Mostrando entradas con la etiqueta autores españoles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta autores españoles. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de junio de 2024

Reseña + entrevista: "El amor edípico contra la lujuria sadomasona" de Oriol Vigil Hervás

Idioma original:
español
Año de publicación: 2024
Valoración: inclasificable
 
Esta no es una novela para todos los públicos. Ni siquiera tengo claro que yo mismo forme parte del público de esta novela, al menos de su público fundamental. De hecho, probablemente no la habría leído de no ser porque su autor, Oriol Vigil Hervás, es también el "Oriol" que reseña libros en este mismo blog de reseñas de libros, y eso me llevó a tener noticia de su existencia, porque se ha publicado en una editorial pequeña, "Colectivo Juan de Madre Presenta" (actualmente en proceso de fusión o integración en Pathosformel Editorial, si no me equivoco), cuya capacidad de difusión es obviamente limitada. Pero también porque, creo, algunas de las "palabras clave" que aparecen en la contraportada me habrían echado para atrás: "pornografía, bizarrismo extremo, humor absurdo y splatterpunk". 

Una bizarrada, vamos.

Y la verdad es que esas palabras identifican bastante bien la novela, una obra gamberra, violenta, provocadora, por momentos desagradable, compleja y sorprendente: una novela de menos de 100 páginas donde hay toneladas de violencia, kilos de sexo (también violento), sacos de humor y parodia, y unos toques de crítica social más o menos evidente. Quizás la parte splatter (o sea, la violencia más explícita y gore) sea la que menos corresponde con mis gustos, pero en cualquier caso hay que reconocerle a la novela una absoluta falta de prejuicios y concesiones...

El amor edípico... se presenta como un manuscrito encontrado (del que Oriol Vigil no sería por lo tanto autor, sino editor): durante una LAN party (google it!), el autor/editor descubre un conjunto de ficheros creados por un tal PLQEI, que (entre muchas otras cosas) contienen hasta cinco versiones de la misma novela, y decide publicarla en la editorial CJMP. Lo que tenemos, por lo tanto, es la versión de la novela supuestamente reconstruida por Oriol, con su prólogo y sus notas. (Confieso que me habría gustado que este "artefacto" se aplicara de forma más continua y extensa, contraponiendo diferentes versiones del texto, multiplicando aún más las notas al pie del editor, indicando qué fragmentos de la novela han sido "reescritos"...).

¿Y qué historia cuenta, entonces, la novela de PLQEI? Pues una historia alocada y brutal en la que el narrador y protagonista, un joven insatisfecho en su trabajo, con la capacidad de realizar viajes astrales y con una confusa relación con su madre, se encuentra de repente en medio de una batalla entre dos enemigos implacables: por una parte, el vagabundo Orozco (y su perro Calcetines), hombre monárquico, conservador y violento; y por el otro, Dominic y su ejército de hombres-muñeco, esclavos sexuales plastificados, torturados, amputados que utiliza a su antojo tanto para satisfacer sus deseos sexuales más depravados, o como soldados en su lucha contra Orozco. En medio de esta batalla sin cuartel, el protagonista actúa como agente doble, procurando por una parte satisfacer sus propios deseos ocultos (que podemos intuir, aunque no se muestran), y por otra llevar a cabo su propia vendetta contra una misteriosa compañía de cerrajeros que parece perseguirle llenando su casa y su ciudad de pegatinas publicitarias.

Aunque, en realidad, diría que el argumento, como tal, no es lo más importante en esta novela: como dice el cliché de Mr. Wonderful, lo importante no es el destino, sino el viaje. No interesa quién gane la guerra, ni saber si el protagonista acabará realizando sus fantasías; lo que importa es la rápida sucesión de núcleos narrativos independientes e incluso contradictorios, como sketches de una serie de humor negrísimo, que explotan en nuestra cara como juguetes-trampa. 

Insisto: hace falta un tipo de lector muy particular para disfrutar de El amor edípico contra la lujuria sadomasona; pero si después de leer esta reseña crees que eres ese tipo de lector, anímate. Creo que no te arrepentirás.


Entrevista con Oriol Vigil Hervás:



viernes, 19 de mayo de 2023

Meryem El Mehdati: Supersaurio

Idioma original: español
Año de publicación: 2022
Valoración: se deja leer





Así empiezan los agradecimientos de Meryem El Mehdati en Supersaurio.
«El 29 de abril de 2019, Jorge de Cascante me preguntó: “Meryem, ¿has pensado alguna vez en escribir un libro?”. No nos conocíamos, solo nos seguíamos en Twitter (…)».



Esta joven y carismática autora —con experiencia previa en fanfiction y con un considerable número de seguidores en redes— recibe la oportunidad de cumplir el sueño inconfesable de cualquier escritor novel (a riesgo de la enorme presión y responsabilidad que ello conlleva). Y a pesar de eso, Meryem se arremanga y su libro Supersaurio arrasa: las redes y los principales altavoces mainstream, arden y se contagian entre sí. Yo escucho por casualidad un podcast donde la entrevistan y elogian fervorosamente su ópera prima. Y decido leerla. Termino enseguida, a pesar de sus más de trescientas páginas —los de Blackie no se ponen para menos—, lo que no significa que antes de finalizar el primer tercio mi decepción no vaya en irremediable ascenso.

Resumen resumido: Meryem, veinticinco años, licenciada y residente en un pueblo de Gran Canaria, acaba de conseguir un trabajo de becaria en la cadena de supermercados Supersaurio. El difícil encaje en un sistema empresarial deshumanizador, así como el choque generacional con sus compañeros, no hace más que intensificar su rabia y malestar hacia todos los vicios del sistema: capitalismo, machismo, clasismo, racismo, centralismo peninsular… Meryem deberá aprender a convivir con todas esas situaciones y a definirse como adulta sin la necesidad de confrontar continuamente con todo aquello que la rodea. O no.

El planteamiento es interesante y cuenta con un gran número de elementos que contribuyen a la personalidad del relato:
  • Una voz narrativa atrayente que emplea el sarcasmo para expresar con humor el enfado en el que vive inmersa la protagonista.
  • La conciencia y el pensamiento crítico presentes en el discurso.
  • Retrato generacional. Por una parte funciona como una novela de crecimiento (las dificultades de entrar en la fase adulta: primer trabajo, primer desengaño amoroso…) y por otra retrata muy bien los problemas específicos a los que se enfrenta la generación millenial, como la precariedad laboral.
  • Canarias en el foco: la crítica a un sistema de gran patio de recreo destinado únicamente a atraer turistas, en detrimento del territorio y la calidad de vida de sus ciudadanos nativos.
  • Retrato de una realidad marcada por el origen, la religión y la raza: el conflicto de ser continuamente cuestionada y percibida como alguien de ninguna parte.
  • Dinamismo y recursos alternativos: los capítulos son cortos, algunos tienen la extensión de un tweet (y podrían serlo) y otros recrean el formato del fanfiction.
Sin embargo, existen otros elementos importantes cuya ejecución contribuye en detrimento del conjunto. En términos generales: que una lectura resulte fácil o fluida no es garantía de que la narración funcione. Que unos hechos se expliquen con mucha o bastante fidelidad a como se produjeron, no es garantía de verosimilitud. La naturalidad y la oralidad narrativas no mantienen una relación directa con la espontaneidad. Los buenos textos narrativos que nos parecen sencillos, tienen detrás una estrategia imperceptible para el lector según la cual nada está ahí porque sí, porque un texto narrativo siempre debe aspirar a no ser inocente. Y más concretamente:
  • La voz que narra pierde capacidad tractora a medida que avanza: porque carece de estrategia narrativa (mantiene prácticamente el mismo tono e intensidad), porque resulta recurrente en muchos aspectos que ya han quedado claros (la guagua, los turistas, los de la península, las injusticias, etc) dilatando la narración y diluyendo la acción. Porque cae en muchos lugares comunes. Porque dice muchísimo más de lo que muestra, lo explica absolutamente todo y no deja espacio para que el lector pueda llevarse la novela a su cabeza y construir sus propias reflexiones sobre las críticas que se lanzan o sobre cómo son los personajes. Antes de acabar el primer tercio del libro, la narradora y su sentido del humor han perdido parte de su efecto; el abuso continuado del sarcasmo acaba por anestesiar al lector.
  • La trama principal es lineal y poco compleja, por lo que recae más peso sobre la voz narrativa y si esta falla, la narración se debilita. También necesita rodearse de alguna trama secundaria sólida. La única subtrama como tal sería la romántica, que resulta (aunque parezca una contradicción) inverosímil a la par que previsible. Otros intentos de subtrama, como la búsqueda de piso, es tan vaga que no llega a cumplir ese papel.
  • La construcción de los personajes es inexistente. Yolanda, por ejemplo (la némesis de la protagonista) se peina con “moño apretado” y calza “tacones de aguja”… son arquetipos muy básicos y superados. Ninguno evoluciona, ninguno muestra el menor destello de humanidad, no hay matices, o son buenos o son malos (y casi todos, malos). No se si aquí ha influido el hecho de que en fanfiction se parte de personajes que ya existen y todo el mundo reconoce y no hace falta mostrarle al lector cómo son ni cuales son sus objetivos en la historia.
  • El arco dramático de la protagonista es inconcluso. El conflicto principal de Meryem no tiene una relación directa con Supersaurio o con una mala experiencia sentimental, que son catalizadores. La protagonista se muestra como alguien muy enfadado con el mundo y lo que acaba tirando de la trama es, precisamente, averiguar si esta mujer evoluciona hacia una versión de sí misma más autoconsciente (novela de crecimiento, como decía). Pero en el relato no queda claro ningún tránsito significativo hacia ninguna parte y, muy a mi pesar, la protagonista quizá se apacigüe de puro agotamiento, pero no por eso deja de estar on fire. (Y a juzgar por los dos últimos párrafos de los agradecimientos (*), parece que la autora tampoco).
  • Falta de perspectiva. Se percibe fácilmente cuando unos hechos que se narran se han reposado el tiempo necesario o no: hacer autoficción desde un lugar (y momento) diferente al de los hechos, facilita poder separar el grano de la paja, poder reírse de ello sin rencor ni amargura y, lo más importante, dirigir la narración con unos objetivos concretos. Me viene a la cabeza esta novela donde sí se ha sabido poner a favor ese aspecto (también es Nora Ephron).
En conclusión, Supersaurio me ha parecido un hilo de Twitter muy largo que se ha trasladado al papel y que podría explicar lo mismo y resultar más efectivo con la mitad de páginas y una sencilla estrategia narrativa. Y que no se haya hecho así no es accidental, es una decisión editorial absolutamente deliberada que ha resultado en una fórmula de éxito. No lo entiendo.
Bueno, en realidad sí lo entiendo.

(*)
«Gracias a Blackie por haber confiado en mí y por haberle dado una oportunidad a una persona que creció como una niña salvaje en la esquina más oscura de Internet. Gracias también a todas las personas que en algún momento se burlaron del fanfiction. Yo tengo un libro. Ustedes, no sé.
Por último, me gustaría tomar prestadas las palabras de uno de mis coaches favoritos, Snoop Dogg: I wanna thank ME for believing in ME, I wanna thank ME for doing all this hard work

viernes, 21 de abril de 2023

Mercedes Olivet: Treinta centímetros

Idioma original: castellano
Año de publicación: 2023
Valoración: Recomendable



 



«Con treinta centímetros más, podré pulsar el botón del interfono de mis amigos, tomar un ascensor solo, podré pedir un zumo de piña en la cafetería sin que el camarero tenga que asomarse por encima de la barra, podré sentarme en el cine sin necesidad de llevar un alza conmigo…»


La literatura infantil y juvenil es un género que ofrece temáticas y planteamientos interesantes y adecuados a la experiencia y madurez de sus lectores potenciales. Factores que no están en absoluto reñidos con la calidad literaria ni con la capacidad para seducir a un público adulto. Personalmente, no soy habitual de este género (como no lo soy de tantos otros) pero me parece que cualquier lectura que sea capaz de apelar a la niña que fui y de emocionar a la adulta que soy, debe ser, como poco, compartida.

Resumen resumido: Marcos tiene once años y acaba de descubrir lo mucho que le cuesta decir lo que realmente piensa o siente por miedo a la reacción de los demás. Sin embargo, a partir de su amistad con Damián, un niño de su misma edad que padece acondroplasia (enanismo) aprenderá, entre otras muchas cosas, la importancia de ejercer la propia voz.

Mercedes Olivet es una autora especializada en el público infantil y juvenil. Su escritura trasluce absoluto mimo por cada párrafo, con una narrativa sin fisuras y al servicio de la trama. En este caso concreto, la historia entre Marcos y Damián fluye con naturalidad, con la acción y el ritmo bien calibrados, las descripciones son detalladas sin regodeos, el lenguaje es rico y adecuado al tono de la historia, y los capítulos son cortos y con unos títulos que atrapan el interés del lector. Eso en cuanto a la forma, en cuanto al contenido, Treinta centímetros aprovecha muy bien la oportunidad de explicar una historia singular para desarrollar toda una estructura profunda que la sustenta y le da calado.
«Julen ni siquiera se ha dado cuenta de que sus nuevos amigos tienen acondroplasia. Para él son amables y cariñosos, y eso le basta. Entonces pienso que quizá hacerse mayor no siempre es bueno, porque, al crecer, aprendemos a diferenciar. Y, cuando somos capaces de ver las diferencias, nos entra la estupidez de poner etiquetas a las cosas y a las personas.»
Algunos de los aspectos sustanciales de los que se nutre la historia son:
  • El elogio de la sensibilidad. El lector vive la historia a través de la mirada de Marcos que ejerce de narrador. Marcos es un niño que aprende a sacar partido de su sensibilidad, relacionándose mejor con la gente que le importa y reflexionando sobre el mundo que le rodea, elementos indispensables en su tránsito hacia la madurez.
  • La normalización de vivir en diversidad e inclusión. Marcos tiene amigos y amigas, y se tratan mutuamente en igualdad. Damián tiene amigos sin acondroplasia y otros con acondroplasia, y se tratan mutuamente en igualdad. Y nada de eso conforma un «tema» o una trama de la novela si no que forma parte del contexto natural de la acción.
  • Valores como la asertividad, la empatía, el trabajo en equipo y, por supuesto, la amistad. El desarrollo de la asertividad en concreto, será lo que le permitirá a Marcos mostrarse como la persona sensible que es sin sentirse vulnerable por ello.
Otro elemento a destacar y que está de algún modo implícito en los tres anteriores, es el espacio que la novela otorga a las «otras masculinidades». Eso no significa que se juzgue o se desplace a los personajes masculinos que reproducen patrones más tradicionales, si no que se construyen situaciones en las que también tienen cabida otros modelos que no son nuevos, solo que hasta ahora no se consideraban genuinamente masculinos. Marcos, sin ir más lejos, no es tan deportista como su amigo Javier u otros chicos, ni está tan interesado en los videojuegos. En la novela también se muestra en varios momentos cómo las generaciones de hombres anteriores a Marcos tienden a reprimir sus emociones para adaptarse a unas convenciones que ya están obsoletas.

Treinta centímetros es una historia encantadora que nos acerca a una realidad (la acondroplasia) que afecta a personas que también forman parte de nuestra sociedad aunque la sociedad a veces les de la espalda. La novela está recomendada para niños de unos diez años, así que Recomendable para niños y también para aquellos adultos curiosos que no han olvidado que (hace mucho) también fueron niños.


Nota al margen de la reseña:
Últimamente está proliferando la idea de que la narrativa para las nuevas generaciones tiene que adaptarse al ritmo de los contenidos creados para las nuevas tecnologías: cortos, apresurados, concatenados… contenidos que muchas veces se quedan en la estructura superficial de la historia; la acción, ya sea aventura o romance o fantasía (por poner varios ejemplos), domina la narración sin dejar espacio para el subtexto. Personalmente entiendo que cada lector debe aprender a reconocer sus apetencias y disponer de diferentes opciones a su alcance, lo que no comparto es que la literatura —del género que sea— se desprenda voluntariamente de su capacidad para hacer reflexionar y se convierta es un simple medio de distracción.

lunes, 10 de abril de 2023

Jordi Cussà / Jaume Capdevila: Cavalls Salvatges





Idioma original: catalán
Año de publicación: 2021
Valoración: recomendable
No leo ninguna adaptación a novela gráfica sin leer antes la novela original. Y en este caso no iba a ser diferente, a pesar de que Francesc ya había publicado en el blog la reseña de Caballos salvajes. Poco que añadir a lo que dijo el compa en su momento, solo remarcar lo mucho que me ha impresionado el virtuosismo con el que el autor maneja el lenguaje (en mi caso sí pude hacerme con un ejemplar en catalán) para ponerlo al servicio de la obra: un vocabulario riquísimo, un estilo fresco y desenfadado que no renuncia al rigor y la técnica, coloquialismos, juegos de palabras, versos… un festín de texturas y sabores literarios puestos ahí únicamente para el goce del lector. Pero ¿Cómo se traduce eso con los recursos de la novela gráfica?

Resumen resumido: Finales de los 70. Alexandre Oscà «Lex» abandona su pueblo de la Catalunya central para exprimir su juventud en un antro de Ibiza donde ejerce de DJ mientras tontea con los estupefacientes; allí conoce a la jovencísima y precoz Lluïsa «Llisa-Lluca». Al dúo se unirá un tercero no menos trasnochado y sagaz Fermín «Min». El devenir de este singular triángulo de yonquis socios-amigos-amantes, irá descubriéndole al lector todo un universo de personajes y situaciones intrínsecos al consumo de caballo y sus trágicas derivadas.

Jordi Cussà es autor del guion de esta adaptación y aunque desgraciadamente falleció pocos meses antes de la publicación, fue capaz de trasladar la personalidad de la obra y su propio sello a esta novela gráfica. Más allá de eso, es inevitable que en un proceso de adaptación se pierdan y se ganen cosas:
  • El lenguaje, con toda su riqueza y matices, siempre queda mermado cuando tiene que compartir protagonismo con la expresión gráfica.
  • El alcance en cuanto a universo caleidoscópico: el número de personajes y sus vicisitudes han sido necesariamente reducidos.
  • Por otra parte, lo visual facilita la comprensión en aspectos en los que la novela original resultaba compleja, como los saltos de narrador (el «yo» va de un personaje a otro sin previo aviso).
  • El ejercicio de síntesis que tuvo que hacer el autor veinte años después de escribir la novela para trasladar la trama con —me aventuro— la mitad de la información, debió ser muy intenso y gratificante. Sin duda era un ejercicio imprescindible que, a mí que he leído ambas obras prácticamente en paralelo, me ha parecido impecable. La novela original se detiene, se recrea, explica anécdotas al margen de las acciones principales, dibuja una atmósfera para sus personajes y lo que les sucede. La novela gráfica, sin embargo, delega muchos de esos aspectos al dibujo y el guion contiene únicamente los elementos más esenciales de la trama.
En base a lo dicho, el trabajo de Jaume Capdevila (Kap) resulta absolutamente decisivo. Además de hacer gala de un estilo muy definido —que ya se anuncia en la portada con ese blanco-negro sobre fondo rojo— consigue transmitir toda la intensidad de la novela original. Algunos de los elementos más destacables son:
  • La eficacia narrativa. Cuatro frases en cuatro viñetas son capaces de transmitir varias páginas del texto original.
  • La caracterización de los personajes. A través de un estilo de trazo rápido pero intencionado (y sin más gama que el negro sobre blanco), Kap define una gran cantidad de personajes con personalidad propia. Especialmente, el trío protagonista resulta reconocible en cualquiera de las situaciones y facetas vitales en las que la historia lo va situando.
  • Kap recrea con gran habilidad algunos grandes momentos de la trama, así como aquellos que contribuyen a la belleza y sensorialidad de la historia.
Lo sensorial es un elemento fundamental tanto en la forma como en el contenido —y tanto en la novela original como en la novela gráfica—. El lenguaje juega un papel muy sensorial, el color rojo aparece normalmente en escenas donde lo sensorial o lo emocional juegan un papel importante. Los personajes son adictos al fruto de los sentidos (sobre todo al injustamente denostado olfato) y a la sensualidad en todas sus formas. El consumo de drogas, en primera instancia y cuando aún no responde a una necesidad, no se percibe como una huida de la realidad si no como un amplificador de la misma, una vía para experimentar hasta el último átomo que nos rodea.

El humor en sus facetas menos directas —lo cáustico, lo irónico— también es un elemento conductor imprescindible para llevar a cabo esta narración que lleva implícita una buena carga de tragedia.

La espiritualidad, sobre todo al final de la historia, cuando Lex se da a sí mismo el espacio para la introspección y para explotar su sensibilidad. Cabe añadir que Lex es un alter-ego del autor y que el último cuarto de la trama sirve para que el protagonista se sitúe en relación a los acontecimientos y se enfrente de alguna manera a sus demonios.

Las obras de ficción —y no tan ficción— que se centran en historias de toxicómanos son, desde mi punto de vista, novelas de aprendizaje y auténticos muestrarios de la naturaleza humana. Más aún cuando son tan honestas. Siempre me pregunto qué lleva a alguien que ha salido de ese infierno a revivirlo exponiendo sus miserias sobre el papel. En este caso me parece un ejercicio de auto exorcismo e intento de auto perdón sin olvidar la persona que fue y que forma parte indisoluble de su persona. También es una manera de perpetuar la memoria de los que se quedaron en el camino y el dolor de cuya pérdida siempre le acompañará. Leí en un artículo que Jordi Cussà no era un ex yonqui que había escrito un libro, si no un escritor que había sido yonqui. Efectivamente, en veinte años ha producido novelas, poesía e incluso teatro, pero no ha sido hasta recientemente (poco antes de su muerte) que se ha empezado a reconocer la solidez de su obra y su valía como autor.

No quiero acabar esta reseña sin añadir algo que ha llamado muchísimo mi atención. Es habitual que cuando leemos obras escritas hace diez años (incluso menos) les justifiquemos los tics (¡oh, no!) machistas (¡oh, sí!) con aquello de que «antes esto era lo normal». Sin embargo, Cavalls salvatges, publicada por primera vez en el año 2.000, le sacaría los colores a más de una novedad del estante de las grandes cadenas de librerías. Ni tan siquiera la sordidez implícita en el universo de Cavalls salvatges fue excusa para denigrar a los personajes femeninos que aparecen, ni el hecho de que sean yonquis o prostitutas o ambas cosas. Todas ellas hacen gala de una sexualidad empoderada, son luchadoras, tienen carácter y se permiten equivocarse igual que sus compañeros masculinos. Los personajes masculinos (y especialmente el protagonista, Lex) jamás se refieren a ellas de forma despectiva por el hecho de ser mujeres y las tratan con el mismo afecto o violencia o condescendencia que al resto de personajes, y siempre al servicio de lo que necesita la trama.

sábado, 1 de abril de 2023

Victoria Martín: Se tiene que morir mucha gente

Idioma original: español
Año de publicación: 2022
Valoración: entre recomendable y está bien

Una aterriza en el mundo con una carga genética heredada, en un entorno familiar, con unos factores culturales, sociales, políticos... Y con esas cartas se lanza una a transitar este mundo. Y el mundo tiene baches, tiene pinchos, tiene papel de lija, y aunque una hace lo que puede, a veces no puede evitar friccionar con algunos de esos elementos y texturas que le salen al paso. A veces pica, a veces duele y a veces se pone una de muy mala leche pero la buena noticia es que, fruto de esa fricción con el mundo, algunas consiguen hacer humor.

Resumen resumido: Bárbara, una guionista treintañera, adicta al alcohol, a los ansiolíticos y, sobre todo, a la deriva vital, se ve empujada a revisar su relación con sus dos amigas de la infancia cuando una de ellas se presenta en su casa con una barriga de veintisiete semanas.

Se tiene que morir mucha gente rebosa ingenio, inteligencia y unas ganas irrefrenables de ver el mundo arder. Se trata de una narración en primera persona, cargada de sarcasmo y humor irreverente, que aprovecha las vicisitudes que le facilita la trama para lanzar una crítica feroz hacia la misoginia y el machismo, el clasismo y las desigualdades, el racismo y toda una serie de «ismos» recogidos dentro del sistema capitalista del que todos participamos.
Vi a Claudia correteando como una loca, sus bucles terroríficos se movían con cada uno de sus saltos. Me entraron ganas de abrazarla y decirle que todo iba a estar bien, pero me contuve porque no se puede abrazar a niños que no sean tuyos.
Para una seguidora de la carrera de Victoria Martín es inevitable reconocer su voz y su discurso tras el alter-ego de Bárbara. Tampoco creo que se esconda de ello. Victoria Martín no es una youtuber que se ha lanzado a escribir un libro para que lo compren sus seguidores; ella es periodista, guionista y cómica, y sabe muy bien lo que tiene entre manos, de ahí la buena factura de esta primera novela.

El estilo es muy reconocible ya que deriva claramente del mundo del guion (hemos visto algún otro caso igualmente exitoso) y que depende en gran medida del carisma de la voz narrativa para atraparnos, así como de un ritmo muy dinámico en el que el lector se ve atrapado y siente que continuamente están sucediendo cosas. Este último punto es quizá el único aspecto que, en mi opinión, no acababa de estar del todo calibrado. Es decir, la novela atrapa desde la primera página y fluye muy bien, pero algunas veces ese ritmo tan exigente que imprime la narradora no hace justicia a los pasajes más emotivos e intensos de la novela, que los hay. Al menos a mí como lectora me ha sucedido que de pronto me he visto ya inmersa en esos pasajes sin saber muy bien cómo he llegado a ellos, como cuando empiezas tarde a frenar y acabas con las ruedas delanteras en el paso cebra.

Y lo que, definitivamente, Se tiene que morir mucha gente no tiene, es sutileza. Ni lo pretende. Y es muy de agradecer. La verborrea de esta Bárbara asqueada con el mundo en general, le da una patada en la boca (con lucidez y desparpajo) a todas las convenciones tóxicas, lo cual resulta muy muy liberador:
(…) a lo largo de la historia los hombres han logrado que esta práctica sea una herramienta válida para infravalorar y desacreditar a las mujeres que prosperan en el trabajo. Si una mujer ha conseguido un ascenso a base de mamadas, me parece absolutamente lícito, solo faltaría que después de hacer algo así no te den un aumento, más responsabilidades y un despacho con vistas.
Sobre la protagonista, su pasividad, su falta de iniciativa para todo lo que no sea autodestruirse o intoxicar al personal, es un factor muy difícil de poner a su favor y, sin embargo, poco a poco se va humanizando a medida que avanza la trama y el lector acaba por quererla y aceptarla tal como es. Bárbara no es una heroína trágica ni tampoco vive una evolución espectacular. Es una personita más haciendo lo que buenamente puede y dando pequeños pasos, casi imperceptibles.

Así que entre recomendable y está bien, ya que no estamos ante una lectura complaciente ni apta para todos los paladares. Personalmente, espero leer más obras de ficción de esta autora.
Warning: Cayetanos, abstenerse.

Y ya dando la reseña por zanjada, aprovecho para decir que Victoria Martín y Carolina Iglesias son probablemente de lo mejor que le ha sucedido al mundo de la comunicación en los últimos cinco años, que su frescura, su verdad y su sentido del humor no solo resultan altamente terapéuticos si no que el discurso político que hay detrás deja en absoluta evidencia lo mal montado que está este sistema nuestro. Y no es casualidad que estén continuamente en el ojo del huracán de las rrss y que todo lo que digan o hagan sea sistemáticamente juzgado y/o cancelado. Su discurso no solo resulta molesto para ciertos sectores de nuestra suciedad, si no que está calando mucho más de lo que algunos desearían.

viernes, 1 de abril de 2022

Borja González: The black holes

Idioma original: castellano
Año de publicación: 2018
Valoración: Recomendable



En las bibliotecas públicas de la Diputación de Barcelona tienen la buena costumbre de recomendar libros poniéndolos a la vista con un rótulo. En el caso de la novela gráfica esto me viene fenomenal, ya que no suelo tener ningún criterio formado al respecto y que, hasta el momento, los «Recomendado» no me han decepcionado. Claro que en el caso de The black holes, el «Recomendado» fue un efecto secundario porque servidora ya se había prendado de la cubierta.

Resumen resumido: tres amigas quieren montar un grupo de punk (The black holes)cuyo plato fuerte son las surrealistas letras que escribe una de ellas ¿De dónde sacará esas ideas?

Voy a hablar primero del estilo gráfico porque es un elemento distintivo de la novela en la que cada viñeta resulta sugerente y atractiva por sí misma:
  • Una paleta de colores muy cuidada que emplea como base el verde petróleo (la noche, lo onírico, el mundo interior…) sobre la que aparecen elementos de color muy intencionados, tanto porque aportan detalles a la historia como porque dan lugar a composiciones realmente hipnóticas.
  • Una estrategia narrativa ágil que saca el máximo partido al sistema de viñetas clásico.
  • Una caracterización de personajes sin rasgos faciales, pero con una tremenda capacidad para transmitir estados anímicos solo con la postura y gestualidad. Quizá en este punto sí pondría en crisis el hecho de que todos los personajes que aparecen tengan la misma complexión física y solo se distingan por su pelo y por su ropa.

Los recursos narrativos también juegan un papel importante al tratarse de una historia que bascula entre dos realidades y alberga un misterio. La forma en la que el autor logra llevarnos de una realidad a otra y va sembrando las pistas y los indicios justos, sin que el lector se pierda o sienta que lo traten con condescendencia, da muestra de un gran control narrativo. En ese mismo aspecto, la información que se transmite, tanto a través de los dibujos como del texto, está perfectamente acotada, no hay nada que esté de más sin que por ello los diálogos resulten demasiado escuetos, todo lo contrario, tienen muchísima naturalidad.

La historia, una fábula clásica y moderna alrededor de un tema universal: la emancipación, el tránsito entre la infancia y la edad adulta, dos realidades muy bien reflejadas mediante la metáfora de la particular aventura que vive/n la/s protagonista/s. Ironía, guiños, un repertorio de disfraces inesperados y gran cantidad de otros detallitos que abren la puerta a varias relecturas.

Por todo ello, Recomendable. Personalmente voy a seguirle la pista a este autor para poder disfrutar la lectura de otras de sus novelas gráficas.

miércoles, 12 de enero de 2022

Fernando de Rojas: La Celestina

Idioma original: castellano
Año de publicación: 1502 (aproximadamente)
Valoración: Está bien



La Celestina está en todas las bibliotecas y programas de estudio, hasta el punto que resulta difícil que ningún ser humano de habla castellana haya logrado eludirla a lo largo de una trayectoria académica estándar. Otra cosa es que, por mucho que se haya leído, se haya llegado a profundizar en la complejidad del artefacto literario y de lo insólito de su naturaleza. Pero eso tampoco quedará resuelto en esta reseña, que para eso está la wikipedia y montones de artículos, ensayos y tesis muchísimo más eruditos. 

Lo que sí expondré son unos argumentos que expliquen por qué esta obra no me impresiona como tal y, sin embargo, puedo comprender que sea considerada un hito de nuestra literatura. Suena a contradicción irresoluble pero tan solo es una pescadilla que se muerde la cola.

Resumen resumido: el noble Calisto conoce accidentalmente a Melibea, hija de un rico comerciante, de la que se enamora al momento. Ante el inicial desprecio de ella, Calisto se pone en manos de la vieja y oscura Celestina para que interceda y le consiga sus favores. La necesaria participación en el plan de los dos criados de Calisto (Sempronio y Pármeno) generará una atmósfera de ambición, envidias y desconfianza por sacar el mayor provecho lucrativo de las ansias de los dos enamorados que empujará a todos ellos hacia un final trágico.

La Celestina, antes conocida bajo el título de Tragicomedia de Calisto y Melibea, ha sido objeto de debate en cuanto al género (¿novela, comedia humanística, tragedia, tragicomedia…?) en cuanto a la autoría, llegándose a considerar bajo algunas hipótesis de autoría colectiva y también en cuanto a su intención o propósito. Todo ello ligado a una larguísima trayectoria editorial, iniciada a principios del siglo XVI, repleta de interpretaciones, adaptaciones y censuras, que ha dado lugar a una obra de difícil catalogación y a la vez única e insólita.

Otra cuestión es cómo todo ese periplo de ambigüedad y transformación contribuye a su pérdida de carga cuando es leída o representada bajo los cánones y expectativas de una obra teatral. En cualquier caso, no deja de ser mi opinión personal de lectora de teatro que se chifla con historias bien hiladas, cargadas de conflictos universales y personajes llenos de humanidad. Y de ahí que La Celestina no me convenza:
  • Porque sus personajes no despiertan la menor empatía; no hay ninguno por el que el lector sufra o por el que el lector se cambiaría. Incluso Calisto y Melibea que no dejan de ser dos víctimas de su entorno, quedan retratados como dos auténticos chorlitos.
  • Porque ninguno de los conflictos que se apuntan llega a su culminación y todo queda en una amalgama de temas de baja intensidad: los peligros de dejarse llevar por el amor romántico, los peligros de emplear malas artes con fines lucrativos, las pugnas que se generan con la diferencia de clases.
  • Porque ninguna de las tramas logra (tampoco) hacerse con las riendas de la narración: ni los amores de Calisto y Melibea, ni los tira y afloja entre Celestina y los criados, que quedan unidas por un desenlace final que, en mi opinión, se posterga demasiado y no resulta del todo verosímil. La muerte de Calisto cayendo por la escalera me resulta casi cómica.
No por ello hay que quitarle mérito al personaje de Celestina, todo un arquetipo del que se han extraído centenares de facetas. Tampoco al esfuerzo cómico con todos los comentarios que, sobre todo los criados, lanzan al público/lector para hacerlo cómplice de sus ideas e intenciones. Para mí el pasaje más significativo es el alegato «puta vieja» que le hace Pármeno a su amo Calisto cuando al principio de la obra trata de disuadirlo de ponerse en manos de Celestina:
«¿Piensas que se siente insultada cuando le llaman puta? No lo creas; que se glorifica en oírlo, como tú, cuando dicen: ¡diestro caballero es Calisto! Y además es conocida por tal título. Si entre cien mujeres va y alguno dice: ¡puta vieja!, sin ningún empacho vuelve la cabeza y responde con alegre gesto. En los convites, en las fiestas, en las bodas, en las cofradías, en los mortuorios, en todas las reuniones de gentes, con ella pasan el tiempo. Si pasa por donde están los perros, a eso suena su ladrido; si está cerca de las aves, otras cosas no cantan; si cerca de los ganados, balando lo pregonan; si cerca de las bestias, rebuznando dicen: ¡puta vieja! Las ranas de los charcos otras cosas no suelen decir. Si va entre los herreros, aquello dicen sus martillos. Carpinteros y armeros, herradores, caldereros, arcadores, todo oficio de instrumento forma en el aire su nombre. Cántenla los carpinteros, péinenla los peinadores, tejedores. Labradores en las huertas, en los surcos, en las viñas, en las siegas con ella pasan el afán cotidiano. ¡Oh qué comedor de huevos asados era su marido! ¿Qué quieres más, sino, si una piedra toca con otra, luego suena ¡puta vieja!?»
Por otra parte, y volviendo al tema de la naturaleza indeterminada de la obra, hay que decir que tal indeterminación (en el buen sentido de la palabra) es la que probablemente haya dado lugar al amplísimo abanico de interpretaciones, tonos y atmósfera bajo la que se ha adaptado y revisado esta obra: desde la óptica más oscura y fantasmagórica alrededor del mito de la Celestina-bruja, hasta la versión más cómica, gamberra y libertina, pasando por otra —ineludible y descafeinada— que pone el foco en la historia de amor romántico entre Calisto y Melibea. Para mí, sin embargo, no cabe duda de que el tema principal es la fricción que se genera con la diferencia de clases.

La valoración Está bien surge, por tanto, de la lectura realizada estrictamente bajo la óptica teatral sin que por ello deje de invitar a nuestros lectores a formarse una idea propia al respecto. Sobre la edición, yo tampoco iría a buscar algo muy remoto porque ya bastante se enrollan los personajes como para que además lo hagan en castellano antiguo. Al final una buena adaptación que no sea escolar logrará transmitir el espíritu de la obra y los hechos de la historia sin tener que dejarse la salud mental por el camino.

jueves, 23 de diciembre de 2021

Miguel Ángel Villena: Berlanga. Vida y cine de un creador irreverente

Idioma: español

Año de publicación: 2021

Valoración: recomendable, sobre todo para interesados

Uf, casi me pilla el carrito del helao... me refiero a que casi se me pasa este 2021, centenario del nacimiento de Luis García-Berlanga (también, entre otros, de Stanislaw Lem, Patricia Highsmith y Leonardo Sciascia, pero de ellos sí que hemos reseñado libros) sin rendirle un homenaje, si quiera por medio de la reseña de esta biografía escrita por su paisano Miguel Ángel Villena. Vale, que ya sé que éste es un blog sobre libros y no hablamos de un literato, sino de un cineasta, pero tampoco nos vamos a poner tan tiquismiquis y, además, Berlanga es de los pocos creadores que ha visto su apellido convertido en un adjetivo , "berlanguiano", aceptado por la RAE y toda la pesca...Adjetivo que, para quien nos lea desde España seguramente no hará falta definir, pero para el resto, podemos decir que representa una visión entre escéptica, socarrona y cariñosa de una realidad contradictoria, caótica o incluso absurda, amén de hipócrita... (y sobre todo, atañe a la obra cinematográfica de este director, aunque en mi opinión también se le puede aplicar a otros como el coreano Bong Jong-hoo, por ejemplo).

Una visión del mundo en la que hay consenso en que tiene mucho que ver la tierra de origen de Berlanga (además de las flores, de la luz y del color): Valencia. Nacida en una familia burguesa de posibles, en su posterior vis desencantada tuvieron mucho que ver, sin duda, los avatares políticos que zarandearon su juventud: hijo de un político republicano -y nieto de todo un prócer liberal-, García-Berlanga era un "gamberro pijo" de simpatías anarquistas y amigos falangistas, para acabar, tras su paso por el ejército de la república durante la guerra Civil, luchando contra los soviéticos en la División Azul, con el fin de conmutar la pena de muerte a la que el régimen franquista había condenado a su padre... y al volver de Rusia, aún le tocó hacer la mili, al pobre. Otras facetas de su vida no le fueron a la zaga a esta paradójica etapa juvenil: burgués "benestante" pero crítico implacable de su clase social y de la Iglesia; amigo de comunistas, pero refractario a encuadrarse en alguna ideología política; célebre erotómano, pero marido y padre fiel durante toda su vida; misógino, aunque de trato exquisito con las mujeres; tímido recalcitrante , mas sempiterno amante de la bulla mediterránea; con fama de cineasta descuidado, pero en realidad sumamente atento a los detalles y plazos de rodaje y, sobre todo, maestro del complicado plano-secuencia...

Esta biografía, escrita por el veterano periodista Miguel Ángel Villena -de raíces geográficas similares a las de Berlanga- hace tras estos episodios juveniles, un exhaustivo repaso a la trayectoria del director: su paso por el IEEC -primero como alumno y luego, ya en la Escuela de Cine, como profesor-, su vida familiar y social y, por supuesto, a todas sus películas, desde la primera, dirigida al alimón con Juan Antonio Bardem, a sus obras maestras de los años 50 y 60 -Bienvenido, Mr. Marshall, Plácido, El verdugo-, el cierto declive que vivió después, pese a esa insólita e iconoclasta cinta que es Tamaño natural, el nuevo éxito de la serie de La escopeta nacional y La vaquilla, hasta llegar a sus últimas películas y su testamento cinematográfico que fue París-Tombuctú. El libro diserta además sobre las circunstancias y peculiaridades de cada una de las épocas en las que fue rodando estos films, así como las distintas personas participaron en ellos, en muchos casos amigos del director, tanto actores como Fernando Fernán-Gómez, José Luis López Vázquez, Amparo Soler Leal... ayudantes como Ricardo Muñoz Suay, productores -Alfredo Matas- o guionistas como su propio hijo Jorge y, cómo no, el sin par Rafael Azcona, que formó con Berlanga una pareja irrepetiblemente caústica en la historia del cine español.

He escrito antes "exhaustivo", pero no es sinónimo de "rollazo"; todo lo contrario: el libro, además de escrito con gran soltura, resulta suficientemente variado y ameno para no aburrir al lector en ningún momento. Además de recoger múltiples testimonios de personas que trabajaron o trataron con el director, se basa en gran medida en libros de memorias escritos por él, en colaboración con escritores amigos, como el significativamente titulado Bienvenido, Mr. Cagada -el apodo que le pusieron durante el rodaje de la película que todos suponéis-, y aunque parece ser que Luis García-Berlanga era alguien propensos a equivocarse de fechas e incluso recuerdos concretos, las anécdotas resultan de lo más ilustrativas y, sabrosas...  Como se suele decir (ya casi es un lugar común), lástima que Berlanga no siga entre nosotros porque nuestra cotidianeidad (más aún últimamente), le iba a proporcionar una montón de ideas más para sus películas... Porque somos berlanguianos, queramos o no (el mundo entero, en realidad), no lo podemos remediar.... 

jueves, 18 de noviembre de 2021

Re-reseña: Hay algo que no es como me dicen de Juan José Millás

Idioma original: castellano
Año de publicación: 2004
Valoración: Muy recomendable






La historia de Nevenka Fernández, la joven concejala de Hacienda por el PP en el Ayuntamiento de Ponferrada que en el año 2000 demandó al alcalde por acoso sexual, ha sido erigida recientemente como el primer #MeToo de nuestro país y como todo un hito en la historia de nuestra lucha feminista. Muestra de ello es el documental Nevenka estrenado este mismo año por la plataforma Netflix. 

Y de ahí esta re-reseña; este libro no es nuevo en el blog pero las circunstancias obligan a que sea revisado bajo la óptica de todos los acontecimientos de los últimos años en lo que a lucha por la igualdad y la perspectiva de género se refiere. Y también, aunque sea más secundario, porque desde un punto de vista literario me parece bastante mejor de lo que se consideró en esa primera reseña.

Y ahora, una pequeña confesión: nunca había leído a Millás. Eso me invalida a la hora de situar este libro en el marco de su producción literaria, pero también me libera a la hora de leerlo sin prejuicios ni expectativas. Y me avala el hecho de que, según tengo entendido, esta obra de no ficción poco tiene que ver con su producción novelística, signifique eso lo que signifique. A mí personalmente me ha sorprendido sobremanera.

Hay algo que no es como dicen se publicó en 2004, cuando ya había salido la sentencia a favor de Nevenka y el alcalde, Ismael Álvarez, ya había dimitido. Cuando ella ya había recibido los 12.000€ de la indemnización (irrisorios, teniendo en cuenta TODO lo que esta mujer dejó en el camino por llevar a cabo su denuncia) y ya se había exiliado a otro país porque en el nuestro, aunque la justicia le había dado la razón y ella era una profesional sobradamente preparada, no le daba trabajo ni el tato. Cuando el —ya no presunto si no sentenciado— acosador seguía viviendo ricamente en su Ponferrada natal, leyendo el pregón de las fiestas de su pueblo, arropado por sus vecinos y con sus negocios de hostelería y ocio nocturno viento en popa. En resumen: el suflé mediático ya se había desinflado y la justicia ya había hablado. Por lo que quizá ese no era el mejor momento, comercialmente hablando, para sacar este libro al mercado. Sin embargo, qué bien que este libro haya sido escrito y podamos leerlo HOY.

Ya conocemos los highlights de la historia que el libro también recoge: la desafortunada y vergonzosa actuación del primer fiscal del caso, José Luís García Ancos, las deplorables declaraciones de Ana Botella, algunos detalles truculentos aunque determinantes del acoso, etc. Tales elementos están para definir el marco social y político del momento pero no conforman la esencia de la narración; narración que fluye divinamente, con un estilo ágil y desenvuelto en el que los datos o los saltos temporales no suponen ningún obstáculo a una lectura que atrapa y apela a la reflexión. También podemos haber tenido ocasión de contemplar las pruebas concluyentes y de escuchar el relato en primera persona de una Nevenka superviviente a través del reciente documental. Pero ni los highlights ni el testimonio directo ni las pruebas integran la cuestión relevante. Millás fue el único que se dio cuenta, en medio de todo el salseo, de la tremenda complejidad vital y psicológica a la que se enfrentaba Nevenka, a la que consideró desde el primer momento una heroína literaria casi en el sentido clásico, con unos conflictos dignos de ser diseccionados. Y por lo que, al acabar el juicio, no pudo contener el impulso de contactar con ella y mantener una serie de entrevistas sin saber muy bien hacia dónde le llevarían.
«Cabe, pues, preguntarse dónde hirió Ismael Álvarez a Nevenka Fernández para que ésta, en contra de la opinión de todo el mundo, en contra de sus intereses inmediatos, en contra también de sus afectos, decidiera poner aquella denuncia de la que todavía no se ha repuesto, pese a haberla ganado.»
Esta es la pregunta por la que el propio autor del libro no puede abandonar la idea de indagar cada vez más en los orígenes de Nevenka (la educación que ha recibido, los afectos, el tipo de entorno social o los valores inculcados…). Y a medida que va desgranando, encuentra más y más elementos que, gracias a su afilada intuición y pericia logra hilar hasta rehacer el complejo tránsito que ha tenido que recorrer la Nevenka inicial para llegar a la Nevenka «deconstruida». Porque eso es lo que sucede con la protagonista de esta historia en la que un hecho traumático inesperado pone en jaque todo su sistema de valores y creencias, y tras mucho sufrimiento descubre que ella no pertenece a ese sistema.
«Nevenka Fernández empieza a modificar su relación con la realidad cuando comienza a modificar su relación con las palabras, que se ordenan ahora de una manera novedosa, formando en su conciencia constelaciones que alumbrarán un universo nuevo.»
Me ha gustado muchísimo el retrato tan humano y verosímil que el autor hace de su protagonista y también de su familia y entorno próximo, con todas sus luces y sus sombras. Retrato que ayuda a comprender todo lo acontecido en este caso y que muchos y muchas o bien no entendieron o bien emplearon como excusa para deslegitimar a la que ya era, según sentencia —y muy a su pesar—, una víctima de acoso sexual. Para mí, toda una muestra de talento literario porque tan escritor es el que inventa la historia como el que la encuentra. Y en este caso, tal como declaró el propio psicoanalista de Nevenka (J. A. Bustos) en el juicio:
«No hay manera de sostener una fábula tan extraordinaria.»
Uno de los detalles que más ha trascendido de esta crónica es la metáfora del pez de colores. Funciona muy bien y es muy visual, tanto que ha servido como motivo de las cubiertas con las que se ha editado el libro e incluso se ha trasladado al documental. No obstante, y después de leer el libro, es quizá el recurso más facilón. Sin embargo, detrás de un título tan enrevesado y poco pegadizo, como Hay algo que no es como me dicen y el no menos aparatoso subtítulo El caso de Nevenka Fernández contra la realidad, se encuentra el germen y el discurso que explica los conflictos y motivaciones de la protagonista. Muy recomendable, muy revelador y muy necesario.

Leedlo, jolín.

lunes, 27 de septiembre de 2021

Uxue Alberdi: Reverso

Idioma original: euskera
Título original: Kontrako eztarritik
Año de publicación: 2021
Traducción: Miren Iriarte
Valoración: Recomendable e interesante




De los creadores de a las mujeres no se les dan bien las ciencias y las mujeres no reúnen las condiciones para jugar a fútbolla alta cocina es cosa de hombres (como Soberano), llega a nuestras pantallas: las mujeres no pueden ser bertsolaris.

Bertsolaris (*1) son improvisadores populares de versos en vasco que se dedican a componer, cantar y/o improvisar según unas reglas de rima y métrica concretas. El bertsolarismo es una tradición fuertemente arraigada en euskadi que se ejerce como un oficio más; cuenta con escuelas de formación, organismos culturales y profesionales, y una serie de certámenes que se siguen con interés a través de diversos medios de comunicación autonómicos. Existe hasta un documental Bertsolari (2011). 

Pero aunque era necesario enmarcar el fenómeno, Reverso (Premio Euskadi de Ensayo 2020) no trata sobre el bertsolarismo, si no que explora desde el bertsolarismo aquellos mecanismos que limitan la voz pública de las mujeres en general y de las de ese colectivo en particular. ¿Otro ensayo feminista?  ¡Oh, no!

Oh, sí. (*2)

Resumen resumido: a través del testimonio de las vivencias personales y profesionales de 15 mujeres bertsolaris, la autora identifica, define, enmarca y analiza una serie de mecanismos estructurales  invisibles que coartan la actividad y el desarrollo de este colectivo de creadoras en comparación con sus compañeros hombres.

Sin embargo, al leer los diferentes testimonios, resulta innegable que el germen de tales mecanismos es básicamente el mismo, ya hablemos de bertsos, de pintura al oleo o de motocross. Es decir, que se trata de mecanismos transversales que siempre inciden sobre los mismos conceptos, muchos de ellos ya perfectamente acotados en el fantástico ensayo Cómo acabar con la escritura de las mujeres de Joanna Russ. Uxue Alberdi también reconoce la influencia de La guerra no tiene rostro de mujer de Svetlana Alexiévich, y yo, durante la lectura de Reverso, en muchos momentos he percibido ecos de Rebecca Solnit en La madre de todas las preguntas. Pero las referencias no acaban ahí y tanto el arranque de cada capítulo como el prólogo de June Fernández y el epílogo de la autora, aportan gran cantidad de citas, de obras y de autoras que contribuyen a contextualizar (y, aunque no debería ser necesario, a legitimar) todo lo que se desarrolla a continuación.

Algunos de los temas más interesantes tienen que ver con la voz (qué digo, cómo lo digo, desde dónde y ¿tengo un desde dónde?...) y su  estrecha y necesaria asociación con el cuerpo, el cuerpo de mujer y todas las cargas culturales y sociales que se le atribuyen gratuitamente. 
Parece que nos pasa lo de la mujer del tiempo, es decir, el hombre bertsolari puede ser mayor, pero las mujeres, a día de hoy, parece ser que no envejecemos (...)
También se trata del silencio, como ausencia de voz, y otras cuestiones como la falsa categorización, el paternalismo, la violencia, el humor... los testimonios destacan sobre todo por su honestidad y por su sencillez expositiva que desenmascara con habilidad todas las trampas invisibilizadas tras muchos gestos y acciones cotidianas que con tanta naturalidad aceptamos en nuestro día a día. Por ello es muy de agradecer la generosidad y predisposición de las 15 bertsolaris, así como la claridad expositiva con la que la autora reúne y clasifica los diferentes testimonios. Se lee en un suspiro.

La traducción del título original: Kontrako eztarritik significa literalmente "por la garganta contraria", el típico atragantamiento puntual que suele explicarse diciendo "se me ha ido por el otro lado". Un título que sugiere incomodidad y disociación; incomodidad como cuando las mujeres quieren formar parte de cualquier colectivo en el que históricamente han predominado los hombres, disociación en el sentido de diferenciar un "lado bueno" de otro "no tan bueno". Por otra parte, la referencia a la garganta está íntimamente ligada a la voz, una cuestión central en el bertsolarismo tal y como ya hemos hablado. Sin embargo Reverso, además del juego de palabras con el elemento básico del verso, pone en crisis la universalidad de la experiencia masculina haciendo referencia a todo un cúmulo de posibilidades que se encuentran (desafortunadamente) justo al otro lado y que todavía no han sido plenamente exploradas gracias a las limitaciones que sufren las mujeres en el desarrollo de su actividad como bertsolaris. Como dice June Fernández en su prólogo:
De pronto, el reverso toma la forma de un sujeto colectivo que agarra el micrófono y habla. Entonces, lo que antes nos parecía normal, pierde la "l" y desnuda una serie de asfixiantes normas.
Así que recomendable e interesante a partes iguales, como fórmula para explorar esos mecanismos transversales y universales de dominación. Y si su lectura también sirve para que algunas/os se interesen por el mundo del bertsolarismo, pues qué maravilla.


(*1) Definición plagiada de la wikipedia donde también se incluye un largo listado de bertsolaris en el que no se menciona a ninguna mujer. Malamente (tratrá) esos wikipédicos.
(*2) Que exista una sola persona en el mundo que piense que HAY DEMASIADOS ensayos feministas, solo significa una cosa: que NO HAY SUFICIENTES ensayos feministas.

sábado, 18 de septiembre de 2021

Àngel Guimerà: Terra baixa

Idioma original: catalán
Traducción: (*)
Año de publicación: 1896
Valoración: Imprescindible


Ya he comentado alguna vez lo mucho que me gusta leer teatro, sobre todo un buen clásico, universal, intenso, repleto de conflictos interesantes y de personajes arquetípicos llenos de humanidad y que, además, que aquello de lo que trate siga siendo vigente. Y así suele ser porque —no nos engañemos— que hayamos logrado plantar patatas en Marte no significa que tengamos resueltas nuestras miserias humanas más básicas.

Resumen resumido: El amo Sebastià hace venir desde las montañas al inocente pastor Manelic para casarlo bajo engaño con Marta, la joven a la que mantiene como amante desde que era prácticamente una niña; su pretensión es desactivar los recelos de la rica familia con la que va a emparentar sin por ello renunciar a Marta. Pero el temperamento noble y salvaje de Manelic no solo le devolverá a Marta la esperanza de tener una vida digna si no que se alzará frente al yugo feudalista de Sebastià.

La obra de Àngel Guimerà se caracteriza por poner el foco en cuestiones sociales como el clasismo, el racismo o el machismo, que al final no dejan de ser diferentes facetas de uno de los males más corrosivos que existen: el abuso de poder en cualquiera de sus formas, la opresión del otro para el beneficio personal. Sus héroes y heroínas suelen caracterizarse por su humanidad y capacidad de acercamiento al que es diferente, moviéndose por un fuerte deseo de justicia o de reposición de la dignidad. En el caso concreto de Terra baixa, los temas no han perdido —como decía antes— ni un ápice de actualidad:
  • Subordinación de toda una comunidad a la voluntad de un solo individuo que ostenta un poder de fundamento básicamente feudal y hereditario. La autoridad del amo Sebastià no se pone en duda bajo ningún concepto a pesar de que cometa actos deleznables.
  • Pedofilia. Sebastià aprovecha la situación de vulnerabilidad extrema de una niña de catorce años (Marta) para convertirla en su amante sin el menor escrúpulo.
  • Violencia de género. No solo porque la Marta adulta vive sometida, física y emocionalmente, a la voluntad de Sebastià, sino porque la gente del pueblo no la considera una víctima sino una «perdida» que no merece la misma consideración que el resto.
  • Alienación social. Una comunidad pequeña y hermética en la que se aceptan una serie de actitudes arraigadas a pesar de que son moral y humanamente reprobables e injustas. Tiene que venir alguien de fuera, en este caso Manelic, para poner en crisis todo su sistema de valores.
Àngel Guimerà emplea un lenguaje adecuado a la historia y a los personajes, sencillo y certero, así como unas acotaciones precisas que no resultan invasivas a la lectura. Por otra parte, emplea la simbología y la dicotomía como recurso habitual en sus obras: la confrontación entre una tierra alta, de la que proviene Manelic con su pureza, su espiritualidad y los valores que residen en la mente, y una tierra baja absolutamente corrompida haciendo referencia a los bajos instintos, a la genitalidad pura y dura. Lo mismo sucede con la anécdota del lobo que sirve para vehicular y justificar el acto de Manelic en ese final catárquico que pone la carne de gallina, tanto por su intensidad como por su mensaje.

Y es que uno de los mayores atractivos de Terra baixa es su protagonista, Manelic; un joven pastor que ha vivido durante años aislado en las montañas al que, sin conocerlo, juzgan a la ligera y tratan con condescendencia. Pero aunque Manelic se ha criado en un entorno regido por las reglas inclementes de una naturaleza feroz, también ha honrado cada día a sus padres fallecidos y ha rezado para preservar su humanidad, por lo que dista mucho de ser un salvaje o un simple. Manelic encarna el ideal de alma pura no corrompida con unos valores más sólidos que los del resto. Diría que de todos los personajes teatrales que he tenido el placer de conocer es el que más me ha impactado, aunque quizá tenga algo que ver el hecho de que lo pude ver interpretado por un joven Lluís Homar (cuánto tiempo, sí) que hizo un trabajo absolutamente magistral. Muy interesante, complejo y lleno de matices también el papel de Marta, dificilísimo de interpretar (en mi opinión) al ser una mujer tan hermética que arrastra semejante bagaje vital y emocional; un personaje que puede despertar la incomprensión de algunos espectadores/lectores precisamente por la miopía social que aún impera frente a las víctimas de violencia de género, tal como explicaba antes.

Y por todo eso, Imprescindible, aunque quede un poco intenso. Terra baixa es una de esas historias universales y bien contadas, un dramón de los buenos que te deja con ganas de salir a la calle a quemar unos cuantos contenedores, pero con alegría.

(*) Terra baixa (Tierra baja) es un clásico del teatro catalán y una de las obras más representadas y traducidas de la lengua catalana, por lo que existen en el mercado varias ediciones y traducciones al alcance de cualquier lector que esté interesado.

jueves, 9 de septiembre de 2021

Juanjo Sáez: El arte. Conversaciones imaginarias con mi madre

Idioma original: castellano
Año de publicación: 2006
Valoración: Recomendable

Cuando estaba en tercero de arquitectura nos hicieron leer un fragmento de La deshumanización del arte de Ortega y Gasset. Un ensayo de 1925 en el que analizaba la desafección del público por el arte contemporáneo. No solo no me gustó lo poco que leí si no que me produjo rechazo. Cierto que solo era un fragmento y que no he vuelto a acercarme a esa obra desde entonces, pero la imagen que se me quedó fue la de un filósofo cultivado instando al pueblo en esforzarse en la contemplación del arte contemporáneo. 

Y había que esforzarse porque quedaba claro que el arte contemporáneo no iba a poner nada de su parte. Afortunadamente para mí, meses más tarde di con La palabra pintada de Tom Wolfe en la librería de la facultad y no muchos años después, supe de la publicación de esta obra de Juanjo Sáez que me ganó ya solo con su título y su subtítulo.

Resumen resumido: un joven dibujante profesional mantiene con su madre una serie de conversaciones a caballo entre el mundo real y el mundo imaginario. Su objetivo, mostrar de un modo sencillo y sin grandilocuencia a su madre (una ama de casa sin apenas formación) y de paso al lector, qué es para él el arte moderno y cómo ha evolucionado hasta nuestro días, con todas sus virtudes y todos sus vicios.

Ni que decir tengo que en su momento el efecto de esta lectura en mí fue absolutamente liberador; la re lectura para la reseña, por su parte, ha sido reconfortante. El arte. Conversaciones imaginarias con mi madre es un ejercicio de desmitificación desde la generosidad y la humildad, con un discurso nada erudito ni elitista, algo a lo que no estamos acostumbrados cuando nos aproximamos a esa espinosa cuestión que es el ARTE MODERNO. Pero ¿qué es lo más característico de este libro?
  • El estilo gráfico, sin duda, que ya es un sello propio del autor que huye deliberadamente del realismo, del detalle y de la perfección: los personajes están dibujados prácticamente de un solo trazo y no tienen cara, el texto es caligrafía a mano no exenta de tachones y de renglones irregulares, y el trazo a menudo desafía a las leyes de la perspectiva. Pero Juanjo Sáez no dibuja así porque no lo sepa hacer «mejor», si no que adopta este estilo como manifestación de lo que él cree firmemente que debe ser el arte, tal como explico en el siguiente punto.
  • El discurso sobre el arte como algo sensorial, personal y al alcance de todos, con independencia de formación, ideología o estatus. Un arte democratizado, a fin de cuentas. Y a pesar de la visión personal y terrenal del asunto, el discurso se sustenta sobre una gran cantidad de ejemplos y datos de artistas, obras y movimientos que facilitan al lector el acercamiento a conceptos complejos que de otro modo resultarían inaprensibles y correosos.
  • El punto de vista y el tono con el que se desarrolla el discurso está muy bien elegido ya que si el arte está ahí para cualquiera que quiera disfrutarlo, qué mejor que explicarlo del modo más sencillo y cercano posible, como si charlaras con tu propia madre. De ese modo ya no es solo un discurso teórico si no una narración repleta de humanidad, emotividad y pequeños conflictos cotidianos con los que resulta muy fácil empatizar. El personaje de la madre es todo un arquetipo.
Así que por lo menos, Recomendable, para interesados en el Arte Moderno y para no interesados también. Porque al final no deja de ser una narración honesta, certera y muy simpática, cargada además de sensibilidad y empatía. No como Ortega y Gasset.

viernes, 11 de junio de 2021

Andreu Navarra: Prohibido aprender

Idioma original: español
Año de publicación: 2021
Valoración: No me convence




La educación en el foco; una cuestión de máxima prioridad no solo aquí si no en cualquier país democrático, igualitario y con aspiraciones reales a medio largo plazo. La única herramienta sobre la que fundamentar la igualdad de derechos y el único modo de garantizar la integración, la diversidad y la libertad de pensamiento.

No seré yo la que os descubra que en nuestro país lo llevamos bastante regular y que esta lectura resulta justificadamente pesimista.

Resumen resumido: cómo las sucesivas leyes de educación que se han ido formulando en nuestro país, como buque insignia del gobierno de turno, se caracterizan por un léxico y un relato prometedores sin la menor intención de mejorar la calidad educativa, y contribuyendo al ocultamiento de unos datos cada vez menos esperanzadores.

Empecemos por el final. Esta reseña me ha resultado muy compleja en su realización porque me he encontrado con demasiados parámetros de valoración apuntando cada uno en un sentido diferente. Cuestiones a favor:
  • Como ya he avanzado: el tema. Poco se habla y se escribe sobre la educación en nuestro país, las reflexiones que se vienen haciendo desde hace mucho en el mundo académico no tienen la menor repercusión mediática. El relato plano y superficial que nos han vendido nos mantiene paralizados mientras los recortes se suceden frente a nuestras narices con pasmosa desfachatez y, sin embargo, en ese dudoso caldo mantenemos ocho horas diarias a nuestras niñas y niños, jugándose su futuro.
  • Algunas afirmaciones de gran interés que aportan al lector visiones muy claras sobre el tema:
«… Ese modelo joven podría haber evolucionado en un sentido inclusivo, pero prefirieron instaurar la misma escuela economicista para la ignorancia que venía de países del entorno. Para integrarnos en la OCDE, teníamos que adoptar sus recetas de educación, sus propuestas de ingeniería social clasista»
  • Una línea de opinión definida, basada en el hecho de que sin inversión, ni esfuerzo por crear contenidos pedagógicos de calidad, ni confianza en el buen hacer de los docentes, estamos abocados a no salir de esta espiral de fracaso. También se apunta bien la problemática de fondo, los posibles intereses privados que subyacen y el desolador (pero verosímil) escenario al que tales intereses aspiran.
  • El esfuerzo condensador. Todo y que el formato puede haber acabado jugando en contra del discurso, como explicaré después.
Pero las cuestiones menos favorables me han decantado a concluir que este micro-ensayo no ha estado, al menos en mi caso, a la altura de las expectativas. También reconozco que estas eran muy altas por el tema, por el título, por la colección y por el sello editorial. Respecto al autor no tenía referencias pero a la vista está que Andreu Navarra no es nuevo en el mundo editorial y que su formación de historiador y su experiencia como profesor son avales suficientes.

Antes de entrar en detalle necesito hacer una reflexión generalizada sobre la colección de nuevos cuadernos anagrama; para mí es un reclamo el disponer de una serie de conceptos, datos objetivos y bibliografía especializada compactados en tan poca extensión y de ahí que en otra reseña me refiriera a esta colección de nuevos cuadernos anagrama como a «píldoras para la reflexión» porque ponen a disposición de los lectores el germen para iniciar un desarrollo más amplio y detallado sobre el tema que se trata. Esta colección ha sido objeto de varias reseñas en este blog: Ironía On de Santiago Geschunoff, Ofendiditos de Lucía Lijtmaer, Ahorita de Martín Caparrós y Pandemia. La covid-19 estremece al mundo; todas ellas con un resultado diverso y variado. En cualquier caso, aquí cabe reflexionar sobre si los condicionantes de formato juegan siempre a favor (o no) de cualquier temática o enfoque. Ese espacio poco ortodoxo entre el artículo largo y el ensayo corto no es fácil de colonizar sin una estrategia clara; eso no significa que no haya lugar para cierto caos aparente o bombardeo de datos pero, tal como podemos ver en el resto de obras ya reseñadas (y con diferente grado de acierto) a menudo siempre encontramos un elemento narrativo, más formal o técnico, que fluye en paralelo a la exposición del tema y que facilita y espolea a la lectura: puede ser el humor, puede ser una voz fresca y carismática, puede ser una forma interesante de ordenar los hechos, puede ser un hilo conductor claro y bien definido…

Prohibido aprender, en mi opinión, carece de ese elemento, de ese motor capaz de activar el engranaje de datos, citas y referencias que convierta la suma de información en un texto aglutinado, en un todo. No se le puede negar lo interesante de la información pero resulta difícil asimilarla con una narrativa tan poco atractiva. Repito que es una opinión subjetiva muy influenciada por unas grandes expectativas y tal vez una idea equivocada sobre lo que me iba a encontrar. Sobre esto último, el léxico y las referencias (algunas se remontan al siglo XIX) resultan tan eruditas en su trasfondo histórico, pedagógico y filosófico para un perfil no especializado en la materia, que algunos párrafos simplemente resultan inabarcables. Por otra parte, cuesta mucho discernir un hilo conductor (más allá de la cronología legislativa) que contribuyera en este caso a situar al lector dentro del hilo discursivo y no revoloteando incansable a su alrededor como una mosca que no hace más que darse contra el cristal. Por otra parte, he echado de menos un marco que situara la tesis o que aclarase en algún momento en qué fase educativa se centra el ensayo (en el contenido ya se deduce que es el bachillerato) y si se tocaba el peliagudo aspecto de lo público, lo concertado y lo privado (que no).

De esta lectura me llevo, sobretodo la referencia a la filósofa Marina Garcés a cuya obra acudiré más pronto que tarde.

martes, 29 de diciembre de 2020

Moderna de Pueblo: Coñodramas. La fuga de las secundarias

Idioma original: español
Año de publicación: 2020
Valoración: muy recomendable









(1) En 1837 una joven dama victoriana le escribió al famoso poeta del momento al que admiraba. En su carta se atrevía a adjuntarle, no con poca vergüenza, algunos de los versos que ella misma había escrito. No tardó en recibir una respuesta: 
«La literatura no es asunto de mujeres, y no debería serlo nunca. Cuanto más ocupada esté con sus propios deberes, menos placer obtendrá de ella, ya sea como perfeccionamiento o como ocio. No ha sido usted llamada a estos deberes, y cuando lo sea, tendrá menos ansias de celebridad. No buscará la emoción en la imaginación, pues ya traerán demasiada las vicisitudes de esta vida y las angustias de las que no ha de esperar quedar exenta, sea cual fuere su estado.» 
Esto le decía —con todo su cuajo inglés— el poeta Robert Southey a una jovencísima Charlotte Brontë. Afortunadamente para todos nosotros, ella no le hizo puñetero caso y, casi doscientos años después, la literatura universal se sigue nutriendo del universo Brontë mientras que de la existencia de un tal señor Southey muchos se acabarán de enterar ahora mismo. 

(2) Según datos recientes, en nuestro país más del 60% de los estudiantes de Bellas Artes son mujeres pero, sin embargo, tan solo el 17% de la obra que se expone en las galerías está firmada por mujeres.
 
(3) Bonus track sobre superheroínas (a pie de página), para los que lleguen al final del post con una sana curiosidad y no con una úlcera. 

¿Y todo esto qué tiene que ver con Coñodramas? Pues en realidad, lo tiene que ver TODO, porque esta novela gráfica trata de superheroínas —de las mundanas y de las otras—, porque habla de cómo las mujeres creadoras tienen que enfrentarse a más obstáculos que los hombres para que su obra llegue al público (y más si su obra habla de «cosas de chicas») y porque Coñodramas está arrasando muy a pesar de lo que opinen los Southeys 2.0

Resumen resumido: una ilustradora trabaja junto a su pareja en su próxima novela gráfica, Coñodramas, protagonizada por unas heroínas muy poco convencionales y con superpoderes aún menos normativos: sobrepeso, vello axilar super desarrollado y un fuerte olor corporal. Paralelamente, la ilustradora y sus amigas se enfrentan a diferentes obstáculos en todos los ámbitos vitales por el simple hecho de ser mujeres. 

Raquel Córcoles (AKA Moderna de Pueblo) nos presenta una apuesta muy interesante, refrescante y reveladora que no juega a la guerra de sexos, sino que está apuntalando dos principios básicos: en primer lugar, que lo personal es político y en segundo lugar, que todas las civilizaciones de nuestra historia se han nutrido durante siglos casi exclusivamente de las experiencias masculinas, y mientras no se le de visibilidad a la experiencia femenina no podremos formarnos una mirada universal sobre el mundo. 

Desde un punto de vista puramente narrativo, es una propuesta ambiciosa que lo da todo en cada una de sus páginas:
  • Un entramado bastante sofisticado en el que todas las tramas tienen un desarrollo propio al tiempo que se entrecruzan y reflejan mutuamente como en los espejitos de un caleidoscopio. No dejas de encontrarte perlas como Ríos de tinta y sangre, una pequeña novela gráfica dentro de otra novela gráfica.
  • Gran cantidad de recursos narrativos que se ponen en juego para sacar el máximo brillo a cada mensaje o escena. Un ejemplo muy divertido es cómo se explica el miedo a la soltería de una de las protagonistas mediante el tránsito por una casa del terror. 
  • La imaginación y el juego de metáforas visuales siempre cargadas de retranca. El cierre de la subtrama de las hormonas es graciosísimo y muy ocurrente.
  • Los detalles y el colorido, prácticamente no hay páginas sobre fondo blanco y el color en cada caso se emplea para dar mayor o menor intensidad, para resaltar más o menos a los personajes, para proponer un flash-back, etc. Al final todo es vivaz y luminoso como el tono de la narración. 
  • Los diálogos resultan naturales (incluso dentro del histrionismo de muchos momentos) y mordaces, capaces de llevarnos a la reflexión sobre algunas cuestiones. 
En Coñodramas se conceptualizan con ironía muchas situaciones injustas o absurdas que a base de repetirse acaban totalmente normalizadas: love bombing, efecto hermandad, síndrome de la invitada desconocida, la sobrina, la pitufina, el músico y la fan… pero Y REPITO no se trata de guerra de sexos. Si se emplea la exageración o la reducción al absurdo es para resaltar lo tóxicas que son, pero en esas situaciones hay de todo y también mucha autocrítica y autoparodia: el baby mobbing, el coño machista, la autora respetada, el cerebro dividido. Se normalizan los temas como la menstruación, el ciclo o las hormonas, y también se tocan cuestiones que afectan a los hombres: ¿vivir profesionalmente a la sombra de mi pareja me hace menos hombre?. También se pone sobre la mesa que dentro del colectivo «mujeres» hay muchas realidades y la importancia de reconocerlas todas. Y por encima de todo: sororidad, sororidad, sororidad. Y empatía.

Así que la próxima vez alguien se sienta tentado de arrugar la nariz ante una novela, película, opinión, artículo, ensayo, etc… por el simple hecho de que su autora o protagonista es una mujer, que piense que no solo está perjudicando a las mujeres, si no que se está autoimponiendo, y sin ningún motivo razonable, una miopía severa. O como decía mi adorada profesora de literatura de primaria, la implacable Teresa Sevillano: 
«A usted lo que le pasa es que le da igual ser un zoquete» 
Feliz 2021

(3) Cuando se estrenó Capitana Marvel en 2019, quedó patente el alcance total y absoluto de su megapower (lo que Carol Danvers lograba proyectando la energía que emana de su cuerpo tenía unos efectos nunca vistos). Menudo conflicto de intereses para los señores de Marvel que querían aprovechar como fuera el filón del #MeToo y la cuarta ola feminista con esta super-heroínA empoderada y poderosa sin precedentes (y más chula que un ocho) pero que cuando se incorporase al elenco de Endgame (ya era un secreto a voces) iba a hacer que a su lado Hulk, Iron Man, Thor y el Capitán América parecieran cuatro mequetrefes en una fiesta de pijamas. ¿Qué dijeron los Southeys 2.0 en RRSS al ver amenazada la hegemonía (o virilidad) de sus ídolos? (léase con el tono de alguien que está escocido en lo más hondo de su ser): Uy, pues si tan poderosa es ¿por qué no vence ella sola a Thanos? ¿por qué deja que muera tanta gente sin hacer nada si es tan justa e invencible?. 
Los señores de Marvel, que serán muchas cosas pero desde luego no son tontos, pusieron a trabajar a sus guionistas para resolver este conflicto de intereses que podía poner en peligro la lealtad de su público más añejo (o rancio). Y de ahí la conversación entre el Capitán América (CA) y la Capitana Marvel (CM) al principio de Endgame, que yo voy a transcribir a mi antojo porque el 2020 ya se acaba y ¿qué más puede salir mal?: 
CA: Los chicos y yo hemos estado hablando y como pareces bastante eficiente en esto de la lucha contra el mal, queremos ofrecerte que te unas a nosotros un tiempo. A ver qué tal. (Estamos acabados y acojonados, y nuestra única posibilidad de derrotar a Thanos es tenerte en nuestro bando) 
CM: Uy, ahora mismo me viene fatal. (Me paso yo vuestra aprobación por todo el Arco de Trajano) 
CA: Un poquito de responsabilidad, Capitana Marvel, que aquí va a morir mucha gente y si no nos ayudas pesará sobre tu conciencia. (No me obligues a rogarte que voy a quedar como un marica) 
CM: Yo comprendo que para vosotros defender la Tierra sea prioritario pero es que yo tengo bajo mi jurisprudencia varias galaxias enteras con centenares de planetas como el vuestro que también debo proteger. Pero prometo estar alerta. (No me lloréis con vuestras mierdas que bastante lío tengo yo y no me quejo. Ya me iré pasando, si eso.) 
Y de este modo (1) los señores de Marvel salvaguardaron la dignidad del Capitán América, Hulk, Iron Man y Thor (2) el entusiasmo suscitado por la figura de Capitana Marvel no se vio perjudicado y, lo más importante, (3) los Southeys 2.0 durmieron tranquilos una noche más, abrazados a sus muñequitos coleccionables de resina.