martes, 16 de agosto de 2016

Don Winslow: El cártel


Idioma original: inglés
Título original: The Cartel
Año de publicación: 2015
Traducción: Efrén del Valle
Valoración: muy recomendable

Don Winslow vivirá toda la vida a la sombra de El poder del perro. Es algo que puede incomodarle como escritor, aunque parece irse adaptando. Tanta potencia visual tenía aquella extensa novela. Me sorprende que un tema tan poderoso no contó con la especulación de una serie por parte de un canal como HBO. O al menos no los recuerdo.
He de decir que, aunque suelo defender a los escritores que arriesgan, mientras Winslow sea capaz de atrapar de la manera en que lo hace en El cártel, que otros vayan a pedirle que escriba poesía o novela romántica, yo no voy a hacerlo. Porque esta novela, tocho de unas algo excesivas 700 páginas que huele a best-seller por los cuatro costados, me ha procurado un placer levemente culpable, pero placer al fin y al cabo. Se trata de eso, ¿no?

Alineemos a los supervivientes de esa otra novela, encabezados por Art Keller, que se oculta como apicultor (cual personaje de alguna nefasta película protagonizada por Stephen Seagall) entre monjes que ignoran -aunque algo se huelen- su fascinante pasado. Aliñemos con la insaciable sed de venganza de quien, encima, tiene infinidad de medios líquidos para perpetrarla. Y ya tenemos ese clásico enfrentamiento entre antagónicos que son en realidad iguales. Adán Barrera, narco que se fuga de la cárcel mexicana a la que ha ido extraditado tras un "soplo " pactado versus Art Keller, agente de la DEA obsesionado de forma febril con acabar con la carrera criminal de Barrera. Vayamos añadiendo personajes: novias, segunderas, sicarios, socios, la habitual caterva de corruptos integrada por políticos, empresarios y policías, periodistas, investigadores. No nos dejemos las sorpresas: cambios de bando, sobornos, traiciones a amistad, a profesión, a vínculos de sangre, agentes dobles, infiltrados, chivatazos de último minuto y de último segundo. Vertiginoso, es cierto. Si os digo que Winslow está muy cómodo en este registro es por algo. El cártel cumple a la perfección con lo que promete desde la portada: guerras del narco. Espantosa crueldad, definitivamente más llevadera y fascinante cuando puede verse desde lejos. Sentido del ritmo y adecuadas introducciones que sitúan el contexto de los personajes. Entornos de miseria, de crueldad, de desarraigo de los cuales surge la ambición, la rabia, el desespero. Que sirven para llegar arriba, claro, pero no siempre a la cúspide. Las pugnas por el liderazgo y el dominio del territorio son de mal dirimir en esto del narcotráfico. Mucha sangre. Winslow parece a veces demasiado empeñado en mantener un crescendo en los actos violentos: parecen los hitos que marcan el desarrollo de la novela, muchas veces más allá de méritos literarios o incluso de golpes de efecto de la trama. Una cuestión menor si lo tenemos claro: siempre nos quedamos a la espera de esas exhibiciones de crueldad y una decena de páginas sin su dosis de violencia extrema (la hay a raudales, creedme) nos hacen temer que entremos en un remanso de paz. Reflexiones sobre el sentido de todo ello hay pocas: mucho dinero en juego para andarse con chiquitas. En especial en los dos antagonistas, todo es estrategia para seguir en la cumbre y liquidar a su adversario. Quienes quisieran encarnizarse con este libro lo tendrían fácil: es una simple persecución de dos hombres entre sí aderezada con montañas y montañas de acción adicional. Pero, sabiendo lo que uno va a encontrarse, uno no va a pedirle lenguaje florido ni recursos narrativos. Ritmo, ritmo, y alguna revelación por el camino que nos provoque esa repugnancia hacia las turbias estrategias de los gobiernos en la sombra: el mal menor, la contra insurgencia, el antiterrorismo. Él único dilema es cómo, siendo tan previsible, es tan disfrutable.

2 comentarios:

Javier Ventura dijo...

A mí la verdad es que "el poder del perro" me encantó. Me pareció muy entretenida, cosa que, nadie se equivoque, es su finalidad; así que si ésta es poco más o menos igual de divertida, pues que quieres que te diga, posiblemente acabe en lista de espera de próximas lecturas! Muchas gracias por incitarme a leer de nuevo a Winslow!

Francesc Bon dijo...

Pues si te encantó esa novela, esta pasaría por ser una segunda parte, pero no desmerece para nada. Quizás, por eso, Winslow debería controlar un poquito, se le escapa la dimensión de los libros, y este diría lo mismo con 200 páginas menos.