viernes, 13 de febrero de 2026

Reseña + Entrevista: So Little Seen, de Jared Roberts

Idioma original: Inglés
Año de publicación: 2025
Valoración: Recomendable (aunque no para todo el mundo)

So Little Seen es la segunda colección recopilatoria de la ficción de Jared Roberts. Junto a The Machine Stories, aglutina todas las historias que el autor publicó en línea entre 2016 y 2024. También incluye un final distinto al original para "My Sexy New Neighbor", y la inédita "Hypergraphia".

Huelga decir que esta antología me ha embelesado. A fin de cuentas, Roberts, uno de los escritores de creepypastas más aclamados de NoSleep, es quizá mi favorito, dada su indiscutible originalidad a la hora de abordar el género de terror mezclándolo con elementos propios del weird, la ciencia ficción y el absurdo.

Ya lo he dicho en otras ocasiones, pero de Roberts me fascina su pasmosa capacidad para plantear misterios tan intrigantes como irresolubles, amontonar detalles extraños que acaban construyendo su propia lógica interna, erigir atmósferas asfixiantes y subvbertir elementos apararentemente ridículos hasta volverlos particularmente siniestros.

Asimismo, conecto muchísimo con la fijación del autor por temas como la memoria, la obsesión y la liminalidad. Las veinticuatro historias que incluye So Little Seen ejemplifican a la perfección todas las cualidades literarias y fijaciones temáticas que acabo de mencionar. 

Unas cuantas de estas historias ya las conocía, pues o bien las leí en la cuenta de Reddit de Roberts, o bien las escuché locutadas por algún youtuber especializado en creepypastas; otras estoy casi seguro de que no las había degustado antes, así que han supuesto un fascinante descubrimiento.

Todas son, por lo general, muy buenas. Incluso las que, a mi juicio, carecen de la profundidad u originalidad del resto, o las que no acaban de exprimir al máximo su potencial, dejan pese a todo un regusto de lo más satisfactorio. Y no voy a negar que unas pocas son obras maestras de la literatura de lo extraño.

Sí, sé que lo de obras maestras de la literatura de lo extraño es una valoración muy fervorosa. Pero, sinceramente, no creo estar pecando de entusiasta al hacerla. "My Dad Finally Told Me What Happened That Day", por ejemplo, es una magnífica novela corta siniestra, desconcertante e intensa, que exhuda personalidad autoral y que, por supuesto, gira en torno a lo insólito.

En torno a lo insólito giran también el resto de historias de So Little Seen. Cito a continuación algunas de mis favoritas: "Esther" (originalmente titulada "Three Visits To A Hidden Tribe"), un ejercicio cuya vocación abstracta no demerita lo más mínimo su núcleo terrorífico; "My Sexy New Neighbor", cuyo planteamiento juguetón es una mera excusa para desarrollar la estética de Roberts; "How To Lose Friends And Scare People", capaz de transmitir de una forma muy particular la desgarradora sensación que provoca que las amistades tempranas se distancien; o "My Paralyzed Friend", que consigue que un hombre empuñando un embudo metálico asuste más que un asesino blandiendo un hacha ensangrentada.

Aprovecho para comentar que algunas historias de So Little Seen, si bien mantienen la impronta de Roberts, se alejan de su estilo más reconocible. "The Street Where No-One Was Meant To Be" tiende a lo onírico y febril, "Amen" es un cuento de terror algo lineal y convencional (al menos para los estándares del autor, claro), y "Gray's Mill", "The Special Dance" y "The Snowman" cambian la narración en primera persona por la tercera (y quizá por ello presentan una factura de corte poético).

En resumen, poco puedo criticar de So Little Seen. Y es que, pese a ser un volumen autoeditado, sólo tiene un puñado de erratas y gazapos; su cubierta, si bien no me entusiasma, no recurre a la inteligencia artificial, al contrario que la de The Machine Stories; y de las historias que contiene, apenas reprocharía a "Building Across The Street" una ejecución apresurada que desmerece una premisa y planteamiento muy potentes, a "The Missing Year" que, aunque deliberadamente desconyuntada, no logra establecer una lógica interna dentro de su hermetismo (lo cual sí que logran tantas otras obras de Roberts), o a "A Stranger Is Just A Friend You Haven't Met Yet" el antojarse superficial e insuficiente.


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A continuación adjuntamos un pequeño cuestionario que Roberts ha respondido con suma amabilidad:

ULAD: ¡Cuánto tiempo, Jared! Según he leído, llegaste a publicar algo en Eraserhead Press, la editorial consagrada al género bizarro. ¿Qué publicaste en particular? No he sido capaz de encontrar nada al respecto.

J.R.: ¡Hola, Oriol! Esto no es del todo cierto. Tuve la oportunidad de hacerlo, pero no la tomé, porque la editorial quiere que los nuevos autores participen activamente en la comunidad destinada al bizarro, y eso no me acababa de convencer. Hoy en día me alegra mi reticencia, porque creo que el bizarro no es el género en el que me desenvuelvo mejor. Entonces estaba simplemente atravesando una fase.

ULAD: El 16 de febrero de 2025, el popular podcast llamado CreepCast leyó y comentó una de tus mejores historias, "The Hidden Webpage". ¿Viste ese episodio? ¿Qué te pareció la opinión de MeatCanyon y Wendigoon? ¿Notaste un aumento de lectores atribuible a aparecer en una plataforma de semejante visibilidad?

J.R.:  Vi el podcast por encima. Sobre todo paré atención a los comentarios entre historias y las bromas. Me gustó que MeatCanyon y Wendigoon se involucraran con la historia. Eso es lo que me encanta, ver a la gente tomarse el tiempo para pensar de verdad en mis historias y conectar con ellas. Tuvieron ideas interesantes. 

La atención de CreepCast dejó un regusto agridulce. Al principio, conseguí unas cuantas ventas de libros, y algunas personas se pusieron en contacto conmigo. Asimismo, a muchos oyentes no les gustó la historia y sintieron la necesidad de expresarlo en reseñas en Goodreads. Pero reseñaron el libro completo solo por una historia. Una historia que no leyeron, que solo escucharon en una narración entrecortada. En cualquier caso, después de una semana, el interés pareció esfumarse.

ULAD: CreepCast también dedicó un episodio, el 8 feb 2026, a "My Sexy New Neighbor", una historia a la que, según he podido averiguar, le tienes mucho cariño. ¿Qué te pareció la opinión de MeatCanyon?

J.R.: Mmm. La historia siempre fue criticada en NoSleep por no tener final. Así que escribí uno nuevo que, en mi opinión, concluía las cosas. Pero lo escribí desde mi estilo e intereses actuales. Al público le pareció muy chocante este cambio, por lo que pude ver. 

El público estadounidense también reacciona negativamente a la sexualidad en las historias. Es muy extraño. A la derecha, están los conservadores, que fingen odiar el sexo porque va en contra de los valores familiares. A la izquierda, están los que se lamentan y tienen que odiar el sexo porque objetiviza e impone roles de género. Entre medias, hay un puñado de personas normales que aceptan el sexo. Yo no cuento, ya que soy de Canadá. Como europeo, ¿qué opinas tú?

ULAD: NoSleep es conocido por imponer ciertos rasgos a la literatura que cobija. Exige narraciones en primera persona, cuya presencia online esté justificada y con las que tanto autores como lectores sean capaces de inmergirse como si fueran reales. Tú, como autor de la plataforma, sueles respetar estas normas. ¿Crees que son hasta cierto punto restrictivas, o en tu caso benefician a tus historias?

J.R.: La regla más restrictiva es hacer pasar las historias como reales, aunque nunca tuve problemas con ella. De hecho, admiro a los escritores de OuLiPo, pues se imponían restricciones. 

Con la primera y la tercera persona se puede lograr prácticamente lo mismo si sabes lo que haces. Aunque siempre hay trucos. Por ejemplo, muchas de mis obras usaban historias dentro de la historia para tener una narración en tercera persona. El formato creepypasta, en general, se beneficia de parecer menos un relato y más un testimonio. Ofrece mucha flexibilidad con el lenguaje.

ULAD: De vez en cuando, tus historias no se amoldan a los requisitos de NoSleep. En So Little Seen hay unas cuantas de estas. "Gray's Mill", "The Special Dance" o "The Snowman", por ejemplo, ostentan una narración en tercera persona. Si bien te veo muy solvente al abordarlas, ¿te cuesta más plantear este tipo de ficciones, quizá por falta de costumbre?

J.R.: Creo que sí. Tengo que ser mucho más deliberado, pues hay menos libertad para cambiar repentinamente los tiempos verbales o tomarse otras licencias gramaticales. Sin embargo, en estas historias puedo ser más preciso. Cualquier sentimiento inquietante reside en la realidad objetiva y menos en la respuesta emocional a ella. ¿Tiene sentido esto que acabo de decir?

ULAD: Tienes un don para volver siniestros elementos que son ridículos. En So Little Seen, por ejemplo, logras exprimir las posibilidades terroríficas de un Keanu Reeves en silla de ruedas, de las películas de Dune o Home Alone, del zumo en tetrabrik o de un embudo metálico. ¿Cómo haces que estas cosas, aparentemente banales e infoensivas, den tanto mal rollo?

J.R.: No estoy seguro de que haya una única respuesta, pues es diferente en cada caso. Si fantaseo con algo y me da escalofríos, lo uso. La cinta de Dune es inquietante por la obsesiva creencia que los padres depositan en ella. A veces me inquietan esa clase de creencias, extrañas pero profundamente arraigadas. En la historia de Home Alone, era menos la creencia y más la relación de esta persona con un objeto realmente inocente. Otras cosas, como por ejemplo el cuenco en "Sunburn", implico que no son lo que parecen.

ULAD: Las máquinas son una de tus obsesiones. Máquinas complejas, demasiado como para que entendamos cómo funcionan, para qué sirven y qué clase de impacto tienen en nosotros, en el mundo o en la realidad misma. También te fascinan, creo, los deepfakes, porque los protagonistas de tus historias a menudo se ven a sí mismos en vídeos que no se corresponden a sus memorias. ¿En la vida real te asustan las másquinas y la IA?

J.R.: Es complicado de explicar. Disfruto muchísimo jugando con la IA. Sin embargo, me preocupa profundamente lo que nos estamos haciendo al emplearla. Aunque es ingenuo pensar que prescindiremos de ella. No es posible. Porque si Estados Unidos actúa éticamente y se detiene, Rusia dominará. Si Rusia se detiene, China dominará, etc... La decisión ya está tomada. Estamos atrapados en un tobogán horrible e incluso si intentamos detenernos, un hombre gordo en traje de baño se precipita hacia nosotros. Está por verse si al final está la perdición o el paraíso.

Como humanos, dependemos de la tecnología que creamos para resolver los problemas que ésta conlleva. Con suerte, la IA podrá descubrir cómo crear centros de datos limpios, curar el cáncer y resolver la creciente brecha del desequilibrio de la riqueza. Eso sí, no quiero ver series de televisión hechas con IA las 24 horas del día, los 7 días de la semana, en Netflix. El arte está hecho para ser una experiencia compartida. Si no puedes hablar de ello con alguien, es como si no lo hubieras experimentado.

ULAD: Por lo que he leído en otras entrevistas que te han hecho, tu madre siempre ha estado a tu lado. Sin embargo, me parece que en tu ficción prevalece más la figura paterna que la materna. En varias de tus historias, de hecho, retratas al padre positivamente, aunque sin idealizarlo, pues trata de proteger a su hijo o hijos de algún mal incierto que acecha desde su propia infancia, y en ocasiones incluso desaparece misteriosamente, dejando devastada a su familia.

J.R.: Nunca conocí a mi padre, ni tuve ninguna figura paterna en mi vida, al contrario que la mayoría de mis amigos. Supongo que lo compenso un poco con mis historias, o imagino cómo sería. 

Tuve la oportunidad de ser padre de acogida durante un mes. Me gustaba prepararle a la pequeña una taza de leche tibia antes de dormir y sentarme con ella mientras la tomaba. Era un momento tranquilo en el que podía hablar conmigo de cualquier cosa. Lloré cuando los niños se fueron. Aun así, todavía puedo verlos a veces, y les dejo pasar los fines de semana aquí. Ser padre es algo maravilloso. Tener uno también puede serlo, supongo.


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