lunes, 6 de abril de 2015

Orhan Pamuk: El museo de la inocencia

Idioma original: turco
Título original: Masumiyet Müzesi
Año de publicación: 2008
Valoración: Muy recomendable
Traducción: Rafael Carpintero Ortega

Creo que hay pocas novelas contemporáneas que estén dedicadas exclusivamente a contar una historia de amor, y que la cuenten sin ironía ni distanciamiento escépticos. Parece que lo moderno, lo cool, es renegar del amor y hablar de él cínicamente, como algo en lo que solo creen los ingenuos o los adolescentes. "El amor es un invento occidental", parecemos pensar, o incluso "el amor es un invento de Hollywood". Pero Orhan Pamuk no parece pensar eso: sus novelas contienen casi siempre historias de amor apasionadas, irracionales y tan extremas que llegan a resultar destructivas. Así pasaba en La vida nueva, en Nieve y, en un nivel aún superior, en El museo de la inocencia, que tiene algo de Romeo y Julieta, de El amor en los tiempos del cólera pero también mucho propio y genuino de Pamuk.

El argumento de El museo de la inocencia es puramente el de una novela romántica: el rico y acomodado Kemal, que está a punto de casarse con la rica y acomodada Sibel, se encuentra en una tienda de accesorios de lujo con una pariente lejana bastante más joven, Füsun, y mantiene con ella una relación fugaz y violentamente apasionada de dos meses. Esos dos meses son el origen de una pasión (una obsesión, podríamos decir) que durará para toda la vida, y que lo lleva a abandonar a su prometida, a descuidar sus negocios y a arriesgarse al ridículo público y a la ruina con la esperanza de que algún día Füsun y él puedan volver a estar juntos y vivir felices para siempre. Durante estos años de paciente espera, Kemal va acumulando pequeños objetos (y otros no tan pequeños) relacionados con su amada, y los reúne en su particular "museo", en la casa donde una vez estuvieron juntos.

El museo de la inocencia tiene un arranque magistral; las primeras cien o ciento cincuenta páginas se devoran, con la sensación de estar ante una de esas historias de amor universales que siempre se recuerdan; después el ritmo de la novela, como el de la relación entre Kemal y Füsun, se detiene hasta casi estancarse, sin dejar nunca de ser una novela entrañable y conmovedora por momentos; y en las últimas cien páginas vuelve a recuperar el ritmo, acelerando hasta el desenlace. Creo que no nos corresponde a nosotros juzgar si una pasión tan obsesiva y que llega a ser tan destructiva como esta sería, en la vida real, adorable o insana; pero como creación literaria es ciertamente memorable.

Naturalmente, en las 600 páginas de la novela hay mucho más que simplemente la relación entre Kemal y Füsun, aunque este sea el foco central absoluto de la narración: encontramos un panorama del mundo del cine turco en los años 70 y 80, una visión irónica sobre la clase alta de Turquía o sobre la occidentalización de Estambul (simbolizada, cómo no, por la llegada de la Coca-Cola) o una aproximación a las costumbres turcas, en particular en las relaciones sociales o de pareja. Pero todo esto es secundario, en comparación con la importancia de la relación amorosa entre Kemal y Füsun.

Como muchos lectores ya deben saber a estas alturas, el Museo de la Inocencia existe realmente: Pamuk lo imaginó, al mismo tiempo que escribía esta novela, como un museo en el que se muestran algunos de los objetos de su amada que (supuestamente) Kemal recopila: cerillas, colillas, cucharas, figuritas de porcelana, pintalabios... Su apertura estaba prevista para 2010, coincidiendo con la Estambul Capital Cultural, pero finalmente se retrasó hasta 2012. Lo importante es que desde entonces quien quiera puede pasarse por el museo y celebrar el amor de Kemal y Füsun, uno de los grandes amores de la literatura contemporánea.

5 comentarios:

Ruth Bermo dijo...

Interesante reseña. Tengo este libro en mi lista de lecturas pendientes. A ver si me pongo con él pronto.
Saludos.

Ruth Bermo dijo...

Interesante reseña. Tengo este libro en mi lista de lecturas pendientes. A ver si me pongo con él pronto.
Saludos.

eduideas dijo...

Apuntado como pendiente

Walter Voboril dijo...

La reseña lo pinta como muy interesante, pero después de leer "El libro negro" del mismo autor, creo que voy a dejarlo en lista de espera por un tiempo ya que con el libro mencionado me dejo un poco decepcionado!!

Anónimo dijo...

Acabo de terminar de leer este libro, que recomiendo, cualquier persona de alma sensible debería leer. Sumergirse en sus páginas es dejar a un lado nuestra realidad cotidiana para encontrarnos en una ciudad desconocida, que con el paso de las páginas nos resulta familiar, nos enamoramos del paisaje, empezamos a querer a sus personajes...¿Qué será el Raki, me pregunto yo? Admito que voy a extrañar la compañía de este libro. Haciéndole honor, lo expondré amorosamente en mi biblioteca.