martes, 6 de septiembre de 2011

Martin Suter: Lila, Lila

Idioma original: alemán
Título original: Lila, Lila
Fecha de publicación: 2004
Valoración: Está bien

He estado dudando durante un buen rato si etiquetar a este libro con un sedejaleer o un estábien. Y aunque lo cierto es que me ha dado más frío que calor, finalmente me he decantado por la segunda opción porque creo que tiene su mérito. El argumento que le da cuerpo es muy atractivo, sus personajes han sido dignamente construidos y su ritmo es ágil y agradecido. Es el final, precipitado y fantasma, lo que, en mi opinión, le quita muchos puntos...

Pero dejémonos de reflexiones y vayamos al grano. ¿Quién ha escrito esta novela? ¿De qué va? ¿Defectos y virtudes?

Martin Suter es un célebre y querido periodista suizo, cosecha del 48, que se ha hecho famoso como escritor hace sólo unos pocos años gracias a una serie de novelas de intriga. En cambio, Lila, Lila, aunque posea como argumento central una historia que rezuma misterio, pretende ser una novela de amor.

El ¿héroe? de la historia es David, un joven camarero más bien tímido, casi retraído diría yo, que sirve copas en un local donde destaca, entre toda la clientela, un grupillo de amiguetes con ínfulas artísticas e intelectualoides. Uno de sus miembros es la bella Marie, una estudiante de Literatura y escaparatista de la que David se enamora platónicamente y a la que no sabe cómo acercarse. Su oportunidad surgirá cuando se compre una mesilla de segunda mano y descubra que en su atrancado cajón se esconde el manuscrito de una tierna novela escrita por un completo desconocido. David no tardará en pasar a ordenador y adjudicarse la misteriosa historia. Luego se la dejará a Marie con la única intención de ganarse su admiración/corazón, pero ésta, embelesada por el libro, no se quedará de brazos cruzados, y en menos que canta un gallo, David se verá convertido en una joven celebridad de la literatura y en el enamoradísimo novio de Marie. Sin embargo, el miedo de que el autor verdadero pueda aparecer de un momento a otro es la amenaza que se cierne sobre el afortunado impostor de forma constante, y ésta no tardará en cuajarse en terrible realidad...

Así pues, la historia está bien, ¿no? Y Martin Suter no escribe mal, y es interesante esa idea de que hay escritores que escriben para que les quieran (los lectores, las mujeres, los hombres, su familia...), y tiene su cosa ver cómo el autor se mete con los engranajes y los personajillos del mundo literario, pero tampoco en profundidad, no penséis que es una crítica corrosiva y elaboradísima... Supongo que por eso tampoco puedo decir que la novela me haya fascinado y que sea recomendable: es fácil de leer y contiene cosas interesantes, sí, pero vamos, que es ligera. Pero bueno, si se lee sabiendo de antemano lo que tenemos entre manos, se puede disfrutar apaciblemente.

PD: acabo de alucinar en colores al ver el trailer de la película que han hecho en Alemania sobre el libro. El lánguido David es el atractivo Daniel Brühl, Marie es más una princesita urbana que la joven Edith Piaf que pinta la novela y el villano de la función parece un tipo saladísimo. Vamos, nada de la atmósfera gris y derrotista que me transmitió la novela, sino una comedieta romanticona y un poco tonta de factura europea queriendo imitar al amigo americano. Qué cosas.

3 comentarios:

Florian Barich dijo...

Pues, acabo de leer la novela Lila, Lila de Martin Suter por recomendación de mi madre que es un gran fan de el. Es verdad que esta escrita muy ligera, fácil de leer. Hay que destacar que el escritor suizo en el mercado germano parlante se hizo mas bien famoso con sus relatos cortos sobre el mundo empresarial de Alemania y Suiza. Estos cuentos son buenísimos pero creo que nos las hay traducidos en español.

Y creo que solo hace un par de años Suter se esta especializando en las novelas. Lila, Lila va de mas a menos. Al principio (los primeros 100 paginas) el libro es capaz de captar al lector pero a partir de ahí se repiten las escenas demasiadas veces. Lecturas y estancias en hoteles. Aburridissimos. Parece cuando Suter ya no sabe que de escribir mete escenas de beber en la novela. Gin Tonics en los bares, cervezas durante los viajes en tren, Campari Orange en los restaurantes, si las protagonistas no saben que hacer siempre sale una escena en las que beben. Pero literariamente no muy bien escrito. En plan “David y Karin salieron de la estación... ya era tarde pero no querrían irse a casa... así decidieron de tomar algo en un bar... luego la descripción de la bebida (ahí si Suter varia desde un Campari Orange hasta un Caipirinha se encuentra todo)... y luego termina el capitulo.

Estas escenas de beber como mínimo 50 veces en la novela. Cansa muchísimo.

También creo que este libro solo puede funcionar en Alemania y Suiza y no necesariamente en España. En las escenas salen muchos costumbres del mundo empresarial en Alemania y Suiza con las que el lector español no se puede identificar. Los hoteles Business, el mundo “pijo” After-Work alemán, etc...

Armando Castellanos dijo...

Sobre lo que dices de las escenas que beben y beben pensé lo mismo cuando leí The sun also rises de Hemingway. Pero la verdad es que me gustó mucho el libro a pesar de tanto vino en su historia. Saludos.

Martino Bisso dijo...

Alguien podría enviarme el PDF por favor ;)