Año de publicación: 2022
Valoración: se deja leer
«El 29 de abril de 2019, Jorge de Cascante me preguntó: “Meryem, ¿has pensado alguna vez en escribir un libro?”. No nos conocíamos, solo nos seguíamos en Twitter (…)».
- Una voz narrativa atrayente que emplea el sarcasmo para expresar con humor el enfado en el que vive inmersa la protagonista.
- La conciencia y el pensamiento crítico presentes en el discurso.
- Retrato generacional. Por una parte funciona como una novela de crecimiento (las dificultades de entrar en la fase adulta: primer trabajo, primer desengaño amoroso…) y por otra retrata muy bien los problemas específicos a los que se enfrenta la generación millenial, como la precariedad laboral.
- Canarias en el foco: la crítica a un sistema de gran patio de recreo destinado únicamente a atraer turistas, en detrimento del territorio y la calidad de vida de sus ciudadanos nativos.
- Retrato de una realidad marcada por el origen, la religión y la raza: el conflicto de ser continuamente cuestionada y percibida como alguien de ninguna parte.
- Dinamismo y recursos alternativos: los capítulos son cortos, algunos tienen la extensión de un tweet (y podrían serlo) y otros recrean el formato del fanfiction.
- La voz que narra pierde capacidad tractora a medida que avanza: porque carece de estrategia narrativa (mantiene prácticamente el mismo tono e intensidad), porque resulta recurrente en muchos aspectos que ya han quedado claros (la guagua, los turistas, los de la península, las injusticias, etc) dilatando la narración y diluyendo la acción. Porque cae en muchos lugares comunes. Porque dice muchísimo más de lo que muestra, lo explica absolutamente todo y no deja espacio para que el lector pueda llevarse la novela a su cabeza y construir sus propias reflexiones sobre las críticas que se lanzan o sobre cómo son los personajes. Antes de acabar el primer tercio del libro, la narradora y su sentido del humor han perdido parte de su efecto; el abuso continuado del sarcasmo acaba por anestesiar al lector.
- La trama principal es lineal y poco compleja, por lo que recae más peso sobre la voz narrativa y si esta falla, la narración se debilita. También necesita rodearse de alguna trama secundaria sólida. La única subtrama como tal sería la romántica, que resulta (aunque parezca una contradicción) inverosímil a la par que previsible. Otros intentos de subtrama, como la búsqueda de piso, es tan vaga que no llega a cumplir ese papel.
- La construcción de los personajes es inexistente. Yolanda, por ejemplo (la némesis de la protagonista) se peina con “moño apretado” y calza “tacones de aguja”… son arquetipos muy básicos y superados. Ninguno evoluciona, ninguno muestra el menor destello de humanidad, no hay matices, o son buenos o son malos (y casi todos, malos). No se si aquí ha influido el hecho de que en fanfiction se parte de personajes que ya existen y todo el mundo reconoce y no hace falta mostrarle al lector cómo son ni cuales son sus objetivos en la historia.
- El arco dramático de la protagonista es inconcluso. El conflicto principal de Meryem no tiene una relación directa con Supersaurio o con una mala experiencia sentimental, que son catalizadores. La protagonista se muestra como alguien muy enfadado con el mundo y lo que acaba tirando de la trama es, precisamente, averiguar si esta mujer evoluciona hacia una versión de sí misma más autoconsciente (novela de crecimiento, como decía). Pero en el relato no queda claro ningún tránsito significativo hacia ninguna parte y, muy a mi pesar, la protagonista quizá se apacigüe de puro agotamiento, pero no por eso deja de estar on fire. (Y a juzgar por los dos últimos párrafos de los agradecimientos (*), parece que la autora tampoco).
- Falta de perspectiva. Se percibe fácilmente cuando unos hechos que se narran se han reposado el tiempo necesario o no: hacer autoficción desde un lugar (y momento) diferente al de los hechos, facilita poder separar el grano de la paja, poder reírse de ello sin rencor ni amargura y, lo más importante, dirigir la narración con unos objetivos concretos. Me viene a la cabeza esta novela donde sí se ha sabido poner a favor ese aspecto (también es Nora Ephron).
(*)
«Gracias a Blackie por haber confiado en mí y por haberle dado una oportunidad a una persona que creció como una niña salvaje en la esquina más oscura de Internet. Gracias también a todas las personas que en algún momento se burlaron del fanfiction. Yo tengo un libro. Ustedes, no sé.Por último, me gustaría tomar prestadas las palabras de uno de mis coaches favoritos, Snoop Dogg: I wanna thank ME for believing in ME, I wanna thank ME for doing all this hard work.»



















