viernes, 28 de octubre de 2016

Semana del libro de culto: Memorias póstumas de Brás Cubas de Machado de Assis

Idioma original: portugués
Título original: Memórias póstumas de Brás Cubas
Año de publicación: 1880 (1881 como libro)
Valoración: Muy recomendable

Me dicen mis colegas ULADianos: ¡vamos a hacer una semana dedicada a libros de culto! Y yo: ¿y qué es un libro de culto? Un libro que tienen muchos seguidores; un libro que tiene pocos seguidores, pero fanáticos; un libro que pasa desapercibido en su momento pero después gana fama internacional e interplanetaria... En fin, Francesc ya ha escrito un ensayo sobre "el libro de culto y la madre que lo parió" así que no voy a extenderme sobre el asunto; el caso es que a mí me costaba pensar en algún libro de culto (que no estuviese ya reseñado en ULAD), hasta que durante la misma semana varias personas diferentes me hablaron de estas Memorias póstumas de Brás Cubas, del brasileño Machado de Assís, y me pareció que podía encajar en la serie: es un libro quizás poco conocido en España, pero que en Brasil y Portugal tiene una legión de seguidores y defensores, que lo han convertido en un clásico, a pesar de (o por causa de) su irreverencia.

Así que aquí va.

El protagonista de estas "memorias" es Brás Cubas, un político, inventor y amante fracasado que las escribe desde el otro lado de la raya, o sea, desde la tumba. De hecho, la novela está dedicada "al primer gusano que royó mi cadáver", y comienza precisamente con la escena de la muerte del protagonista y la narración de sus últimos años, en vez de hacerlo, como sería lo habitual por la infancia y los años de aprendizaje. A partir de ahí, de forma desordenada, humorística y fragmentaria, se cuenta la historia de un hombre que quiso ser ministro y no lo fue, quiso ser famoso y no lo fue, y pasó su vida entera enamorado de una mujer casada con otro hombre.

Brás Cubas es un protagonista y un narrador cínico, sincero, egoistón y no demasiado trabajador, representante de la clase adinerada y esclavista de Río de Janeiro, pero resulta simpático por su sinceridad, su espíritu ironico y burlón y porque, como buen antihéroe, nunca consigue salirse con la suya al final. En efecto, en las Memorias póstumas encontramos el mismo humor que puebla otras obras de Machado de Assís, como Dom Casmurro o El Alienista: un humor basado en un narrador autoconsciente que interrumpe la acción, la anticipa, la comenta, omite secciones enteras de la historia y en general juega con las expectativas del lector, con quien dialoga continuamente.

Los antecedentes de este tipo de memoria autoirónica y metaliteraria los menciona el propio Machado de Assís (o mejor, Brás Cubas) en su texto: el Tristram Shandy de Lawrence Sterne, el Viaje alrededor de mi cuarto de Xavier de Maistre o los Viajes por mi tierra de Almeida Garrett. A estos se podría añadir el Quijote, que a su vez inspiró a Sterne: en el "emplasto Brás Cubas" con el que el narrador espera alcanzar la gloria no está muy lejos del "bálsamo de fierabrás" cervantino, como tampoco lo están los juegos metanarrativos constantes que aperecen en el libro...

Cuando apareció, las Memorias póstumas de Brás Cubas fueron mal entendidas o mal consideradas: se discutió si aquello era o no una novela; si tenía suficiente trama o profundidad; si los saltos en el tiempo eran o no aceptables; si era una simple imitación del estilo de Sterne. Con el paso del tiempo, se ha convertido en un clásico de la literatura brasileña, alabado por Woody Allen o Susan Sontag (entre muchos otros, claro), y creo que por ello un digno "libro de culto" para nuestra serie.

Y si no, pues qué le vamos a hacer.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

muy bueno, igual que Don Casmurro

LaPicá Del Libro dijo...

Hola amigos...
Nunca he leído, a Pierre Lemaitre. Leyendo la reseña de Tres Días y Una Vida, me he sentido impelido a partir por esa obra. De veras me gustó mucho.
Un saludo y felicitaciones por vuestro excelente blog
Juan Javier Vargas
http://eshops.mercadolibre.cl/lapicadel*libro