jueves, 29 de junio de 2017

Edmundo Paz Soldán: Los días de la peste

Año de publicación: 2017
Valoración: Muy recomendable

Ya hemos reseñado en este blog dos libros de relatos de Edmundo Paz Soldán: "Billie Ruth" y "Las Visiones"; aquel con una valoración de “muy recomendable”, este con un “bastante recomendable”. Es momento, por tanto, de leer una novela de Edmundo Paz Soldán y de comprobar si las expectativas creadas por los relatos se confirman en historias de mayor extensión.

Pues bien, hay que decir que “Los días de la peste” es un muy buen libro, una novela ambiciosa con una buena historia detrás y con el ya característico estilo del boliviano. 

Es esta novela una metáfora de la sociedad de nuestro tiempo en general y, posiblemente, de la latinoamericana en particular. Una sociedad reproducida a pequeña escala en la prisión de La Casona (no creo que sea casualidad que el autor sitúe el escenario de la novela en el espacio cerrado y opresivo de una cárcel), situada en una remota región de un país del que desconocemos su nombre, pero que bien podría ser la Bolivia natal del autor. La prisión como microcosmos, con sus personajes (guardias, presos, mandamases, familiares de todos ellos) enredados en una maraña de relaciones de poder, económicas, sexuales, sociales, etc. La prisión como reflejo de una sociedad violenta, corrupta, miserable, supersticiosa y llena de desigualdades. La prisión, en la que se declara una epidemia de peste al mismo tiempo que tiene lugar una crisis política que removerá sus cimientos, como escenario y como protagonista.

Son los propios personajes, más de treinta, que pueblan el intramuros de la prisión los que hacen avanzar la historia. Cada uno aporta su visión, por momentos lúcida, por momentos alucinada. Para dar voz a todos los personajes que pueblan la novela, Paz Soldán hace uso indistintamente de la primera y de la tercera persona, lo que, en mi opinión, favorece a la fluidez del relato.

Esta fluidez es uno de los aspectos más destacables de la novela. El constante cambio de voces y puntos de vista, así como su brevedad, y el empleo de frases cortas y expresiones coloquiales hacen que el relato sea sumamente ágil.

También resulta digna de mención la recreación que hace el autor del ambiente asfixiante, opresivo, sucio y violento de la prisión. El lector siente el agobio y el encierro, los hace suyos, termina teniendo la impresión de ser uno más dentro de los muros de La Casona.

Por último, me gustaría hablar del final de la novela. Dar un final a una historia por la que pasan tantos y tan variopintos personajes no parece tarea fácil, pero  Paz Soldán lo resuelve con solvencia, en un final coherente con el resto de la historia.

En definitiva, una muy buena novela que entronca, a su manera, con la mejor tradición latinoamericana (inevitable mencionar “La ciudad y los perros”) de un autor con una sólida obra ya a sus espaldas. ¡Y lo que le queda!

También de Paz Soldán en ULAD: Billie RuthLas visiones

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