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miércoles, 2 de septiembre de 2026

Shintaro Kago: Novia ante la estación y otras historias

Idioma original: Japonés
Título original: 駅前花嫁
Traducción: Marc Bernabé
Año de publicación (del volumen): 2000
Valoración: Delirante

Novia ante la estación y otras historias compila catorce cómics breves (y un suplemento especial) del mangaka Shintaro Kago. Los cómics, salvo dos inéditos, fueron publicados originalmente entre los años 1998 y 2000.

Casi todos me han gustado. Además de tener el sello inconfundible de Kago (su iconoclastia tanto visual como temática, su predilección por el eroguro, sus juegos con el lenguaje del noveno arte, su humor...), se sienten bastante inspirados. 

Destacaría especialmente "Cajones ante la estación", "Grifos ante la estación" y "Piromanía ante la estación" por llevar hasta las últimas consecuencias sus premisas y conceptos, y "Excavaciones ante la estación" por la idea bizarra  en torno a la cual se articula. 

Asimismo, debo alabar el talento gráfico de Kago, ya que el nipón es capaz de comunicar con absoluta solvencia cosas de lo más descabelladas: desde los extravagantes mundos de "Reflejos ante la estación" y "Laberinto ante la estación", hasta la estandarización del formato y número de viñetas por página en "Cuadriculación ante la estación" y "Partículas ante la estación". 

Resumiendo: Novia ante la estación y otras historias deleitará sin duda alguna a los aficionados de Kago, quienes hallarán aquí el cóctel de horror, absurdo, bizarro, violencia, sexo, delirio, escatología, humor negro, crítica social, experimentación visual y juego metaliterario que tan famoso han hecho a este autor. Por otro lado, huelga decir que tanto lectores alérgicos al desmadre como moralistas de toda ralea deberían abstenerse de acercarse al genial mangaka japonés.


También de Shintaro Kago en ULAD: Aquí

martes, 24 de junio de 2025

Shintaro Kago: Ciudades e infraestructuras

Idioma original: Japonés
Título original (del volumen): Toshi To Infrastructure
Traducción: Víctor Illera Kanaya
Año de publicación (del volumen): 2021
Valoración: Está bien

Ciudades e infraestructuras es una recopilación de relatos del mangaka Shintaro Kago, publicados originalmente en la revista AX Magazine. La mayoría son muy breves; duran entre cuatro páginas y cuatro viñetas. Si bien funcionan, dada sus modestas pretensiones y su solvencia visual, no se cuentan entre lo mejor que tiene por ofrecernos su autor, debido a que sus premisas, aunque creativas, tienen un interés y recorrido harto limitados.

Mis favoritos serían "En el dentista", "Concurso de personas con falta de presencia", "Resquicios de mercado", "Ciudad amurallada" y "Manos postizas", pues brotan alrededor de conceptos extravagantes o hilarantes. Asimismo, he disfrutado bastante de los relatos sin título que hallamos a la mitad y al final del volumen respectivamente, pues construyen el suspense con acierto y entregan escenas "gore" muy originales y grotescas.

Resumiendo: Ciudades e infraestructuras es una antología que hará las delicias a los completistas de Kago. Y es que el japonés ostenta, incluso en sus obras menos inspiradas, un dibujo extraordinario, ideas delirantes, escenarios absurdos, sexo depravado, "gore", escatología, humor negro y una saludable dosis de irreverencia y mal gusto.




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sábado, 14 de junio de 2025

Shintaro Kago: La formidable invasión mongola

Idioma original: Japonés
Título original: Choudouryoku Mouko Daishuurai JP
Traducción: Olinda Cordukes Salleras
Año de publicación: 2014
Valoración: Delirante

La formidable invasión mongola es una locura que sólo Shintaro Kago podría concebir: una ucronía con toques bizarros, surrealistas, "ero-guro" y cómicos que exprime su premisa al máximo. Describe un mundo en el que los humanos domestican a los caballos mongoles, extrañas criaturas en forma de mano que se amputan a unos seres gigantescos.

El manga muestra cómo la implementación de los caballos mongoles afecta al curso de la Historia. Para ello revisita, en capítulos bien diferenciados, varios países en distintas épocas (la conquista de Temujin, la creación de las primeras rutas comerciales que permiten llevar el descubrimiento a occidente, la revolución industrial, la primera guerra mundial, los inicios de la fabricación en cadena de montaje, etc...) y recontextualiza a figuras como Temujin (más tarde conocido como Gengis Khan), Vasco da Gama, James Watt o Henry Ford.

Esta ida de olla no explora solamente el delirante concepto de caballos mongoles (con su origen, su recorrido histórico, su uso, etc...), sino que también entrega otras ideas igual de extravagantes, como la comunicación con vómitos, las tiendas de sogas para suicidas, las trincheras laberínticas con un "maid café" o un aula de órgano electrónico, las cintas transportadoras con mujeres desnudas, etc...

Aunque La formidable invasión mongola no se toma en serio a sí mismo, critica a la humanidad, dispuesta a todo en pos del progreso, incluso si para ello debe explotar los recursos naturales del planeta o someter a diversas especies animales.

La narrativa visual de este manga no hace gala de la originalidad de que es capaz Kago. Sin embargo, su apartado gráfico es tan bueno como siempre. Y es que, en estas páginas, el mangaka despliega su habitual nivel de detalle, sus elaborados entramados y sus imaginativas arquitecturas o anatomías.

En definitiva, La formidable invasión mongola es una obra tan creativa como divertida. Gustará sobre todo a los amantes de las gamberradas desacomplejadas que supuran humor negro, y aunque no figure entre lo mejor de Kago (¡el listón está injustamente alto!), satisfará holgadamente a los completistas de este irrepetible autor.
 


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martes, 20 de mayo de 2025

Junji Ito: Black Paradox

Título original: Burakku Paradokusu
Idioma original: Japonés
Año de publicación: 2007
Traducción: ¿?
Valoración: Recomendable

Cuatro desconocidos emprenden un viaje con la intención de suicidarse. De esta premisa parte el mangaka de terror Junji Ito para configurar su novela gráfica de seis capítulos Black Paradox. 

La historia, que en un inicio parecía relativamente sencilla y lineal, enseguida se retuerce y bifurca. Ito entrega a través de ella varias ideas, a cual más alocada, y logra que éstas queden integradas en el conjunto. Así pues, Black Paradox es un pastiche de horror y ciencia ficción en el que hay un poco de todo: "doppelgängers", "body horror", portales a otra dimensión, científicos sin escrúpulos, etc...  

Sin que el argumento, el elenco protagónico ni el el dibujo de Black Paradox lleguen a figurar entre los mejores de Ito (el listón está demasiado alto), este es sin duda un manga interesante y bien resuelto que gustará especialmente a los amantes del género de terror y a los completistas del autor japonés.


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domingo, 19 de enero de 2025

Haruki Murakami y Makoto Wada: Retratos de jazz

 Idioma original: japonés

Título original: Potoreito in jazu (ポートレイト・イン・ジャズ)

Traducción: Juan Francisco González Sánchez

Año de publicación: 2020

Valoración: decepcionante

Si acaso piensan que leer todos los libros de Haruki Murakami traducidos al español les llevaría más tiempo que ver todos los capítulos de One Piece, deberían consultar el catálogo de sus obras en japonés. Siendo uno de los escritores japoneses más populares, las editoriales hacen bien en sacarle todo el jugo que se pueda, aunque lleguen a extremos absurdos como publicar libros del estilo “Aprende inglés con Haruki Murakami”. En esa línea, llega a nosotros la traducción al español de textos cortos, a medio camino entre el ensayo y el post de Facebook, donde el abuelo Murakami nos comparte sus ideas sobre el mundo del jazz, tomando como eje de cada texto a un músico icónico de aquella época dorada del jazz norteamericano.

El libro presenta más de 50 semblanzas, cada una acompañada del retrato del músico correspondiente, dibujado por Makoto Wada, un ilustrador que ya había colaborado con Murakami en otras obras y que fue el ilustrador de la portada de la revista literaria Shūkan Bunshun durante más de 40 años. Además, cada entrada incluye la foto de un vinilo, una recomendación para conocer al músico y comprender un poco más lo que Murakami está expresando.

Una pregunta que me planteé después de leer algunos capítulos del libro fue: ¿Por qué hacer un libro específicamente para esto? Con las palabras que elegí en el párrafo anterior ya se habrán dado cuenta de que, a mi parecer, este libro bien pudo haber sido un blog (¡ja!) o una cuenta de instagram donde Murakami recomendara los discos que le gustan. Incluso se podrían incluir fácilmente audios y videos, elementos indispensables tratándose de música.

Hablando específicamente del texto, por muy aficionado al jazz que sea (ya todos sabemos que tenía un club de jazz), se nota que Murakami no es músico. A pesar de que este libro no pretende darnos detalles técnicos y que el público objetivo es, al igual que Murakami, aficionados al jazz, la forma en que se abordan estos ‘retratos’ es demasiado superficial. En muchas ocasiones ni siquiera se relatan episodios interesantes de la vida de los músicos, solo impresiones de lo más frívolas: “es indudablemente increíble”, “el bajo era profundo como un bosque”. Murakami llega al descaro de, en el capítulo dedicado a Charlie Parker, ponerse a hablar de otra cosa y, al final, decirnos: “Ah, perdón, ya ni dije nada de Charlie Parker”.

Para no quedarnos en el terreno de lo abstracto, vean cómo se abordan estos temas por el saxofonista y youtuber Jay Metcalf de BetterSax en uno de sus videos ("Top 10 alto sax players of all time"), hablando de Charlie Parker:

Vamos primero con el más obvio, porque sin él, esta lista ni siquiera sería posible. Claro, estoy hablando de Charlie Parker, Bird. Considerado como el padre del Be-bop, el innovador, el instigador, el creador. Es, sin duda, uno de los más grandes genios musicales del siglo XX. Tan adelantado a su tiempo que si tocara al día de hoy, su música sonaría contemporánea. Es irónico que muchos músicos que aparecieron después de él sean acusados de plagiar a Charlie Parker, cuando en realidad, la técnica de Bird es aún inigualable. Hasta donde sé, este es el único video de Bird tocando en vivo (procede a mostrarnos un clip de Parker tocando). ¿Vieron eso? La llave de octava se quedó trabada y la tuvo que regresar a su lugar (a esto me refiero, alguien que sabe de lo que habla puede señalarnos detalles interesantes). Parker tocaba su saxofón personalizado ‘King Super 20’, el cual se encuentra exhibido en el Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana (otro detalle interesante). Después nos da detalles más técnicos (tocando algunas partes él mismo). Como les decía, entiendo que este no es el punto del libro de Murakami, pero de no ser así, no entiendo cuál es.

Otro ejemplo notable de un texto desarrollado alrededor de un músico es El perseguidor, de Cortázar. Un cuento increíble, obligatorio para todo fan del jazz.

Además, Makoto Wada, el ilustrador del libro, aporta una dimensión visual que podría haber enriquecido la experiencia si se hubiera integrado de manera más coherente con los textos. Personalmente, su estilo naïf no es muy de mi agrado, al menos no en este libro, pero entiendo su atractivo. Sin embargo, a menudo no reflejan la profundidad o complejidad de los músicos (Miles Davis y Stan Getz son representados de manera muy similar). Un estilo más realista o expresivo podría haber complementado mejor los ensayos de Murakami, ofreciendo una conexión más significativa entre la imagen y el texto. 

En mi opinión, este libro solo fue un capricho de Murakami y/o un negocio para la editorial. Siendo yo mismo un aficionado al jazz, este libro fue realmente una decepción. Tanto en el texto como en lo visual, Retratos de jazz falla en capturar la esencia de los grandes músicos del género, quedándose en una superficialidad que no satisface ni a seguidores casuales ni a conocedores del jazz.

Otras obras de Haruki Murakami en ULAD: Kafka en la orilla, De qué hablo cuando hablo de correr, Al sur de la frontera, al oeste del Sol, La muerte del comendador. Libro I y II, De qué hablo cuando hablo de escribir, El Elefante Desaparece de Haruki Murakami, Los años de peregrinación del chico sin color, After Dark, Tokio Blues, 

sábado, 4 de enero de 2025

Reseña + Entrevista: El palacio infinito, de Shintaro Kago

Idioma original: Japonés
Traducción: Rodrigo Díaz
Año de publicación: 2021
Valoración: Delirante

La exquisita edición en español de El palacio infinito, del irrepetible Shintaro Kago, se la debemos a Moztros. Incluye, en un tomo único en formato rústica de tapa blanda con sobrecubierta, dos historias autoconclusivas, aunque estrechamente relacionadas con el concepto de base: "The Princess of the Never Ending Castle" y "The Twelve Sisters of the Never Ending Castle". Por cierto, que el sentido de lectura de este manga sea occidental se debe a que fue publicado originalmente en Italia por la editorial Hollow Press.

El palacio infinito es una auténtica joya. Una que, como viene siendo habitual en las obras de Kago, exprime al máximo (e incluso lo retuerce a conveniencia de vez en cuando) el lenguaje gráfico y narrativo del cómic, mezcla multitud de géneros (ucronía, ero-guro, humor...) y tiene un argumento y dibujo sorprendentes por su calidad, frescura y excentricidad.

En "The Princess of the Never Ending Castle" (196 páginas), Oda Nobunaga domina el mundo y se establece en un inmenso palacio vertical. Su vasallo Akechi Mitsuhide lo reta a un duelo por el control del planeta. En una realidad, Nobunaga gana; en la otra, pierde. Por consiguiente, el palacio se divide en dos torres, que representan las líneas temporales resultantes, y ambas posibilidades conviven como vecinas. A medida que se sucedan los hechos, las torres se bifurcarán y ramificarán hasta el infinito.

Así pues, "The Princess of the Never Ending Castle" es una historia ambiciosa de premisa original y brillante ejecución. Sorprende especialmente la claridad con que, a nivel gráfico y estructural, plasma algo tan complejo como distintos universos que se desarrollan en paralelo e incluso coexisten; para ello, Kago recurre a varios recursos, entre los que destacaría las viñetas simultáneas y la repetición de imágenes o textos (a veces con pequeñas variaciones, otras literalmente). 

En "The Twelve Sisters of the Never Ending Castle" (92 páginas), Ukita Hideie, pusilánime señor del palacio de Okayama, entrega a sus hermosas hijas a los fetichistas señores de palacios vecinos a cambio de que cejen sus ataques. Una de las jóvenes, la aguerrida Nadeshiko, decide plantar cara tanto a su progenitor como a los invasores.

"The Twelve Sisters of the Never Ending Castle" es un spin off muy digno, que para nada se siente creativamente perezoso o redundante. Argumentalmente es todavía más alocado y gamberro que su predecesor, y contiene ideas deliciosamente perversas y grotescas que harán las delicias de los amantes del ero-guro; además, tiene una protagonista con mucha personalidad.

Resumiendo: El palacio infinito es una genialidad a la altura de los mejores trabajos de Kago. En ella encontraréis una fresca aproximación a la idea, tan en boga gracias a la popularidad del género de los superhéroes, de los multiversos; juegos con el lenguaje del cómic (que, si bien no llegan al nivel de, por ejemplo, Fraction o Reproducción por mitosis y otras historias, siguen siendo extremadamente fascinantes); y, por supuesto, caos, violencia, deformaciones físicas, sexo depravado, escatología y humor absurdo.




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Y aquí una entrevista a Shintaro Kago, gentes:



También de Shintaro Kago en ULAD: Aquí

jueves, 14 de noviembre de 2024

Shintaro Kago: Fraction

Idioma original: Japonés
Título original: フラクション
Traducción: ¿?
Año de publicación: Entre 1998 y 2009
Valoración: Delirante
 
"Fraction" es una ida de olla que sólo un autor tan extravagante como el mangaka Shintaro Kago podría concebir. 

"Fraction" es, también, una joya del noveno arte. Al fin y al cabo es un cómic sumamente original, tiene algunos de los giros de guión más locos que he leído nunca y su componente metaliterario es muy audaz. Asimismo, su apartado gráfico es tan creativo y refinado como el de todas las obras de Kago.

En "Fraction" seguimos los pasos de Rebanador, un asesino en serie que se dedica a partir a mujeres por la mitad y que puede tener a un imitador; también seguimos a Mangaka (el propio Kago), que quiere dejar de ser reconocido como autor ero-guro y entregar un cómic de misterio que juegue con el espectador recurriendo a distintos trucos narrativos que desafíen los «prejuicios», «ideas preestablecidas» y «predisposiciones» de la gente (mostrando, por ejemplo, qué hay más allá del «marco» de las viñetas, cómo nos pueden engañar los «bocadillos», etc...).

"Fraction" subvierte toda clase de expectativas: aquellas derivadas  del género en el que se inscribe la historia (el misterio detectivesco) y aquellas que propicia el medio empleado para narrar dicho género (el cómic). Y, de paso, Kago subvierte también lo que la gente espera de él en tanto que autor ero-guro (es decir, «cadáveres, vísceras, mierdas, torturas, sadomaso»).

"Fraction" se publicó en 2009 junto a cuatro relatos que ya habían sido editados previamente. Dichos relatos combinan, al igual que su predecesor, el desmadre argumental y la estética repulsiva propias del ero-guro, aunque sin poner ambos apartados al servicio de exploraciones metaliterarias. En comparación con "Fraction" son algo sencillos, pero todos me han gustado. 

Quizá los más locos son "El retornado" (homenaje todavía más perverso que "La oruga" de Edogawa Rampo, su obvia inspiración) y "Colapso" (desquiciado estudio de personaje de una mujer). 

Por otro lado, "El súmmum de lo irritante" se mantiene bastante fiel al concepto de base (cosa que viene a ser poco habitual en Kago, tan proclive a dispersar sus historias en direcciones variopintas) y "Colapso" tiene una imaginería muy poderosa, pero lleva su prometedora premisa hacia el registro más cliché posible, el de lo psicológico.

En resumen: si sois amantes de la literatura gamberra en la que la violencia, el gore, la pornografía, el absurdo, el humor negro, la sátira, las ideas locas y los giros de guión se dan cita, el volumen Fraction os encantará; también os lo recomiendo a quienes busquéis en el arte (y en su lenguaje) un componente transgresor y autoreferencial. Bueno, seas quien seas, lee a Kago en general; créeme, no te va a decepcionar lo más mínimo.




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sábado, 19 de febrero de 2022

Zoom: Buenas noches, Punpun #1, de Inio Asano

Idioma original: japonés

Título original: Oyasumi Punpun (おやすみ プンプン)

Traducción: Marc Bernabé

Año de publicación: 2007 (en castellano, 2015)

Valoración: Bastante recomendable (merece la curiosidad)


Esto del manga, que es una cosa que voy descubriendo un poco a regañadientes, es algo con aristas un tanto extrañas. Así que no nos dejemos engañar por el pollito minimalista que protagoniza el libro (en este caso, el primero de una serie de trece): a pesar de la apariencia esto no es literatura infantil, como no lo son ciertas series o películas por el hecho de ser ‘de dibujos’. Los registros japoneses, por lo que tengo visto hasta ahora, son claramente diferentes de los nuestros, y una de sus características es la fácil transición entre lo que parecería recomendable para niños y lo que de ninguna manera lo puede ser si atendemos a los patrones occidentales.

Hechas las precisiones, hay que decir que Punpun Onodera es un chaval que tendrá unos doce años, un chico normal que no obstante se representa como una pequeña ave, sin más rasgos distintivos que el pico, y brazos y piernas de alambre, como los de un dibujo de preescolar (vamos, acorde con su nombre de pila). Naturalmente, Punpun va a la escuela, tiene su pequeña cuadrilla de amigos y empieza a sentir amores hacia niñas de su clase, es decir, nada fuera de lo usual, de no ser por algún pequeño detalle, como por ejemplo que su anterior amada (que se ha cambiado de cole) es recordada, en una sola viñeta, por obligar a comer arena a la princesita de la clase. Un rasgo turbio que anuncia por dónde van los tiros.

Porque la vida de nuestro pequeño protagonista aviar, sin dejar de ser muy corriente, presenta algunas cosas perturbadoras. De momento, su padre es un borracho en paro que maltrata a la madre, a la que pronto vemos en las urgencias de un hospital. Punpun parece tener muy asumida la situación familiar (más adelante se sabrá que la madre es también de armas tomar), y ello no parece influir demasiado en su vida. En medio de la molicie propia de la edad, examina con sus amigos un video porno encontrado en la calle y, al calor de las escenas, valoran qué será y de dónde procederá cierto líquido blanco que brota de vez en cuando de una parte del cuerpo. Bueno, al tiempo que descubren cómo un extraño individuo les lanza mensajes misteriosos desde la cinta que estaban viendo.

Todo alrededor de Punpun rezuma una rara desorientación: el chico va descubriendo cosas diferentes, aspectos de un mundo adulto que no entiende bien, pero que tampoco parecen hacer mella en él. Sigue con su vida habitual, sus pequeños disgustos y sus grandes aspiraciones (fugarse con su nueva novia a otra ciudad), sin mostrar perplejidad ni miedo, con la naturalidad de quien simplemente sigue avanzando como puede y contempla lo que surge a su alrededor como un fenómeno atmosférico. El desasosiego, la incomodidad y la percepción de estar ante una historia más bien oscura la deja Asano para el lector, que presencia descolocado situaciones que debieran estar sacudiendo la frágil psicología del niño, mientras este se mantiene poco menos que imperturbable.

Inquietante es incluso la presencia de Dios, que aparece cuando Punpun le invoca (siguiendo un absurdo ritual aprendido de su tío) para que le ayude a resolver dudas o a tomar decisiones: Dios es un joven negro sonriente y algo desaliñado, al mismo tiempo cachondo y enigmático, que suelta algunas frases más o menos en clave y desaparece poco después. Dios es un tipo raro, Punpun tiene como referencia una familia dominada por el hartazgo, la vagancia y la violencia, y sin embargo en ningún momento deja de ser un chaval corriente, interesado por las cosas más normales.

Puede que eso es lo que quiere mostrar el autor convirtiendo al chico en un pollo de parvulario, despojarle de subjetividad para convertirle en un estereotipo, un niño cualquiera que vive en cualquier ciudad de cualquier parte del mundo. O tal vez es la intención de presentar simbólicamente la inocencia del chaval que descubre cada día las sombras y los misterios que la vida adulta le va dejando atisbar. Puede ser algo de esto, o podría ser solamente una ocurrencia, la genialidad de un mangaka como Asano que parece muy dispuesto a saltarse cualquier canon, no solo visual sino también narrativo, porque el relato está sembrado de flashes repentinos que tampoco facilitan una lectura lineal. 

Pero lo cierto es que el libro me parece bastante sólido. El dibujo es muy impactante, alternando imágenes realistas de extraordinario detalle con primeros planos que muestran emociones y sensaciones poderosas, y por supuesto la desconcertante presencia de ese pajarito que sabemos que es humano, al que vemos rodeado por un mundo que es hostil, que es difícil, ingrato, aunque él quizá no lo sepa. Y no sabemos si eso es lo mejor o lo peor que le puede ocurrir.

P.D.: El caso es que el ciclo de Punpun tiene un algo atrayente, como mirar a esos rincones oscuros que la vida, también la de un niño, va sembrando por las esquinas. Y no sé, es que dan ganas de seguir leyendo más.


jueves, 13 de mayo de 2021

Usumaru Furuya: El club del suicidio

Idioma original: japonés

Título original: Jisatsu Sākuru 自殺サークル

Traducción: Marc Bernabé

Año de publicación: 2001

Valoración: Turbio


No sé si alguien se ha dado cuenta, pero en cuestión de libros disfruto bastante metiéndome en terrenos que no conozco. Si además tengo que escribir una reseña sobre algo que para mí es totalmente nuevo me siento flotar en una atmósfera de libertad absoluta, como un recién nacido que pudiese opinar sobre el mundo que acaba de descubrir. Pienso que los lectores serán indulgentes con mis tonterías, que mi inocencia será salvoconducto suficiente para que todos rían mis ingenuidades y toleren de buen grado cualquier cosa que diga. Luego quizá no sea así, pero esa es mi disposición inicial, y las posibles críticas las aceptaré de buen grado (como siempre) y me afectarán poquito o nada. Esta vez he descubierto algo que nunca había tenido entre manos y puede que nunca vuelva a catar: el manga.

El club del suicidio, como su propio título parece indicar, no es precisamente un manga para niños, tal vez ni siquiera para adolescentes, aunque por el carácter fantasioso que se descubre poco a poco puede que tampoco tenga la carga peligrosa que en principio anuncia. Al parecer, se trata de una versión libre de la película del mismo título, o más bien una recreación a partir de su primera escena: el suicidio colectivo de cincuenta y tantas chicas lanzándose bajo las ruedas del tren en la famosa estación de Shinjuku. La historia se desarrolla en torno a Saya Kôda, que milagrosamente sobrevive a la masacre y que iniciará (o continuará) lo que parece un extraño proceso autodestructivo. Para asombro y rabia de su mejor amiga, Saya transita, de momento, por distintos niveles de los trastornos de comportamiento más escabrosos, como las autolesiones o la prostitución como forma de obtener la mayor degradación personal.

El relato resulta desasosegante, mezclando en proporciones cambiantes elementos realistas y otros algo más fantasiosos. Desde la primera de las perspectivas, nos sumergimos en ese mundo complicado de la psicología adolescente: amistades que ocultan rencores insospechados, grupos inquietantemente uniformes, relaciones tóxicas. En fin, que tampoco nos vamos a poner demasiado graves, estamos en esa etapa complicada en la que se asienta la personalidad y donde, como ya sabemos, algunos caminos llevan a terrenos bastante peligrosos, no digamos en la era de internet.

Sin embargo, la historia gira lentamente hacia terrenos todavía más problemáticos y de mayor confusión, partiendo del control mental y el vaciamiento de la personalidad para llegar, de forma muy gradual y tampoco muy clara, a lo que más parece algún tipo de posesión paranormal (por lo que he podido ver en otros productos japoneses, esto de los intercambios y alteraciones de la personalidad parece que por allí gusta bastante). Curiosamente, este giro le resta dramatismo al relato porque lo descarga de aquellas terribles tendencias de adolescentes reales para acercarnos al campo de lo inverosímil, y está claro que resulta menos perturbador presenciar actos movidos por los hilos de fuerzas sobrenaturales que si responden a situaciones potencialmente reales.


En el aspecto gráfico (que sé que es algo que siempre valoran mis compañeros en este tipo de textos) la verdad es que no veo mucho que decir. He visto en este blog libros con ilustraciones realmente llamativas, a veces por su belleza, otras por su sordidez o su creatividad. En el caso de este manga no detecto nada digno de mención, el dibujo es bastante simple y apenas transmite un halo de frialdad, nada adicional al propio relato, si acaso en la última parte parece moverse hacia imágenes algo más simbólicas.

Como decía al principio, reconozco que no me muevo con comodidad en este terreno. A veces me parece estar buscándole cualidades narrativas o fundamentos filosóficos a Zipi y Zape. Un libro como este no deja de ser una opción más, tiene su punto curioso, es cómodo y rápido de digerir, y en este caso plantea algunas cuestiones bastante delicadas. Quizá habría que conformarse con eso y disfrutarlo en lo que se pueda. Porque, oiga, de todo se puede sacar algún partido.