lunes, 12 de junio de 2023

Colaboración: Melocotones helados, de Espido Freire

Idioma original: español

Año de publicación: 1999

Valoración: Está bien


Escritora controvertida, (nunca supe porqué, ¿quizá por sus apariciones televisivas?), Melocotones helados es, sin duda, la novela que la catapultó a la fama al ganar el prestigioso Premio Planeta; lo de prestigioso viene por la pasta gansa que le dan al ganador, puesto que salvo honrosas excepciones, un premio que ha ganado Lucía Etxebarría o Juan Antonio Vallejo-Nájera... para qué decir más.

En cuanto a la novela que nos ocupa, pues uno acaba con la sensación general de que Espido Freire escribe bien cuando puede, pero da unos extraños saltos en el tiempo a los que no le encuentro sentido; por otro lado, en algún momento de la novela se nos mete a profundizar en la vida de personajes totalmente secundarios hasta el momento. Por otro lado, a personajes que intuíamos más importantes los deja para el final o simplemente los omite, funcionando solo como figuras de fondo.

Por otro lado, hay un par de elementos “sobrenaturales” que le quitan totalmente la seriedad que podría tener un libro como este.

Me explico, empezamos con Elsa grande (hay una Elsa pequeña, e incluso una Elsita), que debe mudarse porque empieza a recibir extrañas llamadas, anónimos y amenazas. Para huir, se va a la casa del pueblo, con el abuelo y la tata (¿porqué tarda tanto en decirnos que la tata no es la abuela?). Y pun, ahí empieza un flashback del abuelo que nos deja con el culo temblando, muchísimo mas extenso que lo que llevamos de novela. De esta parte, solo comentar que no deja al abuelo en muy buen lugar y que hay un par de prostitutas llamadas Kodama, como la mujer de Borges (¿nos quieres decir algo, Espido?).

Supongo que de aquí viene también el título de la novela, puesto que a una de las prostitutas le encantan los melocotones helados, una receta que se ha perdido con el tiempo.

Cuando volvemos al “mundo real”, la autora se nos pone a contar la vida y milagros de los seres queridos de Elsa grande; nos habla de Rodrigo, su novio, que no pinta nada, de Blanca, su gran amiga, que al parecer está condenada a morir por un problema relacionado con comer mucho que tampoco nos cuenta, o pasa olímpicamente de hablarnos de sus padres.

Sí nos habla de su prima Elsa pequeña, con quien comparte apellidos (se llaman las dos igual, esto es clave en la novela).

Elsa pequeña monta un pifostio enorme (flashback para contárnoslo) que es lo que nos lleva a esta situación. Toda esta parte es, si no directamente increíble, al menos bastante fantasiosa.

¿Y qué nos queda por contar? Se nos da a entender que el misterio de Elsita estaba ligado de algún modo a los destinos de las otras dos Elsas, pero qué quieren que les diga, yo no me he enterado de cuándo ni cómo. Es más, se podría contar perfectamente la novela sin que ocurriera la parte de Elsita, pero ya se sabe, una buena historia lacrimógena con niños por medio vende mucho... Pura pornografía emocional.

Hay por ahí una repostería, un voyeur, un hermano acomplejado y poca cosa más. Es una novela no demasiado compleja.

Así pues, Espido Freire escribe muy bien, se nota que cuando escribió esto tenía talento y saber, no ocurre lo mismo con la novela en conjunto; se me antojó deslavazada.

Se habla muy bien de su debut, trataré de hacerme con él a ver qué tal.

Firmado: EPS

También de Espido Freire en ULADIrlanda, Donde siempre es octubre

4 comentarios:

beatrizrodriguezsoto dijo...

Leí esta novela hace tiempo y es, como tú dices, una novela más, nada para recordar.

EPS dijo...

Gracias por tu comentario Beatriz.

No me había dado cuenta de qué reseña más mala he hecho, "por otro lado"...

Anónimo dijo...

Yo leí hace ya un siglo el libro, qué barbaridad! A penas da empaque el libro como para recordar gran cosa. Recuerdo que había mucho a calzador, cosas puestas por poner, un pastiche en resumen. Pero que la escritora escribía bien, eso sin dudarlo. No he vuelto a leer nada más de ella. Quizá lo de controvertida venga porque hubo un momentillo que se diluía y de repente estaba en los saraos hablando de su bulimia. A la Luci Echeverria no la he leído siquiera, ahora ya no lo creo con ese comentario...

EPS dijo...

Gracias por el comentario Anónimo.

Si tienes un rato libre te recomiendo que indagues sobre plagios, autoplagios, cuentas falsas y demás de la gran Lucía Etxebarría, da para un buen libro, o al menos uno mejor que los suyos :)