jueves, 3 de diciembre de 2009

Amos Oz: De repente en lo profundo del bosque

Idioma original: hebreo
Título original: Pit’om be’omek haya’ar
Año de publicación: 2007
Valoración: Se deja leer


De repente en lo profundo del bosque es la historia de un pequeño pueblo de montaña del que han desaparecido todos los animales. No hay perros, gatos, vacas... ni siquiera insectos, pero no se habla de ello. Casi todos los adultos se esfuerzan por ignorar la situación y olvidar los hechos que causaron la huida de todos los animales, aunque hay algunos que, a pesar de todo, recuerdan. Como la maestra Emmanuela, el viejo pescador Almón o la panadera, que a diario esparce migas de pan en el patio de su casa, por si a los pájaros se les ocurre volver.

Hasta que el pequeño Nimi desaparece en el bosque y regresa enfermo de relinchitis y se convierte en diana de las burlas y el miedo. Entonces, Maya y Mati, dos niños empeñados en descubrir la verdad, deciden romper la ley del silencio establecida en el pueblo y se adentran en la espesura.

Cargada de simbolismo, esta fábula de Oz es una buena historia para pasar el rato. Pero que nadie se llame a engaño. A pesar de estar bien escrita, hay pasajes que rechinan, y en ocasiones da la sensación de que al autor se le ha ido la mano en su intención moralizante. Si a eso le sumamos un final un tanto flojo (que yo achaco a un esfuerzo demasiado grande e innecesario por quedar bien con todo el mundo y no mojarse), lo que nos queda es un cuento simpático que se podría haber narrado en menos páginas. Una pena, porque su punto de partida prometía más.

6 comentarios:

Santi dijo...

La verdad es que entre esta reseña, y mis experiencias algo decepcionantes con Amos Oz, creo que ya no le voy a dar más oportunidades.

Me leí hace tiempo Tocar el agua, tocar el viento, y no entendí casi nada, la verdad, me pareció una novela rarísima (como esta que comentas ahora, parece) que no creo que vuelva a releer. Y también me leí Contra el fanatismo, un conjunto de conferencias sobre el conflicto palestino-israelí que, como comenté en otro lado, me dejó una sensación extraña: Amos Oz se muestra como un intelectual pacifista y moderado, pero sus únicas críticas se dirigen curiosamente contra Europa, por no permanecer "neutral" en el conflicto...

microrrelating dijo...

Gracias por reseñar no sólo grandes clásicos, sino también esos libros en cuya lectura no deberíamos perder nuestro tiempo (a no ser que nos sobre).
Saludos.

Ian Grecco dijo...

Sobre el comentario de Santi:

menos mal que hay más gente aparte de mí (y unos pocos) que se da cuenta de ciertas cosas...

No puedo hablar de Oz como escritor, no he leído nada de él (que es de lo que se trata aquí, más que nada) pero como ser humano no es santo de mi devoción...

Montuenga dijo...

Sólo he leído dos novelas de este autor: "Mi querido Mijael" y otra. La primera me pareció de aprendizaje, es fácil ver lo que Oz pretende y también que no lo llega a conseguir. La otra es una de las que más me han impactado en los últimos años. Al margen de ideologías y sinceridades, nada más que como obra literaria, creo que es maravillosa¡¡Y pienso reseñarla!!

Anónimo dijo...

Creo que es más que un cuento, dice cosas mucho más profundas. La moraleja que deja esta novela-cuento, es que no todo es como nosotros lo vemos, como los habitantes de ese pueblo montañoso lo ven; los cuales, se encierran en su lugar, su territorio y no exploran lo que hay fuera de él. Quiénes no se preguntan seriamente qué es lo que pasó con los animales, es más en vez de investigar lo niegan y hacen como si no hubiese pasado nada.
Todo eso es lo que me dejó "De repente en lo profundo del bosque", un libro, que si lo pensás bien, puede llegar a ser muy interesante.
Espero que les haya servido mi crítica, saludos, Lucas.

Anónimo dijo...

yo quiero leerlo pero no se si leerlo si es malo no pero si no siii :P