Mostrando entradas con la etiqueta pornografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pornografía. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de agosto de 2025

José Luis Garci: Gun Moll (A Hollywood Story)

Idioma original: Español
Año de publicación: 2025
Valoración: Se deja leer (y a mucha honra)

Gun Moll (A Hollywood Story) es una especie de bolsilibro contemporáneo. Así lo indican tanto el tamaño del libro, que mide 9,5x13cm, como la extensión, temática e influencia norteamericana del relato que contiene.

Sigue a dos mujeres que atraviesan el desierto de Arizona en un Chevrolet para llegar a la frontera mexicana. Llevan mucho dinero en efectivo y un cadáver en el maletero. Una de ellas tiene una herida de bala en el hombro. Follan a menudo, ya sea en plena carretera bajo la canícula de julio o en moteles sin aire acondicionado. 

La historia narrada en Gun Moll (A Hollywood Story) no es nada del otro mundo. De hecho, podríamos considerarla esteriotipada, pues su argumento y personajes ya los hemos visto cientos de veces en el género negro. Sin embargo, la dignifican un pelín su prosa, que sin ser excepcionalmente artística rebasa lo meramente funcional, y su manera de ir dosificando la información al lector.

A estos dos elementos que elevan lo que de otra manera sería un texto bastante sencillito, incluso dentro de los parámetros "pulp" a los que podríamos adscribirlo, hay que sumar la atractiva edición con que Reino de Cordelia lo envuelve: tapa dura, cubierta de textura verjurada y catorce ilustraciones de Miguel Navia, que realzan el alto voltaje erótico (por no decir pornográfico, dada su explicitud y gratuidad) de la obra. 

En fin, que estamos ante un bolsilibro contemporáneo que, además de condensar todo lo bueno de este tipo de literatura en su contenido (falta de pretensiones, entretenimiento, arquetipos, dosis de violencia y sexo...), va acompañado por un continente de lujo.

martes, 24 de junio de 2025

Shintaro Kago: Ciudades e infraestructuras

Idioma original: Japonés
Título original (del volumen): Toshi To Infrastructure
Traducción: Víctor Illera Kanaya
Año de publicación (del volumen): 2021
Valoración: Está bien

Ciudades e infraestructuras es una recopilación de relatos del mangaka Shintaro Kago, publicados originalmente en la revista AX Magazine. La mayoría son muy breves; duran entre cuatro páginas y cuatro viñetas. Si bien funcionan, dada sus modestas pretensiones y su solvencia visual, no se cuentan entre lo mejor que tiene por ofrecernos su autor, debido a que sus premisas, aunque creativas, tienen un interés y recorrido harto limitados.

Mis favoritos serían "En el dentista", "Concurso de personas con falta de presencia", "Resquicios de mercado", "Ciudad amurallada" y "Manos postizas", pues brotan alrededor de conceptos extravagantes o hilarantes. Asimismo, he disfrutado bastante de los relatos sin título que hallamos a la mitad y al final del volumen respectivamente, pues construyen el suspense con acierto y entregan escenas "gore" muy originales y grotescas.

Resumiendo: Ciudades e infraestructuras es una antología que hará las delicias a los completistas de Kago. Y es que el japonés ostenta, incluso en sus obras menos inspiradas, un dibujo extraordinario, ideas delirantes, escenarios absurdos, sexo depravado, "gore", escatología, humor negro y una saludable dosis de irreverencia y mal gusto.




También de Shintaro Kago en ULAD: Aquí

sábado, 19 de abril de 2025

Marie Darrieussecq: Marranadas

Idioma original:
Francés
Título original: Truismes
Traducción: Javier Albiñana
Año de publicación: 1996
Valoración: Está bien

Marranadas es la novela corta con la que, en 1996, debutó a los 26 años la escritora francesa Marie Darrieussecq. Narra una historia transgresora y provocadora, dadas sus reflexiones en torno al ser humano, el trato que la sociedad dispensa a las mujeres y el deseo femenino. Incluso a día de hoy puede causar cierta incomodidad, y su contenido sexual, casi pornográfico, revolverá el estómago a los lectores menos avezados.   

En Marranadas seguimos los pasos de una bonita joven que se convierte en cerda conforme los hombres la objetivizan y se aprovechan de su cuerpo o de su ingenuidad. Por lo tanto, esta novela puede interpretarse como literatura fantástica que muestra una metamorfosis auténtica o como una metáfora política, no necesariamente sutil pero correctamente articulada.

La voz narrativa en primera persona tiene mucha fuerza, aunque a mi juicio podría haber adquirido más verosimilitud. A fin de cuentas, no me convence de que la protagonista tenga tan pocos estudios como asegura, dada la forma en que presenta determinadas oraciones e ideas.

En cuanto al argumento, diría que en general fluye adecuadamente y transmite con precisión temática sus reflexiones. Sin embargo, por momentos resulta algo reiterativo.  

Resumiendo: Marranadas es una novela con un subtexto audaz, una voz narrativa potente y un argumento bien desarrollado. Aun así, creo que algunos de sus apartados podrían haberse pulido. Sea como fuere, no deja de ser el debut de su autora, por lo que esta irregularidad es fácilmente perdonable.

jueves, 16 de enero de 2025

Myke Babylon: Yongüein’s Massacre

Idioma original: Español
Año de publicación: 2025
Valoración: Recomendable (para raritos)

¡Qué divertida me ha parecido Yongüein’s Massacre, de Myke Babylon! A fin de cuentas, esta novela corta recuerda a una de esas películas de terror de serie B que tanto me gustan. En primer lugar, porque tiene un asesino gigantesco, una pandilla de jóvenes que devendrán sus víctimas, muertes hilarantes (pienso, por ejemplo, en la del cazador del tercer capítulo), sangre a raudales, sexo gratuito y un final abierto que anticipa una secuela. Pero, sobre todo, porque está claro que, al igual que sucede con muchas cintas de género baratas, los implicados en ella (desde el escritor hasta el ilustrador) se lo han pasado de puta madre creándola.

Trata sobre unos chavales que van de gangstas y deben enfrentarse a un monstruo enorme que acecha la Sierra de Gredos, sorbe los sesos de sus presas y está dispuesto a usar su falo descomunal a la mínima.

Además de a una película de terror barato, Yongüein’s Massacre también recuerda (y mucho) a Bighead de Edward Lee, clásico de la literatura "splatterpunk" donde los haya. No sólo en su planteamiento argumental y estilístico, en su humor negro, en su ambientación rural o en su villano, sino que incluso en la estética de ciertas escenas o en ideas muy concretas. Y aunque normalmente no hay que comparar dos obras de arte, por más que una haya podido influenciar a la otra, creo que en este caso está justificado, porque el homenaje de Babylon es tan evidente como desacomplejado. 

Así pues, diría que Yongüein’s Massacre es un calco de Bighead que no llega al nivel de salvajismo, "gore", escatología, truculencia y desmadre del original (si bien quiero aclarar que no escatima en ninguno de estos apartados). Pero, en cambio, es, aún dentro de lo excesivo y trasnochado, una ficción mucho más centrada y focalizada que la novela de Lee, cosa a mi juicio muy positiva. Sea como fuere, recomiendo a los amantes de la literatura gamberra, el terror depravado y el mal gusto experimentar ambas versiones, pues resultan perfectamente complementarias y cada una tiene méritos particulares.

Poco más puedo añadir. Sólo insistir en que Yongüein’s Massacre es (si te gustan estas cosas, por supuesto) una gozada. Una que, si bien no tiene un argumento complejo o un elenco memorable (tampoco es que lo pretenda), sabe hacernos pasar un rato endiabladamente entretenido y sacarnos unas cuantas sonrisas retorcidas. Además, nos obsequia con muertes exquisitamente grotescas y un interesante diseño y origen para su villano (quien conserva un sugerente halo de misterio hasta el final). ¿Qué más puede pedir uno cuando ya se ha tragado casi todo el terror de serie B que tiene que ofrecer el cine, y busca más de lo mismo pero en un libro? ¿Qué más puede pedir alguien que disfrutó de Bighead pero la hubiera preferido menos improvisada?

Ah, no quiero terminar esta reseña sin alabar la edición de Yongüein’s Massacre. Como viene siendo habitual, Colectivo Juan de Madre Presenta nos regala una cubierta extraordinaria y un prólogo estupendo. A dicho prólogo, por cierto, no le quitaría ni una coma. Y es que en él, Valero #01 destaca los paralelismos que hay entre Bighead y Yongüein’s Massacre, a la par que reivindica, con una retórica simpatiquísima, el acto creativo de homenajear a terceros (incluso cuando se hace rozando el plagio).


También de Myke Babylon en ULAD: Aquí

sábado, 4 de enero de 2025

Reseña + Entrevista: El palacio infinito, de Shintaro Kago

Idioma original: Japonés
Traducción: Rodrigo Díaz
Año de publicación: 2021
Valoración: Delirante

La exquisita edición en español de El palacio infinito, del irrepetible Shintaro Kago, se la debemos a Moztros. Incluye, en un tomo único en formato rústica de tapa blanda con sobrecubierta, dos historias autoconclusivas, aunque estrechamente relacionadas con el concepto de base: "The Princess of the Never Ending Castle" y "The Twelve Sisters of the Never Ending Castle". Por cierto, que el sentido de lectura de este manga sea occidental se debe a que fue publicado originalmente en Italia por la editorial Hollow Press.

El palacio infinito es una auténtica joya. Una que, como viene siendo habitual en las obras de Kago, exprime al máximo (e incluso lo retuerce a conveniencia de vez en cuando) el lenguaje gráfico y narrativo del cómic, mezcla multitud de géneros (ucronía, ero-guro, humor...) y tiene un argumento y dibujo sorprendentes por su calidad, frescura y excentricidad.

En "The Princess of the Never Ending Castle" (196 páginas), Oda Nobunaga domina el mundo y se establece en un inmenso palacio vertical. Su vasallo Akechi Mitsuhide lo reta a un duelo por el control del planeta. En una realidad, Nobunaga gana; en la otra, pierde. Por consiguiente, el palacio se divide en dos torres, que representan las líneas temporales resultantes, y ambas posibilidades conviven como vecinas. A medida que se sucedan los hechos, las torres se bifurcarán y ramificarán hasta el infinito.

Así pues, "The Princess of the Never Ending Castle" es una historia ambiciosa de premisa original y brillante ejecución. Sorprende especialmente la claridad con que, a nivel gráfico y estructural, plasma algo tan complejo como distintos universos que se desarrollan en paralelo e incluso coexisten; para ello, Kago recurre a varios recursos, entre los que destacaría las viñetas simultáneas y la repetición de imágenes o textos (a veces con pequeñas variaciones, otras literalmente). 

En "The Twelve Sisters of the Never Ending Castle" (92 páginas), Ukita Hideie, pusilánime señor del palacio de Okayama, entrega a sus hermosas hijas a los fetichistas señores de palacios vecinos a cambio de que cejen sus ataques. Una de las jóvenes, la aguerrida Nadeshiko, decide plantar cara tanto a su progenitor como a los invasores.

"The Twelve Sisters of the Never Ending Castle" es un spin off muy digno, que para nada se siente creativamente perezoso o redundante. Argumentalmente es todavía más alocado y gamberro que su predecesor, y contiene ideas deliciosamente perversas y grotescas que harán las delicias de los amantes del ero-guro; además, tiene una protagonista con mucha personalidad.

Resumiendo: El palacio infinito es una genialidad a la altura de los mejores trabajos de Kago. En ella encontraréis una fresca aproximación a la idea, tan en boga gracias a la popularidad del género de los superhéroes, de los multiversos; juegos con el lenguaje del cómic (que, si bien no llegan al nivel de, por ejemplo, Fraction o Reproducción por mitosis y otras historias, siguen siendo extremadamente fascinantes); y, por supuesto, caos, violencia, deformaciones físicas, sexo depravado, escatología y humor absurdo.




***********************


Y aquí una entrevista a Shintaro Kago, gentes:



También de Shintaro Kago en ULAD: Aquí

viernes, 20 de diciembre de 2024

Edward Lee: Bighead

Idioma original: Inglés
Título original: The Bighead 
Traducción: Rosemary Thorne
Año de publicación: 1997
Valoración: Decepcionante (aunque disfrutona a su manera)

Bighead de Edward Lee debería haberme encantado. A fin de cuentas, es ideal como placer culpable sin grandes pretensiones para los amantes de la literatura gamberra, el terror barato, el "splatterpunk" más salvaje y el humor escatológico.

Y aunque me ha parecido una novela disfrutona, que pese a su nada desdeñable extensión se lee en un suspiro, tiene un rollo desacomplejado (en lo estílistico, estructural y argumental) muy atractivo, rebosa una saludable mala leche y es extremadamente sangrienta, me deja un regusto amargo porque le sobran muchísimas páginas.

Además, en mi opinión podría haberse editado de manera que el conjunto mejorara sin perder su halo de espontaneidad y desparpajo. Y es que se nota que Edward Lee no planificó casi nada al ir escribiendo, ni se mató a corregir demasiado el resultado final. Varios de los misterios que establece inicialmente los resuelve de manera abrupta y anticlimática, como si al llegar al clímax se acordara súbitamente de ellos y le entrara prisa por cerrarlos de cualquier manera. A esto debemos sumarle que sus protagonistas carecen de profundidad, pese al excesivo foco que se les da, y que el desarrollo de sus interacciones no es siempre convincente. Asimismo, reprocharía a Bighead que las escenas violentas o sexuales no van "in crescendo", por lo que, pese a ser siempre duras y explícitas, llegan a epatar rápidamente al lector, que no tarda en aclimatarse a ellas; para colmo, a menudo se desperdician en personajes irrelevantes, cuando lo lógico sería reservar las más impactantes para el elenco protagónico. Y tampoco puedo dejar de mencionar las reiteraciones de ideas que salpican la novela, las cuales pretenden introducir semillas en el lector pero que, dada su asiduidad, acaban molestándolo e incluso insultando su inteligencia.

¿De qué trata Bighead? Pues de una abominación que lleva ese nombre, a la que le encanta perforar a sus víctimas con su gigantesco miembro y zamparse sus cerebros. Este monstruo (¿leyenda urbana, humano fruto de la endogamia, mutante deforme o entidad sobrenatural?) siembra el caos por los bosques de Virginia y se acerca lenta pero inexorablemente a nuestros héroes (una joven que no siente nada durante la penetración, una reportera ninfómana y un cura madurito, mazado y malhablado). También hay otra amenaza suelta: una pareja de "redneck hillbilies" que van por ahí violando, torturando y asesinando a la peña, capitaneada por el brutal Balls.

Poco más que añadir. Bihead es un festival del mal gusto con palabrotas, "gore", sexo, violaciones, paletos americanos y villanos sádicos, depravados y muy pero que muy cabrones. Si bien se disfruta (bueno, sólo si te va esto), deja una abrumadora sensación de potencial desaprovechado. Ojalá existiera una versión igual de transgresora, marrana, cáustica y desacomplejada pero un pelín más refinada, a la que no le sobren páginas, que maneje mejor a sus personajes y que sepa escalar adecuadamente su abundante violencia; ah, y que se le vaya la pinza pero en plan bien, no con ese desmadre artificioso e insípido con que nos obsequia el clímax de la original.

jueves, 14 de noviembre de 2024

Shintaro Kago: Fraction

Idioma original: Japonés
Título original: フラクション
Traducción: ¿?
Año de publicación: Entre 1998 y 2009
Valoración: Delirante
 
"Fraction" es una ida de olla que sólo un autor tan extravagante como el mangaka Shintaro Kago podría concebir. 

"Fraction" es, también, una joya del noveno arte. Al fin y al cabo es un cómic sumamente original, tiene algunos de los giros de guión más locos que he leído nunca y su componente metaliterario es muy audaz. Asimismo, su apartado gráfico es tan creativo y refinado como el de todas las obras de Kago.

En "Fraction" seguimos los pasos de Rebanador, un asesino en serie que se dedica a partir a mujeres por la mitad y que puede tener a un imitador; también seguimos a Mangaka (el propio Kago), que quiere dejar de ser reconocido como autor ero-guro y entregar un cómic de misterio que juegue con el espectador recurriendo a distintos trucos narrativos que desafíen los «prejuicios», «ideas preestablecidas» y «predisposiciones» de la gente (mostrando, por ejemplo, qué hay más allá del «marco» de las viñetas, cómo nos pueden engañar los «bocadillos», etc...).

"Fraction" subvierte toda clase de expectativas: aquellas derivadas  del género en el que se inscribe la historia (el misterio detectivesco) y aquellas que propicia el medio empleado para narrar dicho género (el cómic). Y, de paso, Kago subvierte también lo que la gente espera de él en tanto que autor ero-guro (es decir, «cadáveres, vísceras, mierdas, torturas, sadomaso»).

"Fraction" se publicó en 2009 junto a cuatro relatos que ya habían sido editados previamente. Dichos relatos combinan, al igual que su predecesor, el desmadre argumental y la estética repulsiva propias del ero-guro, aunque sin poner ambos apartados al servicio de exploraciones metaliterarias. En comparación con "Fraction" son algo sencillos, pero todos me han gustado. 

Quizá los más locos son "El retornado" (homenaje todavía más perverso que "La oruga" de Edogawa Rampo, su obvia inspiración) y "Colapso" (desquiciado estudio de personaje de una mujer). 

Por otro lado, "El súmmum de lo irritante" se mantiene bastante fiel al concepto de base (cosa que viene a ser poco habitual en Kago, tan proclive a dispersar sus historias en direcciones variopintas) y "Colapso" tiene una imaginería muy poderosa, pero lleva su prometedora premisa hacia el registro más cliché posible, el de lo psicológico.

En resumen: si sois amantes de la literatura gamberra en la que la violencia, el gore, la pornografía, el absurdo, el humor negro, la sátira, las ideas locas y los giros de guión se dan cita, el volumen Fraction os encantará; también os lo recomiendo a quienes busquéis en el arte (y en su lenguaje) un componente transgresor y autoreferencial. Bueno, seas quien seas, lee a Kago en general; créeme, no te va a decepcionar lo más mínimo.




También de Shintaro Kago en ULAD: Aquí

martes, 27 de julio de 2010

Beatriz Preciado: Pornotopía

Idioma original: castellano
Fecha de publicación: 2010
Valoración: muy recomendable

...O de cómo desvelar las ambiciosas e insospechadas intenciones de Hugh Hefner, el revolucionario del batín de seda. ¿Hefner? -pensaréis-. ¿El mismo anciano risueño que sigue posando rodeado de 'conejitas' en su Mansión Playboy? ¿Acaso hay algo más trivial que la vida alegre del fundador de una revista erótica? Pues en efecto, lo que hace Beatriz Preciado en este libro es precisamente repasar la vida y la obra de este magnate del porno light. Y os diré algo: el resultado es una lección de la mejor teoría contemporánea.

Preciado toma Playboy como si fuera una célula bajo el microscopio y le aplica los recursos interpretativos de la Filosofía última: principalmente, las consideraciones de Foucault sobre las tecnologías de producción de la subjetividad y la teoría de los hábitats de Sloterdijk. Así, lo que parece a simple vista un banal proyecto de entretenimiento se convierte, ante los ojos asombrados del lector, en la punta de lanza del 'régimen farmacopornográfico' en que vivimos -según Preciado-. Hay una serie de hechos que no deben desconocerse para entender este diagnóstico.

Playboy nace en 1953 como una mera revista con fotos de chicas desnudas, sí, pero pronto se va desarrollando a su alrededor un archipiélago de espacios con unas características propias. Primero viene el diseño de un espacio imaginado, publicado en la propia revista: el Ático Playboy. Después, a su imagen y semejanza, se construye la Mansión Playboy en Chicago (1959), modelo de todos los Clubs Playboy que se abrieron por todo el planeta. A esta siguieron la Mansión Playboy West en Los Ángeles (actual domicilio de Hefner) e incluso el avión privado Big Bunny (el Gran Conejo). Según Preciado, esta proliferación de espacios dedicados a la promiscuidad masculina heterosexual tiene un claro enemigo: la típica casa familiar de los suburbios americanos.

Al ofrecer un contramodelo del espacio familiar predominante en los 50 Hefner pone en crisis los roles de género y los modos de sexualidad que le estaban asociados. Sus casas para solteros reivindican para el varón la esfera privada que hasta entonces era reservada a la mujer, pero, al mismo tiempo, la modifican sustancialmente (para evitar cualquier riesgo de feminización). El resultado son espacios des-domesticados, concebidos como emisores y receptores de información y centros de producción de placer altamente tecnológicos. Convirtiendo sus mansiones en platós de televisión, Hefner inventó los realities que ahora nos invaden y anticipó la provisión de cibersexo a través de webcam. El actual declive de su emporio sólo se debe al éxito universal del modelo que inventó.

Preciado analiza las implicaciones del archipiélago Playboy con un rigor admirable y una prosa elegante y precisa. Decir que merece ser finalista del Premio Anagrama de Ensayo se queda corto.

También de Beatriz Preciado en ULAD: Testo Yonqui