sábado, 15 de febrero de 2014

Zoom:"El perseguidor" de Julio Cortázar

Idioma original: español
Año de publicación: 1959 (en el volumen Las armas secretas)
Valoración: Imprescindible

Se cumplen ahora 30 años de la muerte de Julio Cortázar, y se inaugura el "año Cortázar" en el que también se celebran los 100 años de su nacimiento. Eso, y que ayer estuve en una lectura dramatizada de "El perseguidor" con música de jazz, me han llevado a releer este relato. Y a lo mejor también el sentirme culpable por haber calificad Rayuela de "gran decepción", ahora que Cortázar se ha muerto hace treinta años. Sea por lo que sea, el caso es que he releído el que está considerado como uno de los mejores relatos de Cortázar, y del que el propio autor ha declarado que supuso el cierre de una etapa creativa y el inicio de otra. Un relato brutal, brillante, conmovedor que puede leerse íntegramente aquí.

(En realidad, el resto de la reseña es superflua: yo soy a Cortázar lo que Bruno a Johnny. Leed el relato, que es lo que de verdad vale la pena).

El protagonista de "El perseguidor" es Johnny Carter, un genial saxofonista de jazz que es el trasunto bastante evidente de Charlie Parker, a quien está dedicado el relato "In memoriam". En el momento en el que se inicia el relato, Johnny vive con su pareja, Dédée, en una habitación de hotel en París; acaba de perder otro saxo en el metro, no tiene apenas dinero, es adicto a la marihuana (!!!), no es capaz de conservar ningún trabajo... pero cuando toca, todo eso no importa: cuando toca es capaz de doblar el tiempo y de penetrar realidades no metafísicas pero sí invisibles para los demás. Johnny es el modelo acabado del genio autodestructivo, inspirado e inconsciente que no es capaz de comprender lo que hace cuando crea.

El protagonista de "El perseguidor" es Johnny Carter, sí, pero el relato se construye desde la visión de Bruno, crítico y amigo (¿amigo?) de Johnny, autor de una exitosa biografía del músico, al que admira con un sentimiento de inferioridad, pero al que también menosprecia de una forma paternalista. (Bruno, dividido entre la vida bohemia de Johnny, Dédée, la marquesa o Baby Lennox, y la arreglada vida de crítico casado y exitoso). Es desde esta tensión entre el creador voraz y el crítico analítico desde donde mejor se comprende el relato, y la relación entre los dos protagonistas, que tiene su culminación en la penúltima escena, en que Johnny acusa a Bruno de haberlo desfigurado en su libro, de no haber sido capaz de comprender nada.

(Una tensión parecida entre un instinto vital irracional y la necesidad de orden y control racional reaparecen también, en otro orden, en Rayuela, en la relación entre la Maga y Horacio: "Hay ríos metafísicos, ella los nada como esa golondrina está nadando en el aire, girando alucinada en torno al campanario, dejándose caer para levantarse mejor con el impuso. Yo describo y defino y deseo esos ríos, ella los nada. Yo los busco, los encuentro, los miro desde el puente, ella los nada. Y no lo sabe, igualita a la golondrina. No necesita saber como yo, puede vivir en el desorden sin que ninguna conciencia de orden la retenga.")

"El perseguidor" es, no hay duda, uno de los grandes relatos de Cortázar: una reflexión sobre el arte y la crítica, el genio, el tiempo, la verdad, la amistad, el conocimiento. (Re)leerlo es sin duda el mejor homenaje que se puede hacer a la figura de Cortázar.

También de Julio Cortázar: La vuelta al día en ochenta mundos, Un tal Lucas, Historia de cronopios y famas, Rayuela, "Apocalipsis en Solentiname", "Circe".

3 comentarios:

Paulo Kortazar B. dijo...

En la lista de futuribles. Gracias.

Juan dijo...

Lo leí hace tiempo, pero ahora me han dado ganas de releerlo.

Anónimo dijo...

http://instagram.com/unlibrodonderefugiarse