Idioma original: EspañolAño de publicación: 2018 (1990 y 1994)
Valoración: Recomendable
Idioma original: Español
Año de publicación: 2017
Año de publicación: 2007Queridos editores españoles (si es que alguno ha llegado hasta aquí):
Creo que este es el octavo libro de Edmundo Paz Soldán que leo. Entre ellos, hay libros magníficos ("Los días de la peste", "Las visiones" o "Billie Ruth") y otros que, sin alcanzar el nivel de los anteriores, seguro que son bastante mejores que la gran mayoría de las cosas que publicáis. ¡Vamos, balance más que suficiente para publicar "casi a ciegas" cualquier cosa que salga de la mente del cochabambino!
Pero puedo entender que no os fieis, que penséis que esta novela está demasiado apegada al momento presente y que puede ser un intento de aprovechar el filón pandémico y demás. Craso error sería porque, más allá de lo anterior, "Allá afuera hay monstruos" es una buena novela en las que se aúnan realidad y fantasía (¿ciencia-ficción?) para hablar de la ruptura de los lazos personales personales, familiares, comunitarios, etc, de enemigos visibles e invisibles. A ver si logro explicarme.
El comienzo de la novela nos sitúa, en apenas unas líneas, en el contexto en que esta transcurrirá: en plena pandemia apocalíptica y en plena convulsión política, algo con lo que ya jugaba el autor en novelas y relatos anteriores. La diferencia, esta vez, radica en que lo que hace escasos meses podía ser leído como una distopía se ha terminado convirtiendo en una crónica ficcionalizada del desastre, en una "película de horror interminable" basada en hechos reales. ¡Más aún si vemos como andan las cosas por la Bolivia natal del autor!
A mi entender, dos son los principales aciertos de Paz Soldán: la elección del personaje narrador (y el tratamiento otorgado a este) y la estructura de la novela.
En cuanto al personaje que narra o lleva el hilo conductor, se trata de una preadolescente de 12 años, lo que la sitúa en un territorio "híbrido" entre la infancia y la madurez que provoca una mayor fuerza en la transmisión de la extrañeza ante los acontecimientos sociopolíticos de los que es testigo. Esto, además, lo logra dotando a esta narradora de una voz propia y creíble al mismo tiempo, algo especialmente complicado cuando se trabaja con personajes de este estilo.
En lo que se refiere a la estructura de la novela, si bien en un primer momento puede parecer que vamos a asistir a la clásica historia "planteamiento / nudo / desenlace", no estamos tanto ante una trama novelística convencional como ante una sucesión de imágenes, estampas, escenas o flashes (casi microrrelatos, en ocasiones) protagonizadas por diversos personajes que sirven como imagen de conjunto y reflejo de los diferentes estados que la situación provoca a nivel individual y colectivo: miedo, suspicacia, terror, ansiedad, venganza, estigmatización de algunos sectores de población, resentimiento, etc.
Pero quizá estas elecciones condicionan el final de la novela y la hacen algo inferior a la ya citada "Los días de la peste", con la que guarda ciertas similitudes. Y es que en el caso de "Allá afuera hay monstruos" la existencia de apenas 2/3 personajes principales (el resto son apenas presencias) y la opción por una narración "desestructurada" fuerzan un final abierto y abrupto. Por otra parte, y desgraciadamente, algunos de las situaciones que se narran en la novela se han visto superadas con creces por la puñetera realidad.
No importa, ya os digo que "Allá afuera hay monstruos" es una buen libro y un texto mucho más complejo de lo que a primera vista pudiera parecer, una buena novela. Ahora queda por ver si algún editor español se anima. Si no, siempre nos quedarán las ediciones boliviana (Nuevo Milenio) o chilena (Los libros de la mujer rota), que es la que yo he podido leer gracias a la amabilidad del autor.
Otros libros de Edmundo Paz Soldán en ULAD: Billie Ruth, Las visiones, Los días de la peste, Palacio quemado, Desencuentros, Iris
Idioma original: Español
Año de publicación: 2022
Valoración: Recomendable
Ya he hablado en alguna ocasiones del reciente (y más que bienvenido) desembarco en España de varias editoriales latinoamericanas. Esta vez es el turno de la mexicana Almadía, quien se estrena por estos lares con un autor de amplia trayectoria y de quien ya hemos reseñado un buen puñado de obras en ULAD. Nos referimos al boliviano Edmundo Paz Soldán y a su última novela, esta La mirada de las plantas que podría ser una mezcla de Apocalypse Now y Philip K. Dick.
Porque en ella "habemus" laboratorio en la profundidad de la selva amazónica, experiencias lisérgicas, drogas sin drogas, realidad virtual, personajes con oscuros pasados, deepfakes... Podríamos, por tanto, hablar de una novela de ciencia ficción distópica, siempre anclada al presente (eso sí), acerca de las posibilidades y problemas de los usos de la tecnología, pero eso quizá sería simplificar en exceso.
La adicción, el placer, la solución a una necesidad, son más fuertes que el deseo de privacidad.
Y es que aunque ese sea el aspecto principal de la novela, La mirada de las plantas es mucho más completa y compleja. Posee, por ejemplo, una indudable vertiente político-social (referencias a la política ecológica y económica del Compañero Presidente, a la explotación de las gentes de la Amazonía, etc) que sirve como fundamental telón de fondo de los acontecimientos de la trama o una veta metafísica a la que se alude con bastante frecuencia.
Somos ideaciones creadas por nuestros cerebros. Las plantas y las máquinas nos ayudan a darnos cuenta de eso. A descentrarnos. A sacarnos de nosotros. Estamos regados en los demás. Somos los demás. Podemos ser el que abusamos. Podemos ser el que desapareció.)
Todo lo anterior en una ubicación geográfica para nada casual: la Amazonía boliviana, justo en la frontera con Brasil. Sirve esta como frontera "política", pero también como metáfora de las dos realidades en las que se ven envueltos los protagonistas de la novela y condiciona, como no podía ser menos, el habla de los mismos.
Por tanto, novela de género (o al menos en parte) con sus ya comentados pros y alguna que otra contra, como una cierta sensación de cuento algo alargado en su trama principal y algún que otro personaje secundario al que se observa mayor recorrido y que queda algo desaprovechado. Un texto que emparenta con la obra más reciente de Paz Soldán (Iris, Las visones, partes de La vía del futuro), que amplía horizontes y busca salir de las estrechas fronteras tradicionales para plantearnos dudas y preguntas que quizá ofrezcan respuestas que no sean fáciles de ofrecer ni cómodas de leer.
Un montón de libros de Edmundo Paz Soldán en ULAD AQUÍ
Idioma original: EspañolNo es ningún secreto, al menos para los que seguís este blog con cierta frecuencia, que Edmundo Paz Soldán es uno de mis autores favoritos de la actualidad. Creo que son ya 10, contando este "La vía del futuro", los libros que he leído del autor nacido en Cochabamba. Pese a que su obra es mucho más amplia, creo no equivocarme si digo que dos son las principales líneas, ambas ancladas firmemente en la realidad, que se pueden distinguir en ella: la "puramente realista" y la "fantástica".
El libro que hoy traemos a ULAD se enmarcaría, al igual que "Iris" o "Las visiones", en esa segunda línea que hemos dado en llamar "fantástica". Porque las tres obras parten de premisas ligadas a la ciencia-ficción para hablarnos de realidades y situaciones muy identificables para los lectores. Es decir, nada de ciencia-ficción escapista ni de "consumo fácil" (absolutamente legítima, por otra parte) sino historias que, pese a estar pobladas por algoritmos, hologramas y realidades virtuales, hablan del aquí y del ahora, de este mundo que habitamos. No sé a vosotros, pero a mi todo esto un poco a Black Mirror (aunque sea una referencia demasiado obvia).
Así, los 8 relatos que componen "La vía del futuro" hablan de relaciones de pareja, de relaciones de poder (político, económico, religioso...), de la utilización de las tecnologías y de nuestra relación con las mismas, de control social, del uso de drogas, etc.
Para mí Dios es el GPS - responde Olmos-. Una máquina que te dice cuál es el mejor camino a seguir, nunca te falla y está encendida las 24 horas. ¿Qué otro Dios quieres?
En términos generales, califico el libro como "recomendable" debido a cierta irregularidad entre los distintos textos. Y aunque algunos ("Mi querido resplandor", "El astronauta Michael García"o "En la hora de nuestra muerte") me han dejado más bien frío y no he logrado conectar con ellos, otros son verdaderamente magníficos. Destacaría los siguientes:
Idioma original: EspañolAño de publicación: 2019 (como libro)
Traducción: David Muñoz Mateos
Valoración: recomendable para friki... digo, fans
El subtítulo de este libro (por si no había quedado claro con lo de The King... y no digamos ya la magnífica ilustración de la cubierta) resume a la perfección de qué va la cosa: Bienvenidos al universo literario de Stephen King. Y eso es lo que encontramos aquí: una serie de artículos o ensayos escritos por autores tanto norte como hispanoamericanos (incluyo a una catalana en esta categoría) sobre diferentes aspectos de la obra y también, en más de un caso de la vida, de Su Graciosa Majestad don Stephen King (*).
Ojo cuidao, de todas formas, para quien se espere encontrar en este libro un mero recorrido anecdótico, simpaticón, por la trayectoria del monstruo de Maine (nunca mejor dicho), puesto que, si bien las aportaciones de los autores hispanohablantes o hispanoescribientes son más ligeras o, cuando menos, más llevaderas para el eventual lector/a, las que están redactadas originalmente en inglés, resultan un pelín más densas. He puesto el participio "redactadas" porque, salvo en el primero de los capítulos, se trata de artículos o pequeños ensayos (no me atrevo a llamarles papers, que me parece un término más académico y, por tanto, engañosamente campechano) escritos por profesores/as de filosofía, Ciencias políticas e Historia del arte y tratan sobre las implicaciones filosóficas sociológicas y políticas presentes en la obra del Rey... Tranquis todos, porque una cultura medianita basta para seguir estas disertaciones -que seguro que sus autores/as se tomaron como un divertimento, un respiro ligerito entre tanto sesudo trabajo-, pero vamos, tampoco me parecen dirigidas a todos los públicos, por decirlo así... Huelga decir que no tengo ni idea de quienes son todos estos y estas docentes de varias universidades norteamericanas e ignoro si con prestigio y prestancia académicas, puesto que hasta el momento, yo sólo conocía a los hispanoescribientes del libro, a saber: los argentinos Rodrigo Fresán y Mariana Enriquez -no podía faltar, en este libro-, la catalana Laura Fernández y el boliviano Edmundo Paz Soldán.
Trataré de ser breve, pero creo que lo mejor, para una mejor comprensión del libro, será ir explicando de qué va cada capítulo o ensayo, o, por lo menos, reseñar su título:
- Esta recopilación se abre con una interesante entrevista realizada por Tony Magistrale -profesor de Literatura y escritura creativa- al propio Rey en 2003, sobre las adaptaciones de sus libros a la pantalla (se entiende que hasta ese momento): La versión de Steve: una entrevista con Stephen King.
- Sigue un recorrido algo rutinario de Rodrigo Fresán por -algunos de- los muchos niños y adolescentes que aparecen en su obra: El King de los chicos.
- El filósofo Greg Littmann especula sobre qué habrían pensado Platón, Aristóteles y David Hume sobre los libros de King y de terror, en general, en Stephen King y el arte del horror.
- Algo parecido a Rodrigo Fresán, aunque con mayor profundidad, hace Mariana Enriquez: "Para Tabby, que me metió en esta...". Un recorrido por las mujeres en la obra de Stephen King, un estudio de varios arquetipos femeninos que aparecen en las novelas del Rey.
- Otra filósofa, Katherine Allen en "A veces es preferible la muerte". Stephen King, Dédalo, dragones tiranos y mortalidad, expone la oposición transhumanismo vs. bioconservacionismo a través de Cementerio de animales y Tommyknockers (según ella, estas novelas de King advierten sobre los peligros de trascender los límites humanos).
- La novelista Laura Fernández, tras el chiripiflaútico título "Cuidado con lo que sueñas porque podrían salirle colmillos y empezar a correr detrás de ti" o la realidad (deseada) como monstruo en tres actos que son tres obras de Stephen King y a partir de La pata de mono de William Wymark Jacobs, explora cómo Cementerio de animales, La larga marcha, Misery y La tienda, son parábolas del viejo adagio de que se ha de tener cuidado con lo que se desea (aviso para los reticentes al estilo de esta escritora, con sus habituales (PARÉNTESIS) y cursivas que pueden parecer aleatorias... y quizás lo sean: en este artículo no abusa tanto de ellas, pero de vez en cuando le da el siroco le da por poner varias seguidas)
- Joseph J. Foy y Timothy M. Dale (profesores de Ciencias Políticas), en Distopía en las pantallas. Poder y violencia en El fugitivo y La larga marcha, pues hablan justamente de eso, relacionando ambas novelas con Sobre la violencia de Hannah Arendt.
- La filósofa Kellye Byal en La subjetividad femenina en Carrie nos presenta a la protagonista de la primera novela de Stephen King como epítome del destino femenino, vista a través de El segundo sexo de Simone de Beauvoir.
- De nuevo un filósofo, Thomas W. Manninen, pergeña en Apuntes sobre precognición, verificación y contrafactuales en La zona muerta, según sus propias palabras (quizás con un poco de coña) un "ensayo sobre las cuestiones metafísicas que plantea La zona muerta de Stephen King".
- Garret Merriam en "Gan ha muerto". Nietzsche y el eterno retorno de Roland, nos ilustra sobre la conocida brasa algunos conceptos filosóficos nietzscheanos ejemplificándolo en la saga La torre oscura.
- La profesora de Historia del Arte y Estudios sobre Cine Elizabeth Hornbeck expone en El hotel Overlook o la heterotopía del terror cómo podemos considerar el célebre hotel de El resplandor dentro de las "heterotopías", según el concepto acuñado por Foucault: esto es, espacios que "se encuentran en relación con todos los demás espacios, pero invirtiendo las relaciones sociales normales"
- Por último, el escritor Edmundo Paz Soldán pasa de tanto ensayo y nos ofrece en Planetario un relato de terror basado en alguno de los más célebres del Rey (musofóbicos, abstenerse).
Los capítulos que más me han interesado y gustado, sin hacer de menos al resto, son el de la Reina Mariana (como no podía ser menos) sobre los arquetipos femeninos en la obra de King; enlazando con éste, el de Kellye Byal que analiza la figura de Carrie White y, sobre todo, el de Elizabeth Hornbeck sobre el Hotel Overlook como ejemplo de heterotopía. Sin olvidar, por supuesto, la entrevista al propio Stephen King, algo que siempre resulta interesante y esclarecedor. Ahora bien, ésta es mi preferencia personal y es muy probable que a otro lector o lectora le atraigan más otros ensayos o que incluso le parezcan más sesudos y dignos de consideración; en eso radica la gracia de este libro, que ahonda en diferentes aspectos de la obra de este grandísimo autor y constructor de un mundo propio, pero, como puede comprobarse en esta compilación, enraizado no sólo en la realidad (algo que se ha dicho ya muchas veces), sino en el sustrato que alimenta la cultura occidental.
(*) Lo de "Graciosa", justificado sobre todo por su gran afición a los chistes y juegos de palabras de pésima calidad, como puede atestiguar cualquiera que siga su cuenta de Twitter. Afición, por cierto, que comparte con más de un miembro de este benemérito blog.
Mogollón de libros del Rey reseñados en Un Libro Al Día: aquí
Año de publicación: 2022
Valoración: Está muy bien
Ya hemos hablado en más de una ocasión de los efectos o posibles efectos de la "cultura algorítmica" en el mundo actual, si bien lo hemos hecho siempre desde el lado de la ficción. Es el caso, por ejemplo, de la reseña de algunas de la últimas obras de Edmundo Paz Soldán. Esta vez la aproximación viene de un lado más teórico a través de este magnífico ensayo de la extremeña Remedios Zafra.
Todo lo que prolifera si ser visto inquieta. Con esta frase lapidaria da comienzo un texto que, como todo buen ensayo, trata más de plantear preguntas que de ofrecer respuestas. Preguntas que pueden resumirse prácticamente en dos (¿qué es trabajar? y ¿qué es vivir?) pero que implican reflexiones mucho más amplias sobre, por ejemplo, los peligros que la tecnología implica para la democracia, la mercantilización de los individuos, la relación tecnología / ideología, los roles, las "casillas preestablecidas", la permanente necesidad de más de todo, etc.
Preguntas y reflexiones que abarcan distintos ámbitos (laboral, académico, cultural...) pero que no obvian algo fundamental que puede ser olvidado en este tipo de análisis: que la tecnología es creada por humanos y no algo meramente abstracto y que la crítica de la autora no implica en absoluto desdeñar los avances científicos y tecnológicos, las posibilidades que estos ofrecen y la necesidad que de ellos podemos tener.
De lo que Remedios Zafra habla es, más bien, de una necesidad de replantearnos una serie de aspectos que conduzcan a aquello que en teoría nos decían hace años, que la tecnología debe ayudar y no controlar o limitar las vidas. Para ello habrá que tratar de cambiar inercias, de salir de esos bucles invisibles que nos llevan a un sentimiento de esclavitud y vértigo ante la "lógica aplastante" de los mercados y la eficiencia, ante la velocidad de los acontecimientos. De ahí el elogio del pensar / imaginar sobre el producir / consumir, de la lentitud sobre la urgencia, de la comprensión y la empatía sobre la polarización, del valor social del trabajo sobre las (i)lógicas del mercado, etc.
Todo ello tratado de una forma relativamente asequible para un lector medio (o medio-bajo, como yo), con referencias teóricas entre las que destaca "La condición obrera" de Simone Weil y situaciones de la vida cotidiana perfectamente reconocibles, pero sin reduccionismos absurdos ni maniqueísmos. Aquí no se trata de "criticar por criticar" sino de pararse a reflexionar y decidir qué camino tomar. Porque otra sociedad "menos mala" es posible. Es nuestras manos está.
También de Remedios Zafra reseñado en ULAD: El informe
Idioma original: EspañolMe la juego. Quedan más de 2 meses para que termine el año, pero me atrevo a decir que Ahí fuera estará en mi lista de lo mejor de 2024, al menos en la categoría de relato. Y es que el primer libro de Kate Folk ha sido toda una sorpresa: relatos con arriesgados y originales puntos de partida, con comienzos de esos que te agarran por la solapa, con buen desarrollo de las tramas y subtramas y finales a la altura.
La casa necesitaba humedad. Eso le dijo a Karl (comienzo de La casa húmeda)
Tengo la idea esta de meterme en el bosque y que me peguen un tiro (comienzo de Ojos de cierva)
Por la noche, los huesos se nos disuelven en la sangre como azúcar en el te (comienzo de El pabellón óseo)
Quince son los textos que componen Ahí fuera, un volumen en el que se aprecia unidad temática y estilística, algo que no siempre ocurre en los libros de relatos. Temas como la soledad, el amor (o la búsqueda de amor), la inseguridad, la incomunicación o el dolor recorren la práctica totalidad de unos textos protagonizados, en su mayoría, por mujeres de unos 30-40 años que viven en mundos aparentemente distópicos (¿quién no se enamoraría de un blot, eh?) pero terriblemente reales, mundos grotescos y absurdos que no dejan de ser la otra cara (¿o tal vez la misma) de mundos interiores en derrumbe.
En el aspecto genérico, Folk juega con lo distópico, lo terrorífico y lo grotesco, si bien comenzando casi siempre con toques de humor negro. Pero la sonrisa inicial se va borrando a medida que avanzamos en los textos y da paso a una sensación más bien desasosegante, por la tristeza infinita que van dejando a su paso.
Como ocurre con toda colección de relatos, la valoración de la misma vendría a ser algo así como una media aritmética. En el caso de Ahí fuera, creo que los textos más extensos tienen un nivel general superior a lo más breves. Pese a que las 10 páginas de Ojos de cierva o que las 4 páginas de Tu novio el sonámbulo resultan impactantes en sus diferentes exploraciones sobre la búsqueda de sentido y resultan notables, los textos que rozan (o alcanzan) el sobresaliente son aquellos en los que la autora opta por un mayor desarrollo de los personajes, por la introducción de diferentes capas, por la utilización de contextos y subtextos tan importantes como los más "visibles".
Así, Kate Folk consigue con Ahí fuera y El Big Sur (me gusta esa circularidad del libro), El refugio, El pabellón óseo o La esposa del viento esas atmósferas turbias y extrañas que, sea o no de forma imperceptible, nos rodean y condicionan.
Para terminar, y por si alguien necesita referencias, tres son los autores que me vienen a la cabeza: Shirley Jackson, Mariana Enriquez y Edmundo Paz Soldán. ¿Podéis imaginar los motivos?
Idioma original: EspañolSobran los motivos: académico-formativos, económicos, políticos... Autores de "familia bien" que a fines del XIX y comienzos de XX llegaban a Europa en viajes iniciáticos, autores que huyeron del terror (nazi, soviético, de las diferentes (o quizá son versiones de lo mismo) dictaduras latinoamericanas, de la represión franquista, etc), autores en busca de nuevas oportunidades, de nuevas experiencias o sencillamente de una vida mejor. Unos regresaron en loor de multitudes mientras que otros jamás regresaron. Algunos encontraron el éxito al tiempo que otros se contentaron con sobrevivir. Autores que encontraron la vida y autores que no pudieron huir de la muerte.
Martí, Zweig, Cortázar, Rubén Darío, Benedetti, Sarduy, Tsvetáyeva, Roth (Joseph), Kis, Assia Djebar, Kadaré, Conrad...Hay de todo, la verdad. Lo que personalmente más me interesa es la incidencia que la emigración o el exilio tienen en el autor y su obra. Para ello recurrimos a tres autores que residen fuera de su país de nacimiento y que continúan la "tradición" latinoamericana de emigración y exilio: Rodrigo Blanco Calderón (Venezuela), Edmundo Paz Soldán (Bolivia) y Gerardo Fernández Fe (Cuba). Mi agradecimiento a los 3 por su amabilidad y sus jugosas respuestas. Estas son
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ULAD: A modo de introducción, ¿qué os lleva a residir fuera de vuestros respectivos países de nacimiento?