jueves, 21 de marzo de 2013

Roberto Saviano: La belleza y el infierno


Idioma original: italiano
Título original: La bellezza e l'inferno. Scritti 2004/2009
Año de publicación: 2009

Valoración: Muy recomendable

Este volumen, que recopila materiales publicados en diversos medios, está dividido en cinco apartados: Sur, Hombres, Negocios, Guerra, Norte, y se abre apelando al gran poder de la literatura, que convierte en carne y sangre unos fríos datos estadísticos. En estos primeros artículos, se informa también al lector, someramente, de la forma de vida que ha de llevar alguien como él, amenazado de muerte por la mafia: precauciones extremas, soledad, enclaustramiento, la amargura producida por los ataques a su reputación, pero también la satisfacción que le produce sentirse a gusto con su conciencia, la confianza en sus cualidades literarias, el agradecimiento por ciertas solidaridades o el placer de saberse embarcado en un mundo intelectual a su medida. Su fe en  el compromiso del escritor es incuestionable y eso le lleva a censurar a esos colegas que solo ven en su oficio una forma de enriquecerse. Pero si él no simpatiza con esa clase de personas, más incómodo resulta para ellos, ya que –según le hizo ver el mismísimo Salman Rushdie- se ha convertido en testimonio vivo de que se puede actuar de otra manera, mucho menos pragmática.

En alguno de los artículos incluidos en Sur muestra una audacia insólita. En el primero, Carta a mi tierra, publicado en La Repubblica en 2008, facilita gran número de detalles, incluso nombres y apellidos; narra, explica, argumenta, pero sobre todo increpa y pregunta. Porque lo que aflora es una rabia infinita y el ardiente deseo de que alguien con capacidad de decisión se ponga en marcha, acabe con la pasividad de siempre e intente modificar la situación. El sur del título es Italia –y, dentro de Italia, Nápoles-pero también el África de Miriam Makeba o la Francia del festival de Cannes dónde se proyecta el film basado en su novela, Gomorra. Hombres está dedicado a personajes concretos que, en su opinión, han destacado por una escritura apasionada o por su afán de superación, o que pasaron por las circunstancias más adversas convirtiendo su vida en un hecho excepcional gracias al arte o a alguna vocación a la que se han entregado en cuerpo y alma. Por ejemplo, los “huesos de cristal” del pianista de jazz Michel Petrucciani durante los años 80 y 90, o Messi, que ha llegado convertirse, a base de cabezonería, en un indiscutible as del futbol, o el padre de Eluana Englaro y su valiente decisión que le enfrentó a una parte de la opinión pública italiana, o la madre de una víctima de la mafia, que acusó el asesino de su hijo frente a frente y a cara descubierta. En el apartado Negocios, se desvelan ciertos pormenores relacionados con la mafia, sus fuentes de ingresos, unos claramente ilegales, como la cocaína, otros fácilmente legalizables,  entre ellos el negocio del cemento que se legitima a través del transporte y la construcción. Su enorme poder, afirma, radica en algo tan sencillo como la facilidad que les otorgan las leyes para lavarse rápidamente las manos solo con cambiar el dinero de sitio. Por eso, los capos pueden presentarse como respetables y acaudalados ciudadanos, siempre omnipresentes en cualquier negocio lícito y rentable, a los que se permite hacerse de oro impunemente recogiendo las basuras de toda Italia y acumulándolas en las regiones del sur. En Guerra se refiere a la literatura como arma de combate a partir de unos pocos ejemplos. Finalmente, en Norte repasa las luces y sombras de esa parte del mundo, desde los premios Nobel al nazismo pasando por los campos de trabajo soviéticos.

Estos artículos, aparecidos en La Repubblica, L’Espresso, Il Manifesto, El País y varias páginas de Internet de 2004 a 2009, reflejan la habilidad de Saviano, no solo para dar a conocer la realidad tal cómo es sino para mostrarla más allá de lo evidente, para darle la vuelta con el lenguaje y destapar lo que ocultan los tópicos revelando todos sus aspectos.

La prosa es concisa y enérgica, el autor tiene la habilidad de sintetizar resaltando el detalle conmovedor, la escena emocionante y de emplear el término sorprendente y  exacto. No sigue una secuencia lógica ni cronológica, se mueve a saltos, muestra y razona según un esquema aparentemente caprichoso pero lleno de sabiduría y tremendamente efectivo. Alterna el razonamiento, la exposición de hechos, la pura exclamación, la descripción, todo mezclado para componer estos expresivos artículos. Saviano escribe bien, lo sabe y no le importa admitirlo, su talento es su principal valor, pero también, y bajo un aspecto algo caótico, existe un trabajo enorme, tanto de investigación como literario. Aunque su mayor recurso, aparentemente a disposición de todos y en realidad al alcance de muy pocos, es la verdad. Como suena.

También de Roberto Saviano: Gomorra. Además, se le menciona aquí