miércoles, 6 de febrero de 2013

Colaboración: Cuatro por cuatro de Sara Mesa


Idioma original: castellano
Fecha de publicación: 2012
Valoración: imprescindible

Sara Mesa. No olviden este nombre. Cuatro por cuatro. Finalista del XXX Premio Herralde de Novela. Léanla. Compartan el libro. Hablen de él. Abran la novela y comiencen. No podrán abandonar la lectura. Leerán a escondidas de su jefe en el trabajo, volverán al libro en el descanso, subyugados por un escenario como el que describe la novela. Olvidarán apearse del autobús en la parada que les corresponde, apenas se ocuparán de su hijo mientras sostienen con la otra mano el retorcido y velado universo con el que esta joven narradora cautiva al lector desde la primera línea. 

Punto de partida: el Wybrany College, un internado destinado a hijos de familias acomodadas y a chicos becados, los “especiales”, cuyos padres trabajan para el colegio. Entre ambas clases, un límite imaginario, aunque perceptible. La línea divisoria se extiende a lo largo de la novela y engloba otros planos: un modelo educativo basado en la división por sexos, el enfrentamiento entre aquellos que aprueban las directrices del internado y algunos personajes que se oponen, la segmentación de la información y el juego entre lo velado y las apariencias, etcétera.

La separación, el aislamiento o el orden (aparente) se construyen también partir de una jerarquía muy marcada en la que el director del College, el Guía (una especie de orientador vil y abyecto), los profesores y los alumnos se convierten en piezas de un juego repleto de secretos y estrategias en la lucha por el poder. En el edificio, incomunicado de un mundo exterior que se derrumba irremisiblemente, confluyen la historia de Celia, una alumna insatisfecha con la vida en el College, la de Ignacio, un alumno cojo e indefenso del que todos los alumnos se ríen, y la de Isidro Bedragare, un profesor sustituto que irrumpe en la vida del internado y recoge sus impresiones en un diario. En todas ellas se aprecia una violencia soterrada que mantiene al lector en vilo hasta el epílogo, momento en el que “los papeles de García Medrano”, el profesor desaparecido al que sustituye Isidro desvelan el secreto del edificio.

No suelo confiar en los premios literarios, pero debo decir que esta vez han dado en el clavo. Además de la historia, lo que arrastra de Cuatro por cuatro es el manejo del lenguaje. Un estilo peculiar, poético y sugerente, crítico, que ayuda a la creación de ese ambiente tan enrarecido.

De hecho, citaría cada una de las líneas de esta novela, porque es uno de esos libros singulares que una vez leídos nos llevan a pensar: ésta es la novela que a mí me hubiera gustado escribir. Lo bueno es que Sara Mesa existe y que va a seguir escribiendo. Para nosotros. La posibilidad de entrar en el universo de esta autora es un lujo. Créanme, una no encuentra un texto como éste todos los años. No dejen de leerla, háganme caso.

Firma invitada: Uxue

7 comentarios:

Francesc Bon dijo...

Leches Uxue: yo me tenía a mi mismo por entusiasta y convincente cuando recomendaba un libro.
Hasta hoy, claro.

Uxue dijo...

Jaja, como luego no os guste, verás!!!!

Anónimo dijo...

Ayer mismo salió una reseña-comentario(muy favorable) en el suplemento cultural de La Vanguardia.

¿Casualidad?

Anónimo dijo...

Tengo muchas ganas de leer este libro, por lo que me han dicho es muy bueno.

Elisabet R. dijo...

Termine de leerlo animada por esta reseña y la verdad me decepcionó bastante

Natalia dijo...

Me he leído la novela y hay cosas que me han gustado bastante, aunque no me acaba de convencer la estructura, ni el final. De todas maneras, sí que me parece una escritora a tener en cuenta y tiene detalles muy buenos. Gracias por la recomendación.

Maya dijo...

Leí la novela por vuestra recomendación, me parece excesivo considerarlo una lectura imprescindible. Está bien para pasar el rato... hasta allí