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jueves, 22 de mayo de 2025

Pilar Quintana: La perra

Idioma original: español

Año de publicación: 2017

Valoración: Recomendable

Esta es una novela corta de Pilar Quintana, autora ganadora del Premio Alfaguara de Novela por Los abismos. La perra es la obra anterior a esta última, escrita ya en plena madurez literaria. 

Damaris vive en una comunidad costera en condiciones de extrema pobreza. Comparte una pequeña casa con su esposo y lleva una vida marcada por continuas penurias que no le ofrecen ninguna satisfacción ni oportunidad de trascendencia. La sutil transformación que experimenta su vida tras adoptar una perra es suficiente para que comience a observar su situación actual desde un ángulo distinto, enfrentándose así a las experiencias y recuerdos que ha rumiado durante años. 

En la brevedad de la novela, Quintana abarca un amplio espectro de situaciones vitales, como la maternidad, el abandono, el perdón o la resignación. La perra no se presenta como una suerte de ángel guardián o amiga incondicional que llega para transformar la vida de la protagonista. Más bien, es la presencia de un ser indefenso y totalmente dependiente, que se desarrolla hasta volverse autónomo mientras todo lo demás permanece atrapado en la rutina más mundana, lo que genera interesantes contrastes. 

Además del eje principal de la novela, se presentan breves vistazos a otros personajes que, aunque fugaces, resultan imprescindibles para representar el contexto en el que transcurre la vida de Damaris: vecinos atrapados en dinámicas familiares conflictivas, mujeres que han tenido que resignarse a vivir bajo la inercia de supersticiones y creencias religiosas, o figuras masculinas marcadas por la frustración y la violencia. Estos personajes complementan y enriquecen la atmósfera, dibujando con pocos trazos una realidad áspera pero profundamente humana. 

La novela también destaca por su estilo narrativo conciso y directo. Quintana no necesita adornos excesivos para retratar la crudeza y dureza de la vida cotidiana. Su lenguaje es preciso, lo que intensifica aún más la sensación de angustia y desesperanza que atraviesa la historia. A pesar de la brevedad, consigue transmitir emociones profundas. 

En conclusión, La perra es una novela breve, potente y auténtica. 

jueves, 10 de abril de 2025

Laura Esquivel: Como agua para chocolate

 Idioma original: Español

Año de publicación: 1989

Valoración: Recomendable


A raíz de la nueva adaptación de Netflix, me animé a releer este libro del que guardaba muy buenos recuerdos. Lo había leído en dos ocasiones, la última hace apenas unos años. No estoy seguro de que valga la pena releerlo; no considero que una relectura aporte algo nuevo a nivel intelectual, pero sí posee un componente nostálgico para quienes vivimos lejos de México y mantenemos una conexión con nuestro hogar a través de la comida de nuestras madres y abuelas.

La trama es sencilla, propia de una telenovela mexicana de época: Tita es la hija menor de una familia de puras mujeres (como buen mexicano, el padre abandonó el hogar, o se murió, no tiene mayor importancia). La madre, estricta en el cumplimiento de los mandamientos de la Iglesia y de las buenas costumbres, le impide a Tita casarse, destinándola a atender la casa y, sobre todo, a la propia madre. Sin embargo, esto no es impedimento para el amor. El novio de Tita, al ver que no puede desposarla, decide casarse con la hermana mayor con el pretexto de permanecer cerca de Tita (muy astuto), lo que provoca un drama familiar lleno de rencores, envidias y celos. No revelaré el desenlace de la historia, pero resulta bastante predecible.

Lo verdaderamente importante del libro es el papel que juega la comida. Al inicio de cada capítulo se presenta la receta de algún platillo o postre, cuya preparación o degustación desencadena los distintos episodios de la vida de Tita. Cuando ella prepara el pastel para la boda de su hermana mayor con su propio enamorado, no puede contener las lágrimas de desamor, que caen inadvertidamente sobre la masa. Al comer el pastel, los invitados se ven invadidos por una profunda melancolía que los lleva a llorar sin consuelo. Otro episodio memorable es el de la codorniz en salsa de pétalos de rosa, que ejerce un efecto afrodisiaco en quienes la prueban, al punto de que la hermana de Tita no puede contener su deseo, se despoja de su ropa y huye con un soldado revolucionario en un arrebato de pasión. Como se darán cuenta, esta novela está llena de elementos fantásticos que contrastan de manera interesante con la simpleza de la vida de campo (aunque las comparaciones con Cien años de soledad resultan inevitables).

Como agua para chocolate conserva para mí su encanto y su capacidad para evocar nostalgia a través de la cocina y las tradiciones familiares. La película está bien, a secas. Aunque la escena de las codornices es perfecta. La nueva serie de Netflix no la he visto aún, aunque no tiene muy buenas críticas. Además, me encanta el título de libro, que uno esté 'como agua para chocolate' significa que le hierve la sangre, ya sea por ira o, en este caso, debido a la pasión.

Por cierto, cuando alguien en Japón me pide que le recomiende una novela mexicana, siempre les recomiendo ésta (está traducida al japonés como 'La leyenda de la salsa de rosas'). Es fácil de leer, tiene el toque exótico que puede ser del gusto de un extranjero, y tiene un final feliz.

viernes, 21 de marzo de 2025

Padres de libro: La cabeza de mi padre de Alma Delia Murillo

Idioma original: Español

Año de publicación: 2022

Valoración: Recomendable

De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 de INEGI (1), alrededor del 29 % de los hogares en México son dirigidos por una mujer. Según diversas encuestas (por ejemplo, la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (2), ENADID, o la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (3), ENOE), entre 70 % y 80 % de los hogares monoparentales en México están encabezados por mujeres. Esto significa que, dentro de los hogares monoparentales, la gran mayoría son “hogares sin padre”. Las razones son diversas: abandono de hogar, divorcio, migración laborar, muerte. Sin embargo, desde el punto de vista de un niño, tal vez eso no importe mucho, simplemente no tiene padre (en México, la expresión “no tener madre” significa ser un sinverguenza, haciendo alusión a que no tuviste quién te disciplinara adecuadamente).

En “El laberinto de la soledad”, Octavio Paz teoriza sobre los orígenes de la falta de una paternidad bien cimentada en los mexicanos, relacionándola con la historia de la Conquista y el mestizaje, lo cual genera en el mexicano una sensación de orfandad simbólica que se proyecta en la vida individual y social. Ésta es una clara exageración, pero, así como las telenovelas, este tipo de discursos les sirven a los mexicanos para revolcarse en los lodos de la ausencia de afecto paterno.

La obra magna de la literatura mexicana, Pedro Páramo, no pudo haber sido concebida sin las condiciones antes mencionadas. Así como un largo corpus de literatura de la orfandad, en general, y de la falta del padre, en particular. He aquí “La cabeza de mi padre”.

Ahora, ¿de qué trata la novela aquí reseñada? A riesgo de sonar redundante, trata de una mujer que busca a su padre. Literal y metafóricamente. Recurriendo a la autoficción, Murillo nos narra su personal viaje “rulfiano” a la caza de su padre. Nos cuenta sus motivaciones, obsesiones, frustraciones, traumas, complejos, etc., al tiempo que hace sus propias reflexiones sobre su media orfandad, tratando diversos temas relacionados, como el machismo, la violencia, el abandono, etc.

Podría parecer que ya está todo dicho al respecto y que, basándonos en las estadísticas mencionadas, es un problema tan poco excepcional que una historia más no haría ninguna diferencia. Sin embargo, este viaje se narra desde una total vulnerabilidad y honestidad, exponiendo con lujo de detalles las heridas acumuladas a lo largo de 40 años.

Lo que a veces puede descolocar un poco es la exagerada hiperbolización de la imagen del padre perdido, como si los humanos, en la mayor parte de las ocasiones, no actuáramos movidos por las más triviales motivaciones. Además, por ratos, las reflexiones que Murillo hace en diversos temas, tanto filosóficos como políticos, pueden llegar a ser un poco superficiales e ingenuas. Sin embargo, estas carencias no opacan la fuerza emocional ni la honestidad de la narración, si acaso lo hacen más humana. Una novela recomendada para sumergirse en la intimidad de una búsqueda vital.


1.  Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2020). Censo de Población y Vivienda 2020. INEGI.

2. Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2018). Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2018. INEGI.

3. Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2021a). Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). INEGI.


sábado, 8 de marzo de 2025

Dahlia de la Cerda: Perras de reserva

Idioma original: Español

Año de publicación: 2022

Valoración: Muy recomendable

La vida es una perra, adóptenla. Bizor.

Estilo directo: sin rodeos, sin adornos y sin aparentes pretensiones literarias. ¿Esto es bueno o malo? Efectivo, sí. Es como ver un accidente grabado por alguien con su celular, en contraste con una película de Scorsese. No me refiero a la calidad ni a lo que ocurre en la pantalla, sino a la intención estética. (“Me senté en la taza del baño, oriné sobre la prueba de embarazo y esperé el minuto más largo de mi vida. Positivo”).

Los temas de los relatos son variados: una chica que aborta como si nada; un cuento de formación sobre una narco junior; las aspiraciones de una inmigrante analfabeta. La intención política es clara: feminista, anti-academicista y enfocada en la visibilización de los marginados. Sin embargo, nunca presenta a sus personajes como víctimas, sino como agentes libres, con voluntad y deseos, que deben enfrentarse al infortunio o, simplemente, a las consecuencias de sus malas decisiones.

Algunos relatos son casi minificciones, con una premisa interesante y un punchline efectivo. No obstante, al centrarse principalmente en los personajes, su desarrollo a veces se siente algo apresurado. Además, las voces de los narradores en cada cuento llegan a sonar forzadas o artificiales. Me sucede lo mismo que cuando leí Falsa liebre, de Fernanda Melchor. Se pretende simular el habla de determinado grupo, pero choca demasiado con la manera de articularse y con las ideas que expresan. El tono de la mayoría de los personajes resultaría mejor con una exposición interminable de lugares comunes, al estilo de:

“Sería hipócrita de mi parte decirte que te mereces algo mejor, si conmigo lo tuviste todo. Y, así como tú me pediste que te dejara de molestar, te voy a pedir tres favores: primero, busca la verdad entre todas las mentiras; segundo, diviértete y sé feliz; y tercero, no me vuelvas a marcar, por favor. ¿Vale? Cuídate. No, maaaames, wey, ya lloré, wey.” (1)

Además, si se leen los cuentos de corrido, da la impresión de que el impulso se agota. Al perderse el shock value de los primeros relatos, la vida de los protagonistas resulta algo anodina, y el uso del slang puede parecer repetitivo y fastidioso, sobre todo para aquellos que no estén familiarizados con él (lectores fuera de México).

A pesar de esos detalles, la mayoría de los relatos son contundentes y pueden llegar a desafiar ciertas preconcepciones que tengamos sobre los marginados de un país que, por sí mismo, está jodido.

(1) Grabación vista en Youtube de un joven terminando con su novia que, al parecer, le había sido infiel.

lunes, 13 de enero de 2025

Guillermo Arriaga: El búfalo de la noche

Idioma original: español

Año de publicación: 1999

Valoración: recomendable 

Lo que más me gusta de Arriaga es que es un muy buen ejemplo del proceso de maduración de un escritor. Empezó fuerte, con novelas como «El escuadrón guillotina» o «Un dulce olor a muerte» (claro, no podemos dejar de lado lo que hizo en películas como «Amores perros» o «Babel»), pero si las comparamos con las más recientes «Salvar el fuego» o «Extrañas», se puede notar cómo ha dejado atrás ciertos clichés y ha ido refinando su estilo. «El búfalo de la noche» me parece que se encuentra a medio camino. Aún se nota a un Arriaga joven, altamente influenciado por otros escritores (me dio un poco de cringe que el libro abra con dos epígrafes de Bukowski), así como temas con los cuales me cuesta mucho identificarme (esto puede deberse a que ya me estoy haciendo viejo).

La vida de un grupo de amigos/amantes (al más puro estilo de Dawson’s Creek) se trastorna por el suicidio de Gregorio, un joven con problemas psiquiátricos pero con una personalidad magnética. Su mejor amigo, Manuel, el protagonista de la novela, además de tener que lidiar con la pérdida de su amigo, se ve envuelto en un plan maquiavélico tramado por Gregorio para vengarse de aquellos que le agraviaron en vida (claro, según su trastornada mente).

He aquí donde la temática del libro se me escapa: jóvenes de clase media-alta, apasionados y atormentados, alternando su jornada entre la universidad, secretos, traiciones y mucho sexo. La novela intenta mostrarnos la vida adolescente en un mundo violento del México de inicios del siglo XXI. Jóvenes desesperanzados, egoístas, nihilistas, etc., personas que viven sus vidas al extremo y sumidos en su micromundo, saltando de problema en problema (tal vez sea que mi vida es demasiado aburrida).

Por otra parte, algo innegable es que Arriaga es un maestro en crear personajes complejos. Además, la manera en que avanza la trama, empujando a sus personajes a enfrentar constantemente sus propios conflictos. Este flujo continuo mantiene la narrativa dinámica, permitiendo que cada evento desencadene nuevas reacciones y decisiones en los protagonistas, contribuyendo a desarrollar una tensión constante. Arriaga maneja magistralmente los giros narrativos, asegurando que cada escena no solo avance la historia, sino que también profundice en la psicología de los personajes.

En conclusión, el búfalo de la noche es una obra que muestra a Guillermo Arriaga en pleno proceso de evolución como escritor. A pesar de algunos aspectos temáticos que me parecen inverosímiles, la novela ofrece una mirada penetrante a la juventud, explorando temas como la amistad, el amor, la pérdida y la búsqueda de identidad. Un autor que nunca decepciona.

Otras obras de Guillermo Arriaga en ULAD: Un dulce olor a muerte

viernes, 15 de noviembre de 2024

José Emilio Pacheco: La sangre de medusa (y otros cuentos marginales)

 Idioma original: español

Año de publicación: 1990 (contiene escritos publicados desde 1958)

Valoración: muy recomendable

Ver la parte humana que rodea a toda actividad artística significa, irremediablemente, desengañarse.

Este título contiene textos publicados aquí y allá a lo largo de su carrera como escritor, con un pequeño detalle: los textos fueron corregidos específicamente para ser publicados en este volumen por un Pacheco maduro, tanto de edad como de estilo. Busqué los originales de algunos cuentos, pero no los encontré, así que no puedo decir que las correcciones hayan mejorado sustancialmente los textos originales. Sin embargo, vaya que las versiones que se ofrecen aquí son de una calidad digna del maestro. En la introducción del libro, escrita por el mismo autor, pueden conocer más acerca de este proceso.

Los cuentos aquí compilados varían en extensión y estilo. Los cuentos más largos no pasan de una decena de páginas, y los más cortos bien podrían ser tweets: frases ingeniosas y cargadas de humor negro, como: Detesto a los ancianos travestidos, aulló Caperucita. El lobo se tragó la humillación.; o alternativamente, sacando su vena poética: No tengo nada que ocultar, dijo el lago al secarse.

El cuento que da título al libro, publicado a sus 19 años (hdp!), tiene obvias influencias borgianas. Hace paralelismos entre un Perseo en decadencia y un godínez fracasado con problemas maritales, ambos marcados por un hecho sangriento, estableciendo así un puente entre la mitología clásica y las luchas humanas contemporáneas (lo que hace innecesaria la aclaración al final del cuento, pequeño detalle que podemos pasar por alto).

‘La noche del inmoral’, el cuento más largo del libro, hace por sí solo que el libro valga la pena. Una especie de spin-off de ‘El Inmortal’, de Borges. Trata la lucha contra la intrascendencia humana y la búsqueda de la gloria duradera a toda costa, ya sea por el honor o por la ignominia. La vida de Alejandro Magno y de Eróstrato, nacidos bajo la misma estrella, se teje mediante los hilos del tiempo, con la muerte de Franz Ferdinand como punto culminante que conecta diferentes épocas y contextos históricos. Pacheco nos ceunta cómo las ambiciones personales pueden resonar a lo largo de los siglos, afectando tanto a figuras emblemáticas como a individuos anónimos.

Ya que mencionamos a Borges, por qué no citarlo para hablar de los otros cuentos: “Entre tantas cumbres, es imposible distinguir cuál es la más alta”. Ninguno de los textos de este libro tiene desperdicio. Cada relato en La sangre de medusa brilla con luz propia, con una perspectiva única y enriquecedora al conjunto. Pacheco se la saca para demostrar que puede manejar una variedad de temáticas y estilos. Una joya.

Otros títulos de José Emilio Pacheco en ULAD: Los trabajos del mar, El principio del placer, Las batallas en el desierto

domingo, 6 de octubre de 2024

Juan Rulfo: El gallo de oro

 Idioma original: español

Año de publicación: primera edición en 1980, corregida en 2010

Valoración: recomendable


Juan Rulfo se consagró, con solo dos libros, como uno de los escritores en español más importantes del siglo XX. Sin embargo, escribió otros textos que no alcanzaron la fama de Pedro Páramo o El Llano en llamas, o que simplemente no vieron la luz durante la vida del autor. Uno de ellos es El gallo de oro, una novela corta que, si bien no llega a la grandeza de los mencionados anteriormente, contiene muchos elementos característicos de Rulfo: paisajes desiertos, personajes guiados por la fatalidad, la violencia transformadora, el habla vernácula, entre otros. Además, El gallo de oro presenta diferencias notables debido a que originalmente estaba concebida como un guion de cine, lo que se refleja en su estructura lineal, descripciones más detalladas de la escenografía y transiciones claras entre escenas.

Dionisio, pregonero y gritón, casi un paria de un pueblo remoto de la geografía mexicana, ve cambiada su suerte al rescatar de la muerte a un gallo de pelea. Este gallo dorado se convierte en su vía de escape de la vida miserable que llevaba junto a su madre. Al morir ella, Dionisio recorre, con su gallo de pelea bajo el brazo, ferias y palenques, donde conoce a 'La Caponera', una indomable cantadora de feria. La Caponera se convierte en su talismán de la suerte, creando junto a él una fortuna salida del juego de naipes y de la sangre de los gallos de pelea. Sin embargo, la fatalidad que caracteriza al mundo de Rulfo se manifiesta eventualmente, forzándolos a confrontar sus propios destinos.

El gallo de oro es una obra que, aunque no alcanza la notoriedad de otros escritos de Juan Rulfo, presenta una riqueza literaria significativa a través de su estilo narrativo y la profundidad de sus personajes. Sus fortalezas residen en la capacidad de Rulfo para crear ambientes evocadores y explorar temáticas universales con una economía de lenguaje admirable. Sin embargo, ciertas limitaciones en el desarrollo de la trama y de personajes secundarios pueden hacer que la experiencia de lectura sea menos impactante para algunos. En conjunto, es una novela que refleja fielmente el universo característico de Rulfo (si se quiere, véase como un spin-off, o como un cuento más al Llano en llamas), ofreciendo una mirada íntima a la lucha humana contra la adversidad y el destino. Una joyita para los amantes del Rulfoverso.

A menera de postdata tengo que decir que, aunque bárbaro, el mundo de las peleas de gallos tiene muchos detalles interesantes. Aquí se puede conocer mucho al respecto.

Otros libros de Juan Rulfo reseñados en ULAD: Pedro Páramo, El llano en llamas, Aires de la colina.

domingo, 18 de agosto de 2024

Enrique Serna: El seductor de la patria

Idioma original: español

Año de publicación: 1999

Valoración: recomendable (muy recomendable para interesados en la historia (con h minúscula) de México)


Una de las primeras novelas de Enrique Serna, y sin duda una de mis favoritas. Esta obra fue concebida inicialmente como un guion para una telenovela de época. Afortunadamente, el proyecto de rodaje fue cancelado, lo que permitió a Serna repensar y redirigir su enfoque. En lugar de abandonarlo, transformó la idea original en una novela, con gran acierto, convirtiendo la vida del dictador mexicano del siglo XIX, Antonio López de Santa Anna, en una obra literaria que combina el formato de falsas memorias con la novela histórica. De esta manera, Serna explora a fondo la complejidad del personaje y del contexto histórico en el que se desenvolvió, algo que posiblemente habría quedado limitado en formato de culebrón.

Enrique Serna construye a Santa Anna (o hace que se muestre a sí mismo) como un hombre de contrastes, una figura carismática (como todo buen dictador) que cautiva a quienes lo rodean, pero al mismo tiempo, un egocéntrico impenitente, capaz de manipular a todos a su favor sin el menor escrúpulo. Serna nos muestra a Santa Anna como un maestro de la política y la seducción, alguien que entiende y explota las debilidades de quienes lo rodean para mantenerse en el poder. Aunque su narcisismo lo lleva a cometer errores fatales impulsados por su vanidad y ansias de protagonismo, llevándolo a tomar decisiones que, aunque momentáneamente le benefician, acaban destruyendo su legado y su reputación. A lo largo de la novela, Santa Anna se revela como un hombre ambicioso, cuyo talento para las hazañas heroicas es equiparable a su capacidad para las traiciones más profundas.

Bien establecido el papel de villano de Santa Anna (hecho que es inculcado a todos los mexicanos desde la más tierna infancia), Serna nos deja ver, de igual manera, sus momentos de duda, sus miedos y su humanidad, lo que hace que el lector lo entienda, incluso haya algunos que lo justifiquen. Este enfoque en la ambigüedad moral del personaje principal es uno de los puntos fuertes de la novela, mostrándonos la fragilidad del ser humano ante la tentación de la gloria y el control absoluto (¿Qué hubiera hecho yo estando en su lugar? Tal vez lo mismo).

Como en la mayoría de sus libros, Serna se distingue por su uso mordaz del sarcasmo y la ironía, lo que le permite criticar no solo a Santa Anna, sino también a la sociedad que lo creó y lo apoyó, resultando en una obra que es tanto entretenida como intelectualmente estimulante.

Por último, cabe mencionar que, para los mexicanos, para quienes Santa Anna es el arquetipo de la traición, este libro es particularmente interesante. Sin embargo, para aquellos que lean el libro sin ese rencor, tal vez les cueste involucrarse emocionalmente con el protagonista. No estoy del todo cualificado para decir sin prejuicios que la novela se sostenga por sí misma. Pero apostaría a que sí. 

Otras obras de Enrique Serna reseñadas en ULAD: Lealtad al fantasma


sábado, 6 de julio de 2024

José Agustín: Se está haciendo tarde (final en laguna)

Idioma original: español

Año de publicación: 1973

Valoración: recomendable

José Agustín falleció en enero de este año, un suceso muy relevante en el mundo literario mexicano. No estoy seguro hasta qué grado repercutió en el panorama hispanohablante (o mundial, si acaso), pero es innegable la importancia que tuvo en el desarrollo de las letras mexicanas, tanto en el aspecto puramente literario como en cuestiones de identidad y representación cultural. Fue influencia de jóvenes autores que encontraron en su estilo y temática una fuente de inspiración y un espejo de la realidad que vivían. José Agustín vino a romper ciertos paradigmas que existían a inicios de la segunda mitad del siglo XX, al introducir elementos de la contracultura en la literatura mexicana, abordando temas tabúes y empleando un lenguaje que resonaba con el público joven (claro, joven en ese entonces, respecto a los jóvenes de ahora, de los cuales hablaré más adelante). Mientras que escritores como Octavio Paz y Carlos Fuentes (avatares de la literatura mexicana) se destacaban por su prosa elaborada, poética y muchas veces formal, José Agustín optó por un lenguaje más coloquial y directo, un cambio radical frente a la literatura más académica y formal de ese entonces.

José Agustín se centraba en la vida cotidiana, las preocupaciones y las experiencias de la juventud. Sus novelas trataban sobre la cultura popular, la música, las drogas, la rebeldía y la vida urbana, lo cual se puede ver claramente en "De perfil", tal vez su novela más conocida (entiendo, sin embargo, que todos esos elementos se convertirían en un cliché más adelante). En la novela aquí reseñada, diría que estos elementos toman un papel aún más relevante.

La trama de "Se está haciendo tarde" es simple: dos jóvenes, un dealer y un experto en las ciencias ocultas, se la pasan bien chido entre alcohol y drogas. No hay mucha acción como tal. Para que se den una idea, podríamos comparar este libro con "En el camino" de Kerouac o "Azul casi transparente" de Murakami (supongo que cada país tiene su versión). Lo que importa aquí son los detalles que la hacen única. A mi parecer, el punto fuerte son los diálogos. La manera en la que se intercalan con las sensaciones de los personajes produce impresiones muy vívidas. Los intercambios son crudos y auténticos, reflejando la jerga y el ritmo del habla juvenil mexicana, lo cual añade una capa adicional de realismo y credibilidad a la narrativa. Aunque puede llegar a ser un poco pesado para lectores que no están familiarizados con el argot mexicano, o para jóvenes mexicanos, a los que les podría parecer una forma de hablar “de viejos”.

Además, los diálogos están impregnados de una ironía y un humor muy particular, que permiten una conexión emocional más profunda con los personajes. Estos momentos de ligereza contrastan con las situaciones más oscuras y reflexivas de la novela. Agustín también se destaca en su capacidad para capturar las emociones y estados mentales de sus personajes a través del diálogo. Las palabras dichas y no dichas, los silencios y las interrupciones, permite experimentar de manera íntima los altibajos emocionales de los protagonistas, desde la euforia hasta la desesperanza y el vacío existencial.

El subtitulo del libro, “Final en laguna”, habla precisamente de cómo acaba la novela. Mi parte preferida, lleno de quietud y nostalgia. En estas páginas finales, Agustín capta con maestría la mezcla de esperanza y desilusión propia de la juventud. Los diálogos entre los personajes en este escenario son introspectivos y reveladores, mostrando una vulnerabilidad que no habían exhibido anteriormente. Esta escena es un ejemplo perfecto del talento de Agustín.

miércoles, 26 de junio de 2024

Juan Rulfo: Aire de la colina. Cartas a Clara

Idioma original: español

Año de publicación: 2000

Valoración: no tengo idea

Dentro de las muchas figuras infames que ha dado mi querido México, el último año ha visto el surgimiento del “Rey del morbo”, Dani Flow. Sus letras son coreadas por niños en festivales escolares y su música usada para medir el ritmo adecuado para dar masaje cardiaco a una persona en paro. ¿Dani Flow es un genio? No lo sé. ¿Sus fans son idiotas? Algunos. ¿Su música es un reflejo de la decadencia de los valores familiares y las buenas costumbres? ¿Qué no lo es hoy en día? ¿El uso de letras sexualmente explícitas fue clave para su éxito? Probablemente. Independientemente de lo anterior, es un hecho que ha logrado conectar con millones de jóvenes, principalmente mexicanos de clase media, insensibilizados al contenido sexual, ansiosos y deprimidos, poliamorosos y, como todos los jóvenes, con un gran desprecio hacia los viejos. No pretendo hacer un análisis musical de sus canciones, o uno sociológico sobre su influencia en la psique de la juventud, pero sí hay algo que me interesa mucho: su ingenuidad. “Naíf” es la palabra que me viene a la mente cuando escucho las letras de Dani Flow (ojo, no la música, eso es otra historia).

He visto algunas entrevistas que le han hecho a Dani Flow, y es evidente que es alguien que realmente no tiene nada interesante que decir. Yo me pregunto, ¿cómo alguien con ideas tan simples hace canciones cuyas letras resuenan con millones de personas? La respuesta más obvia sería el ‘shock value’. La infinidad de sinónimos para los órganos sexuales y el coito es una forma fácil de llamar la atención, algo que puede ser perjudicial en alguien que no tenga el carisma de Dani Flow, pero que él ha logrado agregarle el humor necesario para que todas las vulgaridades que dice pasen como ‘ocurrencias’. Por otra parte, creo que sus frases han cautivado a su audiencia debido a la simplicidad con la que transmite sus sentimientos con ideas tan primitivas.

A pesar de que Dani Flow ya tiene años haciendo música, el salto cuántico lo dio con ‘Las que no tienen papá’ y, al encontrar la fórmula indicada, siguió con otras cuatro o cinco canciones del mismo cariz: ‘Abre las patotas’, ‘Martillazo’, etc. Sus canciones anteriores a las antes mencionadas están compuestas con frases de cualquier rapero/reguetonero genérico, haciendo alarde de su barrio, su dinero, sus ‘viejas’. Con una excepción notable, una canción de amor dedicada a su esposa, con la que ahora tiene una hija pequeña. A pesar de sus mejores intenciones románticas, esa canción, titulada ‘Te vi’, es una cursilería insoportable. Me da la impresión de que Dani, al no tener ningún bagaje cultural, usa frases prehechas, que a él le parecen románticas, al más puro estilo de ‘Baby te quiero, oh’ del ya olvidado Niga.

No es sino hasta que decide quitarse de amarres que escribe sus canciones más románticas, en donde auténticamente expresa sus sentimientos de la única manera que sabe (y que puede): con puras vulgaridades. Pasó del falso “te vi y supe que eras el amor de mi vida” al sincero y de corazón “me gustas un vergo, güilota”. El estilo naíf de Dani Flow para expresar sus sentimientos hacia lo que a su corta edad le es importante (el dinero, el sexo, la fama), me recuerda a un bonito dibujo coloreado a rayones. Como cuando los niños dicen groserías sin saber realmente su significado. Claro, él lo sabe, pero a mi parecer, la misoginia y depravación de sus letras son solo resultado de su ignorancia y, por qué no, de su ingenuidad.

Ahora, les pido una disculpa a los que han leído hasta aquí. ¿Por qué incluí en esta reseña de uno de los máximos escritores mexicanos, Juan Rulfo, este texto sobre Dani Flow? Primero, obvio, por el ‘shock value’. Pero además, tengo otra razón. Rulfo era un maestro del cuento (‘El llano en llamas’ es el mejor libro de cuentos que he leído) y la novela. Creo que eso está fuera de discusión. Pero aquí tenemos un libro totalmente diferente: una serie de cartas, publicadas de manera póstuma, enviadas a su esposa cuando él estaba en alguno de sus viajes. Quiero creer que así de tímido como era Rulfo, no se le pasó por la cabeza que su correspondencia amorosa iba a ser leída por miles de personas después de su muerte, por lo que, al escribirlas, no tenía ningún interés por crear una obra maestra de la literatura. Solo quería, de la manera más honesta y sencilla, expresarle su amor a su querida esposa, Clara. Se puede observar una gran diferencia entre sus cuentos y sus cartas. Lo que más me conmueve de esas palabras a Clara, es lo naíf de las frases que elige para decirle que la ama y que la extraña (la llama ‘chiquilla’ 🥺). Y con esto no me refiero a palabras cursis, sino a su ingenuidad y simplicidad. Para ponerles unos ejemplos (esperando que se animen a leerlas): “soñé que te besaba los ojos, arribita de las pestañas, y resultó que la boca me supo a azúcar”, o “mi madre murió hace 15 años; desde entonces, el único parecido que he encontrado con ella es Clara”, o “también he concluido por saber que los cachetitos, el derecho y el izquierdo, los dos, tienen sabor a durazno, quizá porque del corazón sube algo de ese sabor”. Estas palabras, que parecen dichas por un niño a su mamá, me parecen más tiernas y entrañables que cualquier canción de amor, palabras que son inconcebibles en una persona tan huraña como Rulfo.

Este libro es, claramente, puro fan service. Pero, precisamente los fans encontrarán muy interesante esta otra faceta de Juanito, el esposo enamorado.

Ahora, no pretendo comparar las cualidades literarias de Rulfo con las letras de Dani Flow, pero no logro evitar pensar que de estar en un contexto diferente, Dani Flow cambiaría el “zorra, estupida, bastarda, te amo” por el “Clara: hoy he sembrado un hueso de durazno en tu nombre”.


Otras obras de Juan Rulfo reseñadas en ULAD: Pedro Páramo, El llano en llamas

miércoles, 5 de junio de 2024

Paco Ignacio Taibo II: Pancho Villa: una biografía narrativa

Idioma original: español

Año de publicación: 2006

Valoración: está bien (muy recomendable para interesados)


La gran brecha entre las dos recomendaciones refleja, por un lado, la gran diferencia de opiniones que genera un personaje tan famoso y controversial como lo es Pancho Villa. La valoración final depende en gran medida de las expectativas del lector y de cómo se aborde la lectura de este fascinante personaje. Paco Taibo dedica el primer capítulo a hacer un descargo de responsabilidades sobre lo que vendrá a continuación. Viendo el título nos podemos hacer una idea de que, a pesar de tratarse de una biografía, se hace énfasis en el componente narrativo, ya sea por medio de la voz de Taibo, o del mismo Pancho Villa, a través de sus memorias.

La obra se adentra en la vida de Villa desde sus inicios como bandolero hasta su papel fundamental en la Revolución Mexicana. Taibo no solo presenta los hechos históricos con rigor, sino que también se sumerge en las anécdotas y relatos que rodean al icónico personaje, proporcionando una visión completa y matizada.

El estilo de Taibo es ágil, algo que se puede notar en mayor medida en sus novelas policiacas, haciendo que la lectura sea fluida y amena. Utiliza un lenguaje accesible, combinando datos históricos con elementos narrativos que mantienen al lector interesado. Sin embargo, esta misma mezcla puede ser vista de forma negativa por aquellos que buscan una biografía más tradicional y rigurosa, ya que el autor a veces se toma licencias narrativas que podrían cuestionar la veracidad de algunos pasajes.

Uno de los puntos fuertes del libro es la capacidad de Taibo para humanizar a Villa, mostrando tanto sus hazañas como sus contradicciones y aspectos más oscuros. Pancho Villa es presentado no solo como un líder revolucionario, sino también como un ser humano con defectos y virtudes, lo que añade profundidad al relato y permite al lector empatizar con él.

Lo que puede desmerec un poco esta biografía y no ser del interés de aquellos ajenos a la figura de Villa, es que Taibo utiliza frecuentemente licencias narrativas que, aunque enriquecen la lectura desde un punto de vista literario, pueden poner en duda la precisión histórica. Este estilo puede llevar a los lectores a cuestionar qué partes de la obra están basadas en hechos verificables y cuáles son interpretaciones o dramatizaciones del autor. Además, aunque Taibo ofrece una narración detallada de los eventos de la vida de Villa, algunos lectores pueden encontrar que falta un análisis más profundo de las implicaciones históricas y sociales de sus acciones. La obra se enfoca en la vida y aventuras de Villa, pero no siempre profundiza en el contexto más amplio de la Revolución Mexicana y sus consecuencias.

En resumen, esta es una obra que se destaca por su enfoque único y su capacidad para atrapar al lector. Es una lectura muy recomendable para aquellos interesados en la figura de Pancho Villa y la Revolución Mexicana, aunque puede no satisfacer a quienes busquen una biografía estrictamente académica. Dicho esto, es importante reconocer que "Pancho Villa" ofrece una aproximación fresca y accesible a la figura de Villa, acercándolo a un público más amplio que quizás no se sentiría atraído por una biografía tradicional.

martes, 28 de mayo de 2024

Reseña + Entrevista: Ella entró por la ventana del baño de Élmer Mendoza

Idioma original: español

Año de publicación: 2021

Valoración: muy recomendable

Imagínense que estamos en Ciudad Juárez y que somos niños, boy scouts. Ha venido gente de la Ciudad de México a traernos noticias muy gratas. Ha venido la esposa del presidente, una señora muy amable, que, la verdad, me cae muy bien. Ha llegado el momento en que nosotros, los niños, tenemos que darle nuestro saludo a la esposa del presidente y a la gente que la acompaña, y eso es lo que vamos a hacer ahora:

“¿Cómo juegan los niños en Ciudad Juárez?” (Se tira pecho a tierra). “Arriba”.

“¿Cómo juegan los niños en Tijuana?” (Se tira pecho a tierra). “Arriba”.

Así termina una plática de Élmer Mendoza en “Casa de América” en España sobre “La estética de la violencia”. Alguien en el público se ríe, otros se notan incómodos. En mi caso, me sentí perturbado. Al final, el público aplaude contento. Este es el tono con el que Élmer aborda el eterno tema de la violencia en México, en particular la asociada al crimen organizado, o como le decimos en México con cariño, “El Narco”. Lo que más me llama la atención del trato que da Élmer a estos temas, y que le ha traído muchas críticas, es su acercamiento amoral. No pretende en ningún momento condenar al narco, a la corrupción policiaca, o a la complicidad política que lo acompaña. Así mismo, no romantiza ese estilo de vida (como sí lo hacen muchas series televisivas como “Narcos”). Élmer se limita a hacer un retrato de la sociedad mexicana, principalmente la del norte del país, con todos sus matices posibles. Sin embargo, como dice una canción de Café Tacuba, no se piensa matar por convicciones ajenas, haciendo alusiones directas a algún narco o un político. Sin embargo, para aquellos que siguen las noticias en México, es fácil imaginar a quién está haciendo referencia.

Considerado como el fundador de la “Narcoliteratura” en México, Élmer Mendoza continúa una serie de novelas policiacas que tiene como protagonista al “Zurdo” Mendieta, un detective muy “mexicano”. Aquellos que hayan leído libros anteriores de Élmer saben muy bien que el “Zurdo” no es un héroe inmaculado; es un producto de su entorno, moldeado por una realidad donde las líneas entre el bien y el mal son difusas. Él navega en un sistema donde la justicia es a menudo inalcanzable a través de medios convencionales, y donde la supervivencia y la efectividad requieren una buena dosis de pragmatismo y flexibilidad moral. Mendieta no duda en aceptar sobornos, alterar evidencias o colaborar con delincuentes si esto le permite avanzar en sus investigaciones o proteger a aquellos a quienes considera valiosos. Este comportamiento refleja una crítica a las instituciones mexicanas, que Mendoza retrata como ineficaces y a menudo cómplices del crimen que deberían combatir. Sin embargo, a pesar de sus métodos cuestionables, el Zurdo mantiene un código de honor personal, lo cual lo hace aún más parecido a los narcos.

En "Ella entró por la ventana del baño", Mendoza nos presenta una trama oscura, con sus respectivos giros de tuerca, como debe ser, y personajes complejos. La historia comienza con un asesinato que parece rutinario en el caótico paisaje de Culiacán, pero pronto se revela como una red mucho más intrincada de secretos y poder. El “Zurdo” Mendieta, con su peculiar mezcla de cinismo y honor, debe navegar a través de un laberinto de pistas falsas y enemigos peligrosos para llegar al fondo de la verdad. Lo interesante aquí es que la novela no solo se centra en la investigación del crimen, sino que también ofrece una mirada profunda a la vida en una ciudad marcada por la violencia y la corrupción. Además, se nos presenta una trama paralela, la que da título al libro, en la que el “Zurdo” debe encontrar a una mujer misteriosa que, por azares del destino, entró por la ventana de un baño. Sí, como la canción de los Beatles.

Mendoza tiene un talento especial para capturar el habla y las costumbres de la gente del norte de México, dotando a sus personajes de una autenticidad que resuena con el lector. Su estilo es directo y sin adornos, reflejando la brutal realidad de la vida bajo la sombra del narcotráfico. Su estilo “quebrado”, como él le llama, al describir las escenas de acción, funciona muy bien para variar el ritmo de la narración y ajustarla a los distintos escenarios. Sus descripciones del paisaje urbano y rural de Culiacán son vívidas y envolventes.

Uno de los aspectos más fascinantes de "Ella entró por la ventana del baño" es cómo Mendoza integra la violencia en la vida cotidiana de sus personajes. La violencia impregna cada aspecto de sus vidas, moldeando sus decisiones y destinos. Sin embargo, a pesar de la crudeza del tema, Mendoza usa un sentido del humor muy particular, lo que hace muy entretenida la lectura. Si les gusta el personaje del "Zurdo" tanto como a mi, chequen las otras novelas donde aparece.

Élmer me regaló un poco de su tiempo para hablar de su obra y de su visión sobre el panorama social mexicano. Chequen la entrevista en el enlace de abajo.




domingo, 12 de mayo de 2024

Reseña + Entrevista: Un descuido cósmico de Liliana Blum

Idioma original: español

Año de publicación: 2023

Valoración: muy recomendable

En el mundo literario, a menudo se presume que podemos conocer el carácter de un escritor a través de sus obras. Autores como Charles Bukowski, Franz Kafka o Alice Munro ofrecen ventanas a sus mundos internos que parecen reflejar directamente sus personalidades complejas y a veces atormentadas. Sus libros actúan como espejos de sus vidas, y los lectores pueden sentir que realmente comprenden a estos escritores desde un punto de vista íntimo y personal. Sin embargo, Liliana Blum desafía esta noción con "Un descuido cósmico". A primera vista, con su naturaleza amable, su ingenio rápido y su dedicada vida a la literatura y a sus cinco perros, Blum parece distar mucho de los oscuros recovecos de la imaginación que explora en sus cuentos. Esta disonancia crea una curiosa tensión: ¿cómo es que una persona que irradia tal calidez puede conjurar historias tan perturbadoras?

Este contraste entre el autor y su obra ofrece una rica área de exploración sobre las obsesiones ocultas que pueden habitar en los rincones más inesperados de la mente. En el caso de Blum, sus cuentos no solo sirven como una salida para tales fantasías macabras, sino que también plantean preguntas sobre la fuente de la creatividad y los límites entre la experiencia personal y la imaginación. A través de su escritura, Blum revela que lo que mostramos al mundo es solo una parte de nuestra compleja realidad interna. Las cosas horribles (lo digo como un halago) que escribe, aunque sorprendentes a la luz de su personalidad amigable, son testimonio de la capacidad del espíritu humano para transitar por múltiples realidades, a veces en contraste directo con la fachada que presentamos.

Influenciada, por un lado, por escritores de terror como Stephen King, y por otro, por creadores de terror, como el asesino serial Edmund Kemper, Liliana crea un abanico de escenarios donde la vida cotidiana de sus protagonistas se retuerce por algún elemento insólito, desde lo más o menos inquietante, hasta lo grotesco. Sus historias invitan a los lectores a explorar los límites de la moralidad y la venganza, a través de personajes que, aunque ordinarios en apariencia, se enfrentan a dilemas extraordinarios.

Desde una mujer que pacta venganza con un asesino, hasta otra que recurre a la brujería para llenar un vacío maternal, Blum explora cómo el deseo y la desesperación pueden llevar a actos de horror extremo. La habilidad de la autora para infundir terror en lo mundano es notoria, haciendo que cada relato resuene con una anticipación y tensión palpables.

En uno de mis cuentos favoritos, Liliana invoca la sombra de Ed Kemper, un asesino serial cuya notoriedad se infiltra en la trama de una manera sorprendentemente íntima y perturbadora. En este relato, Blum no se limita a recrear la figura de Kemper, sino que lo transforma en una entidad espectral, cual ikiryo mitológico, que interactúa con una joven estudiante de intercambio. Este acercamiento a Kemper como un espíritu que posee y manipula, no sólo intensifica el terror inherente a su historia real, sino que también explora la influencia póstuma de tales figuras en la cultura popular y la imaginación colectiva (el hecho de que Kemper siga vivo lo hace aún más escalofriante). A través de este cuento, Blum nos desafía a considerar cómo la infamia y el miedo se perpetúa en nuestra memoria, ofreciendo una meditación sobre el legado de los monstruos en el mundo moderno.

Las menciones a estos cuentos es solo para que le vayan midiendo el agua a los camotes. Descubrir cada uno de ellos realmente vale la pena.

"Un descuido cósmico" es, sin duda, una obra que desafía las expectativas, mostrando que el verdadero terror puede surgir no solo de los monstruos, reales o fantásticos, sino del corazón humano. Esta colección es muy recomendable para aquellos que buscan una lectura que combine lo psicológico con lo paranormal, creando así la posibilidad para que aquellos elementos sobrenaturales se materialicen, como diría Hesse.

Si quieren ahondar un poco más en el mundo de Liliana Blum, abajo les dejo el enlace de la plática que pude tener con ella hace unas semanas. Tuvimos de invitados especiales a sus perros. 



Otras obras de Liliana Blum reseñadas en ULAD: El monstruo pentápodo

domingo, 5 de mayo de 2024

Fernanda Melchor: Falsa liebre

Idioma original: español

Año de publicación: 2013

Valoración: recomendable

Durante una entrevista, cuestionaron a Juan Rulfo sobre cómo logró capturar con maestría las voces del campo mexicano en sus cuentos y novelas, como si hubiera grabado conversaciones de la gente de los altos de Jalisco para luego transcribirlas. Al sumergirnos en sus relatos, es posible "escuchar" las voces emergiendo de la tierra. Rulfo respondió de manera muy honesta, aunque un poco avergonzado: “Tuve que inventarles el modo de hablar y de expresarse, porque ellos no se expresan así. Cualquier persona que tratara de encontrar esos paisajes o esas personas, no las encontraría. Quise retratar los rostros de esos personajes, pero la gente es común y corriente como en todas partes. No tenían nada de especial”. En “Falsa liebre”, se cae en la misma trampa.

Con una habilidad extraordinaria, Melchor otorga voz a sus personajes de una manera que recuerda a Rulfo; parece replicar fielmente su lenguaje, en este caso, el de jóvenes marginales de una ciudad costera mexicana. Aunque desconozco los antecedentes personales de Fernanda, es posible que su niñez en ambientes similares o su labor periodística le hayan permitido acercarse a la realidad de quienes poblarían su novela. Sin embargo, sospecho que, al igual que Rulfo, todo es inventado, resultado de la gran capacidad de fabulación de Melchor. Y con esto no me refiero a que Fernanda esté dándonos una visión manipulada de la realidad, si no que ha tenido que recrear y revivir esas personas imaginándolas como ella querría que fueran, tomando como punto de partida su ubicación y su contexto.

La obra narra dos historias: la de dos chicos que recurren al robo y la prostitución para sobrevivir y la de un joven que espera anhelante el nacimiento de su hijo, al tiempo que vive una vida sin significado ni motivación mas allá de las drogas. Ambas tramas se desarrollan en un contexto de marginación, violencia, adicciones, etc., entrelazándose fatalmente, muy al estilo de “Amores perros”. Lo destacable no es tanto la trama, que aborda la miseria y violencia (temas que personalmente me tienen un poco cansado), sino el estilo de Melchor, el cual es muy fluido.

En entradas previas de este blog, al reseñar otras obras de Melchor, se ha elogiado su destreza para emplear un lenguaje que combina la crudeza y pasión del habla cotidiana con su vasta cultura literaria, y concuerdo plenamente. La voz del narrador describe con precisión los escenarios, el ambiente, las motivaciones y conflictos de sus personajes. No obstante, al llegar a los diálogos, no puedo evitar recordar esas palabras de Rulfo, “ellos no se expresan así”. Aunque la ficción concede numerosas licencias, incluyendo la libertad en el uso del lenguaje, resulta chocante cuando un joven desfavorecido, carente de educación, afectado por las drogas y sumido en la pobreza, pronuncia diálogos que bien podrían rivalizar con los de Hamlet, pero aderezados con vulgaridades y blasfemias. Esta discrepancia me saca de la ficción y, hasta cierto punto, me hace sentir ligeramente defraudado, especialmente cuando se busca una representación fiel de la realidad. Es como ver a los indigentes en las telenovelas que, aunque despeinados y cubiertos de suciedad, lucen dientes blancos y ropa perfectamente planchada.

No me malinterpreten, leer a Fernanda Melchor es un verdadero placer. Y considero que esos aspectos que personalmente me resultan desagradables se atenúan en sus obras posteriores. Tanto el libro como su autora son altamente recomendables. Sin lugar a dudas, de las mejores escritoras hispanohablantes de su generación.

Otras obras de Fernanda Melchor en ULAD: Temporada de huracanes, Aquí no es Miami, Páradais

lunes, 22 de abril de 2024

Jorge Volpi: Una novela criminal

Idioma original: español

Año de publicación: 2018

Valoración: muy recomendable

Una mañana de diciembre de 2005, las televisoras interrumpen su transmisión habitual para hacer un enlace en vivo con un corresponsal ubicado en la carretera México-Cuernavaca, a las afueras de la ciudad. La Policía Federal está por realizar un operativo para ingresar a una supuesta casa de seguridad donde, según la información obtenida por el equipo de inteligencia, se encuentran personas secuestradas. Las imágenes muestran a los agentes de la Agencia Federal de Investigación (AFI), encapuchados y equipados con armas largas, traspasando el portón y desplegando sus unidades por toda la finca, sin encontrar la menor resistencia. 

El audaz reportero, sin importarle su propia integridad, sigue a los encapuchados a través del patio de la finca, los cuales ingresan al cuarto de servicio, donde se ve que la acción ya había comenzado. La cámara muestra cómo los agentes de la AFI someten a un sujeto moreno de pelo corto, en estado deplorable, mientras el reportero hace una descripción detallada de los hechos. Uno de los agentes toma por el cabello al presunto secuestrador y levanta con brusquedad su cara para que pueda ser vista en vivo por millones de mexicanos. La cámara hace un recorrido exhaustivo por el desordenado cuarto, hasta posarse de nuevo de manera momentánea en la cama sobre la cual reposan varios rifles de asalto. El equipo de reporteros continúa su recorrido hasta encontrar a otra persona encogida en un rincón del cuarto, cubierta completamente con una cobija, la cual, al ser retirada por uno de los agentes, revela a una mujer pelirroja de tez pálida y rasgos afilados. El reportero interroga a la mujer (creo que ya está quedando claro lo absurdo de la situación) acerca de su relación con el hombre anteriormente sometido por los policías, que después sabremos es el líder de la banda, Israel Vallarta. La mujer, con el semblante descompuesto por el pánico, niega cualquier relación con Israel y dice desconocer por completo que en ese domicilio se encuentren personas secuestradas, pero es detenida igualmente. Lo que más llama la atención de la güera es su marcado acento francés, Florence Cassez.

Lo que pretendía ser el heroico rescate de unas víctimas de secuestro y el desmantelamiento de una de las bandas de secuestradores más peligrosas del país por parte de la recién creada AFI, resultó ser uno de los episodios más infames del periodismo mexicano. Televisa, la cadena de televisión más grande de México, en colusión con la Policía Federal, fue partícipe de un montaje televisivo que tendría repercusiones políticas, a tal grado de tensar las relaciones diplomáticas entre México y Francia al punto de ruptura, y abriendo viejas heridas producidas por las múltiples invasiones del imperio francés a la soberanía mexicana. 

Jorge Volpi desentraña en esta novela sin ficción (como él la llama) lo que a la postre sería conocido como “El caso Florence Cassez”, el cuál exhibiría ante los ojos del mundo (ahora ya incluso hay un documental en Netflix) lo surreal que es la impartición de justicia en México. Fabricación de evidencia, tortura de testigos, manipulación de la información, etc., todo esto combinado con la más vil y vulgar estupidez de aquellos encargados de establecer el orden. Volpi reitera en varias ocasiones que su libro es una novela “sin ficción”, sin embargo, no tiene reparos en llenar, desde la barrera de la ficción, todos los huecos (que no son pocos) que hay en este magullado caso. Fuera de eso, la novela no podría estar mejor documentada. La revisión de los expedientes es exhaustiva. Volpi incluso se entrevistó personalmente con los involucrados y con sus familiares, así como con los abogados y todas aquellas figuras del ámbito periodístico y jurídico que le pudieran aportar información.

A pesar de que este libro se acerca más al documental que a una obra de ficción, la impecable narración de Volpi hace que su lectura se disfrute como si fuera una novela policiaca (en el buen sentido del término). Lo que añade profundidad al libro es el hecho de que quienes presenciamos el desarrollo del caso en tiempo real, nos forjamos nuestras propias ideas y teorías sobre él. Descubrir detalles que no se hicieron públicos en su momento funciona perfectamente como un giro argumental post hoc. Si acaso, el único reparo que le pondría al libro es que aquellos que no estén familiarizados con el caso (no estoy seguro de qué tanto trascendió fuera de México y Francia) no lo podrán disfrutar al cien por ciento. Si sirve de algo, pueden empezar viendo el video que les dejo abajo para que se den un quemón del marranero que se hizo alrededor de esta historia.

Por cierto, para 2023, Cassez se encontraba viviendo libremente en Dunkerque, Francia, junto a su hija. Israel Vallarta, sus supuesto cómplice y líder de la banda de secuestradores “Los Zodiaco”, lleva 17 años en prisión preventiva, aún sin sentencia. Qué gran diferencia cuando no tienes al presidente de tu país para sacarte de la cárcel.

Caso Florence Cassez: 13 de febrero de 2006

Otras obras de Jorge Volpi en ULAD: Leer la mente, La tejedora de sombras

miércoles, 17 de abril de 2024

Reseña + Entrevista: La visitante de Alberto Chimal

Idioma original: español

Año de publicación: 2022

Valoración: entre recomendable y muy recomendable

Gabriela, originaria de Toluca, abandona su pueblo ciudad natal para cursar contaduría en la Ciudad de México. Como muchos jóvenes forzados a tomar decisiones vitales prematuramente, encuentra poco placer en su carrera, asistiendo a clases más por rutina que por interés. Su vida toma un giro al descubrir, gracias a su prima, un taller de teatro que la cautiva de inmediato (obviamente, en gran parte gracias al profesor). La novela comienza con estas incursiones de Gabriela en el mundo del teatro, lo que la lleva a cuestionar sus preconcepciones "provincianas". Durante esta etapa, su vida transcurre con relativa calma, aparte de las dificultades típicas de cualquier “estudihambre” normal.

Los conocedores de la obra de Alberto Chimal anticiparán un giro hacia lo paranormal o fantástico, y así sucede. Como sugiere el título, una presencia emerge de una especie de limbo (“l frontera”) para alterar radicalmente la existencia de Gabriela, exponiéndola a ciertos secretos turbios del taller de teatro y a la realidad social de su país. La temporalidad es crucial, situando la narrativa a inicios de los años 70, una época marcada por la desilusión juvenil, las secuelas de represiones estudiantiles y un choque generacional entre conservadurismo y nuevas ideas.

Esta novela tiene muchos elementos que suponían un riesgo al fracaso. Escribir una novela sobre fantasmas y posesiones en un país azotado por la violencia, como lo es México, supone el riesgo, por un lado, de herir susceptibilidades, y por el otro, de quedarse corto. De que los hechos, por paranormales que puedan ser, no superen al terror real con el que tienen que convivir los habitantes de la tierra de los magueyes. ¿Por qué alguien se interesaría por aquellas almas que habitan ese limbo llamado “la frontera”, cuando hay una frontera real, un desierto donde las mujeres tienen la esperanza de vida más baja del país?, ¿Por qué a alguien le preocuparía la posesión de una niña por el alma en pena de una mujer asesinada, cuando hay miles de madres aterrorizadas por el fantasma de sus hijas y hermanas, y que las acompañaran hasta que ellas mismas, de una manera u otra, cruzan a su vez esa frontera? Acaso abordar este tema desde el punto de vista de una niña, y añadiendo elementos fantásticos sea una forma de lidiar con una situación que, de otra manera, sería insostenible (vaya que cuesta ver directamente a la cara a la realidad). 

Pese a que el tono de la novela recuerda mucho a lo que usualmente se cataloga como “literatura juvenil”, caracterizada por adolescentes en pleno descubrimiento de sí mismos y adultos antagónicos, Chimal maneja el tono sin caer en clichés, de tal manera que logra abordar un tema tan delicado (casi tabú en México), como es el de la violencia contra las mujeres y los feminicidios.

Dicho lo anterior, hay algunos puntos que no me agradan del todo:

• La novela parece estar dividida en dos partes. Los sucesos que ocurren en la primera mitad, enfocada principalmente a la vida estudiantil de Gabriela y a sus actividades teatrales, pierden relevancia una vez que se introducen los eventos paranormales.

• El profesor del taller de teatro cambia radicalmente de carácter sin una explicación, a mi parecer, satisfactoria, como si nos hubiéramos perdido un capitulo de su historia. Posteriormente se revelan ciertos aspectos de su pasado que pueden explicar tal transformación, pero da la impresión de ser una justificación en retroactivo de ese cambio.

• Me parece que el papel de la protagonista pierde fuerza una vez que ocurren los elementos fantásticos, como si cediera su puesto a otro personaje. Esto se resuelve al final de libro, pero en el inter es un poco chocante esta salida de escena.

Admiro mucho el estilo de escritura de Chimal, que recuerda mucho a su forma de hablar. Incluso su tono de voz casa muy bien con el tono de su narración. Se disfrutan particularmente los pasajes donde se describen las actividades del grupo de teatro, el movimiento de los cuerpos en el escenario, las sensaciones de los estudiantes, la percepción de aquellos que observan, etc. Me atrevería a decir que solo por esos bellos pasajes vale la pena leer este libro. 

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Alberto Chimal tuvo la amabilidad de regalarme un poco de su tiempo para platicar más a detalle sobre su novela. Además, nos lee un pequeño fragmento. Pueden checarlo en el siguiente enlace.


* Para quienes deseen profundizar en su metodología, Chimal ofrece un curso de escritura creativa en Domestika y en su sitio web, además de un canal de YouTube con su esposa, Raquel Castro, donde abordan variados temas literarios, altamente recomendable. 


viernes, 5 de abril de 2024

Jorge Volpi: Leer la mente

Idioma original: español

Año de publicación: 2007

Valoración: recomendable (muy recomendable para interesados)

Es hora de preparar la cena y quieres sorprender a tu pareja. Dudas si cocinar pollo o pescado. Te decides por el pescado. A tu pareja le parece delicioso y recibes tu recompensa esa noche. Al siguiente día, estás con ganas de acción, así que, tomando en cuenta el éxito de la noche anterior, preparas pescado nuevamente. Tu amorcito tiene náuseas con el puro olor del guisado. Te sacas de onda mientras tienes que recurrir a Internet esa noche. ¿Cuál fue tu error? Tomaste solo en cuenta los resultados inmediatamente anteriores para guiar tus decisiones. A partir de ese día decides preguntarle a tu pareja sus actividades del día, checar el clima, la situación política del país, etc., y tomando en cuenta esa información, determinas el contenido de la cena que le caerá mejor a tu pareja, y que la ponga de humor para el lecho matrimonial (si es que la gente se sigue casando). Un gran acierto. Decidiste crear un modelo de tu relación gastronómica con tu pareja.

Nuestra vida sería muchísimo más fácil si pudiésemos crear modelos para todas las situaciones posibles en nuestra vida, pero debido a nuestra condición de simples mortales, tenemos el tiempo y las oportunidades limitadas para hacerlo. ¿Qué nos queda entonces? Hacer como que las vivimos. Creer que las vivimos. Crear un escenario hipotético para situaciones probables. ¿Qué pasaría si leyese muchos libros de caballería? ¿Qué pasaría si matase a una viejita usurera para solventar mis gastos? ¿Qué pasaría si viajara al pasado y me encontrara con mi propia madre dentro de un automóvil? Lo que nos queda es crear ficciones.

Lo anterior es una respuesta plausible de un neurocientífico a la pregunta ¿Para qué sirve leer (o escribir) novelas? En “Leer la mente”, Jorge Volpi representa ese papel.

Volpi es conocido por explorar diversos temas: artísticos, históricos, científicos, etc., tomándose el tiempo necesario para documentarse exhaustivamente. Si considerásemos lo variado de las temáticas de sus libros, podríamos decir que es una especie de erudito, esa rara especie de eras remotas. Aunque en este caso, la característica de Volpi que hace de este libro un éxito es su prudencia. Volpi evita meterse en temas que están más allá de su conocimiento o que son irrelevantes para entender la trama, porque sí, aunque no lo parezca, esto sigue siendo en gran parte una narración.

“Leer la mente” es el resultado de las reflexiones de Volpi acerca de cómo nuestro cerebro es capaz de crear ese rasgo que abre una brecha enorme entre el ser humano y todas las demás creaciones del señor: la ficción. Esa capacidad que tenemos los Homo sapiens para predecir el futuro (bueno, un futuro hipotético, jeje). Volpi nos platica todos los malabares que hace el cerebro para sacarnos de ese paraíso que solo habitan los animales, el eterno presente, para traernos a este mundo donde tenemos que preocuparnos por cosas como ¿Qué pasaría si Hitler hubiera ganado la Segunda Guerra Mundial?

Este libro es una muy buena entrada al campo de las neurociencias, mejor aún si te interesa la literatura y eres un poco nihilista: aquello que llamamos realidad, no es más que una representación del mundo producida por la actividad de nuestro cerebro, esa masa gelatinosa que sabe riquísima en unos taquitos.

Otras obras de Jorge Volpi en ULAD: Una novela criminal, La tejedora de sombras

viernes, 29 de marzo de 2024

Reseña + Entrevista: Lealtad al fantasma de Enrique Serna

Idioma original: español

Año de publicación: 2022

Valoración: muy recomendable

Cualquier hombre, por fascinante que pueda ser, acaba por convertirse en ridículo a causa de su deseo sexual. 

Esta frase de Yukio Mishima me vino dolorosamente a la cabeza al empezar a leer el primer cuento de “Lealtad al fantasma”, un cuento que empieza muy al estilo de Serna: exponiendo en carne viva las motivaciones tan mundanas con las que los humanos nos conducimos por la vida, o en el peor de los casos, nos dejamos conducir. El viejo tropo del profesor que se encula con su alumna (el que esté libre de pecado…) toma un giro inesperado que puede chocar a algunos (a mi incluso me hizo dejar la lectura por un momento), o puede espolear a otros a seguir leyendo. De cualquier manera, logra sacar al lector de ese letargo al que muchas veces nos vemos sumidos.

Siguiendo la misma línea, Serna continúa disecando las distintas circunstancias que nos llevan a renunciar a esa tarea inútil de nadar a contracorriente, resignándonos a dejarnos arrastrar plácidamente hacia el choque inevitable con las rocas de la depravación y la ignominia. Ya sean obsesiones inverosímiles, bajas pasiones, o incluso el más vulgar aburrimiento, son razones más que suficientes para poner a girar la rueda que terminará por aplastarnos.

El cuento más largo (bien podría ser una novela corta), infamemente intitulado “Abuela en brama”, nos muestra a una mujer frustrada al borde de la tercera edad, la cual ha pasado toda su vida reprimiendo sus instintos y deseos, dando patadas de ahogado en las hondas aguas del amor y la sexualidad. ¿Y con quién acabaría enredándose?, pues con un joven narcisista e inmaduro que bien podría ser su hijo, no solo por la diferencia de edad sino también por el juego constante de control y transgresión que los mantiene unidos en una relación destinada al más tragicómico de los fracasos. 

Por último, Serna utiliza la idea del doppelganger para explorar el masoquista impulso de la autodestrucción. Haciendo disonancia con los anteriores, el cuento que le da título al libro es un malviaje que nos recuerda cruelmente que estamos esclavizados por nuestro pasado personal, generacional, e incluso histórico. 

Si acaso, la ambientación y el lenguaje son muy locales, lo que podría difuminar los matices (sumamente importantes en un texto corto) para aquellos que no estén familiarizados. Aún así, los personajes tienen una complejidad suficiente para que nos sintamos vergonzosamente identificados con ellos.

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Abajo les dejo un enlace para que puedan checar, en palabras del escritor, un poco más acerca de este y otros libros de Enrique Serna, a quien tuve la oportunidad de conocer personalmente hace algunos años, y nuevamente tuvo la amabilidad de regalarme un poco de su tiempo.



jueves, 14 de marzo de 2024

Óscar de Pablo: Sobre la luz (Poesía militante)

Idioma original: español 
Año de publicación: 2014

Valoración: muy recomendable


Lejos de adherirse a una visión etérea de la poesía, Óscar de Pablo la considera simplemente como “un género literario más”, lo que no implica que carezca de las riquezas que la literatura puede ofrecer. Manteniéndose con los pies en la tierra, de Pablo otorga igual importancia al poder reflexivo y emotivo de un poema, e incluso a su aspecto histórico. Profundamente influenciado por Bertolt Brecht, sostiene que la poesía (y el arte en general) debe comprometerse con la crítica social. Emplea su poesía como un vehículo para cuestionar el status quo e integra elementos teatrales y episodios históricos concretos para explorar temáticas de poder, resistencia y dinámica social.

 

Como decía Borges, hablar con palabras abstractas es una forma de la haraganería, mejor les presento algunos de mis versos favoritos, para que se den un quemón.

 

Y así me reconozco:

como el poeta que baja del Parnaso

cara encontrarse en medio de Avenida

Cuauhtémoc, puro y estúpido como recién

nacido, sordo de infinitud, lúcido, quieto,

empezando a entender, en su torpe ternura, el 

mensaje furioso de algún claxon

 

Óscar de Pablo se distingue por su capacidad para entrelazar lo personal con lo colectivo, lo íntimo con lo universal. Además, en sus versos, la historia no solo funciona como la escenografía, sino como un actor vital que dialoga con el presente, permitiendo una crítica de nuestra realidad contemporánea:

 

Centenares de miles. Este martes quisiera pedir

prestado un coche

y llevarte a comer carnitas a Huichapan. Este

martes quisiera, pero es martes

y alguien debe llevarle a Tolomeo III, el llamado

Everjetes, sus miles de elefantes.

 

Y, por su puesto, su activismo político está más que presente en sus versos, algo que puede chocar, o incluso alienar, a aquellos que no comulgan con sus ideas. Pero aún así, no se puede negar su impacto. Por ejemplo, el poema “Sobre la luz”, título que de alguna manera parodia la idea del poeta iluminado, se refiere simplemente a la huelga de una planta hidroeléctrica:

 

y exígele a los ojos de la ciudad

que callen, que enmudezcan de amor los

reflectores, que los tranvías reposen como

rinocerontes

y que la tubería de los cruceros haga

cerrar el chorro tricolor del semáforo. Que se

ponga de pie la presa de Necaxa.

 

Óscar de Pablo, con su obra, nos recuerda que la poesía, lejos de ser un mero adorno, es un acto vital de interrogación, revelación y protesta.

 

Nota: Oscar de Pablo, junto con otros escritores, forma parte de “Brigada para leer en libertad”, la cual pone a disposición en su página web un amplio catálogo de libros gratis, incluyendo el aquí presentado.