jueves, 24 de diciembre de 2009

Stephen King: Insomnia

Idioma original: inglés
Título original: Insomnia
Fecha de publicación: 1994
Valoración: está bien

Jaime: Sr. King, muchas gracias por dedicar unos minutos a Un libro al día.

Stephen King: (Con una gran sonrisa.) Todo lo que haga falta por mis fans.

J.: Eh... sí, perfecto. Verá, querría hablar con Vd. de su novela Insomnia.

S.K.: Bueno, no es que sea mi último libro, ¿verdad? Pero adelante, dispare.

J.: ¿Qué problema tiene con la religión?

S.K.: Ninguno, en realidad. ¿Por qué lo dice?

J.: En Insomnia aparece un exaltado grupo de fundamentalistas pro-vida que sueñan con matar a toda feminista que se tercie. Se llaman "El pan de cada día", que a mí me suena bastante al Padrenuestro, vaya.

S.K.: No me gustan los integristas de ningún tipo, eso es todo. (Tampoco las feministas, no sé si lo habrá notado.) Supongo que esto se ve en muchas de mis obras, donde los malos son gente con una religiosidad enfermiza: Misery, por ejemplo o en el cuento Los chicos del maíz. Pero eso no tiene tanto que ver con la religión, sino más bien con el uso que se hace de ella. A menudo sirve para justificar cualquier cosa. En parte por eso apoyé a Obama, supongo... De todas maneras, creo que precisamente Insomnia tiene un trasfondo profundamente religioso.

J.: ¿A qué se refiere?

S.K.: El mensaje de fondo es el mismo de todas las grandes religiones: el bien y el mal están en guerra, y el destino del ser humano es ayudar a que venza el bien.

J.: ¿Ah, sí? ¿Vd. cree que ése es el mensaje de...

S.K.: ¡No me interrumpa!

J.: Perdón.

S.K.: Ralph Roberts, el protagonista, se embarca en esa guerra desde el principio. Es cierto que es un "Elegido", de alguna manera. Todo eso de que ve las auras de la gente y tal, pero lo determinante es su voluntad moral. Él quiere de verdad a su vecina Helen Deepneau, y eso es lo que le mueve a plantar cara al loco de su marido, Ed, cuando éste le pega una paliza. Pese a que Roberts es un vejestorio, ¿se da cuenta?

J.: Sí, sí...

S.K.: A partir de ahí, Roberts se ve envuelto en toda la historia del grupo pro-vida, liderado por Ed, que trata de frenar la conferencia que va a dar en Derry Susan Day, una maldita feminista de esas. (Se echa hacia adelante y abre mucho los ojos.) No me diga que no es gracioso cómo acaba Susan Day.

J.: Hombre, gracioso, gracioso... Pero esa gresca vecinal en torno al aborto, en realidad, esconde un enfrentamiento mucho más profundo, en el que están involucrados varios niveles de... ¿cómo lo dice Vd.? ¿La "Gran Torre de la Existencia"?

S.K.: (Con el ceño fruncido.) Noto cierta ironía.

J.: Bueno, es que todo eso de los niveles del ser y los modos de la percepción me ha parecido un poco demasiado complicado. Mucha salsa para poca carne, no sé si me sigue.

S.K.: (Cortante.) No. No le sigo.

J.: Ya... ¿Por qué no hablamos de Derry?

S.K.: He ambientado varias novelas en esa ciudad ficticia del Estado de Maine. It, por ejemplo, y otras que Vd. sin duda conoce.

J.: En realidad, no le he leído mucho, Sr. King...

S.K.: (Sorprendido.) ¿Ah, no? Pero Insomnia le habrá gustado, al menos.

J.: No especialmente, la verdad.

S.K.: Esta entrevista ha terminado.

6 comentarios:

Paula dijo...

Desde luego, Jaime, es que ya te vale... ¡El señor King es un hombre muy ocupado, como bien indica su apellido! La verdad es que a mí ese libro, por tu reseña, más me huele a un "se deja leer" con cierto aroma a "repugnante"...

Por cierto, que me ha pasado una cosa rarísima: cuando me he ido a meter al blog he puesto mal la dirección ("blogpot" en vez de "blogSpot") y... ¿a qué no sabéis a dónde he llegado? A "Megasite of Bible Studies and Information", una página que pinta chunguísima... Mal rollito.

Santi dijo...

Gracias, Jaime, por esta entrada taaaaaaaaaan navideña :D

Hombre, a Stephen King se le suele ver demasiado el plumero en sus personajes "malos": como dice él mismo en la entrevista, sus novelas casi siempre son guerras entre el bien y el mal absolutos, sin medias tintas. Tanto, que en varias de ellas el "malo" es el demonio, nada menos, o sus emisarios en la Tierra, que viene a ser lo mismo.

Pero aparte de esto -que creo que es bastante común a todo el género de terror-, lo que más le suelen fallar a Stephen King son los finales: construye tramas bastante buenas, crea tensión y suspense (Salem's Lot por ejemplo me acojonó más que ningún otro libro), pero luego al final no sabe cómo cerrar las novelas, y las termina de manera apresurada, o con deus ex machina que chirrían un montón.

Dicho esto, yo me he tragado un buen montón de novelas y relatos de King, y me han hecho pasar muy buenos ratos...

Ian Grecco dijo...

Suplantar la identidad de alguien es un delito duramente penado.

Jaime dijo...

Tienes toda la razón, Ian. Sr. King, sabe perfectamente que nunca le he entrevistado, así que ¡deje de suplantarme! El truco de inventarse preguntas absurdas y ponerlas en mi boca no le servirá de nada...

Aclarado este aspecto legal, sí, Paula, es verdad. Casi parece que tenía que haberla valorado peor, pero es que toda la primera parte de la novela me convenció mucho. Pasa lo que dice Santi, que al final parece que le tiembla el pulso, se acelera y empieza a soltar borrones de tinta. Pero por ejemplo, toda la primera parte, que cuenta la vida de Ralph Roberts y cómo este empieza a sufrir de insomnio, me parece genial. Stephen King logra ponerse en la piel de un tipo de 70 años y verlo todo desde esa perspectiva. Luego ya todo empieza a complicarse con extrañas metafísicas privadas, pero, bueno, por eso le reservé un "está bien";).

Ah, y Santi, no te creas, que también se le puede buscar el punto navideño. No puedo desvelar mucho, pero sí que hay por ahí un niño muy importante al que hay que proteger de un moderno Herodes...

WarrioR dijo...

A mi me encanta esa novela, no la entiendes porque es como una expasión de la torre osucra xD, pero yo la ame con todo y lo rara, me gusta más por eso.

Lalo Navarrete dijo...

Ah sí, King y su manía de vincular toda obra suya con la puñetera 'La Torre oscura', como si eso justificara todas las chorradas pseudo-metafísicas y llenas de maniqueísmos que impregnan sus trabajos.
A ver cuando se dan cuenta sus fans de que, a menos que se trate directamente de un canon específico, no puedes pretender que los lectores se traguen por alto cualquier cosa con la excusa de: 'Esto tiene explicación, pero antes tienes que leer toda mi bibligrafía (cómics incluidos) sobre mi gran saga épica para conectar puntos y tal, para que todo cobre sentido'.
Y así acaba, con esos finales mierdosos como el de 'Eso'.