martes, 24 de junio de 2025
Shintaro Kago: Ciudades e infraestructuras
sábado, 14 de junio de 2025
Shintaro Kago: La formidable invasión mongola
martes, 20 de mayo de 2025
Junji Ito: Black Paradox
sábado, 4 de enero de 2025
Reseña + Entrevista: El palacio infinito, de Shintaro Kago
jueves, 14 de noviembre de 2024
Shintaro Kago: Fraction
jueves, 19 de septiembre de 2024
Issei Eifuku y Taiyō Matsumoto: Takemitsu Zamurái
Título original: 竹光侍 (Takemitsuzamurai)
Traducción: Marc Bernabé
Año de publicación: 2006
Valoración: muy recomendable
La trama al inicio me recordó a la película A History of Violence, protagonizada por Viggo Mortensen, donde el protagonista entierra su pasado de violencia para crearse una nueva vida, apacible y corriente. De igual manera, el pasado de Sōichiro es un misterio que se va revelando a lo largo de los tomos, representado en ocasiones por la aparición de una mujer tuerta, el espíritu de su antigua katana asesina. La historia se desarrolla con un ritmo pausado pero cautivador, permitiendo que los personajes y sus relaciones evolucionen de manera orgánica. Hay también muchos diálogos reflexivos, ofreciendo una introspección en las motivaciones y conflictos internos de los personajes. La combinación de momentos de calma con escenas de intensa acción crea un equilibrio que te mantiene enganchado.
Otro punto fuerte (para algunos, el más fuerte) es el dibujo. Nada que ver con lo que se nos viene a la mente al escuchar la palabra "manga". Los trazos fuertes, a veces un poco descuidados, transmiten dinamismo en las escenas de acción; los trazos finos, delicadeza y serenidad. Las posturas y facciones distorsionadas se ajustan a la personalidad de los personajes. La exageración de la distorsión de la proporción y la perspectiva llega incluso a semejarse al cubismo (un guiño al Guernica nos indica que esto fue hecho con toda la intención). Las sombras aprovechan al máximo el monocromo característico del cómic japonés, mientras que la acuarela de las viñetas a color evoca el estilo del ukiyo-e.En conclusión, Takemitsu Zamurái es una obra que combina una narrativa intrigante con un estilo artístico único, ofreciendo una visión fresca y profunda de las historias en el Japón feudal. Es una lectura imprescindible para quienes buscan algo más que una historia de samuráis convencional y desean sumergirse en una experiencia visual y emocionalmente enriquecedora.
domingo, 25 de febrero de 2024
Junji Ito: Sensor
Título original: センサー (Sensā)
Año de publicación: 2019
Traducción: Olinda Cordukes Salleras
Valoración: está bien
Hoy por hoy, Junji Ito probablemente sea el mangaka más conocido en Occidente, fuera del ámbito de los aficionados al género, claro. Esto se debe, sin duda, a su estilo tan reconocible y perturbador, pero también a que lleva más de treinta años dedicándose al tema y en ese tiempo ha realizado multitud de mangas, más o menos rompedores y más o menos bizarros: también otros que pueden se considerar casi como mainstream, aun dentro de su rareza, como es el caso de este Sensor, interesante ejemplo, pero que, ya aviso, tampoco se encuentra, creo yo, entre lo mejor de su autor.
Resumen resumidillo: la joven Kyôko Byakuyo pasea un día cerca del volcán Sengoku cuando percibe en el aire unos cabellos dorados, que al principio ella confunde cn los llamados "cabellos de pele" que puede soltar el volcán. En éstas, conoce a un muchacho que la lleva a su pueblo, Kiyokami, donde todo refulge al estar recubierto por esos cabellos dorados que además, al parecer, dotan a sus habitantes de clarividencia y todo, según ellos, gracias al dios Amagami y a Miguel, un misionero cristiano de la época del shogunato. En fin, no me voy a extender más, porque son muchos los giros y vicisitudes que se suceden a lo largo de la trama, con la hermosa Kyôko convertida en una fugitiva de cabellera dorada, buscada tanto por un reportero llamado Wataru Tsuchiyado como por la secta Indigo Shadow, que quiere acceder a través de ella a unos supuestos registros akáshidas que contienen todo el saber del Universo. Además, encontramos aquí insectos suicidas, espejos de tráfico espías y algún que otro salto en el tiempo -por lo visto, la primera intención de Ito, seguida luego por él sólo a medias, era desarrollar una serie de episodios independientes con sucesos sobrenaturales o extraordinarios, de los que serían testigos e hilo conductor primero Kyôko y luego el reportero Tsuchiyado-; en fin, todo el despliegue imaginativo habitual con este autor, aunque ya digo que aquí un tanto rebajado o amoldado a los gustos del gran público.
lunes, 9 de octubre de 2023
Yoko Kondo: Una mujer y la guerra
sábado, 19 de febrero de 2022
Zoom: Buenas noches, Punpun #1, de Inio Asano
Título original: Oyasumi Punpun (おやすみ プンプン)
Traducción: Marc Bernabé
Año de publicación: 2007 (en castellano, 2015)
Valoración: Bastante recomendable (merece la curiosidad)
Esto del manga, que es una cosa que voy descubriendo un poco a regañadientes, es algo con aristas un tanto extrañas. Así que no nos dejemos engañar por el pollito minimalista que protagoniza el libro (en este caso, el primero de una serie de trece): a pesar de la apariencia esto no es literatura infantil, como no lo son ciertas series o películas por el hecho de ser ‘de dibujos’. Los registros japoneses, por lo que tengo visto hasta ahora, son claramente diferentes de los nuestros, y una de sus características es la fácil transición entre lo que parecería recomendable para niños y lo que de ninguna manera lo puede ser si atendemos a los patrones occidentales.
Hechas las precisiones, hay que decir que Punpun Onodera es un chaval que tendrá unos doce años, un chico normal que no obstante se representa como una pequeña ave, sin más rasgos distintivos que el pico, y brazos y piernas de alambre, como los de un dibujo de preescolar (vamos, acorde con su nombre de pila). Naturalmente, Punpun va a la escuela, tiene su pequeña cuadrilla de amigos y empieza a sentir amores hacia niñas de su clase, es decir, nada fuera de lo usual, de no ser por algún pequeño detalle, como por ejemplo que su anterior amada (que se ha cambiado de cole) es recordada, en una sola viñeta, por obligar a comer arena a la princesita de la clase. Un rasgo turbio que anuncia por dónde van los tiros.
Porque la vida de nuestro pequeño protagonista aviar, sin dejar de ser muy corriente, presenta algunas cosas perturbadoras. De momento, su padre es un borracho en paro que maltrata a la madre, a la que pronto vemos en las urgencias de un hospital. Punpun parece tener muy asumida la situación familiar (más adelante se sabrá que la madre es también de armas tomar), y ello no parece influir demasiado en su vida. En medio de la molicie propia de la edad, examina con sus amigos un video porno encontrado en la calle y, al calor de las escenas, valoran qué será y de dónde procederá cierto líquido blanco que brota de vez en cuando de una parte del cuerpo. Bueno, al tiempo que descubren cómo un extraño individuo les lanza mensajes misteriosos desde la cinta que estaban viendo.
Todo alrededor de Punpun rezuma una rara desorientación: el chico va descubriendo cosas diferentes, aspectos de un mundo adulto que no entiende bien, pero que tampoco parecen hacer mella en él. Sigue con su vida habitual, sus pequeños disgustos y sus grandes aspiraciones (fugarse con su nueva novia a otra ciudad), sin mostrar perplejidad ni miedo, con la naturalidad de quien simplemente sigue avanzando como puede y contempla lo que surge a su alrededor como un fenómeno atmosférico. El desasosiego, la incomodidad y la percepción de estar ante una historia más bien oscura la deja Asano para el lector, que presencia descolocado situaciones que debieran estar sacudiendo la frágil psicología del niño, mientras este se mantiene poco menos que imperturbable.Inquietante es incluso la presencia de Dios, que aparece cuando Punpun le invoca (siguiendo un absurdo ritual aprendido de su tío) para que le ayude a resolver dudas o a tomar decisiones: Dios es un joven negro sonriente y algo desaliñado, al mismo tiempo cachondo y enigmático, que suelta algunas frases más o menos en clave y desaparece poco después. Dios es un tipo raro, Punpun tiene como referencia una familia dominada por el hartazgo, la vagancia y la violencia, y sin embargo en ningún momento deja de ser un chaval corriente, interesado por las cosas más normales.Puede que eso es lo que quiere mostrar el autor convirtiendo al chico en un pollo de parvulario, despojarle de subjetividad para convertirle en un estereotipo, un niño cualquiera que vive en cualquier ciudad de cualquier parte del mundo. O tal vez es la intención de presentar simbólicamente la inocencia del chaval que descubre cada día las sombras y los misterios que la vida adulta le va dejando atisbar. Puede ser algo de esto, o podría ser solamente una ocurrencia, la genialidad de un mangaka como Asano que parece muy dispuesto a saltarse cualquier canon, no solo visual sino también narrativo, porque el relato está sembrado de flashes repentinos que tampoco facilitan una lectura lineal.
Pero lo cierto es que el libro me parece bastante sólido. El dibujo es muy impactante, alternando imágenes realistas de extraordinario detalle con primeros planos que muestran emociones y sensaciones poderosas, y por supuesto la desconcertante presencia de ese pajarito que sabemos que es humano, al que vemos rodeado por un mundo que es hostil, que es difícil, ingrato, aunque él quizá no lo sepa. Y no sabemos si eso es lo mejor o lo peor que le puede ocurrir.
P.D.: El caso es que el ciclo de Punpun tiene un algo atrayente, como mirar a esos rincones oscuros que la vida, también la de un niño, va sembrando por las esquinas. Y no sé, es que dan ganas de seguir leyendo más.
jueves, 13 de mayo de 2021
Usumaru Furuya: El club del suicidio
Título original: Jisatsu Sākuru 自殺サークル
Traducción: Marc Bernabé
Año de publicación: 2001
Valoración: Turbio
No sé si alguien se ha dado cuenta, pero en cuestión de libros disfruto bastante metiéndome en terrenos que no conozco. Si además tengo que escribir una reseña sobre algo que para mí es totalmente nuevo me siento flotar en una atmósfera de libertad absoluta, como un recién nacido que pudiese opinar sobre el mundo que acaba de descubrir. Pienso que los lectores serán indulgentes con mis tonterías, que mi inocencia será salvoconducto suficiente para que todos rían mis ingenuidades y toleren de buen grado cualquier cosa que diga. Luego quizá no sea así, pero esa es mi disposición inicial, y las posibles críticas las aceptaré de buen grado (como siempre) y me afectarán poquito o nada. Esta vez he descubierto algo que nunca había tenido entre manos y puede que nunca vuelva a catar: el manga.
El relato resulta desasosegante, mezclando en proporciones cambiantes elementos realistas y otros algo más fantasiosos. Desde la primera de las perspectivas, nos sumergimos en ese mundo complicado de la psicología adolescente: amistades que ocultan rencores insospechados, grupos inquietantemente uniformes, relaciones tóxicas. En fin, que tampoco nos vamos a poner demasiado graves, estamos en esa etapa complicada en la que se asienta la personalidad y donde, como ya sabemos, algunos caminos llevan a terrenos bastante peligrosos, no digamos en la era de internet.
Sin embargo, la historia gira lentamente hacia terrenos todavía más problemáticos y de mayor confusión, partiendo del control mental y el vaciamiento de la personalidad para llegar, de forma muy gradual y tampoco muy clara, a lo que más parece algún tipo de posesión paranormal (por lo que he podido ver en otros productos japoneses, esto de los intercambios y alteraciones de la personalidad parece que por allí gusta bastante). Curiosamente, este giro le resta dramatismo al relato porque lo descarga de aquellas terribles tendencias de adolescentes reales para acercarnos al campo de lo inverosímil, y está claro que resulta menos perturbador presenciar actos movidos por los hilos de fuerzas sobrenaturales que si responden a situaciones potencialmente reales.
Como decía al principio, reconozco que no me muevo con comodidad en este terreno. A veces me parece estar buscándole cualidades narrativas o fundamentos filosóficos a Zipi y Zape. Un libro como este no deja de ser una opción más, tiene su punto curioso, es cómodo y rápido de digerir, y en este caso plantea algunas cuestiones bastante delicadas. Quizá habría que conformarse con eso y disfrutarlo en lo que se pueda. Porque, oiga, de todo se puede sacar algún partido.
viernes, 15 de enero de 2021
Shintaro Kago: Demencia 21
jueves, 29 de octubre de 2020
Kazuo Umezz: La casa de los insectos
martes, 21 de mayo de 2019
Junji Ito: Uzumaki
Verónica Calafell
para el resto, recomendable
En el inicio de Uzumaki, cada capítulo es auto-conclusivo. Todas las historias, pero, acaban hilándose las unas con las otras, creando un entramado de lo más perturbador. La creatividad que demuestra Uzumaki, tanto en su planteamiento global como en las subtramas, es apabullante. Sin duda, estamos ante un manga pavoroso, enrevesado, obsesivo y enloquecedor, pero morbosamente fascinante al mismo tiempo; ante un manga que se desmadra sin miedo a exceder ningún límite. Lo mejor: esto que tan fácilmente podría haber derivado en un resultado poco redondo no impide que Ito lo cierre con maestría. viernes, 1 de febrero de 2019
Homero: Ilíada y Odisea, el manga

martes, 22 de mayo de 2018
Friedrich Nietzsche: Así habló Zaratustra. El manga
No voy a extenderme con detalle sobre la trama de la historia -poco que ver con el Zaratustra original, aviso-, pero diré que a lo largo de sus páginas esta nave se va escorando hacia el puro delirio: comienza como una especie de anime de la Nippon Animation (Heidi y todo eso), pasa por un culebrón de época de las sobremesas de TVE, vira hacia La naranja mecánica o una peli de Haneke, para acabar encallando en un refrito de Paulo Coelho pasado por Borges... Y por Nietszche, lógicamente, que era de lo que se trataba. De hecho, qué queréis que os diga (y pido perdón a quienes nos lean desde allende los mares si no entienden de qué hablo): leyendo este manga no he podido dejar de pensar en Joaquín Reyes disfrazado del filósofo alemán, bigotón en ristre, y sentenciando con su acento albaceteño: "¡Así habló Zaratustra! ¡Zaratuuustraaa!" Pues esa imagen es menos delirante que este manga, creedme (aunque aún peor es la obra original del amigo Federico; eso sí que no se lo puede leer ni Dios... menos mal que para entonces ya había muerto, el pobre).Dado que no se especifica quiénes son los perpetradores finales de este manga, aquí están otras obras del amigo Friedrich Nietzsche reseñadas en Un Libro Al Día: El Anticristo
martes, 20 de febrero de 2018
Junji Ito: Aula demoníaca
Los protagonistas de Aula demoníaca son Yuuma y Chizumi, dos hermanos que de pequeños perdieron a sus padres. Ambos tienen sus rarezas: él se disculpa por todo y ella acosa a personas en plena calle y les dice que quiere sorber sus sesos. Por si esto fuera poco, algo turbio tiene que estar sucediendo para que estos siniestros hermanos se vean obligados a mudarse constantemente, dejando a sus espaldas un rastro de muerte y espanto. ¿Serán ciertos esos rumores que los vinculan con la adoración al diablo? ¿Qué sucedió con sus padres?
Examinemos ahora los peores aspectos de esta historia. El concepto con el que Ito arranca tiene un cierto interés, aunque es más flojo que aquello a lo que nos tiene acostumbrados. Encima, dicho concepto es bastante derivativo; para los seguidores de este señor no será difícil ver las similitudes de Aula demoníaca con otras de sus obras previas. En cuanto a la trama, el autor no explora con demasiado detenimiento algunas cosas mencionadas, y otras las expande más de lo necesario, ramificándolas en direcciones insípidas. A eso hay que añadir que el argumento de este manga ostenta en ocasiones un sentido del ridículo que no parece intencionado. Y no puedo obviar el final de Aula demoníaca, quizás lo más decepcionante de todo, ya que Ito se ve obligado a cerrar la historia de forma excesivamente rebuscada.
Así pues, no recomiendo Aula demoníaca para iniciarse con Junji Ito, ya que tiene obras mucho mejores, como Uzumaki, Black Paradox o las antologías Voces en la oscuridad. Sin embargo, a los fans de este autor (sobre todo a esos con afán completista) les puede interesar. Incluso a los amantes del género de terror que busquen algo un poco gamberro se lo recomendaría. Además, debo remarcar que esta obra ha sido publicada en España por la editorial Tomodomo con un acabado de alta calidad. Una ilustración panorámica que abarca la cubierta, la sobrecubierta y las pestañas desplegables, algunas páginas a color y la ausencia de transparencias son unos cuantos de los atractivos reclamos que posee esta cuidada edición. Y es que este tipo de detalles siempre alegran, en especial a los que estamos acostumbrados a leer mangas editados de cualquier manera, con un papel paupérrimo, defectos tipográficos y manchas de tinta. De hecho, y esto ya es una opinión personal, ojalá Tomodomo tuviera las licencias de publicación de más obras de Ito: estoy seguro de que las editarían de forma más solvente que, por ejemplo, ECC Ediciones. 














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