jueves, 9 de diciembre de 2010

Federico García Lorca: Romancero gitano

Idioma original: Español
Año de publicación:1928
Valoración: Imprescindible

Quizás hubiera tenido que dejar esta entrada para cualquiera de mis queridos compañeros, mucho más versados que yo en las cosas lingüísticas, pero la poesía de Lorca siempre me ha llegado muy adentro y el Romancero más que ninguna otra, incluidos los Seis poemas gallegos, por mucho que estos me debieran ser más cercanos.

Debe haber mil sesudos estudios acerca de la métrica, del ritmo y de la rima, de las metáforas y del simbolismo, de la carga social y la crítica, de la personalidad del autor, pero no quiero ni puedo entrar en esas disquisiciones. Yo lo que quiero es reflejar en esta modesta crítica mi admiración por el poeta y por su poesía.

Es que no se necesita ninguna preparación para ser capaz de sumergirse en la belleza que van destilando los versos de Federico, en su delicado tratamiento de las personas y las cosas, en su simbolismo arrebatador. Los gitanos que desfilan por sus versos nos cuentan la historia de su etnia con la crudeza de la visión externa que el autor incorpora. Aunque en algunos poemas, el autor se añade a su obra, manteniendo incluso diálogos dentro de esta.

Los expertos en el tema suelen distinguir tres clases dentro de la obra, los poemas de hombres, los de mujeres y dejan aparte los tres de santos que representan a Córdoba, Granada y Sevilla. Es una manera de ver las cosas, aunque para mi que, excepto por los tres santos, es ficticia, ya que hombres y mujeres se mezclan dentro de los distintos romances. Así el "Romance sonámbulo" o "La casada infiel" hablan más bien de las relaciones de pareja que de uno solo de sus elementos, e incluso en "Reyerta", predominantemente masculino, dos viejas mujeres lloran en la copa de un olivo.

Como todos los gustos son subjetivos, bien puedo dejar los míos aquí, sin que nadie piense que menoscabo unos por encima de otros. A mi el que más me gusta es "Prendimiento de Antoñito el Camborio camino de Sevilla", junto con "Preciosa y el aire" y "Reyerta".

«Antonio Torres Heredia, hijo y nieto de Camborios, con una vara de mimbre, va a Sevilla, a ver los toros. Moreno de verde Luna...»

11 comentarios:

Toni dijo...

Buenas, ante todo felicitar una vez más (y las que hagan falta) la tarea de este blog de traernos cada día el comentario de una obra. Me alegra compartir tu entusiasmo por nuestro genial poeta.

Un saludo a todos los colaboradores de Un libro al día.

Doña Umé dijo...

Imprescindible:

La exposición sobre "Dalí y Lorca y la Residencia de estudiantes".
En Caixa Forum, en Madrid.
Para los que podáis asistir.
Magnífica.

Me gusta el blog. Felicidades.

Ensada dijo...

Gracias. Es que Garcia Lorca es la poesía.

Santi dijo...

Esto probablemente será otra de mis herejías, pero el Romancero gitano no está entre mis libros favoritos de poesía. Ni de lejos. Sí, está claro que Lorca tiene el don de la musicalidad, de las imágenes llamativas, de la metrificación perfecta y elegante. Pero la mayoría de estos poemas no me dicen casi nada, no me identifico con su mundo ni con sus personajes ni con su lenguaje.

Prefiero, con muchísima diferencia, Poeta en Nueva York, que también reseñamos aquí hace unos meses: http://unlibroaldia.blogspot.com/2010/09/federico-garcia-lorca-poeta-en-nueva.html

Hala, ya podéis empezar a tirarme cosas... :P

Ensada dijo...

¡Huy, lo que me ha dicho!¡A la hoguera!

Jaime dijo...

Pero es que nadie va a arrojarle a Santi espinas de sardinas y manzanas podridas??! En fin, arremanguémonos y polemicemos...

Yo digo, sin restarle nada del mucho mérito que tiene a Poeta en Nueva York, que ese libro no sería ni imaginable sin el Romancero gitano. Las imágenes deslumbrantes, de un lirismo extraño que desconcierta, están ya en Romancero gitano, y también la carga social. Ya dijo Lorca aquello de que los negros son los gitanos de América.

Yo digo más aún, y es que Poeta en Nueva York es una gran muestra de la poesía surrealista internacional, pero que por eso mismo es también más dogmático en sus principos poéticos. Una cúspide del surrealismo, sí, pero eso, muy escuela, muy secta. En cambio el Romancero gitano parte de estilemas y contenidos de la poesía popular, pero abriéndolos a una libertad que los transforma del todo, los revoluciona.

Y lo difícil del tema es que Lorca consigue que toda esa revolución del cancionero tradicional suene asimismo muy tradicional. Todo parece fácil e ingenuo en el Romancero gitano, pero nada lo es. Mientras que en Poeta en Nueva York se ve mucho más a las claras el esfuerzo del poeta por ajustarse a un cierto canon poético. Hasta tal punto consiguió Lorca eso (revolucionar el cancionero desde dentro), que muchos de esos poemas se han adaptado al flamenco y se han interpretado hasta la saciedad. Y de ahí puede venir también cierto hartazgo que no es raro encontrar. Pero lo que digo es que eso tiene más que ver con la caricaturización de Lorca, su folclorización en el peor sentido de la palabra, pero no con la obra en sí.

Y dicho todo esto, Santi: ¡¡¡buuuuhhh, buuuuuuuu!!!!

Santi dijo...

No, si está muy bien, todos esos méritos se los reconozco, pero al contrario de lo que tú comentas, a mí me dicen mucho más los poemas de Poeta en Nueva York (que son surrealistas, sí, pero con el estilo personal de Lorca) que "Su luna de pandereta Preciosa tocando viene". De hecho, Romancero gitano me parece un libro mucho más esteticista que Poeta en Nueva York, que en cambio es mucho más moderno. Da que pensar por dónde podría haber seguido Lorca después de la Guerra Civil, y lo que habría podido llegar a hacer (como Miguel Hernández, igual) si no se lo hubieran cargado.

También soy consciente de que una parte de mi "rechazo" (relativo) a este libro nació, o se agudizó, después del centenario de Lorca, donde nos empacharon de duende, de farolillos y de guardiaciviles borrachos hasta por lo menos el próximo siglo.

Ensada dijo...

Si empezamos machacando las metáforas, vamos mal. "Su Luna de pergamino, Preciosa tocando viene" (perdón por las comillas inglesas). Te concedo el empacho folclórico, pero la modernidad de Lorca ya empezaba por el tema. Los gitanos no eran nada ni nadie en la España de la época y solamente usarlos de tema ya era radicalmente arriesgado y modernista, más aun que el surrealismo de Poeta...

Santi dijo...

Jajaja, qué lapsus. Le acabo de chafar una metáfora a Lorca :P

En todo caso, y siguiendo en mi línea de herejía (from lost to the river), tampoco me terminan de gustar algunas de las metáforas de Lorca en esta etapa, me parecen muy primarias, casi parecen más adivinanzas que metáforas poéticas ("luna de pergamino" = "pandereta", por ejemplo). Las metáforas -o mejor, imágenes- de su etapa surrealista me parecen mucho más complejas, más sugerentes, precisamente porque no tienen una traducción y lo que prima es su propio valor comunicativo.

Y ya con esto, lo dejo, que va parecer que no me gusta nada Lorca, y no es así...

Ensada dijo...

Si, ya, ahora lo vas a dejar. Pues discrepo, las metáforas del Romancero...

Bueno, vale XD

Valeria dijo...

Me crié con dos padres profesores de literatura, amantes de la literatura española (soy argentina). A casa llegó un cassette (Así soy de vieja) con el Romancero Gitano de Lorca recitado. Era una belleza. Sonaba a toda hora. El Romancero Gitano fue la cortina musical de mi infancia. Ya sé: fui una privilegiada.