domingo, 2 de febrero de 2014

Wladimir Kaminer: Desde Alemania con amor

Idioma original: alemán
Título original: Liebesgrüße aus Deutschland
Fecha de publicación: 2011
Valoración: recomendable

Mi abuelo solía decir que los alemanes eran los seres humanos más altos, los más listos, los que mejores uniformes militares tenían y los que mejor construían todo lo que fuera (según él, las máquinas alemanas nunca se rompían). En resumen, para mi abuelo los alemanes eran la bomba. Claro que no todo el mundo piensa igual. Y, entre los que tienen una opinión contraria a la de mi abuelo, están los propios alemanes, que no pueden ser más críticos consigo mismos ni entrenando para ello.

Pero, independientemente de todas las virtudes o todos los defectos que puede tener o no el pueblo alemán (y, que al final, tampoco los diferencian tanto del resto de los habitantes del planeta, pues todos tenemos algo por lo que decir "madre míaaaaaa"), hay una característica de la que a todo el mundo le gusta hablar: los alemanes no tienen sentido del humor. Y es Wladimir Kaminer (escritor ruso que vive en Berlín desde 1990) quien se encarga de desmontar ese mito en Desde Alemania con amor

Este libro es una colección de artículos o pequeñas historias con las que Kaminer demuestra que los alemanes no sólo tienen sentido del humor y saben reírse de sí mismos (para muestra, la contraportada, en la que se puede leer Típicamente alemán, ¡y sin embargo divertido!), sino que, en general, son un pueblo bastante curioso.

Así, con el sentido del humor que lo caracteriza, el autor ruso nos habla de vegetarianos que comen carne, del caos que acompaña (todos y cada uno de los inviernos) las primeras nieves, de la cantidad de papeles que uno tiene que firmar y sellar y entregar en el lugar preciso (siempre por correo postal, olvidáos de internet y hacer cualquier cosa online) para cualquier nimiedad, del orden alemán, de la proporción de varones y mujeres en Alemania (y cómo ésta varía y por qué a lo largo de los años)... y de un sinfín de cosas que nos harán reír y pensar, como haría Obelix, "están locos estos alemanes" y, también, mirar un poco hacia nosotros mismos y darnos cuenta de que no somos tan diferentes como a veces pensamos.




También de Wladimir Kaminer: Mis vecinos rusos.

2 comentarios:

Ever Lewis! dijo...

Comentas y te unes? http://hijadeposeidon.blogspot.com/
besosss ^-^

Al rico libro dijo...

Eso de que los alemanes no tienen sentido del humor solamente lo piensa esa gente que está de acuerdo con el anuncio de Campofrío de "Ejpaña es mejor". Gente que, o no ha salido de su pueblo, o que cuando sale es para criticar y decir "Ejpaña es mejor", y que mira a los que emigran para buscarse la vida como si fueran unos pobrecitos, porque dónde van a estar mejor que aquí.
Pero claro, en ningún otro sitio tienen La que se avecina o El tío de la vara. Ni hablan a gritos. Así que, obviamente, no tienen sentido del humor ni saben lo que es.