jueves, 25 de enero de 2018

Manuel de Pedrolo: Crucifeminació


Idioma original: Catalán 
Año de publicación: 1986
Valoración: Muy recomendable

Manuel de Pedrolo era, para mí, el típico escritor cuyo nombre te suena pero apenas sabes nada de él. Le conocía porque en el instituto me hicieron leer su Mecanoscrito del segundo origen. Recuerdo que esa novela no me dejó un mal sabor de boca, pero tampoco debió suscitarme mucha curiosidad, ya que, finalizada la historia de Alba y Dídac, no me embarqué en más viajes junto a Pedrolo. Pero esto va a cambiar ahora que he leído Crucifeminació... 

Estamos ante un libro curioso. Lo primero que parece corroborar esta afirmación es el género en el que se enmarca: ciencia ficción experimental. Esto de experimental se ve reflejado en la extravagante maquetación de la novela. Nada nuevo bajo el sol, entendámonos; recordemos que Mallarmé, Apollinaire y tantos otros que se me escapan ya han hecho de las suyas antes. En todo caso, pero, siempre es divertido ver este tipo de artefactos literarios, estos juegos casi escultóricos con el texto. Y la maquetación del texto en Crucifeminació, salvo pasajes aislados, escapa gozosamente de lo convencional. Esto no es positivo de por sí, claro; la forma puede ser atractiva, pero si no aporta nada al contenido (o si solamente aporta a la superficialidad), no deja de ser un reclamo vacío. Por suerte, Crucifeminació elude esta trampa: la faceta visual está justificada; nunca se apodera de la historia, sino que actúa de forma complementaria a ella. 

Pero, ¿de qué va esta novela? Bien, Crucifeminació narra los acontecimientos que rodean a lo que la Iglesia acaba por llamar la segunda encarnación de Dios en la Tierra: el nacimiento de un niño al que se bautiza como Definitivo. El suceso es distorsionado por las autoridades religiosas hasta el punto en que un simple parto es elevado al nivel de milagro. Ni corto ni perezoso, Pedrolo nos sumerge casi sin que nos demos cuenta en una sociedad distópica, donde la Iglesia recupera el apabullante poder que alguna vez tuvo y vuelve a gobernar. Sobre todo, pues, este es un libro anticlerical (que no anti-religioso); Pedrolo hace una crítica feroz, ácida, a la Iglesia y sus triquiñuelas. Otro elemento que me parece destacable de Crucifeminació es el humor negro con el que el autor retrata algunas situaciones. Es cierto que éste se concentra, sobre todo, en la primera parte del libro; no obstante, me ha parecido tan hilarante en sus mejores momentos que debo remarcarlo. Los representantes del brazo civil, militar, científico y religioso son retratados con tal sorna y desdén que algunos fragmentos de esta novela me remitían directamente al cuadro de Otto Dix titulado Los pilares de la sociedad (1926). Y esto sucedía, como digo, sólo arrancar la historia. Genial, vamos; aquello que se cuenta y cómo se cuenta. Lo que digo: ¡otro de Pedrolo cae pronto seguro! 



También de Manuel de Pedrolo en ULAD: Mecanoscrito del segundo origen, Juego sucio 

13 comentarios:

Lupita dijo...

Gracias, Oriol. Me he leído el Mecanoescrito hace poco y me ha fascinado. Al no ser catalana no lo tuve como lectura obligatoria.
Me gusta mucho leer distopías, y este libro tiene muy buena pinta.
No sé si seré capaz de pillar todo en catalán.
Saludos

Anónimo dijo...

Mmma mia. Vascos y catalanes están sobrerrepresentados en el blog, right??

Saludenssss!

Anónimo dijo...

Y Nicanos Parra? El gran Nicanor?

Juan G. B. dijo...

¿Y Ursula, la gran Ursula? ¿Y Jack, el gran Jack (me refiero a Jack Ketchum, es decir Dallas Mayr, escritor de novelas de terror)? También han fallecido estos días, ¿no?
Entiéndeme, no pretendo reírme de ti ni mucho menos de Nicanor parra, pero este blog no es un medio de comunicación que tenga cientos de necrológicas preparadas por si la palma algún escritor. Alguna vez hemos hecho una entrada especial (caso de García Márquez, por ejemplo), pero con unos días de tiempo.
Y ya que estoy comentando, sobre lo de la sobrerrepresentación de vascos y catalanes, si el primer anónimo se refiere a los libros, no veo donde está el problema... si un libro es, como en este caso, muy recomendable, qué más da de dónde sea quien lo ha escrito y en qué lengua.
Si la pregunta es sobre quienes escribimos aquí, hay que recordar que este blog nació precisamente en Bilbao (es decir, si miras los primeros tiempos del mismo, creo que todos los reseñistas eran vascos)y por razones algo erráticas , ahora hay varios catalanes entre nosotros , aunque no sólo... Todo perfecto, también.
Un saludo y cedo mi espacio al compañero Oriol...; )

Lupita dijo...

Hola: yo agradezco muchísimo esta reseña, ya que desde hace unos dos años voy leyendo todas las novelas distópicas que puedo. Precisamente, por no ser catalana, no he leído el "Mecanoescrito" de adolescente, pero lo he leído hace poco, y me ha fascinado.
Por si a alguien le interesa, otras distopías que me han gustado mucho (al margen de las archiconocidas: 1984, Fahrenheit, etc..) son:
- La pianola, de Kurt Vonnegut
- La carretera, de Cormac McCarthy
- La constelación del perro, de Peter Heller
- La larga marcha, de Stephen King.

Respecto a vuestra selección, pues me parece muy bien que elijais a quien os salga de ahí. Hoy vuelve "Cuentame" y todo lo demás poco importa ☺

Oriol dijo...

Hola a todos y gracias por comentar.
Pienso lo mismo que Juan: nosotros leemos lo que nos gusta, sin más. Es posible que haya bastantes autores catalanes y vascos entre nuestras reseñas, pero, en última instancia, se deberá a las razones expuestas por mi compañero. En todo caso, yo pienso que este blog es bastante plural... simplemente, la pluralidad no nos la tomamos como obligación, sino que viene dada por nuestra disparidad de gustos.
A Lupita debo darle las gracias por darme a conocer la obra del maestro King. Las demás casi todas las conozco o he leído, pero esta que mencionas ni me sonaba... ¡King ha escrito tanto que ni aquellos que hemos leído tantísimo de él damos abasto! Por cierto, si al final te animas con esta novela dePedrolo, ya compartirás tus impresiones.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Que borde Juan J B no?

Marc Peig dijo...

Hola a todos. Buena reseña, Oriol.
Si hablamos de distopías, añadiría a la lista de Lupita una obra más que interesante: "Nosotros", de Yevgueni Zamiatin.
Saludos
Marc

Juan G. B. dijo...

Ja, ja...Pues mira, me ha hecho gracia, simpático anónimo... Eso sí, yo soy más de Glenfiddich...; )

Anónimo dijo...

Hola Lupita, si no es molestia....por qué te han gustado La larga marcha y La pianola?
Gracias!

Gabriel

Lupita dijo...

Menuda molestia hablar de libros:)!
Pues lo primero que he de decirte es que mucho a libros me gustan más por la forma de narrar, que por lo que se cuenta en sí.Un narrador diestro es capaz de hacer apasionante un relato en apariencia sin ningún atractivo. Por supuesto, también me gusta una buena historia, como a todos.

Al grano, en el caso de Stephen King, comencé a leer sus obras de adolescente y me engancharon muchísimo. Fui creciendo como lectora, fui a la Universidad y seguí leyendo sus libros casi como en secreto, ¿ compaginar alta literatura y Stepehen King, escritor de masas? Ahora ya me he quitado ese lastre de encima. Es un grandísimo escritor, capaz de crear historias enormes, personajes únicos y mantener la tensión como el madero que es. En "La larga marcha" se nos presenta a un grupo de jóvenes que han de correr en una carrera sin tregua en la que sólo hay un vencedor. El vencedor es el único que, además, conserva la vida. Pues bien, tenemos una carretera para correr, unos participantes con sus vidas a cuestas y una meta. Con eso se hace un gran relato, sin apenas saber nada del contexto histórico, social, etc. La narración está bien dosificada en el modo de crear intriga, dar datos..Es brillante, y muy humana, a la par que desasoiega e intriga.
Enl caso de La pianola, se trata de una distopía del estilo de "Un mundo feliz" Una sociedad idílica, donde cada uno tiene su sitio asignado y no puede salirse de él, pero que esconde un submundo donde la "escoria" de la sociedad se enfrenta a una gran sensación de pérdida de autoestima y valor como humanos. En esta sociedad las personas ven como no son necesarias, ya que las máquinas les han sustituido. Cada uno de los personajes se enfrenta a la futilidad propia como puede. Lo he leído un par de veces, y aún siendo de una calidad literaria más bien media, la historia en sí me atrapa, porque da forma a lo que voy pensando que nos puede deparar el futuro, pero no sé poner en palabras. Kurt Vonnegut, además, es muy interesante por los toques de humor ácido que tiene.

Espero haberme explicado, sigo expresandome mejor cuando escribo a mano

Till Eulenspiegel dijo...

Hola. Querido Anónimo del 25 de enero: se habrá quedado usted tan pancho con su comentario. Le recomiendo algunos autores catalanes poco representados en el resto de España: Josep María de Sagarra, Joan Perucho, Josep Maria Fonollosa, Miquel de Palop, Jaume Cabré, la grandísima Rodoreda... Y vascos, pues sí, empezando por el maestro Aldecoa o Ramiro Pinilla (un habitual de ULAD, lo sé, pero si no ha leído usted Verdes valles, colinas rojas se ha perdido usted una de las más grandes NOVELAS contemporáneas en cualquier lengua) y continuando con Ion Arretxe o Joseba Sarrionandia.¿Y qué pasa con los autores murcianos, andaluces, castellano-leoneses, gallegos? se preguntará. Habrá que hacer un inventario exhaustivo de las entradas de esta página. En cualquier caso, si a eso vamos, percibo en ULAD una cierta querencia por la literatura anglosajona. No sé yo... Siempre le quedará la opción de Aramburu y su Patria rellena de aire...¡otro vasco, mire por dónde!

Oriol dijo...

Hola de nuevo a todos.
Lupita, me has convencido. Voy a leer a la que pueda ese King. También La pianola pinta muy bien...
A Till Eslenspiegel debo darle la razón, al menos por lo que a mí respecta. Siento una debilidad tremenda por la literatura anglosajona, sobretodo la de segunda mitad del siglo XX. Pero bueno, eso no me impide leer de todo (o intentarlo, al menos). Si el blog se inclina mucho hacia todo lo producido por EUA, no lo sé; de lo que podéis estar seguros es de que seguiremos ofreciendo variedad en la medida de lo posible.
¡Muchas gracias por leernos!