lunes, 25 de octubre de 2010

Cormac McCarthy: No es país para viejos



Idioma original: inglés
Título original: No Country for Old Men
Año de publicación: 2005
Valoración: Muy recomendable


En un lugar indeterminado en la frontera entre Texas y Nuevo México, Llewelyn Moss encuentra el resultado de un sangriento enfrentamiento entre narcotraficantes: cadáveres, paquetes de heroína y dos millones de dólares en metálico. Sin pensárselo dos veces, decide coger el dinero y construir un futuro mejor para él y su mujer. Se inicia entonces una huída a contrarreloj en la que Moss es la presa con la que quieren hacerse varios cazadores: Wells, un exagente de las Fuerzas Especiales contratado por un cártel; Chigurh, un asesino a sueldo cuya misión (recuperar el dinero robado y devolvérselo a sus jefes) es sólo una excusa para matar de forma fría, implacable e indiscriminada; y Bell, un veterano sheriff al que, a pesar de estar de vuelta de todo, la situación a la que se enfrenta parece escapársele de las manos.

En este thriller (o western moderno o renovado ejemplo de novela negra; cualquier término es apropiado para definir esta obra), McCarthy vuelve a darnos una lección magistral de escritura. Además de la crónica de una persecución, el autor disecciona con precisión a los personajes, creando una red de historias perfectamente interrelacionadas en la que todo detalle es determinante y aporta un sentido a lo que sucede –y lo que está por suceder.

Como ya nos tiene acostumbrado, el autor combina su excelente narrativa lírica con diálogos cortos y precisos y trepidantes escenas de acción, que atrapan al lector y lo dejan sin aliento a cada página. Comentario aparte merecen los monólogos del sheriff Bell, narraciones de gran calidad que constituyen una obra aparte en sí mismas y suponen un excepcional broche de oro para este libro.

También de Cormac McCarthy: Meridiano de sangre, Hijo de Dios y La carretera

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Completamente en desacuerdo. LA brillantísima prosa de McCarthy (autor de formula (sólo tiene 1) sobrevaloradísimo y cansino hasta la naúsea) consiste en construir frases de 7 u 8 líneas para que el lector llegue sin resuello, explicar metodicamente el funcionamiento de cachivaches, aparatejos y armas varias y poner conjunciones copulativas (y-y-y-y-y) hasta conseguir dejarte preñada.

Santi dijo...

Jajaja, vaya palo que se acaba de llevar McCarthy!

Bueno, yo estoy más bien en la línea de Izas: me he leído varios libros suyos (La carretera, No es país para viejos y Hijo de Dios), y me gusta cómo escribe: al contrario que tú, tengo la sensación de que es una prosa muy clara, precisa, sin florituras. De hecho, acabo de coger mi ejemplar de No country for old men y me cuesta encontrar una frase de más de tres líneas...

Anónimo dijo...

Busca bien, Santi. En ese, aparte de todo, la cursiva está mal adjudicada.

Montuenga dijo...

Pues a mí me encantó esa novela. Me pareció un crimen lo que hicieron con ella en su versión cinematográfica, que será siempre un telefilm por muchos premios que le den pues no supieron captar su esencia. Y eso que me gustan los Cohen.
Por cierto, Izas, pensaba reseñarla después de la que acabo de terminar. Snif.

Santi dijo...

A ver si va a ser un problema de la traducción. Yo tengo el original en inglés, y sigo sin verlo. Copio un párrafo al azar, pero que creo que es bastante representativo del estilo de McCarthy:

"He came back to the room and stood in the open door under the dead white light from the parking lot lamp. He walked into the bathroom and turned the light on there. He took the measure of the room and looked to see where everything was. He measured where the lightswitches were. Then he stood in the room taking it all in once again", etc.

Ah, y la cursiva solo se usa para diferenciar los capítulos que son reflexiones del viejo sheriff...

izas dijo...

Pues no sé... Mi ejemplar es de la edición en castellano y, como dice Santi, la cursiva se utiliza para los monólogos del sheriff. Y las frases no son largas (en general), como sí ocurría en Meridiano de sangre, por ejemplo...

Ay, Montuenga... ¡que me he adelantado! ;)

Maese Salakov _ dijo...

A mí con Cormac McCarthy me pasa algo curioso. Me compré su "Meridiano de sangre" esperando encontrar algo parecido a una obra maestra (en todas las críticas leídas aparecía como tal) y me decepcionó un huevo. De hecho, lo dejé en la página 80 más o menos... y se lo regalé a un amigo que se lo quería leer.

Este amigo al que se lo dejé, no sólo lo devoró rápidamente sino que «le flipó» (palabras textuales) y pronto adquirió y leyó toda la bibliografía de Cormac McCarthy. Y se hizo fan. Y no se podía creer que a mí no me gustara. Así, en esta ocasión fue él quien me insistió para que -al menos- leyera "Todos los hermosos caballos" y "En la frontera".

Tanto insistió que finalmente le hice caso... y reconozco que me había equivocado en mi primera impresión: Cormac McCarty escribe mucho. Mucho. En sus virtudes destacaría la creación de atmósferas, la fuerza y violencia de algunos pasajes o un uso espectacular de los diálogos. En sus defectos, que tal vez sus protagonistas se parezcan bastante... En cualquier caso, deseando estoy de que me pase "Ciudades de la llanura" para terminar su Trilogía de la Frontera; y por supuesto, para darle una segunda oportunidad a "Meridiano de sangre".

Y eso.

P.D.: Si la adaptación cinematográfica de "No es país para viejos" no os gustó... nunca, jamás, ni por asomo se os ocurra ver la de "Todos los hermosos caballos". Buf.

izas dijo...

Que yo sepa, amenazan con adaptar Meridiano de sangre –mi favorito de McCarthy, por cierto.

José Manuel dijo...

Empezé a leerlo pero lo dejé porque me parece que hay algunas situaciones que parecen imposibles o ¿será que no entendí bien?

======= Alerta de spoilers =======

Cuando Moss está hospedado en el Trail Motel, en Del Rio, escondé la bolsa con el dinero en el ducto de ventilación de su habitación, sale de compras y cuando vuelve se da cuenta que hay alguién dentro de su cuarto, son narcos mexicanos que lo están esperando. Moss renta la habitacion contigua y con ayuda de los postes de una tienda de campaña recupera el dinero por el ducto de ventilación y se va.

Después llega Chigurn al Trail Motel, guiado por un receptor, asesina a los narcos y busca el dinero en el ducto de ventilación.

Moss llega a Eagle Pass y renta una habitación. Se pregunta cómo lo encontraron y busca en la maleta, dentro un fajo de billetes con el centro recortado encuentra un transmisor, del tamaño de un encendedor zippo, lo deja en un cajón y se duerme.

Las dudan que surgen son:

Los narcos encuentran a Moss en el Trail Motel porque contaban con un receptor. Ya en la habitación no encuentran el dinero (vamos que para McCarthy son narcos que solo saben usar armas y no buscan el dinero en un lugar tan obvio como el ducto de ventilación).

Chigurn llega, ya que Moss se hubo ido, al Trail Motel y mata a los narcos ¿Cómo encontró el lugar donde estaba Moss si éste ya se había ido y se había llevado el emisor de señal?

Moss encuentra el transmisor y se acuesta a dormir. Sabe que los narcos mexicanos lo están buscando y decide dormir placidamente en el mismo lugar que está el transmisor.

Tal vez no entendí bien o McCarthy piensa que sus lectores somos demasiado incautos o tenía tantas esperanzas en el libro que al leerlo me decepcionó.

Espero alguien me pueda responder, un saludo.

Lalo Navarrete dijo...

Tendría que releérmelo para comprobarlo, pero en el caso del escondite del maletin en el conducto de ventilación podríamos interpretar que los narcos querían emboscarlo, y decidieron no desvalijar demasiado la habitación para no llamar la atención.
En el segundo caso, podemos decir que al establecerse que Chirurgh es algo así como un "elemento del destino" (como más o menos se define él mismo), y su capacidad infalible para rastrear a sus objetivos, ha utilizado su instinto y las pruebas presentadas (matrícula de coche, posibles carreteras...) para encontrarlo.
El tercer casa también me sorprendió. ¿Acaso Moss se suponía lo bastante lejano para no preocuparse en exceso? ¿Al remover el dispositivo este perdía eficacia? Lo considero un hoyo en la narración, que puede ser solventado si el libro es sólido. De hecho, muchas obras (todas muy probablemente) tienen algo así, de modo que vale la pena remarcarlas, pero sin darles excesiva impoetancia.

Lalo Navarrete dijo...

Tendría que releérmelo para comprobarlo, pero en el caso del escondite del maletin en el conducto de ventilación podríamos interpretar que los narcos querían emboscarlo, y decidieron no desvalijar demasiado la habitación para no llamar la atención.
En el segundo caso, podemos decir que al establecerse que Chirurgh es algo así como un "elemento del destino" (como más o menos se define él mismo), y su capacidad infalible para rastrear a sus objetivos, ha utilizado su instinto y las pruebas presentadas (matrícula de coche, posibles carreteras...) para encontrarlo.
El tercer casa también me sorprendió. ¿Acaso Moss se suponía lo bastante lejano para no preocuparse en exceso? ¿Al remover el dispositivo este perdía eficacia? Lo considero un hoyo en la narración, que puede ser solventado si el libro es sólido. De hecho, muchas obras (todas muy probablemente) tienen algo así, de modo que vale la pena remarcarlas, pero sin darles excesiva impoetancia.