las particulas elementales de que habla el título son Michel y Bruno, dos hermanos de la misma madre pero de distintos padres cuyas vidas han corrido paralelas, mezcladas por una misma insatisfacción vital y sexual, aunque por caminos bien distintos. Michel es un científico exitoso, felizmente casado, casto y cordial. Bruno es un profesor de literatura libidinoso, resentido y traumatizado.

Pero, aparte de los propios protagonitas, cuya personalidad bastaría para hacer interesante la novela, lo que la hace destacar, y por lo que su autor se ha convertido en un referente, es por la frialdad científica con la que se nos presentan los hechos. Las frases, breves y directas, se enlazan unas con otras con naturalidad. El narrador, tan aséptico que parece transparente, no da pie a ningún dramatismo o sentimentalismo.

En definitiva, Las Particulas Elementales podría ser entendida como un experimento, bajo condiciones controladas, que pretende responder a una pregunta: ¿realmente la liberación sexual iniciada en Mayo del 68 ha tenido consecuencias positivas? ¿No nos ha llevado al individualismo más extremo, a romper todo lazo con otras personas, y por tanto a la infelicidad? Y Houllebecq, salvando todas las distancias, vendría a ser una especie de Zola conservador del siglo XXI.

7 comentarios:

Ian Grecco dijo...

Buuufff... Este libro..., qué mal cuerpo me dejó. No he podido volver a leer nada de Houellebecq desde entonces (como curiosidad, decir que este terrible tipo también es director de cine: ha hecho, creo, la película de su último libro, "Las posibilidades de una isla").

Comenté lo alucinado que me había dejado este libro con una profesora de francés que tuve, muy joven y sobradamente preparada, y me dijo que ella no había podido con él, y que no soportaba a Houellebecq y a sus imitadores (entre ellos destaca su versión 2.0,Beigbeder, del que leí "13,99 euros"; lo comentaré algún día) porque les veía como una panda de homófobos, misóginos y violentos oportunistas con ganas de escandalizar que no aportaban nada a la literatura.

Pero yo no estoy de acuerdo: creo que estos escritores son el claro reflejo de la sociedad contradictoria, desorientada, desquiciada, hipócrita y sin una sólida base de valores en la que vivimos desde finales del siglo XX.

Dorian dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con Ian.

En esta sociedad este tipo de autores reflejan sin duda un claro malestar (que algunos afecta más que a otros) provocado por esos términos "contradicción, desorientación, hipocresía"; y sin lugar a dudas y en primer lugar, la inexistencia de valores sólidos.

Un saludo, os voy a recomendar en la lista de mi blog.
Dorian.

Anónimo dijo...

Ian, supongo que esa joven profesora de frances sobradamente preparada a la que haces mención que tilda a Houellebecq de homofobo y misógino, lo que por cierto es totalmente falso,pertenece a esa tipología de feminismo modernito occidental que defiende la libertad de la mujer al uso del velo islámico.
Como mujer, puedo hacerme una idea del personaje.
Como madre, me alegro de que éste estúpido y peligroso perfil haya pasado de moda.

Anónimo dijo...

Creo que muy poca gente ha entendido este libro. No tiene nada que ver con mayo del 68, ni siquiera con Francia, ni con los dos hermanos, esos son pretextos. El libro aborda la experiencia humana y su fracaso, desde el comienzo hasta el final. El final del libro es extraordinario.

Anónimo dijo...

¿Michel casado? Va a ser verdad que no me he enterado del libro...

A mí personalmente me gustó El mapa y el territorio, pero Las partículas fue una tediosa experiencia. Nunca había visto a nadie reflejar el malestar de una desquiciada sociedad a través de tantísimas felaciones.

Anónimo dijo...

En efecto, nuestro amigo "Anónomo" quien publica el 14 de agosto, tiene razón: la trama es sobre el fracaso de la experiencia humana, por su propia naturaleza, su condición débil y contradictoria. Tengo la impresión de que no es clara la reseña, nadie es feliz en esa historia, porque habla de vacíos existenciales.

Al contrario de muchas otras opiniones, me pareció un excelente libro.

Saludos

Ryo Skoda dijo...

Me molesta cuando se tacha a un escritor de ''incendiario, misogino,falto de valores, bastardo gamberro, mal tipo'', para ir contra de él, se me hace un concepto demasiado demagogo,''old fasioned'' a decir lo menos.
La cuestión es: ¿es bueno o es malo? Sí es malo, ¿por que es malo? Sí es bueno, ¿por que es bueno? Cuando se trata de escritores no se deben de venir con conceptos tan ramplones como decir que este o aquel tratan de prenderle fuego a la mecha, lo único que corresponde es decir si el tío en turno sabe escribir, o no. Con Palahniuk me pasa (como ejemplo), que lo siento muy forzado con el fin de meter la mayor cantidad de asquerosidades posibles, se esfuerza tanto en ello que, creo, termina lastimando el ritmo y la vida de su narrativa, no es porque me escandalicen sus conceptos e ideas, se critica como funciona el libro y que tanto nos pega, no lo terrible del sujeto por pintar paisajes que nos horroricen (mega Yawwwwnnn)
No me he leído nada de este autor, voy a hacerlo y luego descubriré donde pienso están sus fallas y aciertos. Por la hostia, Wilde, Nabokov, Bukowski, Fante, Joyce, Burroughs y cuántos mas no han sido tildados de los mismos pecados, y a muchos de ellos los leemos y disfrutamos. Dejémonos de pifias sentimentaloides, disfrazadas de criticas poderosas. Pfff...