lunes, 12 de diciembre de 2016

Andrea Camilleri: El movimiento del caballo

Idioma original: italiano
Título original: La mossa del cavallo
Año de publicación: 1999
Traducción: María Antonia Menini Pagès
Valoración: recomendable

Reconozcamos que hay que tener mucho valor o estar muy seguro de uno mismo como novelista para situar como protagonista e incluso héroe de una historia nada menos que a un... inspector de Hacienda, Sin duda, Andrea Camilleri no carece de ninguna de estas cualidades como escritor, además de atesorar otras bien conocidas; aún así, hay que admitir que como elección del héroe de la novela, ésta no deja de ser bastante peculiar (por supuesto, todo lo que he escrito hasta aquí no deja de deberse a un ánimo jocoso y bienintencionado... De paso aprovecho para enviar un respetuoso saludo al Cuerpo de Inspectores de Hacienda, a quienes tanto queremos y , sobre todo, debemos... ejem), Y eso que el argumento de la misma está basada en un hecho real, referido por Leopoldo Franchetti en 1876.

En esa misma época sitúa Camilleri la acción de su novela, cuando Giovanni Bovara toma posesión del cargo de inspector de molinos de la provincia de Montelusa (Agrigento en la realidad), a resultas del fallecimiento, en circunstancias sospechosamente truculentas, de sus dos predecesores. Bovara, aunque criado en Génova, es natural de la cercana -y más que familiar para los lectores de este autor- Vigàta (Porto Empedocle*), pero el hecho de haber pasado la mayor parte de su vida en el continente le hace desconocedor de las peculiaridades e idiosincrasia sicilianas. Esta dislocación es uno de los motores de la trama: Bovara, que incluso piensa en dialecto genovés, pretende cumplir con las obligaciones de su cargo, hacer respetar las normas y combatir el fraude, pero se encuentra con un sistema establecido para no pagar los impuestos o incluso llevarse parte del pastel, en el que participa  su propio superior, don Felice La Pergola -alias "El escarabajo pelotero"- o, por supuesto, el cacique local, don Cocò Afflitto (es interesante señalar que la palabra "mafia" no aparece en toda la novela; no hace falta).

El otro hilo argumental que hace avanzar la narración se refiere a otros elementos no exclusivamente sicilianos, pero en los que la "sicilianeidad" aporta un plus de sabrosura: relaciones sexuales no aprobadas por la Iglesia, adulterios a varias bandas, vendettas...  un enredo que gira en buena medida en torno al padre Carnazza, sacerdote poco proclive a respetar los mandamientos y a una de sus feligresas, la hermosa viuda Trisìna. Además, podemos encontrar algún que otro marido cornudo, alguna esposa que ídem, criadas desvergonzadas, comadres cotillas, parientes afrentados, policías corruptos, sicarios, jueces y hasta un fiscal piamontés... en fin, actores todos que van urdiendo la trama en la que queda atrapado Giovanni Bovara y de la que sólo podrá salir recurriendo a su "movimiento del caballo" particular.

Hay que señalar que, como suele suceder en muchas novelas de Camilleri, éste suele hacer gala de bastante desinhibición a la hora de narrar las escenas sexuales -vamos, que es un poco brutico...-; ahora bien, dudo que se pueda encontrar a otro escritor que resuelva estas situaciones con mayor solvencia e imaginación. Aún así, en general ésta no es una de las mejores novelas de Camilleri, pero sí es una de lo más entretenida y llena de esa socarronería característica del autor siciliano. También, como de costumbre, de grandes dosis de pesimismo, aunque en este caso el humor le sirva de paliativo. Que no es poco...

* Me he enterado que el nombre oficial de la localidad natal de Andrea Camilleri es, desde 2003, Porto Empedocle-Vigàta, como homenaje, además de al filósofo griego, a las novelas de este su célebre hijo (en las que, por otra parte, tampoco es que deje en el mejor lugar a su terruño, precisamente).  Aunque parezca una nueva usurpación por parte de la política de los logros literarios de un autor, la ironía de la situación me impulsa a aplaudir desde aquí tal decisión. ¡Que cunda el ejemplo!


Tropecientos libros más de Andrea Camilleri reseñados: aquí

5 comentarios:

El Puma dijo...

Hola, Juan!

Como ávido lector de todas las novelas y relatos protagonizadas por el Comisario Montalbano traducidas al español, debo confesar que he leído muy pocas obras de Camilleri sin el mencionado policía haciendo de las suyas, junto a Mimí Augello, Fazio, el inefable Catarella, su infumable jefe, Bonetti-Alderighi, o la deidad escandinava, Ingrid.

Tres o cuatro, decentes, bien escritas, pero sin ese condimento que hace únicas a las historias que transcurren en Vigata.

Tal vez algún día emprenda la tarea. Teniendo en cuenta que el maestro es un muy prolífico escritor, será colosal.

Juan G. B. dijo...

Hola, Puma:
Yo no he leído todas, pero muchas de las que no pertenecen a la serie de Montalbano también están ambientadas en Vigàta, sobre todo en el siglo XIX y durante la etapa fascista.
Por otro lado, tengo entendido que en Porto Empedocle muchos comercios, etc... llevan el nombre de Vigàta y que se puede ir a comer al restaurante donde va Montalbano, hay una estatua de éste, etc... Por eso digo que resulta un poco irónico, aunque también es una muestra más de que los italianos son más listos que el hambre para ciertas cosas (y eso no ocurre en todas partes).
Un saludo y como siempre, gracias por seguirnos y tus comentarios.

Anónimo dijo...

Cuales me recomiendan estas o las de Sciascia? Que diferencias hay entre ambas? Gracias.

Juan G. B. dijo...

Hola, anónimo.
Uff... es una pregunta difícil de responder, al menos para mí, que soy un gran admirador de ambos. Son dos autores que tiene mucho en común (para empezar, su origen siciliano) pero también muchas diferencias. Yo diría que Sciscia, además de ser un escritor más elegante, más clásico incluso, es un autor más profundo, más intelectual y provisto de una inmensa cultura que se trasladaba a sus libros (no digo que Camilleri no la tenga, pero se le nota menos). Por otro lado, aunque también trasluce en sus libros un gran escepticismo ante la sociedad y la política que conocía, creo que no tanto como en el caso de Camilleri, quizás porque empezó más joven a escribir -o a publicar- y además no dejó de intentar mejorar la sociedad en la que vivía , participando en política, en el debate público, etc...aunque saliese escaldado, como no podía ser de otra forma en la Italia y la Sicilia que le tocaron vivir.
Camilleri tiende mas al pesimismo y al "trazo grueso", si se quiere, pero también es un escritor dotado de una técnica literaria más rica e incluso "experimental". Lo que no quita para que sea un autor de lo más ameno y divertido.
Sinceramente, no puedo recomendar a uno por encima del otro. Yo empezaría por la novelas más "accesibles" de Sciascia ("El día de la lechuza", "A cada cual lo suyo", "El consejo de Egipto" ) o por sus cuentos y luego si te gusta, seguiría por el resto. De Camilleri, cualquier cosa es buena, aunque no te recomiendo empezar por "La captura de Macalé", que quizás es su novela más "destroyer".
Un saludo y gracias por hacer esta pregunta, que me ha encantado de responder, en la medida de mis posibilidades ; )

El Puma dijo...

Me atrevo a responder también a anónimo, ya que he leído toda la obra de Sciascia traducida al español.

Básicamente coincido con Juan: a priori, Sciascia es un escritor más profundo, con gran compromiso social y político, mientras que Camilleri es más divertido, más liviano, de lectura más fácil. Sin embargo, siempre subyace en sus novelas una crítica sutil a las instituciones (o a la ausencia de ellas) y a la hipocresía de una sociedad atravesada por la corrupción y el racismo.

Ambos son extremadamente disfrutables. Extraordinarios escritores, a mi juicio.

De Sciascia recomiendo fervorosamente "Puertas abiertas", "Todo modo", "El caballero y la muerte" o "Los tíos de Sicilia". De lo último publicado por Tusquets, me gustó mucho "El vino del estío".

De Camilleri, cualquier novela de Montalbano está por encima de la media.

Cualquiera sea el que elijas, no te defraudará!