lunes, 10 de agosto de 2009

David Markson: Wittgenstein’s Mistress

Idioma original: inglés
Título original: Wittgenstein’s Mistress
Año de publicación: 1988
Valoración: Recomendable

Desconocemos por completo qué ha ocurrido, pero sabemos sin lugar a dudas que la protagonista de Wittgenstein’s Mistress es el único ser humano vivo sobre la faz de la Tierra. O, al menos, ella cree que lo es. Por eso, para no perder la cordura –si es que no la ha perdido ya, algo de lo que ni siquiera ella está segura– o quizá simplemente para ocupar las largas horas de soledad, escribe. Cuidadosamente mecanografía todo aquello que se le pasa por la cabeza y llena horas y páginas de reflexiones que rara vez superan las dos líneas de extensión acerca del arte, la literatura, el sexo, su familia, sus vivencias o su curiosa forma de salir adelante en este mundo desolado.

A caballo entre la novela y el texto filosófico –de ahí el título–, ésta es una obra de las que se adoran o se aborrecen. Sin término medio. A mí me atrapó desde la primera página, pero entiendo que los pensamientos desordenados y las contínuas y muchas veces recurrentes alusiones culturales no sean del gusto de todos. No en vano el manuscrito original fue rechazado por cincuenta y cuatro editoriales antes de ser publicado, para luego convertirse en un rotundo éxito de ventas.

Y eso que, en mi opinión, tiene un comienzo fabuloso: In the beginning, sometimes I left messages in the street.

Ahí queda eso.