lunes, 7 de febrero de 2011

Dulce Chacón: La voz dormida

Idioma original: español
Fecha de publicación: 2002
Valoración: Muy recomendable

La voz dormida relata la historia de un grupo de mujeres presas en la madrileña cárcel de Las Ventas. Elvira, Reme, Hortensia... y tantas otras matan las horas, mientras esperan recibir la visita de algún familiar para romper la rutina tediosa de la cárcel, sin saber nunca si el día que viven va a ser el último, si se conmutarán sus penas de muerte por cadena perpetua o si se reducirán los años de su condena. ¿Por qué están en prisión? Porque son republicanas, anarquistas o guerrilleras. Porque durante la guerra eligieron el bando de los perdedores y algunas se echaron al monte para continuar la lucha.

Mientras tanto, fuera de la cárcel observamos la vida de otros personajes: sus familiares, que viven la tragedia de tener a un ser querido en prisión. Asistimos a las horas que pasan en fila, en las puertas de Las Ventas, esperando a entrar al locutorio, una vez al año, para ver a una hermana, a una hija, a una esposa, a una nieta, a la que ni siquiera podrán tocar y, en ocasiones, ni siquiera llegarán a verla porque a alguna funcionaria se le antoja y tendrán que volverse a sus casas y no podrán volver hasta el año siguiente.

Pero en La voz dormida también asistimos a las vidas de esas funcionarias, encabezadas por la hermana María de los Serafines, una monja implacable, carente de cualquier tipo de sentimiento humano y de piedad hacia las reclusas.

Dulce Chacón nos ofrece una visión muchas veces olvidada de la represión franquista contra el bando republicano: la perspectiva de las mujeres. Mujeres que no se quedaron en la retaguardia, que optaron por la primera fila de la resistencia, que se lanzaron al monte como guerrilleras. Pero esta visión se enriquece sumándole todo el mundo que las rodea y su pasado, que aparece como una forma de evadirse de los muros de la prisión, para alejar a la muerte, siempre presente.

La voz dormida es una novela que atrapa al lector desde las primeras líneas y lo emociona en cada página. Una novela dura, en ocasiones, incluso muy dura, pero escrita con una ternura inmensa hacia las protagonistas, unas mujeres luchadoras a las que ni la cárcel logra amilanar.

domingo, 6 de febrero de 2011

José Emilio Pacheco: Las batallas en el desierto

Idioma original: español
Año de publicación: 1981
Valoración: Imprescindible

Qué cabrón, el José Emilio Pacheco este. Pero qué cabrón. Ha escrito la novela que a mí me gustaría escribir. O por lo menos, el tipo de novela que a mí me gustaría escribir. En apenas ochenta páginas (con letra grande) ha conseguido reunirlo todo: una historia de amor imposible; el retrato de un país cultural y económicamente invadido por otro; la hipocresía de la alta sociedad mexicana; la corrupción política que azota al país; el aprendizaje vital de un niño oprimido por los prejuicios de los adultos; y todo ello con un estilo que, sin dejar de ser poético, deslumbrante, es también claro y fluido, no interrumpiendo la narracíón sino enriqueciéndola.

Qué cabrón, el José Emilio este.

Y mira que la historia en sí no tiene casi nada: un chico, un chaval, mexicano, años 40, que se enamora perdidamente de la madre de un amigo (sí, el mismo material con el que El Canto del Loco hizo "La madre de José"); pero es que lo importante no es eso, sino todo el mundo que rodea a ese pequeño milagro amoroso, y que lo desbarata, lo vuelve sucio, lo reprime, lo culpabiliza, lo pudre. Un mundo obsceno en el que los poderosos pueden tener queridas y aceptar sobornos, enriquecerse ilícitamente y sobar a las criadas, siempre que mantengan una fachada de respetabilidad y se arrimen al árbol adecuado.

Y la historia de amor en sí, qué simple, qué bonita, qué lejos de otras idealizaciones o melodramas novelescos. "Querer a alguien no es pecado, el amor está bien, lo único demoniaco es el odio", dice el narrador, ya adulto, pero desde su conciencia y su consciencia infantil (que me recuerda a esa otra frase de Fortunata y Jacinta: "querer a quien se quiere no puede ser cosa mala"). Y las amistades, la política, los juegos, la economía, todo el México pos-revolucionario de la época de Miguel Alemán pasa por esa misma mirada, aturdida pero inteligente, del pequeño Carlos. "El pasado es un país extranjero", dice la cita de H.P. Hartley que encabeza el libro; y ese efecto de extrañeza íntima se refleja en todo el libro, hasta su final insinuantemente abierto.

Qué cabrón, el Pacheco este. ¿Y dices que encima es poeta, y de los buenos, y que ganó el Premio Cervantes en 2009? Qué cabrón. Pero qué cabrón.


También de Jose Emilio Pacheco en ULAD: Los trabajos del marEl principio del placer

sábado, 5 de febrero de 2011

Richard Yates: Las hermanas Grimes

Idioma original: inglés
Título original: The Easter Parade
Fecha de publicación: 1976
Valoración: Se deja leer

Hace como dos años el norteamericano Richard Yates se puso más de moda que nunca gracias a la adaptación al cine de la que puede ser su novela más popular: Revolutionary Road. En la película, protagonizada por dos buenos actores como son Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, se nos presentaba una trama a años luz de la almibarada historia de amor de Titanic: la dramática desintegración de lo que parece un matrimonio perfecto con dos hijas de ensueño que vive en un barrio de catálogo.

Y como casi todo el mundo puso por las nubes (además de al equipo técnico de la película), la propia historia, la obra de Richard Yates resucitó del relativo olvido en el que estaba sumida.

Pero pese a que los elogios a esta otra obra de Yates también son infinitos (en su contraportada la califican de sublime personajes tan de peso como Tennesse Williams), he decidido etiquetarla con un simple "Se deja leer" porque no me parece para tanto...Es que ni siquiera la considero recomendable.

Su título original es El desfile de Pascua, y, por una vez, he de darle la razón al que decidió cambiar el nombre que el creador de la obra eligió para su criatura.

En verdad, Las hermanas Grimes es un título mucho más adecuado que El desfile de Pascua ya que este segundo alude a un evento de la trama más bien poco trascendental. La verdadera savia de este libro la constituyen esas dos hermanas norteamericanas apellidadas Grimes, de clase media y pinta más o menos buena que, según nos deja Richard Yates bien claro desde el comienzo, están destinadas a ser infelices.

Pero lo que promete ser un sesudo y profundo análisis de las francamente tristes, casi amargas, vidas de las dos mujeres, queda en un simple y titubeante intento.

Se comienza el libro describiendo a las Grimes en su infancia y pubertad (la mayor, Sarah, castaña, bonita y más echada para adelante; Emily, la menor, es escuálida, rubia y tímida), a sus padres (una pobre mujer con delirios de grandeza y un periodista frustrado que se divorcian enseguida) y algunos episodios de estos años. Pero el problema es que Yates no profundiza en nada (y eso que algunas pinceladas prometen, como la preferencia descarada del señor Grimes por Sarah), y si ya desde el principio uno no ve a los personajes, mal andamos...

Y a medida que la trama avanza y las Grimes se hacen mujeres hechas y derechas, tampoco veo que el escritor logre cerrar y acabar las personalidades de las protagonistas. Sí que cuenta cosas sobre ellas, las elecciones que van tomando, pero en el caso de Emily, el tema de la credibilidad queda en entredicho: mientras que Sarah se casa con su primer novio serio, tiene hijos y se dedica a su familia, Emily, universitaria independiente, acumula amante tras amante como si de una coleccionista se tratara, ¡¡en los arcaicos años 50!! Las descripiciones sobre los entornos en los que se mueven las hermanas son más o menos acertadas, pero el "Todo" no posee la densidad que debe tener una obra redonda. Es difícil de explicar si no se ha leído el libro, pero cuando lo terminé me quedé con esta sensación: "Qué historia más triste, sí, pero, francamente, no me queda ningún poso de tristeza ni de lástima por las Grimes porque no me la he terminado de creer". Me explico más o menos, ¿no?

También podéis encontrar en ULAD una contrarreseña de este libro

viernes, 4 de febrero de 2011

Escritores en Twitter

Como en otros ámbitos, también en las "relaciones públicas" internet está contribuyendo a disminuir los intermediarios. El contacto entre escritores y público, hasta hace poco, estaba limitado a firmas de libros, ferias y otros eventos sociales o culturales organizados por editoriales, agentes o instituciones. Ahora, gracias a Twitter o (en menor medida) a facebook, los autores (como los cantantes, los directores de cine, los chefs, los futbolistas) tiene una ocasión única para entrar en contacto directo con su público, recibir sus opiniones, sus comentarios, sus elogios y sus críticas, y responder a ellas, si quieren.

Y sin embargo, da la impresión de que no son muchos los escritores consagrados que se han lanzado a aprovechar esta oportunidad. No desde luego en España, donde el escritor-twittero más destacado y activo es Arturo Pérez-Reverte (fue famosa la polémica provocada por sus tuits sobre la despedida del ministro Moratinos). En cambio, otros escritores que sí han utilizado internet como medio de promoción y contacto, como Espido Freire, Juan José Millás o Lucía Echebarría, se mantienen alejados del mundillo twitter, al menos por ahora.

Pero tampoco en el panorama internacional son mayoría los escritores twitteros: por ahora, hemos conseguido localizar a Margaret Atwood, Paulo Coelho, Anne Rice, Neil Gaiman, Alejandro Jodorowsky, Chuck Palahniuk o Bret Easton Ellis. J. K. Rowling, la autora de Harry Potter, tiene cuenta en twitter, pero desde hace año y medio solo la utiliza para confirmar que realmente se trata de ella, pero que ahora mismo no tiene tiempo de tuitear nada. Aquí hay otra lista más extensa de escritores en twitter, pero yo, sinceramente, no conozco casi a ninguno.

Entonces, ¿a qué se debe esta ausencia de escritores en twitter? Porque en otras áreas (humoristas, cantantes, actores) tengo la impresión de que está bastante más extendido. ¿Es que el mundo de las letras es especialmente refractario a las innovaciones tecnológicas? ¿Influye la edad de la mayoría de los escritores consagrados, ya talluditos? ¿Son los agentes quienes les desaconsejan este tipo de contacto directo? ¿Tienen los escritores miedo a la pérdida de tiempo que conlleva mantener una cuenta de twitter verdaderamente activa? ¿O es que los escritores se consideran demasiado importantes para mezclarse directamente con su público directamente y sin filtros?

¿Conocéis vosotros algún otro escritor, español o extranjero, que esté en Twitter?

jueves, 3 de febrero de 2011

Randi Hutter Epstein: ¿Cómo se sale de aquí?


Idioma original: inglés
Título original: Get Me Out
Año de publicación: 2010
Valoración: Está bien

No sé si ha sido fruto de la casualidad o una broma del destino, pero ahora que la mayoría de mis amigas se ha quedado embarazada (por primera o segunda vez), ha llegado a mis manos ¿Cómo se sale de aquí?, un ensayo centrado en el embarazo y el parto. No soy una experta en libros de esta temática, pero hasta ahora creía que este tipo de publicaciones consistían, básicamente, en textos dedicados a aconsejar a los futuros padres sobre lo que les esperaba durante el embarazo y después del parto. Y me equivoqué.

Este libro nos habla de embarazos y partos, sí, pero desde una perspectiva histórica. Nos cuenta en qué ha cambiado el ciudado a la mujer y al niño (y la labor / actitud del padre) durante los últimos siglos, las supersticiones que (por suerte) se han dejado atrás, las complicaciones médicas que han sido superadas... e incluso (y esto es lo más interesante) demuestra cómo la actitud social ante el el embarazo y muchos adelantos médicos reflejan el papel de la mujer en la sociedad.

Es ésta una obra interesante, fiel análisis de un mundo en constante evolución. La única pega que le pondría es que en ocasiones la autora da más explicaciones de las necesarias (que nadie piense mal; en ocasiones, la mujer se enrolla como una persiana), pero, en conjunto, el libro me parece curioso, interesante. Y no sólo dedicado a futuros padres.

miércoles, 2 de febrero de 2011

José Cardoso Pires: La república de los cuervos

Idioma original: portugués
Título original: A república dos corvos
Año de publicación: 1988
Valoración: Recomendable

Este es un libro que compré dos veces en dos días: la primera vez (en una librería de segunda mano) me lo robaron en plena Baixa de Lisboa, junto con la chamarra en la que lo había guardado; al día siguiente me fui a una librería y me lo volví a comprar, en una edición barata de bolsillo. Y por fin, a la segunda, pude leérmelo. Por cierto que, lamentablemente, y si no me equivoco, este libro aún no está traducido al español (¿alguien se anima?).

Hasta cierto punto, La república de los cuervos se relaciona con el género del "bestiario": libro compuesto por un conjunto de relatos protagonizados o narrados por animales (un género de origen medieval, pero muy desarrollado también en el siglo XX, y que en Hispanoamérica en concreto ha tenido ilustres cultivadores). En efecto, al igual que en Bichos, de Miguel Torga, los relatos de La república de los cuervos están protagonizados o narrados por animales, o cuando menos los animales ocupan un lugar central en la historia.

En "La república de los cuervos", Lisboa (y por metonimia, Portugal) se identifica con un cuervo que espía y critica la realidad; "La ascensión y caída de los cerdos voladores" se sitúa en un balneario en el que un juez retirado cree ver cerdos volando sobre el horizonte; "Las cucarachas", de origen explícitamente kafkiano, narra la historia de un ingeniero obsesionado con los insectos; en "Lulú", el animal correspondiente es un perro que asume todas las funciones de su dueño ausente (pero todas, todas); en "O pássaro das vozes", probablemente el relato más divertido del libro, un contable compra un extraño pájaro africano con una casi ilimitada capacidad mimética. En cambio "Dinosaurio excelentísimo" es el cuento más experimental del volumen, y confieso que casi me lo salté, por pereza.

En general no son un gran amante de este tipo de cuentos protagonizados por animales, ya sean fábulas o propiamente relatos; me suelen parecer bastante tontorrones, por mucho que el autor se esfuerce por darles profundidad u originalidad (y sin embargo, La oveja negra, de Monterroso, es uno de mis libros favoritos). En este caso, Cardoso Pires hace un esfuerzo notable por extraer símbolos o significaciones de los animales que protagonizan o condicionan las historias; y lo consigue a veces, sobre todo cuando opta por el realismo más que la sátira. Pero aun así, me sigue pareciendo un volumen de relatos bastante menor.

También de José Cardoso Pires: El delfín Historias de amorDe profundis. Vals lento

martes, 1 de febrero de 2011

Zoom: "Vuelva usted mañana" de Mariano José de Larra

Fecha de publicación: 1832
Idioma original: Español
Valoración: imprescindible

Esperad un momento, que tengo que descubrirme. Es que el dueño de tan rimbombante nombre, digno de un culebrón venezolano, es uno de mis escritores más admirados.

Don Mariano José es el más digno representante del romanticismo español, sección periodismo. Aunque también lo intentó con la poesía, la novela y el teatro, donde publicó con mayor o menos fortuna, son sus artículos periodísticos los que le han hecho pasar a la posteridad y los que le dieron fama en su tiempo.

Larra había recibido una educación liberal, comenzada en Francia, donde su padre tuvo que huir en concepto de «afrancesado» y la continuó posteriormente en España, cuando su padre gozó de la amnistía decretada por el Rey Felón y pasó a ser médico del infante Francisco de Paula, hermano de este monarca, célebre por ser el peor rey de la historia de España, lo que ya es decir.

A pesar de ello, comenzó a militar en las filas de los Voluntarios Realistas, fervientes absolutistas, aunque sus primeros escritos satíricos ya dejaron claro su ascendiente liberal y progresista. Larra criticó de una manera hiriente los usos y costumbres de la sociedad de su momento, con lo que no hizo muchos amigos. Su pluma mordaz no dejaba títere con cabeza en la España del Siglo XIX. Es conocida su habilidad para introducir crítica social dentro de artículos aparentemente costumbristas, como el que nos sirve como título de esta modesta reseña.

En él, Larra satiriza la burocracia indolente del país, la lentitud administrativa, la desidia de los cargos que deberían dirigirla, la ineficacia y pereza que envolvían y envuelven a la máquina estatal. Pero también la pereza que se contagia por toda la sociedad, al amparo de las peripecias que sufre Monsieur Delay, sufrido francés que le ha sido recomendado y que acabará cayendo una a una en todas las trampas de la administración. No parece que la cosa haya cambiado mucho.

Como buen romántico, Larra se suicidó joven. No creo que ningún certificado perdido haya tenido nada que ver.