sábado, 28 de mayo de 2011

Franz Hessel: Romance en París


Idioma original: alemán
Título original: Pariser Romanze. Papiere eines Verschollenen
Año de publicación: 1920
Valoración: Recomendable


Estamos en el año 1912 y París desborda actividad: es el paraíso de artistas, bohemios, escritores, mujeres deshinibidas y hombres burgueses. Todos encuentran su lugar en una ciudad como ésta, abierta a cualquiera que quiera adentrarse en ella y, como asegura su protagonista, "la más carnal de todas". A este efervescente lugar ha llegado Lotte, una joven alemana que necesita mejorar su francés (y que desea, sobre todo, "conocer el verdadero París"). Para ello, le presentan al protagonista de Romance en París, un enigmático joven que la guiará por la ciudad y que acabará enamorándose de ella.

Narrada en forma de carta que el protagonista escribe desde la contienda (tres años después de que ocurran los hechos, en plena Guerra Mundial), este libro cuenta su proceso de enamoramiento y la conciencia (¿equivocada?) de que Lotte nunca podrá ser suya. Narrada de forma pausada, muy poética en muchas ocasiones, nos introduce en una vida en la que la fascinación por la joven alemana es lo único tangible y donde todo lo demás se desdibuja y se pierde.

Pero, además de una novela interesante, este libro es algo más. Habla de juventud, de sueños... y hay quien lo ha visto como el origen del triángulo amoroso narrado en Jules et Jim. Romance en París sería, por tanto, el comienzo de una historia de amor donde Hessel le habla a Roché de Lotte, sin saber que él también acabará enamorándose de ella.

viernes, 27 de mayo de 2011

Slavoj Zizek: El frágil absoluto

Idioma original: inglés
Título original: 2000
Fecha de publicación: The fragile absolute or, Why is the Christian legacy worth fighting for?
Valoración: recomendable

Hace más o menos diez años, sucedió algo curioso en el panorama de la filosofía contemporánea. En el ala, digamos, más radical y crítica del pensamiento actual, heredera de toda la (heterogénea) línea que va desde Marx a Derrida, pasando por Nietzsche, Lacan o Foucault, se dio una recuperación de temas cristianos tradicionales o, más aún, una defensa de la tradición cristiana misma. Alain Badiou publicó en 1998 San Pablo o la fundación del universalismo, en el que analiza toda la carga política del credo cristiano en su primera formulación coherente, la paulina. Dos años después aparecía El tiempo que resta, de Giorgio Agamben, con el subtítulo: Comentario a la Carta a los Romanos; todo el libro, por tanto, explícitamente dedicado a desentrañar las oscuras expresiones del que es quizá el escrito más relevante de San Pablo para la tradición exegética. Pues bien, ese mismo año publicó Zizek el libro del que hablamos hoy. Su subtítulo es también muy revelador: ¿Por qué merece la pena luchar por el legado cristiano?

Todos estos ensayos tienen un espíritu común, que consiste en reivindicar lo que la fe cristiana tiene de revolucionario, de subversivo, en sus planteamientos originales, para no abandonar ese legado (como había venido haciendo en gran parte el pensamiento de izquierdas) a una interpretación conservadora que lo neutralice. Algo interesante en los tres casos es que los autores no comparten la extendida ilusión que distingue el "cristianismo bueno" del propio Jesús de Nazaret y el "cristianismo malo" de sus seguidores, que sistematizaron el mensaje original en reglas, ritos e instituciones. Nietzsche, por ejemplo, alababa la figura histórica de Jesús y echaba pestes contra San Pablo, el "inventor" de la Iglesia cristiana. En el caso de estos autores sucede al revés: es a la interpretación de Pablo, precisamente, a la que atribuyen la mayor eficacia crítica.

Dicho esto, que Zizek deja claro desde el mismo prólogo a su libro, lo cierto es que en este caso hay que esperar bastante para que se vea por qué vía concreta va a rescatarse esta tradición paulina a la que me refiero. Hasta bien pasada la mitad del ensayo no empieza a contraponerse, por ejemplo, el exigente principio de caridad cristiana (el agápe de Pablo) a un cierto clima de tolerancia liberal, multicultural y New Age que irrita profundamente a Zizek. Tiene cierta miga cómo analiza la actual omnipresencia de los Derechos Humanos como una invitación a transgredir las normas del Decálogo: el derecho a la búsqueda de la felicidad a través de la propiedad privada como derecho a robar, el derecho a la libre expresión como derecho a mentir, el derecho a la intimidad como derecho al adulterio, etc. Según Zizek se percibiría aquí el vínculo entre la ley explícita y el deseo de transgredirla, cristalizado en lo que denomina un "suplemente fantasmal obsceno". La caridad cristiana trataría precisamente de romper ese vínculo.

El tono de Zizek es entretenido, mezclando todo tipo de referencias eruditas con ejemplos del cine comercial o, sin más, anécdotas y chistes. Ahora bien, las referencias eruditas giran casi en todo momento en torno a la obra de Lacan, de tal modo que se hace complicado seguir el discurso si no se conoce aquélla. Los abundantes destellos de genialidad, asegurados con Zizek, no acaban de impedir la impresión de que en sus manos las categorías de Lacan sirven prácticamente para justificar cualquier cosa. Uno acaba el libro con la sensación de haber asistido a una sesión de fuegos artificiales. Y ya se sabe que el humo se lo lleva el viento.

Otras obras de Zizek en ULAD: Arte, ideologia y capitalismo, Sobre la violencia, En defensa de la intolerancia, Problemas en el paraíso

jueves, 26 de mayo de 2011

Andrzej Sapkowski: El último deseo y La espada del destino


Título original: Ostatnie Zyczenie
Idioma original: polaco
Fecha de publicación: 1993
valoración: muy recomendable

Intentando convencer a un amigo para que leyese Canción de hielo y fuego, me habló sobre otra saga que estaba haciendo furor y de la que yo ¡no tenía ni idea! En los foros la suelen contraponer a Canción de hielo y fuego, existiendo encendidos debates entre defensores de una y de otra. Bueno, pues todo esto despertó mi curiosidad y me puse a leer el último deseo. ¡Pero qué descubrimiento!Gracias de nuevo a quién me hablo de ella.

Se trata de una saga de siete libros cuyo personaje principal es un brujo, Geralt de Rivia. Y no, no se trata de fantasía a la usanza, sino de un nuevo punto de vista que hace que esté y no esté dentro del género. Por supuesto que tenemos dragones, seres y monstruos legendarios,elfos, hechiceros y demás elementos básicos de un buen libro de su género. Pero hay algo que lo diferencia. Y es su ironía, su análisis profundo de personajes y situaciones...en fin, es el propio cinismo de Geralt el que lleva al lector a reflexiones que se suponen de otros géneros. Psicología compleja y diálogos espesos que te llevan tanto a la risa como a la tristeza, y todo cubierto por la tradición eslava.

El autor, Sapkowsky, polaco, ha conseguido reavivar la literatura nacional haciéndose realmente popular. Tan sólo el hecho de que tardara mucho en publicar en Estados Unidos ha retrasado su aparición en los mercados. Sin embargo, antes de eso, fue extendiéndose por Europa poco a poco, gracias al boca a boca de sus seguidores.

Los libros de la saga que reseñamos, los dos primeros, son una introducción a las novelas que le siguen, pues estos se tratan más bien de una serie de relatos cortos que nos van dando a conocer Ǵeralt y a los personajes que le acompañarán en el resto de la saga. Al ser relatos cortos Sapkowski se permite ciertas licencias que ayudan a engancharse aún más a esta serie. Así, elige algunos de los cuentos tradicionales, como Blancanieves o La Bella y la Bestia, para darles la vuelta y mostrarnos otro punto de vista, generalmente tronchante pero con ese fondo eslavo que lo hace irónico, serio y crítico al mismo tempo.

Sí, el contenido resulta bastante crítico con los prejuicios, los absolutos y el maniqueísmo de la sociedad. En el mundo de este brujo la sociedad está cambiando, dando prioridad a intereses que antes no la tenían. El ser humano ha ido conquistando todos los parajes de la tierra, expulsando a sus primeros pobladores, haciendo que estos opten por rebelarse o por adaptarse. El dinero y la muerte suelen ser las primeras soluciones a las que recurren y esperan que un brujo cumpla con ese cometido. Pero no es así. Antiguas creencias y códigos le enfrentan a esos cambios que destruyen la bondad y la sensatez humanas. Geralt es un héroe que, sin embargo, también sucumbe, como humano, a los mismos errores que el resto...

En fin, que vale la pena introducirse en esta fantasía heroica, cínica y profunda.

miércoles, 25 de mayo de 2011

El papel del escritor y de la literatura en la sociedad

Aunque esto es un pensamiento que ya me rondaba la cabeza desde antes de esta semana, creo que esta última semana ha terminado de confirmarse, viendo cómo en el timeline de la lista de "tuiteros literarios" (editores, blogueros, algunos pocos escritores) apenas se hacía mención a los acontecimientosde la Acampada de Sol, Democracia Real Ya o como quiera llamarse. Y este pensamiento, ahora confirmado, es el de que la literatura, o mejor dicho los escritores, han perdido (inevitablemente) o renunciado (voluntariamente) al papel de referentes culturales y sociales de que disfrutaron en otros momentos históricos, en España y fuera de España. O dicho de otra manera: los escritores han dejado de ser intelectuales, en el sentido amplio del término, para convertirse en productores de libros, profesionales de la redacción de novelas, cuentos y poemas.

No creo que sea necesario irse muy lejos para ver que no siempre ha sido así. En Francia, Sartre, Camus o Simone de Beauvoir fueron referentes intelectuales insoslayables; en España, antes y durante la Guerra Civil los escritores estuvieron al frente y en el frente, poniendo voz a los que no la tenían y creando himnos de combate para las trincheras. Yéndonos algo más atrás, durante el siglo XIX la literatura era considerada como una de las herramientas fundamentales de la tarea nacionalizadora (y civilizadora), y los poetas eran muy conscientes de ello. Incluso hoy, tengo la impresión de que en otros países tienen una mayor consideración, y su opinión se busca y se escucha ante cualquier acontecimiento o noticia significativa.

Ahora, miremos a España en el siglo XXI, y pensemos en las grandes movilizaciones sociales recientes: el "No a la guerra", el "Nunca Mais", la lucha contra el terrorismo, el 15-M que todavía tiene a miles de jóvenes en las plazas. Salvo en el último caso, en el que José Luis Sampedro, prologuista del libro de Hessel ¡Indignaos! ha actuado como voz de la conciencia del movimiento, en los demás resulta casi imposible encontrar un referente intelectual, un escritor o un filósofo que sirva como cabeza visible. En cambio, a quienes vemos es a la gente del cine: a Almodóvar, a los Bardem, a Willy Toledo. Ahora, salvo determinados escritores-opinadores, como Juan José Millás, Maruja Torres o Juan Manuel de Prada, la gran mayoría (o eso me parece a mí) se dedican a escribir como si el mundo no existiera.

Planteo por lo tanto dos preguntas: ¿es esto bueno, malo o inevitable?; y ¿es esto culpa (si puede hablarse de culpa) de los escritores, que prefieren no meterse en política para no perder lectores, o de la sociedad, a la que ya no interesa lo que los escritores tienen que decir? Yo tengo mi opinión al respecto, pero prefiero dejar las preguntas abiertas, por si alguno de nuestros lectores quiere dar su versión de los hechos.

martes, 24 de mayo de 2011

Matías Candeira: Antes de las jirafas

Idioma original: español
Fecha de publicación: 2011
Valoración: Recomendable

Hablamos hoy de uno de esos jóvenes cuentistas españoles que están tan en boga actualmente gracias al renacimiento de un género que durante demasiado tiempo ha sido infravalorado por buena parte de la crítica y de los lectores. Y es que no todo el mundo sabe apreciar las numerosas virtudes del relato, que cuando se trata de una obra redonda y lograda, posee una magia y un atractivo diferentes a los del género mayor que es la novela.

Un buen cuento es una pequeña píldora de ingenio e intensidad que en poco espacio deja al lector una grata sensación diferente a la que queda tras haber leído una novela de calidad.

La pregunta es: ¿Cuándo nos encontramos antes un buen cuento? Desde luego, soy de los que piensan que los dieciséis que incluye Antes de las jirafas, el segundo libro de relatos del joven (Madrid, 1984) Matías Candeira, lo son. Y la mayor virtud de este autor que cuenta con la admiración de Mario Vargas Llosa y cuyos trabajos han sido reconocidos en prestigiosos certámenes literarios, es que no se parece a ningún otro escritor nacional.

A lo largo de las páginas de este libro nos encontramos con una amalgama de monstruos de todas las clases y condiciones envueltos en tramas kafkianas, surrealistas o incluso desternillantes. Así, leemos qué se le pasa por la cabeza a un enemigo de Spiderman, qué planes tiene un asesino de Baltimore, lo que le ocurre continuamente a un peculiar viajero temporal o cómo un padre horroroso y su confuso hijo se dedican a secuestrar y a asesinar a todo aquél que se meta a fisgonerar en sus propiedades, y todo ello sin tener la sensación de que nos están tomando el pelo.

El estilo de Candeira es único no por inédito, sino por el híbrido que supone. Sólo la pluma de un escritor talentoso puede producir tantas curiosas piezas mezclando sin complejos texturas cinematográficas y existencialistas con líneas argumentales más propias de un cómic o de una novela de terror estilo Stephen King.

Recomiendo pues este su segundo libro. El primero, La soledad de los ventrílocuos, fue también un éxito.

Edita la siempre original y amiga de los jóvenes escritores Páginas de espuma.

lunes, 23 de mayo de 2011

Sofi Oksanen: Purga


Idioma original: finlandés
Título original: Puhdistus
Año de publicación: 2008
Valoración: Recomendable



Zara es una joven rusa que, presa del sueño de tener una vida mejor en occidente, acaba siendo víctima del tráfico de mujeres. Tras pasar más tiempo prostituyéndose del que es capaz de recordar, consigue escapar de sus "dueños" y llegar a una zona casi despoblada de Estonia, donde busca refugio en casa de Aliide Truu, que la acoge (en un principio) casi a regañadientes. Lo que comienza como una relación tensa y llena de enigmas se irá suavizando a medida que pasan los días y las dos mujeres comparten los sufrimientos vividos en el pasado.

Purga es una de esas obras a las que precede una gran fama antes de ser publicadas en nuestro país. No en vano ha ganado los premios de literatura más importantes de Finlandia e, incluso, el Premio de Literatura del Consejo Nórdico, además de ser considerado el libro revelación en Francia el pasado año. Pero lo malo de tanta buena referencia es que, a veces, el lector acaba esperando algo tan bueno, tan bueno, que al final se queda con una sensación de "pues no era para tanto".

Aunque esperaba algo mejor, no puedo negar que Purga es una novela bien escrita que cuenta una buena historia. Oksanen acerca al lector al mundo de la explotación de mujeres y le hace partícipe de la más reciente historia de Estonia (pues está ambientada en 1992, poco después de que dicha república recuperara su independencia), pero también –y sobre todo– le cuenta la historia de dos hermanas, donde los celos, la envidia y el miedo acabarán por destrozar su relación y por traer terribles consecuencias a sus descendientes. A pesar de que lo que más llama la atención sea la historia del país (y, en concreto, de la región donde viven los protagonistas) y la trayectoria vital de Zara, al final resulta que ambas son meros adornos (o reflejos, que también) de una tragedia más profunda, que Oksanen se encarga de desgranar a medida que avanza la narración.

No creo que este libro vaya a cambiar la vida de nadie, pero sin duda es una buena obra, especialmente por las múltiples lecturas que ofrece. Pero de ellas ya no puedo hablar. Tendréis que descubrirlas.

domingo, 22 de mayo de 2011

George Orwell: Rebelión en la granja

Idioma original: inglés
Título original: Animal farm
Año de publicación: 1947
Valoración: Imprescindible

Que conste que esto no ha sido premeditado: que cuando me compré en la librería de un aeropuerto la edición de Penguin de Animal Farm todavía no había empezado la revuelta de los "indignados" (o por lo menos, yo no me había enterado), y que probablemente la habría reseñado igual, tarde o temprano. Pero ya que todo ha cuadrado así, pues bien cuadrado está: porque la fábula alegórica de Orwell tiene la virtud de multiplicar sus significados y sus implicaciones, y también ahora, sesenta años más tarde, puede tener algo que enseñarnos.

En su contexto de publicación original, Rebelión en la granja (que algunos confunden con una obra infantil, porque está protagonizada por animalitos) era una ácida denuncia de un totalitarismo concreto: el stalinismo soviético, derivación malsana de una revolución socialista cargada inicialmente de ideales y promesas. Personajes y acontecimientos históricos concretos, como Lenin, Trotski o Stalin, son fácilmente reconocibles detrás de su traslúcida máscara porcina. También tienen evidente paralelismo con la historia de la URSS el modo en que los cerdos se apropian de la rebelión en su propio beneficio; manipulan la historia y la transforman en propaganda; esclavizan a aquellos mismos a los que decían estar liberando; y terminan convertidos en aquello contra lo que decían estar luchando.

En su momento, la novela tuvo graves problemas para ser publicada. No hay que olvidar que en 1947 la URSS era un valioso y poderoso aliado de la Inglaterra de Churchill, y que por tanto en esa época cualquier crítica al régimen soviético era censurada o castigada. Fue esa ausencia de crítica ante las atrocidades del totalitarismo, unida a su propia experiencia cuando luchaba en el frente del Ebro durante la Guerra Civil Española, lo que llevó a Orwell a escribir la obra.

Pero, como ya hemos dicho, el género alegórico elegido (muy al estilo de Los viajes de Gulliver de J. Swift, otra obra que parece infantil pero no lo es) permite que sea aplicable a cualquiera de los muchos ejemplos en los que una revolución inicialmente utópica se ve pervertida por los intereses particulares y el fanatismo ideológico: cuando del "todos los animales son iguales" se pasa al "pero algunos son más iguales que otros". Casi todas las actitudes posibles ante un régimen totalitario como este están representadas en la obra: la de quienes se unen al poder y contribuyen a mantenerlo e imponerlo (los perros, el cerdo Squealer); los que aceptan pasiva y dócilmente las consignas del poder (las ovejas); los que siguen creyendo en la revolución mucho tiempo después de que esta haya sido traicionada (el caballo Boxer); o los que se oponen al poder y son castigados por ellos (Snowball).

Con una admirable simplicidad de estructura y estilo, Orwell consiguió crear una obra universal: una denuncia implacable de los excesos del poder y de los peligros del totalitarismo. Nunca está de más leerla, por si acaso. Para recordar ciertas cosas.


También de Orwell en UnLibroAlDía: 1984, El camino de Wigan Pier, Homenaje a Cataluña