viernes, 29 de junio de 2018

J.D. Vance: Hillbilly, una elegía rural

Idioma original: inglés
Título original: Hillbilly Elegy
Traducción: Ramón González Férriz (edición en castellano), Albert Torrescasana (edición en catalán)
Año de publicación: 2016
Valoración: bastante recomendable

Situémonos. EE.UU.. Año 2016, precampaña para las elecciones. La figura de Donald Trump emerge y avanza con pasos firmes en la campaña hasta la presidencia, en la que se impondrá contra todo pronóstico a Hillary Clinton. Hay un gran desconocimiento sobre el por qué alguien como Trump ganó las elecciones (teorías conspirativas aparte, tengan base o no), aunque quizá el desconocimiento del por qué ganó no debe centrarse en el candidato, sino en los votantes. ¿Quiénes son los que han apostado por él y por qué?

Esta es la raíz de fondo del libro, el conocer qué piensa esa mayoría blanca de americanos que apoyó a Trump, porque este libro es un libro que habla sobre los hillbillies, personas blancas de clase trabajadora que vieron cómo su vida económica (y en consecuencia la familiar y social) entró en decadencia a causa del creciente empobrecimiento de algunas zonas, por culpa (aparentemente) de la globalización, aunque también en cierto punto por un acomodamiento a una vida fácil que no estaban dispuestos a abandonar; la crisis que irrumpió en grandes zonas habitadas por personas ancladas a un territorio, ciudadanos que no consideraron la posibilidad de una movilidad laboral o incluso esforzarse en el trabajo para poder progresar, una cultura basada en que alguien (llamémosle papá estado) ya les sacará las castañas del fuego. Gente con vidas condenadas a la ruina y a un futuro nada halagüeño, vidas que se tuercen y van por mal camino, vidas empobrecidas y anquilosadas. Vimos ya algo de esto en varias historias americanas, y resuena fuertemente lo que pudimos leer en el «El valle del óxido», de Philipp Meyer, ambientada en Pensilvania, estado contiguo a Ohio, donde se narra esta historia; son estados que forman parte del denominado «Cinturón del óxido», por su economía dedicada principalmente a la industria siderúrgica y manufacturera. Son estados donde se cree en el famoso Sueño americano, aunque se trate de un sueño cada vez más roto y menos dulce.

Para saber dónde estamos debemos conocer de dónde venimos y, poniéndonos en contexto histórico, el libro parte de la época post Segunda Guerra Mundial, una época con mucho por construir y grandes necesidades de, básicamente, dos tipos de recursos para ello: carbón y gente con ganas de trabajar. Y la región de los Apalaches tenía mucho de ambas cosas. Por ello, gran parte de la población de la región sur de las montañas migró a otras tierras. Los que se iban de esos pequeños pueblos y ciudades podían proveerse un buen futuro en el negocio de la construcción en aquellas zonas en auge; los que decidían no moverse se quedaban atrás, con un futuro muy difícil económicamente y, en consecuencia, degradando la calidad de vida de las ciudades y los pueblos.

Esta es la generación de los abuelos y también de los padres de Vance, y marcan el entorno social en el que nació y creció el autor, un entorno altamente empobrecido al que, juntamente a los problemas económicos, se sumaba un entorno familiar que ya era de por sí complicado, con un abuelo que volvía a casa borracho, con una abuela con un carácter muy violento y una madre de carácter muy difícil que, en su intento de buscar estabilidad familiar, equilibrio, y un referente masculino para los hijos, saltaba de relación en relación (casándose hasta cinco veces) y, con ello, un cambio continuo de hogar (con los problemas que conlleva en relación a la estabilidad). Nada apuntaba a que Vance tuviera el ambiente idóneo para labrar un futuro esperanzador.

La parte más interesante del libro, una vez conocido el contexto histórico y familiar del autor, es la fuerte carga social y política que Vance plasma en el libro, y la crítica a sus conciudadanos hillbillies. Una crítica surgida a partir de su entrada en el mercado laboral, que le descubre una realidad desconocida, pues se percata que, aunque parte de la clase obrera trabajaba muchísimo para salir adelante, una gran minoría se contentaba con el subsidio del paro. Esta situación de abandono laboral causó que aquellos que se rompían el espinazo para llevar un sueldo a casa vieran como otros vivían a cuesta de sus esfuerzos. Y esta situación generaba malestar, alimentando una nueva semilla que crecía en ellos y que, juntamente con los principios religiosos ampliamente difundidos en las familias de la zona, y ciertos problemas raciales, causaron que en menos de una generación los Apalaches pasaran de zona demócrata a republicana: la cultura del esfuerzo estaba desapareciendo y aquellos que trabajaban para salir adelante no estaban dispuestos a que otros vivieran a costa de ellos. Así, el autor de muestra crítico con la sociedad de una América que ha dejado que el desánimo haya arraigado en una tierra donde la lucha y el esfuerzo tiene recompensa. La sociedad ha caído en una especie de desilusión y gran parte de la clase trabajadora en declive culpa al gobierno (por permitir la deslocalización y aumentar el gasto social) y a la propia sociedad (por aprovecharse de ello) de la mala situación por la que pasan, promoviendo una mentalidad donde cada vez es más fácil mirar hacia otro lado y culpar a los demás de todo lo malo.

La mirada que presenta Vance es la de alguien quien, tras haber triunfado, critica en gran parte a sus conciudadanos hillbillies por su conformismo, del cual él supo desprenderse. Aún y así, su mirada, aunque crítica, no se excede ni abunda en la culpa, pues él es consciente de que, de no tener una familia que, pese a sus más y sus menos, sus problemas con las relaciones, las drogas, el alcohol, y muchos otros defectos, sí le ofreció un entorno donde se sintió querido; de otra manera, su vida hubiera sido muy diferente. Un empuje familiar que, añadido a la disciplina impuesta por el ejército, cambió el rumbo de una vida que estaba condenada a pasar por bastantes apuros.

Bien es cierto, y sería deshonesto no decirlo, que el libro es desigual, pues hay mucha narración autobiográfica y, en algunos momentos, un exceso de detalle de vida familiar que se hace algo monótono, aunque mejora superada la mitad del libro. Es probable que una reducción de la parte biográfica, por muy extrapolable que sea al resto de sus semejantes, hubiera mejorado el libro, pues es la parte crítica, más cercana al ensayo, donde el libro brinda su mayor potencial.

En cualquier caso, el libro es bastante recomendable, pues aporta un punto de vista muy interesante para comprender qué ha originado un cambio tan radical en la sociedad americana durante los últimos años. Así, el principal interés del libro radica en conocer, de primera mano, lo que provocó que mucha gente confiara en Trump para solucionar una situación económica sin muchos visos de solucionarse, si de la gente únicamente dependía. Y también es un canto a la lucha, a la inconformidad, al espíritu de superación, y un agradecimiento incondicional a todos aquellos que, formando parte de un entorno con sus propias dificultades, dieron el soporte, la ayuda y el empuje a que un niño con un futuro desalentador pudiera cumplir el famoso sueño americano. Vance es un ejemplo de aquello de lo que se vanagloria el país que describe: una tierra de oportunidades, para quien honestamente las busca.

9 comentarios:

Juan G. B. dijo...

No puedo evitar acordarme de aquella película (y serie anterior) titulada "The Beverly Hillbillies", increíblemente titulsda en España;"Rústicos en Dinerolandia"...😅

Marc Peig dijo...

No tiene nada que ver (creo) pero sí, el título se parece. También me recuerda a The Notting Hillbillies, grupo del que formó parte Mark Knopfler, de los Dire Straits ;-)
Saludos
Marc

Diego dijo...

Bueno, de por si, como sudamericano que soy, hay pocos simbolos que me causen más repugnancia que esa bandera, si a eso le sumo que anoche lei "Los niños perdidos" de Luiselli (gracias Francesc), pues, muy sesgado leo en tu reseña aquello de "dificultades" que pueda tener esta gente, o, "tierra de oportunidades para quien realmente las busca."
De todas formas acepto mis sesgos y supongo que la obra es recomendable.

No sé si entre las causas que el libro expone para que llegara Trump, el libro menciona los efectos secundarios de la abundancia y la comodidad, porque creo yo que existen y son muy graves.

Sumando a la parte que cuentas sobre lo que el protagonista vivió en lo laboral, extrapolandolo aquí, siempre recuerdo cuando después de dos años en España, conseguí mi primer trabajo con un contrato digno y legal. No era para lo que había estudiado pero elegir tampoco era una opción. Era 2003 y yo trabajaba en una fábrica de azulejos. Por aquel entonces, esto era un boom en Castellón y el 90% de los de aquí trabajaban nueve meses al mes y en verano se iban al paro. Recuerdo que se reían de mi por conservar el empleo y cuidarlo ya que la oferta era tan grande que se podían permitir esas cosas y saltar de una fábrica a otra cuando les apetecía.
Llegó la crisis del 2007 y, claro, las empresas tiraban a la calle a los que no tenían un contrato fijo por elegir su temporalidad. En ese momento, dejé de ser un gil que trabajaba los veranos y no usaba el paro, para convertirme en el emigrante que tenía trabajo mientras los de aquí estaban en la calle.

Como bien dices, la comodidad y la abundancia suelen derivar en que la culpa siempre sea de los demás. Supongo que aquellos "listos", hoy, "víctimas del emigrante", son los que votarían a un Trump si lo tuvieran.

Un saludo.

Marc Peig dijo...

Hola Diego. Entiendo lo que indicas, y cuando hablo de qué trata el libro en su mayor parte es según la mirada que el autor imprime en su análisis sobre la sociedad norteamericana. Y, claro está, parte desde cierta posición de haber conseguido triunfar en la vida, con lo que es probable que su mirada sea algo condescendiente; pero sí puede explicar parte del descontento de la sociedad americana, o al menos aquella que trabaja para salir adelante. El autor expone que hay mucha gente que se aprovecha de las ayudas, aunque también indica que es normal que las haya. Es, claro está, un tema complejo y del que es complicado hacer un análisis que aplique a todos por igual.
Es muy buena tu reflexión, y gracias por compartir tu experiencia, sobre el "aprovechamiento" de los momentos de auge económico por parte de parte de la sociedad (paros buscados, bajas dudosas, contratos irregulares); también ahí es difícil hacer un análisis de trazo grueso y no fallar en las conclusiones, pero creo que no te falta razón cuando apuntas que los que se hallan instalados en la comodidad de tener las cosas aseguradas, dando por sentado su porvenir, miren de reojo y con recelo a los que llegan y les "disputan" sus puestos de trabajo. Probablemente culparían a la inmigración de sus males, y no a su falta de esfuerzo. Pero eso daría paso a grandes debates y polémicas.
En cualquier caso, el libro es interesante y cumple con el propósito de dar a conocer una serie de motivos que propiciaron el auge de alguien como Trump hasta conseguir la presidencia. Ya veremos cómo acaba y sí es un mandato fugaz o renueva la confianza en futuras elecciones.
Saludos, y gracias por comentar.
Marc

Juan G. B. dijo...

Hola otra vez:
He recordado que justamente el otro día leí este artículo, que da una vidión previa y bastante diferente de la evolución política de esta clase rural-trabajadora blanca de EEUU:
http://www.agenteprovocador.es/publicaciones/la-bandera-surena-junto-al-puno-negro-cuando-los-hillbillies-y-redneck-se-aliaron-con-los-panteras-negras

Marc Peig dijo...

Interesante apunte, Juan. Reseñé un libro de Angela Davis y también otro sobre los Black Panthers (enlaces a continuación), y es interesante la colaboración que tuvieron en un momento determinado de revolución social.
http://unlibroaldia.blogspot.com/2017/12/angela-davis-la-libertad-es-una-batalla.html
http://unlibroaldia.blogspot.com/2017/03/melvin-van-peebles-panther.html
Saludos, y gracias por en enlace al,articulo.
Marc

Anónimo dijo...

La culpa fue de los vagos esos que cobraban subsidios de paro. Y de las mamás negras adolescentes solteras que vivían de la caridad ajena.de Lehman Brothers o Bankia, aquí, ni hablamos.Si es que hay que salir de la zona de comfort, que ya lo dice un anuncio de bebidas alcoholicas y Albert Rivera. Claro que si, guapis.

Juan G. B. dijo...

Southern Comfort? Yo siempre he sida más de Jack Daniels, pero vale...

Marc Peig dijo...

Hola, Anónimo.

Aprovecho para recordar que esta es una reseña sobre un libro escrito por otra persona, por lo que la opinión es principalmente sobre el libro y lo que el autor expone. En cualquier caso, siempre en toda reseña (y especialmente en posteriores comentarios) hay parte de opinión personal sobre lo expuesto.

Respecto al tema de las “mamás negras adolescentes solteras” y la crisis de Lehman Brothers, no está explicado en la reseña porque el autor no habla sobre ello, habla sobre los hillbillies. De todos modos si te interesa mi opinión o reseñas sobre las conflictos raciales puedes leer mis reseñas de «Entre el mundo y yo», de Ta-Nehisi Coates (creo que el primer párrafo ya deja bastante claro mi opinión al respecto de Trump y sus políticas raciales), «La libertad es una batalla constante», de Angela Davis o «Panther», de Melvin Van Peebles. Sobre el tema de Lehman Brothers (o Bankia), también hablé sobre ello en «Unión Atlantic», de Adam Haslett. Hablando de conflictos sociales y, específicamente, sobre la horrible crisis humanitaria, reseñé «Daha», de Gunday, que pienso que es un grandísimo libro que podría hacer abrir los ojos a mucha gente (lo recomiendo, de hecho lo situé en lo mejor de ulad de 2017, al igual que el de Coates).

Si la exposición de mis ideas te recuerdan a las de Rivera, me alegro muchísimo porque significaría que finalmente ha cambiado su discurso hacia la izquierda, aunque lamentablemente creo que le falta un buen tramo por recorrer.

Saludos, y gracias por permitirme aclarar mi punto de vista si mi reseña podía llevar a malentendidos.

Marc