jueves, 5 de abril de 2018

CONCURSO ENSADA DE RESEÑAS: Tercer premio. Jeffrey Eugenides: Middlesex por Cristian Uribe

Idioma original:  Inglés
Título original: Middlesex
Año de publicación: 2002
Traducción: Benito Gómez  Ibáñez
Valoración: Imprescindible

Aunque la valoración pueda sonar un tanto excesiva, trataré de dar respaldo a tan generosa estimación. Sin embargo, antes que todo, quiero compartir con ustedes  el cómo llegó a mí Middlesex: una amiga de fino gusto literario, me lo regaló en mi cumpleaños. Y quedó en la biblioteca durmiendo (o dormitando) el sueño de los justos, entre decenas de libros, sin haber leído  ni una sola página. En una reunión posterior, me preguntó qué me había parecido el libro y yo, un tanto avergonzado, confesé que no había mirado ni las tapas. Al otro día, empecé la lectura del texto que desde la primera línea me cautivó: 
“Nací dos veces: fui niña primero, en un increíble día sin niebla tóxica de Detroit, en enero de 1960; y chico después, en una sala de urgencias cerca de Petoskey, Michigan, en agosto de 1974.”
Hay comienzos y comienzos. Hay inicios fríos o tibios, pero una vez pasada la barrera inicial, maravillan con su contenido. Pero hay libros que desde un principio nos captura el interés y que es solo la punta del iceberg de un viaje que se adivina placentero, profundo y vital. Y uno como lector, ya no es el mismo después de la lectura. Claramente Middlesex de Jeffrey Eugenides  pertenece a esta segunda categoría.
Lo hermoso y enigmático de sus primeras líneas, se va traduciendo en una de los relatos más audaces y entretenidos que pueden leer. Narrado por Calliope (o Cal) Stephanides, a modo de memorias, nos cuenta exactamente lo que dice en un principio: su vida, primero, como niña, y luego, su vida como muchacho. Pero para eso, se toma su tiempo e inicia la historia mucho antes de su propio nacimiento, con la huida de sus abuelos, Desdémona y Lefty, desde Esmirna, Turquía a Estados Unidos, para continuar con la historia de sus padres, Milton y Tessie. El telón de fondo de todo es la Historia Norteamericana del siglo XX: los años 20, la depresión, la Segunda Guerra, la bonanza económica, la Guerra de Vietnam. Y en medio de los hechos históricos, discurren la vida de los personajes, participando y sobreviviendo de aquel devenir histórico. Como buena novela norteamericana, la trama es ágil y la narración no deja de sorprender con un crisol de relatos perfectamente encadenados, que no decaen, ni siquiera al momento de acercarse el final. Cuando ya parece estar todo dicho, aparece otra entretenida historia para graficar lo completo del relato.
Los temas que aparecen en la novela son múltiples: migración, mitología griega, incesto, relaciones étnicas, relaciones raciales. Y en el centro de todo, la identidad de género: primero niña, después niño, causado por un gen mutado y la deficiencia 5 alfa reductosa, que el narrador presenta como el principio y fin de sus desventuras.
Y, ¿cómo se narra todo esto?  De manera muy libre, muy suelta. Las historias parecen fluir solas.  Algunas veces de manera trágica, otras de manera irónica. Pero por sobre todo se percibe una prosa prolija y precisa. En ciertos momentos, muy lírica, tanto que en determinados pasajes, uno siente la musicalidad de las palabras resonando en los oídos. Gran mérito de la traducción.
En la edición de Anagrama, en la contratapa, se dice que esta novela es un intento (otro más) de escribir la Gran Novela Americana. Obviamente, eso está por verse. La Historia tiene que hacer su trabajo, que es el único crítico que al fin cuenta, como dijo Borges. Aunque se siente ese intento de narrar una saga familiar con claras reminiscencias homéricas.
Jeffrey Eugenides también es autor  de Las vírgenes suicidas, libro que fue adaptado al cine por Sofía Coppola. Middlesex, su segundo libro, ya tiene los derechos vendidos y lo más probable es que en poco tiempo tengamos una adaptación en la pantalla grande. Y antes que el cine nos ilumine con sus imperecederas imágenes, uno debería hacerse su propia idea de esta novela.  Al comenzar esta reseña, trataba de justificar la valoración con los elementos que siento son los más interesantes. Es difícil transmitir la emoción que producen ciertas historias. Sin embargo, a modo de síntesis, solo quiero decir que quien recorra las 600 páginas de este gran relato de iniciación, amor e identidad, estará de acuerdo en que los ecos que produce, están más allá de lo escrito y permanecen con uno, más tiempo de lo que uno piensa. Notable.

8 comentarios:

zUmO dE pOeSíA (emilia, aitor y cía.) dijo...

La verdad es que no había oído hablar de este libro, y eso que suelo leer las reseñas que aparecen en los suplementos culturales. Es sorprendente que, habiéndose publicado en 2002 (¡hace 16 años!), no haya tenido la repercusión que la reseña parecería augurarle. En fin, habrá que darle una oportunidad por confianza en esta página, que hasta ahora -las veces que he seguido sus consejos- no me ha decepcionado. Un cordial saludo.

Sandra Suárez

Marc Peig dijo...

Buenos días. Por mi parte, me alegro que esta reseña haya sido una de las premiadas, no solo por la calidad de la misma, sino porque el libro reseñado es realmente bueno. Aunque lo leí cuando lo publicaron (hace años ya) tengo un gran recuerdo de él. Leer su reseña me ha devuelto esas sensaciones . Un gran libro, sin ninguna duda, y una reseña acorde a su calidad.
Felicidades al premiado reseñista.
Saludos
Marc

David Villar Cembellín dijo...

Muy buen libro, increíble que aún no estuviera reseñado en esta página. Y se lee de un tirón, muy ágil su prosa. Diría que el mejor Premio Pulitzer de Novela que he leído (aunque estoy ahora con "Pastoral Americana" de Roth, e igual le disputa este puesto).
También de Jeffrey Eugenides, "La trama nupcial" me gustó muchísimo.
Buena reseña.

Juan G. B. dijo...

Hola:
De sete autor sólo he leido "Las vírgenes suidcidas", pero me pareció de un impresionante nivelazo.

Anónimo dijo...

Espero que no les hayan avisado antes a los ganadores (así mantengo las ilusiones de que salga mi reseña je!).
Saludos!

Rosa Berros Canuria dijo...

Lo leí hace muchos años y me dejó fascinada como todo lo de el autor. Solo tiene tres novelas, pero son fabulosas. Para mí, la mejor tal vez sea "Las vírgenes suicidas".
Tu reseña no exagera nada. Una novela de diez.
Un abrazo.

El Puma dijo...

No conocìa ni la novela ni a su autor. Anoto a ambos.

Bellìsima reseña!

Victoria C dijo...

Lo terminé de leer ayer y me ENCANTÓ. Ya había leído "Las vírgenes suicidas" y me había gustado mucho, pero este libro en particular me pareció increíble. Estoy feliz de haberlo encontrado y un poco preocupada porque ahora me va a costar encontrar una novela que se encuentre a la altura de esta maravilla. Deberían vender algo en la farmacia para poder superar el vacío que te deja terminar un libro como este.