sábado, 27 de agosto de 2016

VV. AA.: Nuestras guerras. Relatos sobre los conflictos vascos

Idioma original: inglés (aunque los textos antologados fueron escritos originalmente en euskera)
Título original: Our Wars
Año de publicación: 2011
Valoración: interesante

En 2011, después de recoger un premio en la Feria del Libro de Guadalajara (de México), Fernando Aramburu hizo unas polémicas declaraciones en las que afirmaba que "los autores vascos no escriben sobre ETA". Ese mismo año, como para llevarle la contraria, Mikel Ayerbe publicaba en inglés, en Nevada, la antología Our Wars. Short Fiction on Basque Conflict, adaptada al español en 2014 y publicada por Lengua de Trapo.

Como indica su título, esta es una antología de relatos sobre los conflictos vascos, en plural. Y estos conflictos son la Guerra Civil, y el más habitualmente llamado "conflicto vasco", o sea, el terrorismo de ETA. Esta elección de estos dos conflictos, que personalmente me parece bastante cuestionable, no es casual, sino que responde a una determinada narración de la historia vasca que establece una continuidad entre la Guerra Civil y la represión de la posguerra, y la aparición de ETA a finales de los 50. (Hay incluso quien va todavía más atrás y relaciona estos conflictos con las guerras carlistas, un despropósito histórico del que parece burlarse Iban Zaldua, siempre tan ácido, en su relato "Guerras civiles").

Personalmente, unir en un mismo volumen relatos sobre la Guerra Civil y sobre el "conflicto vasco" me parece un error, no solo porque no comparto esa narración que establece una relación casi-causal entre la Guerra Civil y ETA, sino sobre todo porque se trata de conflictos distintos, y con los que los autores tienen relaciones diferentes: ninguno de los escritores antologados estaban vivos en 1936-9, y en cabio todos han tenido una experiencia de primera mano de la violencia de ETA, lo que sin duda condiciona su forma de escribir sobre los dos "conflictos".

De ahí que haya leído con algo menos de interés los primeros cuentos del volumen, en particular aquellos que pertenecen a autores más reconocidos, como Bernardo Atxaga o Ramon Saizarbitoria. No es que sus cuentos sean malos, ni mucho menos, pero no aportan gran cosa novedosa, y su extensión mayor que el resto (ocupan casi la mitad del libro) les concede un lugar preemiente que condiciona la lectura del volumen. "Dos piedras", de Inazio Mujika Iraola, es un relato interesante, pero que apunta en una dirección que siguen muchos otros autores: la despolitización del conflicto, su transformación en algo personal, individal (un triángulo amoroso, en este caso).

Tras el relato de Iban Zaldua ya mencionado, que funciona como bisagra de la antología, los siguientes relatos tratan ya, estos sí, del conflicto vasco, el terrorismo de ETA, el terrorismo de Estado, etc. Naturalmente, hay algunos relatos más conseguidos que otros (me han gustado "Actualidad política", de Eider Rodríguez, por su ambiente claustrofóbico, o los de Harkaitz Cano o Ur Apalategi, por su tono irónico y su visión metaliteraria del conflicto); también hay relatos que tratan más directamente el tema de la violencia, mientras que en otros es casi una nota tangencial, y cabe preguntarse si se justifica su inclusión en el volumen (caso de "Heredera" de Xabier Montoia, "Recuerdos" de Karmele Jaio o "El tipo", de Ainguer Epalza).

Siempre es muy fácil criticar a un antólogo, por supuesto: es mucho más fácil criticar una antología que organizarla. Mi conocimiento de la literatura vasca en euskera tampoco me permite enmendarle la plana a Mikel Ayerbe: no sé si hay relatos mejores sobre el conflicto vasco o no. La sensación que sí tengo, después de terminar el volumen, es que se trata de un libro sorprendentemente exento de sangre, y de política. La violencia, cuando ocurre, casi siempre ocurre fuera de plano; las motivaciones de los personajes, cuando se explicitan, son vagas o personales, y no ideológicas. Quizás sea esta la forma en la que se está escribiendo sobre el conflicto vasco (aunque no es así en obras como Martutene, por ejemplo), pero en ese caso creo que a la narración de estos años de plomo todavía le quedan muchos capítulos por llenar.

1 comentario:

La convivencia Escolar dijo...

Debemos enseñar a nuestros niños el hábito de leer.