jueves, 8 de octubre de 2015

Penelope Fitzgerald: La puerta de los ángeles

Idioma original: inglés
Título original: The Gate of Angels
Traductor: Jon Bilbao
Año de publicación: 1990
Valoración: Muy recomendable

Una mujer muy interesante, Penelope Fitzgerald: nacida en una familia de estudiosos, profesores y escritores (su madre fue una de las primeras mujeres que estudió en Oxford, por ejemplo), tuvo una vida complicada por el alcoholismo de su marido, que terminó por llevarles a los dos a la miseria; solo en edad tardía, con 58 años, se decidió a comenzar a escribir: ensayos histórico-biográficos primero, después novelas más o menos autobiográficas y finalmente novelas históricas.

La puerta de los ángeles podría decirse que pertenece a esta última serie, porque se sitúa en Oxford en 1912; sin embargo, creo que es más adecuado calificarla como novela cómica, por su tono ligero, sus personajes ridículos, su trama romántica y su (spoiler alert!) final feliz. Cuenta la historia de dos personajes, Fred Fairly y Daisy Saunders, cuyas trayectorias se cruzan, en sentido literal, en un accidente de bicicleta. Surge entonces entre ellos (o mejor, en Fred) un amor inexplicable e irracional que hace que decida buscarla para, directamente, pedirle que se case con él.

Pero la estructura de la novela no es lineal, ni se centra en ese incidente y sus consecuencias: comienza por presentarnos a Fred y su vida en el peculiar college de St. Angelicus (en el que no se admiten mujeres); pasa después a contarnos la vida de Daisy, una joven con mucho carácter y muy poco dinero que intenta ganarse la vida como enfermera en Londres, hasta que es despedida; y solo en la tercera parte de la novela se cuenta la relación entre los dos jóvenes, unida a la investigación relativa al accidente de bicicleta. Es una estructura inusual, que parece centrarse más en los antecedentes que en la propia relación, pero sin duda funciona, por la capacidad de Penelope Fitzgerald para crear ambientes y personajes amenos, divertidos, estrafalarios.

Sin duda la autora se basó en buena parte en su conocimiento de os ambientes universitarios elitistas de Oxford para construir su diminuto college de St. Angelicus, con un espíritu claramente satírico: un director obsesionado con el orden y las reglas, debates filosóficos que son más un teatro que una reflexión seria, científicos que escriben historias de fantasmas, cenas en las que se usan cubiertos antiquísimos que nadie sabe para qué sirven... Este mismo espíritu burlón, de un humor irónico muy británico, también se aplica al hospital en que trabaja Daisy, y a la redacción del periódico en la que conoce a uno de sus pretendientes. Toda la vida y la sociedad londinense (y oxoniense) le parece a Penelope Fitzgerald motivo de burla, una burla sutil pero corrosiva.

Así, la autora de La puerta de los ángeles consigue una cosa admirable: que la novela se lea en un suspiro, que las páginas pasen y la acción avance de una forma que parece casi natural, como si no tuviera intención de llegar a ninguna parte, y que al final uno se quede con una sonrisa en la cara y con la sensación de haber asistido leído un texto simplemente hermoso y con más peso del que aparenta.

2 comentarios:

Mónica Torres dijo...

Hola. Me ha gustado tu reseña y me he ido a buscar el libro a Amazon. No lo encuentro en español. ¿Sabes dónde puedo comprarlo? En versión digital, preferentemente.
Gracias.

Santi dijo...

¡Hola! Esta novela acaba de publicarla en español la editorial Impedimenta: http://impedimenta.es/libros.php/la-puerta-de-los-angeles Por lo que yo sé, no está en eBook (todavía)... Seguro que la encuentras en librerías digitales más importantes, y también está en Amazon España: http://www.amazon.es/Puerta-Los-%C3%81ngeles-Impedimenta/dp/8415979967/ref=sr_1_4?ie=UTF8&qid=1444299778&sr=8-4&keywords=penelope+fitzgerald