Título original: Enshittification: Why Everything Suddenly Got Worse and What to Do About It
Traducción: Enrique Maldonado Roldán, en castellano para Capitán Swing
Año de publicación: 2025
Valoración: recomendable
Año de publicación: 2016
Valoración: No eres tú, soy yo...
Resumen resumido: en la siempre primorosa ciudad de Vitoria-Gasteiz aparecen una serie de cadáveres, en monumentos emblemáticos de la misma, que recuerdan indefectiblemente a unos asesinatos que tuvieron lugar un par de décadas antes pero cuyo autor, vaya por Dios, resulta que está ya en la cárcel. Así que el inspector que se encarga del caso, apodado Kraken (!) por sus compañeros y amigos, se ve en la tesitura de tener que resolver los nuevos y desconcertantes asesinatos antes de que se multipliquen.
Es posible que se deba a que conozco un poco los escenarios donde se desarrolla esta historia y por tanto hay cosas -bastantes- que me resultan de lo más inverosímil. Es posible también que, a pesar de mi debilidad por los thrillers policiacos con asesinos en serie, mi nivel de exigencia sea más alto del que yo mismo pienso. O también puede que experimentara una reacción adversa al entusiasmo que esta novela ha producido en miles de lectores y lectoras, que incluso ha llevado a que se hagan tours literario-turísticos por la capital alavesa, algo realmente desusado en la misma (por la parte turística más que la literaria, aunque también). Pero el caso es que, según iba avanzando en la lectura del libro, me iba invadiendo una vergüenza ajena tal que tuve que dejarlo y no he osado volver a intentarlo, desde hace ya años. Que seguro que es culpa mía, no lo niego, pero mirad, más vale ponerse rojo una vez que amarillo un ciento...
Idioma original: francés
Título original: L'Odeur de la fôret
Año de publicación: 2016
Traducción: Laura Salas Rodríguez
Valoración: zzzzZzz...
Resumen resumido: Élisabeth Bathori (no dire nada sobre el nombre) es una historiadora que trabaja en el Instituto de la Memoria Fotográfica del Siglo, que recibe de la anciana Alix de Chalendar, para su preservación, una serie de fotografías y cartas de su tío Alban de Willecot, desde el frente de la I Guerra Mundial con su amigo, el insigne poeta Anatole Massis. Además, la anciana -porque sí o por joder a sus parientes-le lega en su testamento una casa en un pueblo del Borbonesado (región que con ese nombre parece mentira que no haya sido expoliada del todo por cierta familia), donde Élizabeth continua indagando en los secretos de los Willecot, mientras pasa el duelo por su reciente viudedad.
Compré esta novela en aquel proceloso año de la pandemia, impelido por la recomendación de una conocida prescriptora literaria, que la consideraba una de las mejores novelas editadas ese año. Me pareció una buena opción lectora para pasar el confinamiento y mirad, ni aún con tantas horas por delante logré avanzar mucho, porque en seguida me quedaba zzzzZz... como un cepo. Lo intenté con posterioridad al menos un par de veces más, pero siempre acababa como un ladrillo en brazos de Morfeo. Ahora bien, cierto es que, poco a poco y siesta a siesta podía haber ido avanzando en el libro (aunque ojo cuidao que son casi 800 páginas); tampoco es que esté mal escrito, ni mucho menos y, desde luego, parece bien documentado y demás condiciones que se le pueden pedir a una buena novela. Pero no acabó de engancharme y cuando vi que tomaba un giro romántico (romántico en plan editorial Harlequin, me refiero, no a la narrativa de principios del XIX) fui consciente de la finitud de la vida y de que aún me quedaba por leer toda la saga de Mundodisco, por ejemplo. Conservo el libro, eso sí, para las noches de insomnio.
Idioma original: francés
Título original: Le signal
Año de publicación: 2020
Traducción: José Antonio Soriano Marco
Valoración: Rechace imitaciones
Resumen resumido: la familia Spencer (nada que ver con Lady Di) se traslada desde Nueva York al idílico y hasta pintoresco pueblo de Mahingan Falls, en Nueva Inglaterra, huyendo del mundanal ruido y de sus altos precios Pueblo, ya digo que muy cuqui, pero embebido de rumores sobre un pasado de brujería y horror (estamos en Nueva Inglaterra, ¿qué os esperábais?), en el que les comienzan a ocurrir cosas harto extrañas... aunque nada comparable a los horrendos crímenes que se suceden en la zona.
Maxime Chattam es el penúltimo joven escritor de best-sellers (bueno, ya no tan joven, en realidad) al que se ha calificado como "heredero de Stephen King". En este caso, o al menos por lo que respecta a esta novela, el calificativo tiene alguna base, porque, en efecto, el libro apesta (sí, no me he equivocado de verbo) a King, pero a un King de imitación, un King de bazar oriental, si se me permite el prejuicio barato... Es decir, esta novela es lo que se conoce como un PASTICHE, término que creo deberíamos emplear más a menudo. Que sí, un pastiche puede ser muy divertido y lo cierto es que esta novela, quizás por cierto desaforamiento o exageracíón, podía incluso resultarme entretenida... El caso es que, cuando ya llevaba leídas bastantes páginas, pero habida cuenta que el libro consta de más de 600, me pregunté: ¿pero qué cojones haces leyendo una mala imitación de Stephen King, cuando podrías estar empleando ese tiempo en leer, sin ir más lejos, una novela del propio King? Lo dejé y hasta ahora...
(Por cierto, que si alguien está interesado en una premisa similar a la de esta novela, pero que discurre por derroteros mucho más inquietantes, que le hará perder muchísimo menos tiempo y, sobre todo, cagarse por la pata abajo, conocer una interesante propuesta del género de terror contemporáneo, que vea la película La autopsia de Jane Doe. Hora y media de peli e insomnio garantizado toda la noche).
4- La señora Potter no es exactamente Santa Claus de Laura Fernández
Año de publicación: 2021
Valoración: No gano para aspirinas
Resumen resumido: en Kimberly Clark Weymouth, desabrida ciudad de algún lugar de la Norteamerica profunda, la escritora Louise Cassidy Feldman ambientó su clásico de la literatura infantil La señora Potter no es exactamente Santa Claus, lo que proporcionó cierta celebridad y visitas turísticas a la localidad. Ahora bien, un buen día Billy Bane Peltzer decide cerrar la tiendas de recuerdos abierta por su padre, Randal, lo cual provoca toda una serie de consecuencias imprevistas en el ecosistema formado por los entrañables habitantes de Kimberly Clark Weymouth. Consecuencias que no os puedo relatar porque abandoné la lectura de la novela, aquejado de un dolor de cabeza galopante.
¿Y a cuento de qué este dolor de cabeza, preguntaréis (O NO)? Pues porque la novela, toda la novela y no es corta, está repleta de (PALABRAS) escritas en cursiva o mayúsculas entre (PARÉNTESIS), de una forma absolutamente (RANDOM) o que, al menos, yo no he sido capaz de dilucidar según qué (PAUTA). Que esta peculiaridad del estilo parece que acrecenta la (IRONÍA) postmo-metaficcional que recorre la novela y ha entusiasmado a crítica y público mayormente gafapástico o, en todo caso, a (PERSONAS) con un criterio literario más exquisito que el mío pero que (A MÍ) me produce migraña, jaqueca, cefalea en racimo, neuralgia o dolor de (LA CHOLA), yo qué sé... Así que tuve que dejar su lectura porque mirad, en la vida hay que (SABER) elegir y la (SALUD) es lo primero... Aparte de que me estaba pareciendo una puta santa chorrada, claro.
5- La camarera de Nita Prose
Título original: The Maid
Año de publicación: 2022
Traducción: Ángela Esteller
Valoración: Mátame, camión, pero rapidito...
Resumen resumido: la joven Molly es una camarera del hotel de lujo Regency, extremadamente minuciosa y hasta perfeccionista en su trabajo, tal vez -o casi seguro- porque padece algún tipo de trastorno del espectro autista... Necesitando como el comer la rutina y hasta monotonía en su vida, ésta se verá trastocada cuando en una de las suites que debe limpiar, donde se aloja un matrimonio millonario, encuentra un cadáver sobre la cama. Y hasta aquí puedo contar, no porque tema estropearos la lectura con algún spoiler, sino porque yo la abandoné en este punto y os aseguro que no lo he lamentado...
Aquí he de confesar que tengo un problema, no con las personas de la vida real que son autistas, padecen Aspergen o algún tipo de trastorno similar... (incluso todo lo contrario, que tampoco soy un monstruo), aunque, por alguna razón, sí con las novelas protagonizadas por este tipo de personajes, generalmente niños o jóvenes. Curiosamente, no me pasa con las películas, pero en los libros enseguida pierdo la paciencia (de hecho, no sé como llegué a acabar el célebre El curioso incidente del perro a medianoche sin estamparlo contra la pared... en fin, era más joven y perseverante que ahora). Ahora bien, reflexionando sobre ello (brevemente, que tampoco merece comerse mucho el tarro) he llegado a la conclusión de que si abandoné La camarera una vez aparecido el crimen, que al fin y al cabo es lo que mola en este tipo de libros, no fue sólo por lo exasperante que me parecía su protagonista sino porque el misterio en sí me daba una perezaca que no veas. Me daba igual quien había matado a la víctima, la verdad, y sólo podía desear que el/la/los asesino/a/s se hubieran esmerado un poco más, disolviendo el cadáver en ácido o enterrándolo en un maizal, con lo que la buena de Molly no se hubiera coscao de nada. Hubiera salido ganando, creo.
6- Mi esposa y yo compramos un rancho de Matt y Harrison Query
Título original: Old Country
Año de publicación: 2022
Traducción: Alejandra Tapia Silva
Valoración: Dame veneno, me quiero morir, dame veneenooo...
Resumen resumido: El ex-marine y veterano de Afganistán Harry Blakemore y su mujer Sasha, publicista, deciden abandonar la ciudad de Denver para trasladarse a un rancho de las montañas de Idaho donde poder llevar una vida más tranquila y satisfactoria, en comunión con la naturaleza. El sueño americano, vaya... Ahora, bien, cuando llegan al idílico rancho, sus por otra parte muy amables vecinos les advierten que el valle donde está situado recibe con frecuencia la visita de un espíritu o ente sobrenatural que adopta una manifestación diferente en cada estación -menos en invierno, cuando por lo visto se va a dormir como los osos-, a cada cual también más extravagante. El espíritu o lo que sea se puede combatir tomando una serie de medidas que los Blakemore se resisten a adoptar, pero que acaban haciéndolo pues parece ser la única manera de poder vivir en el lugar.
Como se ve, la premisa de la novela, resulta bastante increíble y hasta absurda. No pasa nada, porque ocurre lo mismo con muchas de las del género de terror, la cuestión es hasta que punto el o la autora de las mismas logra convencernos para que nos la creamos y, sobre todo, mantener nuestro interés en una historia, para lo que la suspensión de la incredulidad suele ser condición sine qua non. Algo que no ocurre en esta novela, sobre todo, creo yo, por lo rutinaria y hasta cansina que resulta la trama, más ocupada en glosar las maravillas de la naturaleza norteamericana y la "guayotez" de los protagonistas que en darnos el necesario canguelo, que es de lo que se trata. Yo aguanté algo más de la mitad del libro, con lo que me perdí el final, que debe ser, por lo que tengo entendido, ya directamente hilarante. No obstante, si alguien está interesado en conocer más de esta novela, aquí dejo el enlace de la reseña que hizo en el videoblog Gafas y ojeras el gran David Calpa, que sí que tuvo los redaños de leerla entera (reseña con la que estoy totalmente de acuerdo, por supuesto).
Por último, parece ser que uno de los hermanos Query, autores del libro, tiene muchos contactos con la industria audiovisual, así que no os extrañéis si pronto veis esta historia en alguna plataforma en forma de película o, más aún, de serie. De hecho, casi se diría, teniendo en cuenta los tempos de la trama, que ya la escribieron pensando en ello. También que, al parecer la historia surgió como un hilo en Reddit que fueron alargando según la respuesta de sus seguidores. Así ha salido, claro...
7- El carnicero y el pájaro de Alaina Urquhart
50 Phil Ochs fans can´t be wrong. Esta frase aparecía en la contraportada del disco de grandes éxitos de Phil Ochs y lo hacía como homenaje (sui generis, eso sí) al disco de Elvis Presley 50.000.000 Elvis fans can´t be wrong.
Extraño comienzo para una reseña, ¿no? No tanto, amigos, porque uno no puede dejar de sentirse "bicho raro" cuando ve en la faja de El huésped misterioso que la novela se ha llevado el Premio Goodreads al mejor libro de misterio y que ha tenido más de 2.000.000 de lectores en todo el mundo (añado que tiene 104.314 "ratings" y 11.802 "reviews" en Goodreads). ¡Y yo en mi burbuja de yugoslavos raros y argentinos modernitos! Toca "bajar al barro", quitarse las gafas de pasta y mezclarse con el populacho lector para ver si la cosa es o no para tanto.
En lo argumental, la premisa del libro es el fallecimiento, momentos antes de realizar un importante anuncio en el hotel Regency Grand, de un famoso escritor de novelas de misterio. Casualmente, allí trabaja Molly Gray, camarera, detective amateur y narradora de la historia, quien hará gala de una perspicacia que ríanse ustedes de Jessica Fletcher o Miss Marple (la referencia british no es baladí) para resolver el entuerto. Para ello, la autora se sirve de dos tiempos que permiten la introducción de variables temáticas ajenas, en apariencia, a la trama principal.
Estandarte del cozy crime contemporáneo (ya sabéis, asesinatos sin vísceras y con un ligero toque humorístico), Nita Prose sabe mezclar los ingredientes para hacer de su receta un best-seller instantáneo: un estilo sencillo y directo, ritmo ágil, diálogos y personajes por lo general aceptables, tensión sostenida e introducción de temas más o menos actuales que acompañan a la trama principal son los pilares sobre los que se sustenta una novela muy para todos los públicos (casi de 0 a 99 años, vaya) que, pese a evidentes debilidades, se sostiene con dignidad en lo literario.
Entre esas debilidades debemos citar cierta sobreadjetivación en las partes más descriptivas, algún que otro personaje demasiado estereotipado o las excesivamente empalagosas menciones a la relación de la narradora con su abuela o con su pareja.
Por tanto, El huésped misterioso es una novela que, pese a lo anterior, cumple con lo que promete: entretiene, engancha y sirve para pasar unas tardes de lo más agradable. Suficiente o no, eso ya es cuestión de gustos y lectores.
Perdonad que a estas alturas crea conveniente eludir estereotipos recientes como eso del empoderamiento que, en mi honesta y absolutamente criticable opinión, solo hacen que esconder una actitud de tolerancia condescendiente que blanquea la caduca superioridad moral tras la que se insiste en enfatizar logros como si hiciera falta cierto pulgar arriba. Que No dejar que se apague el fuego (curiosísima traducción del título) sea una novela que refleja el devenir de tres generaciones de mujeres que conviven en una casa en algún lugar del Canadá es una mera anécdota o un mero punto de partida situacional para una notable obra. Casi al uso de algún tipo de narrativa costumbrista, donde percibiría tanto aromas de literatura popular (lo siento, esa complicidad intergeneracional me recuerda cosas como Manolito Gafotas) hasta ciertas subtramas que me recuerdan a Junot Díaz. El caso es que a su autora, Miriam Toews, me cuesta identificarla - salvo las referencias a la comunidad menonita - como la misma que escribió Ellas hablan, novela que me decepcionó algo y en la que la autora usó un rango de alcance más modesto.
Por el contrario, aquí estamos fuera de las claustrofóbicas comunidades religiosas ancladas en el pasado y ese cambio de entorno se agradece. Fuera del hábitat opresivo de creencias anquilosadas y ancladas en el pasado, aquí asistimos a un estimulante ejercicio que muestra a tres generaciones resueltas a ejercer dominio sobre el presente, y esa determinación aporta frescura a la narración que, a pesar de cierto componente de trágica cotidianeidad, resulta curiosamente teñida de humor y desparpajo, casi se diría que se desprende cierta sorna de esa curiosa convivencia, entendemos, obligada por cierta precariedad. Toews organiza un curioso triángulo donde Elvira, la abuela, y Swiv, la nieta de nueve años, interactúan en un diálogo algo caótico en una primera parte, mientras la generación intermedia, la madre, embarazada en su tercer trimestre, muestra una presencia más discontinua. Swiv ha sido expulsada del colegio y su abuela se está encargando de ella mientras la madre, actriz de escaso éxito, va y viene de forma atribulada. Espectacular omisión del rol masculino. Del padre nada se sabe.
Lo que es curioso es que, a pesar de esa anárquica puesta en escena, la novela se concreta y se vislumbra sin la necesidad de un esqueleto argumental al uso. De hecho, parece más una buddy movie en que abuela y nieta se desafían y se retan constantemente, especialmente cuando Elvira relata sus hechos vitales, siempre en lucha contra la opresión social a la que parecía abocada, mientras la nieta, lenguaraz, aporta su réplica en una especie de reivindicación de que, dos generaciones después, no hay motivo de explicación o justificación.
Título original: Lives of Girl and Women
Año de publicación: 1971
Traducción: Aurora Echevarría
Valoración: bastante recomendable
Pues una década he tardado en cumplir la promesa de volver a leer a Munro. Para que luego se nos tilde de oportunistas, resulta que una vez premiada con el Nobel de 2013, la escritora canadiense no ha contado con cobertura de este blog. Y La vida de las mujeres ha reposado tranquila en los estantes hasta que le ha llegado el turno. De hecho, la obra de la canadiense ha sido pasto del boom y me ha costado encontrar la portada de esta, su primera edición en castellano, cuando ya ha sido objeto de ediciones de bolsillo.
Si los cuentos de Munro me recordaban a Chejov, esta novela me ha confirmado la influencia del gótico sureño en la obra de la autora. La vida de las mujeres es una novela construida en episodios que podrían pasar por independientes si se publicaran por separado. Pero conforman una secuencia, una novela de aprendizaje que arranca en Jubilee, Ontario, donde Del Jordan, niña, reside con su familia. Son los años 30-40, la II Guerra Mundial está en curso y la familia de Del subsiste de la crianza de zorros. El curso de la narración nos va presentando personajes y episodios del entorno de la niña, desde familiares lejanos hasta habitantes del pueblo, y Del crece, sus inquietudes se conforman, su familia evoluciona con el signo de los tiempos, las cosas parecen evolucionar a su alrededor y Del, la narradora, parece pasar de puntillas sobre ciertos hechos y los relata con cierta fría naturalidad. Una naturalidad sólo aparente: como en Faulkner, las omisiones aquí tienen tanto peso como las acciones: entre un capítulo y otro no solo asistimos a la evolución de Del desde su infancia hasta su juventud, también asistimos a un salto generacional, mientras la madre parece echarse a la familia a la espalda poniéndose a vender enciclopedias, el papel de la mujer en la sociedad parece haber tomado cierta mayor trascendencia: Del ya tiene un interés cultural por encima del asociado a lo necesario para la subsistencia.
Ahí surge el tono autobiográfico de la narración. Un tono que, medio siglo tras la publicación de la novela, suena algo añejo y desfasado. He de decir que por fortuna, porque el escenario físico y social se ha esfumado en su estructura principal. No sé decir exactamente por qué, pero parece que esa situación ya no pueda darse. Por la evolución de la sociedad, porque el acceso a la tecnología lo ha cambiado todo, por lo que sea. Pero se hace difícil ponerse en la piel de Del e imaginar eso en el presente. No digo que ello impida valorar la novela o ponerle pegas. Digo que es una novela de corte clásico, con influencias muy definidas y con una intención bastante directa, desde el título: poner en evidencia la enorme diferencia entre los roles sociales que se definían en los años 40 en función de género, y hacerlo de forma crítica, aunque ello entrañe buenas maneras y una cierta amabilidad que hoy nos suena demasiado tímida.
También de Alice Munro en ULAD: Aquí